En 2002 Manes le envió una carta a George W. Bush, en la que pedía que EE.UU.no prestara ayuda a Argentina sino se sometia al FMI

BUENOS MUCHACHOS

Por Ignacio Lizaso*

Cuando Fernando de la Rúa elevó a Ricardo López Murphy del Ministerio de Defensa al de Economía, entre severas medidas de ajuste propuso la cesantía de 40.000 empleados públicos, recortes en las indemnizaciones por despido y la parcial privatización del Banco Nación.

Por Ignacio Lizaso

NAC&POP

30/07/2021

La emergencia futbolística-tecnológica-sanitaria que ha jaqueado a Boca Juniors y la necesidad de recurrir a las divisiones inferiores encuentra curioso paralelo en las huestes de Pro a la hora de armar las listas de candidatos con miras a las próximas elecciones.

Más allá del VAR y el sueño de que la justicia alcance precisión sobrehumana, ninguno de los jugadores que integraban el primer equipo de Juntos entre 2015-2019, desde el presidente hacia abajo, se atreve a dar la cara y responsabilizarse de la acción de gobierno en ese período.

De ahí que a pesar de que el ajedrez es un juego que cuesta asociar con la frivolidad que los distingue, se hayan lanzado a la práctica del enroque.

Acosada por los fantasmas de su penosa gestión en materia económica, educativa y de salud pública María Eugenia Vidal huye de La Plata y es candidata en Caba – para dar espacio a caras nuevas, pretende, y uno piensa que busca refugio en la tradición antiperonista de los porteños -, y el Colorado Santilli, cómplice de la administración neoliberal y corrupta de Horacio Larreta, aspira a instalarse en la ciudad fundada por Dardo Rocha.

Había que compensar la permanencia de sujetos de la catadura de Fernando Iglesias, Graciela Ocaña, Darío Nieto y el fugado Pepín Rodríguez Simón (se asegura que Macri pidió en vano que al ínclito Pepín le tiraran el cable de figurar en una lista).

Siguiendo con la línea de la terminología futbolera hubo que echar mano al semillero.

Y salieron un pibe de 70, una muchacha de 66 y un debutante de 52. Y sí, divisiones inferiores..

A punto de ser septuagenario y luciendo una última actuación electoral deplorable, todo indicaba que el Bulldog se había resignado a ladrar en algún geriátrico y como miembro de la Academia de Ciencias Morales y Políticas, reducto agorilado con pares de la categoría de Carlos Blaquier, Santiago Kovadloff, Vicente Massot y Marcos Aguinis.

Sin embargo retorna al ruedo de la mano de Patricia Bullrich.

Y para que nadie dude de cuál es su posición arranca negando que hayan sido 30.000 los desaparecidos, como sostiene Darío Lopérfido, dijo.

De paso marca que en el armado de las listas del Frente se nota «el dedo de Cristina».

Las afinidades con la Bullrich vienen de lejos y quizás se sinteticen diciendo que los dos se sentirían cómodos y aún orgullosos vistiendo pilchas de taquero.

Hijo de Juan José López Aguirre, primer jefe civil de la policía bonaerense en 1963, gobierno de Arturo Illia, la vocación familiar de López Murphy los impulsó a abrir la agencia de seguridad Loar S.A.

La fecha de iniciación de actividades es sugestiva: 1974.

Las inquietudes evidenciadas por la Bullrich como ministra precisamente de seguridad tuvieron varias cumbres: la muerte de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel, el abrazo que consagró la conducta del matador Chocobar y la participación en el envío de apoyo logístico y de armamentos en el golpe de estado contra Evo Morales.

En otro orden, cómo olvidar su decisión de rebajar un 13 % los haberes de los jubilados.

Pero RLM le empardó el naipe: cuando de la Rúa lo elevó del ministerio de defensa al de economía, entre severas medidas de ajuste propuso la cesantía de 40.000 empleados públicos, recortes en las indemnizaciones por despido y la parcial privatización del Banco Nación.

Tanto empuje originó duros rechazos y a los 15 días el bulldog debió regresar a su cucha privada.

El reemplazante, Domingo Cavallo, no procedía del semillero.

Las cosas parecieron pintar favorables a RLM en los comicios de 2003 cuando el  subdirector del diario La Nación, José Claudio Escribano, y su columnista Joaquín Morales Solá se jugaron desembozadamente por su candidatura de outsider.

Según ellos en las encuestas crecía una corriente de firme apoyo al partido Recrear, en el que lo acompañaba Esteban Bullrich.

Gracias a tales padrinos se ubicó en tercer lugar, detrás de Carlos Menem y Néstor Kirchner, con el 16,37 % de los sufragios.

La mejor performance de su campaña.

Después Bullrich se quedó con Recrear y RLM armó otros espacios: Convergencia Federal y Republicanos Unidos.

En 2011 su caudal de votos a jefe de gobierno de Caba cayó bruscamente al 1,4 %.

Ese era su ranklng hasta que la Bullrich, sola en medio del desierto, lo puso sobre el tapete.

 

Manes ha pasado a ser uno de esos potrillos de los que en el stud se hablan maravillas antes de debutar.

Dicen que los ensayos son espectaculares.

Dudo que los repita en carrera, desafía Lilita Carrió.

Con nombre de caudillo riojano y aires de investigador del Conicet, Manes entra en escena con un discurso propio de quien tiene lunga militancia en el radicalismo.

Si lo dejan es capaz de establecer una línea histórica, que arranca con Alem, sigue con Yrigoyen, Tamborini (oscuro personaje, pero bendecido por Braden para enfrentar a Perón en 1946), Balbín, Illia, Alfonsín y cierra con Manes, que viene a refundar el partido.

Sus antecedentes políticos asoman en 2001, cuando crea una agrupación denominada 1810, de tendencia conservadora, con gente que procedía de la UCD.

Después de casi 20 años de labor académica como neurólogo asegura que fue convocado por Carrió, algo que ella desmiente acusándolo de mitómano, y aunque figura en su curriculum, niega haber actuado como asesor de María Eugenia Vidal.

«Es tiempo de estar presentes», es su lema.

Ya en 2002 se le dio por estar presente: lo hizo enviándole una carta a George W, Bush, en la que pedía que Estados Unidos no prestara ayuda a Argentina si las volátiles autoridades nacionales no aceptaban el padrinazgo del FMI.

Curiosamente (o no) en 2018, cuando Trump gestionó a favor de Macri – de Macri y su banda, no del país – el monstruoso crédito que pagarán nuestros bisnietos, Manes fue registrado como ausente sin aviso.

O sea que el hombre experimenta acuciante urgencia de presencialidad, vocablo que pone cachondo a Larreta, cada 19 años.

La próxima será en 2040.

Cuando la Stolbizer se manifestó sorprendida por la inclusión en la lista del ex intendente Cariglino, Manes la cortó sentenciando: «no podemos importar noruegos».

Está claro que a la condición de noruego le atribuye calidades de las que carece el argentino nativo.

¿Jodido desprecio hacia los compatriotas, o limitará el paralelo peyorativo a los radicales stándar?

¿No tendrá él la doble nacionalidad argentino-noruega?

Como la mayoría de los apellidos noruegos terminan en sen, ¿no habrá que llamarlo Olaf o Sven Manessen?

Dato revelador.

El viernes 30 el noruego Karsten Warholm ganó fácilmente los 400 metros con vallas en las olimpíadas de Tokio.

Hecho poco común, tras cruzar la meta el tipo continuó corriendo.

¿Qué le ocurre, Karsten?, le preguntó un periodista.

-Dentro de una hora sale un vuelo a Buenos Aires, es hora de estar presentes, explicó.

Según una foto de campaña Manes arriba a la primera línea del radicalismo de la mano de Martín Lousteau, niño mimado de la embajada yanqui.

Detrás de Lousteau están el Coti Nosiglia, socio de Luis Barrionuevo en meneados negocios dentro del Pami; el Tano Angelici, baluarte de la mesa judicial, y Emiliano Yacobitti. violento dirigente universitario, hoy diputado.

Teniendo en cuenta los quilates de estos buenos muchachos (calificaría Scorsese) convendrá apreciar si a Manes no lo mandan al frente a los gritos en los rounds previos a las Paso y posteriormente, como a los australes, moneda fugaz, a fines de la década de 1980, no lo sacan de circulación.

Los gritos suenan alto: «que no se gaste los impuestos de los porteños en la campaña», le apuntó a Larreta, y «yo compito contra la decadencia política», baleó al Frente  el centro, la izquierda y Florencio Randazzo,

Pero no renuncia a cierto tono del Pro 2015.

El pasado no existe.

Ni la menor mención a Pocho Angeloz y Arnaldo Massaccesi – candidatos a presidente procesados por la justicia -, tampoco a de la Rúa, y con respecto a últimos tiempos, mudez absoluta sobre Gerardo Morales, Ernesto Sanz, Alfredo Cornejo y el batracio Mario Negri, cómplices groseramente despreciados por Macri del desastre de su gobierno.

Un columnista del canal del diario La Nación se atrevió a llamar a Facundo Manes «la esperanza blanca del radicalismo».

Tal vez el Manual de Convivencia, sin pecado concebido por Patricia Bullrich, tienda a acallar o suavizar su voz de acento escandinavo.

IL/