La universidad se para sobre un conjunto de valores y de principios que nos llevan a incidir en las dinámicas sociales, políticas y económicas para que se hagan realidad.

UNLa: EL BARRIO EN LA UNIVERSIDAD, APRENDER OFICIOS, DISFRUTAR, FORMAR PROFESIONALES Y PATRIOTAS

Por Martín García

«Tenemos que hacer un esfuerzo de descolonizar las mentes, nosotros nos miramos desde afuera. Todo el sistema escolar hace que nos miremos desde afuera, la perspectiva europea se ha incorporado con nuestra propia perspectiva del mundo y eso nos hace mucho daño como país.» (Pablo Narvaja, vice rector de la Universidad de Lanús) FOTO.

ENTREVISTA A PABLO NARVAJA, VICE RECTOR DE LA UNIVERSIDAD DE LANÚS

Pablo Narvaja en reunión en la UNLa

Por Martín García

NAC&POP

20/07/2021

Martín: Estamos en comunicación con Pablo Narvaja, vicerrector de la Universidad Nacional de Lanús. Buenos días, un placer estar en comunicación con vos.

PABLO NARVAJA: Gracias Martín

Martín: Antes de profundizar a otros temas, vos participaste desde el origen de la mesa contra el hambre, que fue uno de los principales botones rojos en los que anunció el Presidente de la Nación Alberto Fernández y el Ministro de Desarrollo Daniel Arroyo, donde hubo muchas figuras interesantes del gremialismo, del espectáculo, de los derechos del niño, incluso de la alimentación, estaba Narda Lepes, yo la seguía por las redes, que se comprometieron, se entusiasmaron, se apersonaron, Estela de Carlotto también.

¿Cómo fue esa experiencia?
¿Cómo la viste?

 

PABLO NARVAJA: En principio, lo primero destacable es la actitud de nuestro presidente de encarar el problema del hambre con una política integral desde Estado reconociendo el límite de que esto -desde el Estado solo- no era posible solucionarlo si no había concursos de distintos actores de las distintas religiones de los sindicatos, de los empresarios.

Ahí estaba la UIA, también estaba Funes de Rioja como Presidente de la Cámara de alimentos, (luego de l misma UIA); los distintos
movimientos sociales, gente de la cultura, de las universidades, de la mesa de encuentro por el trabajo y la vida digna, también podían colaborar para que Argentina esté libre de hambre, y la verdad que muy interesante.

Luego esa mesa fue tomando espacio de organización quizás más productiva en términos de lo concreto, de pasar a acciones más
concretas, con grupos de trabajo como el de calidad alimentaria, de diversidad, de logística de los alimentos, etc.

Las reuniones también fueron importante del punto de vista de que nos enteramos de cosas que el gobierno hacía que no nos enterábamos porque no aparecían en ningún lado, todo el trabajo que hicieron con los indios wichi en el norte del país o con distintas comunidades o elementos de acción de tanto el Ministerio como del Consejo que la verdad sorprendían primero por la rapidez con la que se tomaban las decisiones y que concretaban las acciones.

El Consejo quedó un poco como tomador y se hacían unas propuestas pero imaginate más de 100 personas en una reunión, entonces costaba participar y nosotros fuimos canalizamos desde las distintas comisiones que participaron, gente de nutrición de nuestra universidad pero también gente de la licenciatura en ciencias y tecnología de los alimentos y de logística en los distintos grupos así que me parece que es algo sumamente importante atender.

Por supuesto pone el foco en una situación de indignidad en la que millones de argentinos están sometidos que es al pan con su propio
trabajo, y el pan diciendo en términos generales que es una comida digna también y de calidad para el crecimiento armónico de una persona, una familia, de los chicos.

Me parece que esa indignidad es un abordaje que se está haciendo que por supuesto que todos pensamos y también lo expresó el ministro Arroyo la necesidad de reindustrializar el país, de volver a generar trabajo, de trabajo registrado, trabajo digno, para que el Estado pueda ir
retirándose en la medida en que cada familia, cada trabajador, cada trabajadora pueda acceder a insumos y a bienes, alimentos en este caso, que les permitan vivir dignamente.

 

Martín: Pareciera un formato caro al presidente de la nación que trata de poner de acuerdo a sectores que tradicionalmente están en desacuerdo, en este caso no lo digo exactamente en estos términos pero digamos que a veces tienen intereses contrapuestos.

Como Economía industrial y los sindicatos… pareciera un diseño bien, bien de la ideología del Presidente.

 

PABLO NARVAJA:  Te quería decir al respecto que a mí, me parece que es cierto que podamos tener divergencia entre distintos sectores pero cuando se plantea una epopeya superadora de las diferencias me parece que es valorable.

Es decir, mostró que había unidad en términos de conciencia de que era un escándalo los niveles de pobreza y de hambre de Argentina, que los siguen siendo y después de la pandemia quizás sea un poco más, por más de que haya sectores o industrias que se están recuperando bien.

A mí me parece que quizás sea hasta un método de poner de acuerdo en otra dimensión a partes que en otra dimensión también
tienen sus conflictos y me parece que sería un ejemplo, aun por ejemplo para el movimiento obrero.

Los derechos de los trabajadores, una forma de entender los sindicatos, eso es suficiente para la unidad, después podrán diferir en si el modelo va para acá, o va para allá, o las opciones políticas que puedan tener, pero lo importante es garantizar la unidad en lo importante, y lo que quizás faltaría una vuelta de rosca es si podemos garantizar la unidad en torno de esas partes que hay aspectos de la vida que tienen divergencia pero un torno a un modelo de país integral, justo, soberano, donde se pueda realizar a través del trabajo una vida en comunidad, solidaria y productiva.

La experiencia de la mesa de encuentro también ha sido valiosa porque ha puesto en consonancia una mirada superadora a entidades que en ciertos aspectos difieren mucho.

Creo que si el Presidente este método le permite no disolver los conflictos, pero ordenarlos y establecer una jerarquía y vamos por los valores más importantes que son:  la dignidad humana, la comida y el trabajo, y después ordenemos los conflictos de otra manera o sigan en conflicto, los sindicatos y las empresas, sobre todo las empresas de capital nacional que tienen un fuerte compromiso con la clase trabajadora.

Circunscribir y tener conciencia de que en esto vamos a estar siempre debatiendo o discutiendo, incluso peleando, no significa que el resto del año no podamos trabajar juntos.

 

Martín García:-Ahí hiciste una diferenciación interesante porque quizás haya o no más divergencia con las empresas que no son nacionales en relación a la armonía…

 

PABLO NARVAJA: Yo creo que esta clasificación, un poco burda, no debe llevar una estigmatización.

En lo personal a mi me parece bien que haya empresas internacionales, creo que no suma en nuestro aparato productivo, invierten, generan trabajo, generan riqueza, eso me parece que es bueno, estamos orgullosos, yo por lo menos, de tener una industria automotriz en Argentina.

Siempre quisimos tener una nacional pero bueno, los avatares históricos nos lo ha impedido pero tenemos industria alimentaria, química, tenemos una punta.

Las demás puntas que tenemos pueden ser las tecnológicas o las empresas vinculadas a la tecnología aéreoespacial, etc.

Sin embargo lo que si no podemos permitir es que una empresa que se radica en Argentina internacional que dentro cuya elección está el análisis jurídico está la situación Argentina y saben cuáles son los trabajadores pretendan definir una política laboral reduciendo los derechos de los trabajadores.

De la misma manera que es inadmisible que una empresa internacional que viene y hace su negocio y está muy bien, y nos gusta que sea así, que sea justo, nos quiera definir nuestra política industrial o financiera.

Bienvenidos, pero nosotros somos un país soberano y las decisiones las tenemos que tomar en función de nuestros propios intereses y necesidades, dependiendo de nuestro capital nacional, defendiendo de nuestra soberanía y nuestra independencia económica en
interrelación con el mundo.

Los empresarios son representantes finalmente, quienes están acá están “a cargo de”, no tienen la propiedad de la empresa y definen políticas que si afectan a quienes si son propietarios de las empresas que son nuestros empresarios nacionales.

Entonces ahí me parece que es una sana distinción para no estigmatizar pero también para que la clase dirigente asuma que una cosa es que se radiquen y otra es que nos quieran fijar la política laboral o la política industrial, son cosas distintas.

Martín García.-: Mucha gente no sabe lo que hacen las universidades, vos nombraste ahí un par de áreas de la Universidad Nacional de Lanús del tema alimentario muy especificas que seguramente son los equipos que siguen colaborando con el Ministerio de Desarrollo,

¿Podés ampliar un poco este concepto?

PABLO NARVAJA: Bueno la verdad es que la universidad se para sobre un conjunto de valores y de principios que intentamos no sólo llevar a realizar que sean concretos en la práctica si no que nos llevan a incidir en las dinámicas sociales, políticas y económicas para que se hagan realidad.

La dignidad humana los derechos humanos, el respeto a la diversidad, el medio ambiente, la industria nacional, la democracia, la justicia social.

Son todos valores que la universidad desde la conducción de la doctora Ana Jaramillo y todos abajo nos evaluamos de acuerdo a esas valores, hacemos planes de gestión para que esos valores se vean realizados en acciones muy puntuales y concretas, la Patria Grande es un valor para nosotros fundamental.

Por eso nos toca también al mismo tiempo que defendemos esos valores alertar o llamar la atención cuando esos valores están siendo atacados o desvalorizados, somos una defensa también incluso con modelos o intentos de políticas en contra de esos valores, que sería ir en contra de la Universidad Pública, es decir en contra de la democratización de la educación superior y de las posibilidades de que los sectores de trabajadores puedan mandar a sus hijos a la Universidad por ejemplo.

Entonces de la misma manera cuando se promueve el trabajo argentino estamos a favor, estamos articulando con el Ministerio de Desarrollo Productivo.

Vamos a constituir junto con la UNLa para que las Pymes puedan tener, que podamos brindarle las herramientas tanto desde el Ministerio
provincial como desde el nacional para que puedan ceder a herramientas de promoción pymes que a veces no les llega o no saben si son aptos, la Universidad les va dar asistencia técnica los va a capacitar, vamos a tratar de fortalecerlo y de ponerlo en condiciones de
exportar.

En la universidad en eso también aporta mucho desde el desarrollo de productos para sustitución de importaciones, lo estamos dialogando con la Secretaría General de Presidencia y con el Ministerio de Producción para ver cómo podemos lograr que ese desarrollo se vuelquen en actividades productivas que pueda hacer ahorrar divisas al país y que queden en Argentina.

Ahora en pandemia nuestro departamento de salud comunitaria trabajó fuertemente y toda la universidad con voluntarios que acercaban comida a quienes no podían moverse en época de cuarentena, sobre todo adultos y adultas mayores.

Ahora estamos con el Ministerio de Salud de la Provincia, ya le expresamos la voluntad de que la Universidad se convierta en sede de vacunación porque ahora empiezan las clases el primero de marzo y tienen que trasladar los centros de vacunación y el espacio de las
universidades realmente era muy valioso para poder concentrar ahí distintos centros de vacunación.

La Universidad ya expresó formalmente su aceptación.

Estamos  trabajando con el Ministerio de la Justicia de l Provincia de Buenos Aires para tener un espacio extra áulico en la cárcel, en la Unidad Ingeniero Budge porque nos parece muy importante dar oportunidades de integración a los internos para que no vuelvan a reincidir.

Las estadísticas muestran que cuanto más capacidades educativas van alcanzando menos reincidencia hay y creemos que eso es un futuro y esa es una forma de compensar falta de oportunidades que la sociedad le negó en su momento, ya le dimos cursos de manipulación de alimentos o distintos cursos que cuando recuperen la libertad puedan incorporarse al entramado laboral y productivo.

También desde el área de Humanidades y Artes estamos colaborando con el Ministerio de Producción en el diseño de producción a través de diseño industrial de máscaras o de otros elementos que puedan servir para la salud.

La verdad que hay muchas otras cosas, con el Ministerio de Transporte también estamos trabajando en un Polo Tecnológico Ferroviario, estamos trabajando también con el problema logístico y estaríamos poniendo también un área específica para trabajar el problema de la logística y el transporte en Argentina que es un tema que siempre aparece como central a la hora de mejorar las posibilidades de desarrollo de las provincias.

Nosotros tenemos que recuperar las economías regionales y eso se hace en base a transporte y logística, y por eso vemos con mucho
beneplácito la reactivación del Belgrano hasta el puerto Barranqueras y la mal llamada hidrovía.

Aquí nos diferenciamos con el tema de Canal de Magdalena y vamos a ver que se reconsidere esa situación de postergación de su obra.

También con el ENACOM estamos trabajando en proyectos de atención para generar conectividad a los barrios populares y ahí tenemos un proyecto que está bien avanzado para poder dar internet gratuita a las villas de Lanús, a los barrios más carenciados, y ellos ya desde principios del año pasado desde Ingeniería en Telecomunicaciones surgió la idea y el ENACOM tomó el programa, lo configuró  y la verdad
es que estamos muy esperanzados, con otras áreas también.

Estamos brindando asistencias técnicas a otras regiones para ver como poder ellos mismos también generar un mecanismo semejante al nuestro para brindar internet gratuita a otras comunidades con lo cual eso también nos genera una gran satisfacción en términos de cumplir nuestro proyecto, en tener una incidencia en cosas buenas.

Naturalmente que en el siglo XXI nosotros pensamos que el acceso y la conectividad es un derecho, entendemos que hay que trabajarlo que hay que persuadir, que hay que tomar conciencia desde las posibilidades de hacer tramites…

 

Martín García.: Consagrarlo…

 

PABLO NARVAJA: Sí, consagrarlo… pero que esto no sea para mal de nadie si no para el bien de todos, como diría el Martín Fierro.

Bueno y muchas áreas, Martín, perdón te podría seguir hablando… estamos muy interrelacionados.

Martín García: Me parece muy bien porque la gente no conoce bien qué es lo que se hace en las universidades salvo las cuestiones muy tradicionales.

Y a mí me parece valioso contarlo porque yo veo que hay mucha tarea por ejemplo, ustedes han apoyado la educación en algunos oficios concretos.

Ahí vi un gran trabajo en panadería, vi cursos de capacitación en fibra óptica para reconvertir a gente que quedó colgada del sistema de cables telefónicos para pasar a ser conexiones de fibra óptica, están haciendo capacitación para un montón de tareas.

 

PABLO NARVAJA: Sí, es verdad. Los niveles de calificación que podemos brindar más allá de lo universitario son muy importantes para poder generar ese puente a gente que necesita trabajar y desea trabajar, que es la mayoría.

Y los puestos de trabajo que se van abriendo o se van generando en la medida en que se reactiva la producción nacional, entonces ahí es
muy importante, de las nuevas tecnologías, si bien en algún punto afectan o hay una duda si van a matar más puestos de trabajo de los que generan o al revés, no sabemos si ser optimistas o pesimistas, por lo pronto creo que hay que ser realistas y que la tecnología como una herramienta, tiene que permitirnos generar puestos de trabajo nuevos.

El empalmador, fusionador de fibra óptica es una actividad y es muy específica y es un oficio que lo requiere una gran cantidad de empresas que están dedicadas al mundo de las telecomunicaciones, ahora también con todo los modelos de internet hasta la casa y el
internet de las cosas, entonces tanto nuestra carrera de sistemas que también se articula con un montón de áreas de gobierno brindando software, produciendo y transfiriendo ese software ahí nosotros vemos que hay una gran capacidad de generar capacidades laborales
que tengan un valor en el mundo del trabajo.

Lo de panadería es otro ejemplo pero también lo de mecánica de motos, los de jardinería, los de pintura del automotor o mecánica del
automotor o cursos también vinculados a alimentos.

Ahora estamos pensando el de carnicería en un convenio con una empresa Hansen nos donaron una planta piloto de carne como la de panadería nos donó Calsa, ahí es que tenemos una cadena de oficios vinculados a la pastelería y panadería vamos a generar una cadena de oficios en el sector de la carne y bueno eso siempre tenemos la expectativa de que las personas puedan insertarse laboralmente a partir de estos cursos, y después si quieren cursar una carrera universitaria bienvenidos, porque la universidad pretende que todo el que quiera pueda venir.

 

Martín García: Ustedes tiene un mecanismo particular, en lo cual me siento incluido, claro.

Una manera particular de encarar las carreras que no es la tradicional si no como solucionadora de cuestiones concretas necesarias de la sociedad.

Es decir, respondiendo las necesidades y no generando oficios por generar, digamos.

 

PABLO NARVAJA: Sí, sobre la Universidad desde su origen, desde fundación este criterio de estar al servicio de la Patria, de nuestra comunidad, de nuestra sociedad, en base también a que es la sociedad la que paga y financia las universidad a través del presupuesto nacional y que por lo tanto no puede cerrarse en sí misma y estar indiferente a los problemas o permanecer ndiferente a los problemas de la sociedad y nuestro país.

Entonces la universidad se organiza en torno a problemas, que pensamos que, su resolución, es fundamental para el desarrollo, y ese problema analizado académicamente se convierte en un campo problemático.

En el campo problemático del transporte,  las vías ferroviarias y la logística, en alimentos, la ingeniería en alimentos, dos plantas piloto, un
laboratorio (que son tres en realidad), para estudios y servicios para la producción, etc.

Más los cursos de oficios o de formación profesional de menor nivel más los cursos de certificación de manipulación de alimentos que es un requisito para que cualquiera que quiera abrir un emprendimiento en el municipio de Lanús lleva ese certificado y la municipalidad lo reconoce como un requisito, un curso de modo gratuito.

También ese compromiso está.

Entonces el campo problemático a través de la investigación, la cooperación con la comunidad y la docencia son formas de contribuir o de
proponer soluciones a los problemas que traban el desarrollo integral de nuestro país, desarrollo con justicia social, desarrollo productivo, generación de riqueza, etc.

Martín García: Alguna gente se sorprende que no enseñen abogacía pero que tengan una carrera de Justicia, por ejemplo.

 

PABLO NARVAJA: Sí, claro. Ahí la doctora Jaramillo nos plantea que el problema de la justicia no se arregla formando más abogados dentro del sistema, requiere una transformación en la concepción por eso nuestra Carrera de Justicia y Derechos Humanos apunta a intervenir en procesos de conflicto para generar un Estado de Justicia restaurativa de convictos que han producido daños justamente a alguna de las partes, de ahí también que tengamos un tribunal experimental -que estamos tratando de proponer- para que el Estado lo asuma como una forma de dirimir y que nuestros licenciados en Justicia y Derechos Humanos también puedan participar como también puedan participar en comisarías de la mujer, en defensa de derechos del ministerio público, etc.

Estamos trabajando en eso, pero «abogados», la verdad, disiento seriamente con las carreras tradicionales.

¿Las necesitamos en la magnitud en que están?

Por supuesto que necesitamos Carreras de Derecho como también necesitamos Carreras de Filosofía pero ¿necesitamos tantos abogados, tantos psicólogos?

¿No sería necesario una planificación del Estado para organizar la cantidad de egresados y que, sin perjudicar el Derecho a la Educación, sin perjudicar una vocación pero orientarla, acompañarlos para la carrera de ingeniería, de diseño, de arte, de edición que son carreras que hoy tienen un futuro impresionante también en base a las tecnologías que van generando modificaciones en los paradigmas de producción hasta del arte?

Entonces, nosotros tenemos que estar a tono con eso, por eso nunca vamos a tener la Carrera de Derecho, por lo menos mientras esté Ana Jaramillo en la conducción y me acompañe en eso, porque coincidimos que no.

Después se genera un empaste en la Justicia también porque ya conocemos que hay un montón de egresados que luego generan pleitos para ganar un peso como forma de trabajo, y eso empasta la justicia.

Estamos, permanentemente, judicializando procesos.

Abogados que no tienen un peso ni para poner un estudio y atienden en los bares con la excusa de que están cerca de tribunales, etc.

Hay toda una degradación de la profesión que sin que se vuelva elitista, no puede tener la magnitud de estudiantes que tiene en la
actualidad.

Vos me sacás la carrera de abogacía y me parece la menos pertinente y no es la única, entonces hay que jugar con la planificación y el ordenamiento que tiene que hacer el Estado, respetando los derechos a la elección pero también, ese derecho, no es absoluto y
que no se conviertan esas carreras en carreras elitista.

Es todo un sistema complejo pero le corresponderá a las universidades que tienen derecho, nosotros seguimos con justicia y derechos humanos.

 

Martín García: Vuelvo al principio que era el primer motivo de la charla.

Vos planteaste algunos temas muy técnicos con respecto a la alimentación con lo cual ustedes están colaborando en esa movida contra el hambre.

Además de, yo he hecho varias campañas en el interior en las provincias y el problema de la salud es un problema grave y la mayoría de los problemas de salud que vi tienen que ver con la alimentación, la falta de proteínas por ejemplo ha sido un tema sobre como las madres pierden a los hijos y como las madres mueren en el parto.

Me pasó en varias provincias donde hicimos campañas a gobernador, a intendente.

Quiero decir que el tema específico en el que ustedes colaboran y también en la mesa del hambre y lo que siguió después, que colaboraron con el Ministerio de Desarrollo, adquiere una importancia estratégica en el desarrollo y la vida de la población.

¿Cuáles son los avances y la práctica que vos ves que quedaron ahí colaborando con este tema?

P: A ver, la Universidad como universidad también sostiene muchos comedores comunitarios a través de voluntariado, esa es la práctica si se quiere más directa sobre este problema en territorio.

En varios comedores de nuestros alrededores, participamos asistiendo, haciendo gestiones ante la Provincia para poder llevarles alimentos, yendo a buscarles alimentos y entregándolos en esos comedores, etc. Primera acción.

En la mesa contra el hambre estamos aportando capacidades de estructuraciones de planes y sistemas que permitan llegar con los alimentos a todos, en términos concretos va en esa dimensión, en nuestra planta piloto de carne se desarrollaron hamburguesas que pueden dar fibra, que no es todo carne si no que es una hamburguesa muy rica que a los chicos les gusta y que es muy sana porque también incluye un alto porcentaje de vegetales que quedan en la hamburguesa, lo mismo una salchicha de la misma naturaleza.

Ahora estamos ahí esperando aparentemente desde el Consejo Escolar no estarían comprando para cuando vuelva la presencialidad, esperemos que pronto pero responsablemente.

Cuanto antes mejor, porque los chicos a veces también en sus hogares viven situaciones de las cuales en la escuela podrían estar al margen, pero no de cualquier manera.

Tenemos que ir a una presencialidad responsable garantizando las cosas y no encogiéndose de hombros, porque los alumnos también pueden portar el virus, no solamente falta vacunar a los docentes, porque si un alumno vuelve a su casa y es portador aunque él no se contagia puede contagiar un abuelo a una madre, a un padre a una persona que tiene una enfermedad preexistente y eso es un problema, no podemos no considerarlo.

Entonces cierta politización de volver a las cases o no es absolutamente negativo e irresponsable.

Me parece que nos tenemos que cuidar.

Ahí tenemos otro elemento, las hamburguesas y las  salchichas y todo elemento de nutrición, de alimentos nutricionales digamos, ricos y serían funcionales los llaman ellos, los que saben, yo de eso no sé mucho pero, esos alimentos funcionales, como la universidad de Quilmes, para decir el caso de otra Universidad, que hace la «Super sopa» y otras universidades también, nosotros tenemos esto a partir de la planta de carne.

En esa dimensión.

Yo creo hay otra dimensión que si es mucho más estratégica que es el pensar y el contribuir a pensar el problema del desarrollo.

Para que tengamos un desarrollo que elimine las causas del hambre, si no siempre vamos a estar atajando las consecuencias de un modelo de desarrollo que se justifica o que se puede sostener porque hay mucha gente que no come, porque hay muchas que está en la pobreza, porque hay mucha gente que no tiene acceso a una vivienda, para que pocos tengan cada vez más.

Entonces también estamos pensando, desde nuestra especialización en economía social y nuestras organizaciones sin fines de lucro, desde la economía empresarial, desde la economía política, ese campo de la economía nosotros tenemos que plantear que una transformación del modelo de acumulación capitalista liberal basado en el extractivismo financiero de los recursos naturales y la especulación en la intermediación tiene que ser transformado por un modelo que, apuntando a la ganancia, apunte también a la justicia social.

No se trata de perder si no de ganar menos, y que estamos bien ganando menos y que tenemos que producir elementos técnicos para demostrar que es posible crecer y generar riqueza y distribuirla con equidad y con justicia, siempre y cuando tengamos esta mirada más integral del desarrollo.

Si no una empresa que produce un alimento y le paga a su cuadro dirigente o a sus cuadros dirigentes más 15 mil dólares por supuesto que lo paga en el supermercado eso, pero bueno son los temas que también estamos dando como debate para solucionar el problema del hambre y la pobreza lo antes posible.

Es decir, cómo pensamos un sistema económico productivo donde la economía real sea superior y el trabajo a la especulación y a la intermediación.

La verdad que eso es el gran mal.

De qué sirve que el Gobierno ponga más dinero en el bolsillo de la gente en esta situación de pandemia tan complicada si con ese más dinero lo único que van a poder seguir comprando lo mismo porque le aumentan los precios, y son muy pocas empresas las que explican más del 70% del consumo de los argentinos.

Entonces, la verdad es que es una transferencia de ingresos del Estado a ese grupo o sectores de empresas a través de la gente.

Tenemos que también hacer un sinceramiento de estas cosas, nosotros queremos contribuir a eso, estamos pensando también en eso.

Martín García: Dos cosas finales, UNA:, ustedes hacen una gran tarea de que todas las carreras pasen por el pensamiento nacional y latinoamericano, por la soberanía intelectual

PABLO NARVAJA:

Martín García: El pensar desde acá y no desde Europa o desde Estados Unidos o desde otra filosofía que lo expresado en la criollidad por los grandes pensadores o constructores de la nacionalidad.

PABLO NARVAJA: Absolutamente

Martín García: Además esta cosa latinoamericana, porque hay un pensamiento de clase media peyorativo hacia lo latinoamericano, salvo para tomar sol en la playa con palmeras.

 

PABLO NARVAJA: Sí, esas imágenes que nos fueron incorporando.

Por supuesto que todo esto no se puede dar sin una lucha en las mentes.

La mente hoy se ha convertido por la influencia de toda la concentración del poder simbólico, la verdad que en un espacio que hay que combatir, en que si nos ponen la mano en la cabeza después nos ponen la mano en el bolsillo, como nos decía alguna vez un consejero superior de la universidad que la rectora nos transmite siempre.

Todos los estudiantes de la universidad y todas las estudiantes tienen que hacer dos cursos obligatorios uno sobre derechos humanos y otro sobre pensamiento nacional y latinoamericano.

¿Qué significa eso?

Que tenemos que hacer un esfuerzo de descolonizar las mentes, nosotros nos miramos desde afuera.

Todo el sistema escolar hace que nos miremos desde afuera, la perspectiva europea se ha incorporado con nuestra propia perspectiva del mundo y eso nos hace mucho daño como país, pensamos que perseguir el bien europeo es perseguir nuestro propio bien, pensando que así sale el acuerdo con el Mercosur y la Unión Europea ¿y eso nos beneficia o no nos beneficia?

No sé, no quiero hablar de eso, pero me parece que esa forma de pensarnos desde nosotros es un gran esfuerzo intelectual para sacarnos de encima esas miradas, esas jerarquías, vos lo dijiste recién.

A nosotros el sistema escolar y el sistema de los medios de comunicación, todo este proceso de concentración simbólica nos ha puesto una jerarquía, no nos ha dado un pensamiento, es peor, nos ha dado un modo de pensar.

No nos ha dado una mirada, nos ha dado un modo de ver, no nos da juicios, nos da un modo de juzgar y de jerarquizar por eso todavía hay sectores de la cultura donde parece que lo europeo es superior, superador.

Por eso nos sonaría raro que un cacique emplumado va a dar un seminario de doctorado de física cuántica, no encaja porque tenemos moldeada nuestra percepción con esas formas.

Por eso necesitamos deconstruir se dice ahora, reconocer de donde nos proceden esos modos de jerarquizar de clasificar, esos modos de pensar, para poder sacárnoslos de encima y sacar un modo de pensamiento que para ellos es natural, fijate en los manuales de historia
los pueblos originarios no tienen historia, son siempre presente porque están vinculados a la naturaleza, son como un emergente natural, es la naturaleza, lo que tiene historia es la cultura.

En mi seminario yo digo, todos los estudiantes latinoamericanos que tuve, de Ecuador, de Colombia, de Brasil, todos conocen a Napoleón, pero nadie conoce a Manuel Belgrano, nosotros tampoco conocemos a Tiradentes, ellos no conocen a Manuel Belgrano, nosotros no conocemos la historia de su pueblo y sus problemas.

Ese alejamiento de lo propio es lo que nos hace de alguna manera que tengamos que recuperar lo propio, pensar para integrarnos al mundo desde nosotros y no desde ellos, ese sería un poco el sentido.

 

Martín García: Quizás es una gran tarea de incorporación de la tercera o cuarta edad a la vida física y también al acceso a una serie de cursos y de conocimientos y también una integración de los niños a la universidad como un ámbito natural que me parece original, no sé si lo hacen todas las universidades pero me parece original esa cosa de normalizar el hecho de verse dentro de una universidad accediendo a cosas que le corresponden y como apoderándose tempranamente o tarde en el caso de la tercera o cuarta edad, que es un derecho estar en la universidad, toman cursos, esa actitud amigable respecto de las cuestiones etarias me parece un hallazgo importante.

 

PABLO NARVAJA: Es sumamente satisfactorio ver la adhesión, el compromiso y como por ejemplo los adultos mayores viven la universidad.

Con la amenaza presupuestaria del gobierno anterior que no valoraba a las universidades públicas (y eso se notó en la falta de presupuesto), una vez fuimos con la rectora a hablar con grupos de adultos mayores y me acuerdo en la sala y la verdad que se sintieron muy mal y propusieron juntar fondos, propusieron poner la mano en el bolsillo para contribuir en algo.

¿Qué quiere decir esto?

Que todas las edades se apropiaran de la Universidad es algo fantástico.

Los adultos mayores tienen su huerta, sus actividades culturales, hay una lista de las materias que ya se dictan en las carreras, que pueden o vocacionales, que pueden ir y cursar, cursan idiomas, bailan, festejan, y ¿por qué no?

¿Por qué no?, (si es fantástico eso, y es una oportunidad).

Cuando el barrio se ha vuelto tan peligroso Martín, quizás en nuestra niñez pudimos disfrutar de un barrio, el barrio nos ponía en contacto con el «afuera de la familia», nos generó amigos, nos generó picardía, nos generó formas de ver y de movernos con otros desconocidos.

Ahora no hay barrios, no hay posibilidad de barrio, desde los camiones que pasan en frente de la casa de los chicos hasta los problemas de inseguridad,

¿Por qué la Universidad no puede ser ese espacio de encuentro?

Lo mismo pasa con los niños, los niños de vacaciones para la familia es un problema porque por supuesto que los quieren y quieren lo mejor para ellos, pero tienen que trabajar y el cuidado de los niños… y la universidad tiene una colonia de vacaciones con más de 600 niños que pasan el día haciendo deporte, aprendiendo juegos, aprenden a jugar al ajedrez, aprenden hasta los oficios, aprenden a tocar el bandoneón, básicamente, pero tienen contacto con instrumentos musicales que fabrica la UNLa, un bandoneón de estudio.

Juegan, pero aprenden, y cantan y vienen nuestro bandoneonista Julio Coviello que toca con ellos y son 600 chicos, en un momento del encuentro que no están a la deriva y los padres están tranquilos porque sus hijos tienen un lugar en donde no sólo que la pasan bien si no que aprenden, se integran y están cuidados.

La Universidad tiene tantos roles, por supuesto que las funciones principales las tenemos bien en claro, pero nada nos impide tener esta cooperación con la comunidad en donde seamos un centro de la vida también.

Martín García: Eso es gratuito y para todos los niveles sociales.

PABLO NARVAJA: Es gratuito y hay prioridades, lo va buscar con micro, surge del propio presupuesto de la universidad, no recibimos más dinero para hacer eso.

La universidad es una decisión política y estratégica cumplir esa función y para las familias es totalmente gratuito, se le da  la merienda a los chicos y de la misma manera que para ayudar a los estudiantes que tienen más dificultades para afrontar sus estudios porque la gratuidad no alcanza.

La gratuidad nos permitió estudiar, a mi me permitió estudiar, pero trabajaba y podía sostener algunas cosas, pero hay estudiantes que requieren algún apoyo y la comunidad universitaria pone un porcentaje de su salario.

Se crea el «Fondo de Compromiso Educativo» y con eso se dan alrededor de mil becas anuales o apoyo mensual a los estudiantes, y eso se nutre también con los estacionamientos y con nuestros ingresos.

Ponemos de nosotros, no somos reclamadores de presupuesto, nosotros ponemos pero también queremos que la universidad pueda seguir cumpliendo sus funciones, y por eso pedimos también presupuesto.

Martín García: Si uno de los chicos también ampliaba a los grande, habían pasado digamos la línea universitaria y entonces se encuentran un lugar.

Lo admirable (me motiva una anécdota que no es de la universidad pero tiene que ver con el goce, con el disfrute) como dice Daniel Santoro, el gran artista plástico argentino, que es el «goce» lo que se le niega a las clases populares.

Un compañero colaborador cercano de Luisito D’Elía contaba que ellos, su familia, vivían en un lugar muy precario, no sé si decir una villa de emergencia, uizás no,  y el papá tenía uno de esos tanques de aceite que son altos y en verano lo llenaba de agua y lo a él adentro, fresquito, chapoteando, lo ponía adentro, y él se pasaba el verano adentro del tanque.

Lo que me motivó profundamente y me hace valorar este gesto de la Universidad es la conclusión que él tomaba de eso, porque decía, «Yo erar muy feliz adentro del tanque de agua, cada verano, nunca me había dado cuenta de que era pobre.

 

PABLO NARVAJA: Pero era feliz.

Lo único que falta es que a los pobres le roben la capacidad de ser felices, quizás como sociedad debamos aprender que no necesitamos tanto para ser felices, lo que necesitamos es para vivir dignamente, pero la felicidad gracias a Dios es posible con poco y quizás hasta sea más fácil con poco.

Pero bueno, ya es para otro debate.

Martín García: Pablo Narvaja muchísimas gracias por esta charla

PABLO NARVAJA: Gracias a vos Martín un abrazo grande, enorme.

Martín:  Estuvo con nosotros, Pablo Narvaja, vicerrector de la Universidad de Lanús.