Empezó en el periodismo trabajando en una publicación que se llamaba “Estrategia” en los años setenta

ANA JARAMILLO, DEL PERIODISMO A LA UNIVERSIDAD IDA Y VUELTA

Por Araceli Otamendi*

Ana Jaramillo es doctora en Sociología y rectora organizadora de la Universidad Nacional de Lanús. Licenciada en Sociología por la Universidad de Buenos Aires y doctorada en igual disciplina por la Universidad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Obtuvo también la maestría en Sociología en Flacso -México- revalidada por la UBA.

 

Por  Araceli Otamendi (*)

ARCHIVOS DEL SUR

06/05/2020

Ana Jaramillo es autora del libro «El enigmático suicidio» – presentado como tesis doctoral en la UNAM y es la continuación de la primera investigación en el libro «Fueye y melancolía».

Ana Jaramillo ha sido Consultora de la Organización Internacional del Trabajo en México y Perú y autora de numerosas publicaciones en México, Italia, Japón, Perú y Argentina.

Desde 2003 es Miembro del Comité asesor para la Paz creada por la Asamblea General de las Naciones Unidas y Miembro del Consejo Académico del Instituto Provincial de la Administración Pública dependiente de la Subsecretaría de la Gestión Pública de la Provincia de Buenos Aires (2004).

Ana Jaramillo es doctora en Sociología y rectora de la Universidad Nacional de Lanús. Es licenciada en Sociología por la Universidad de Buenos Aires y doctorada en igual disciplina por la Universidad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Obtuvo también la maestría en Sociología en Flacso -México- revalidada por la UBA.

Ana Jaramillo es autora del libro «El enigmático suicidio» – presentado como tesis doctoral en la UNAM y es la continuación de la primera investigación en el libro «Fueye y melancolía».

Ana Jaramillo ha sido Consultora de la Organización Internacional del Trabajo en México y Perú y autora de numerosas publicaciones en México, Italia, Japón, Perú y Argentina. Desde 2003 es Miembro del Comité asesor para la Paz creada por la Asamblea General de las Naciones Unidas y Miembro del Consejo Académico del Instituto Provincial de la Administración Pública dependiente de la Subsecretaría de la Gestión Pública de la Provincia de Buenos Aires (2004).

La Universidad Nacional de Lanús comenzó a funcionar en 1996 en un predio alquilado en el conurbano bonaerense que mediante diversas gestiones de la rectora fue logrando una sustancial ampliación de espacios hasta la actualidad.

Se define a la la Universidad Nacional de Lanús como una institución fuertemente orientada hacia el campo social.

Antes de comenzar la entrevista, Ana Jaramillo me comenta que ella también trabajó como periodista y que proviene de una familia de periodistas.

 

AO:-¿Cómo fue tu comienzo en el periodismo?

 

AJ: Empecé trabajando en el periodismo en una publicación que se llamaba Estrategia en los años setenta.

Después me incorporé a un grupo que trabajaba en el diario Noticias y se desprendió de ahí, después del cierre.

Después aspiré a fotógrafo, estuve también en congresos…

Vos venís de una familia de periodistas.

Sí. Mi papá a pesar de lo que se diga fundó la revista Qué.

 

AO:-¿Cómo se llamaba tu papá?

 

AJ:-«Baltazar Jaramillo.

Ahora salió en la revista Todo es historia (1) la historia de él.

Mi papá era periodista y abogado.

Creó la primer revista política argentina llamada Qué sucedió en siete días y yo quiero difundirla y para eso hay que digitalizarla y ponerla a disposición de la gente.

OA:-¿En qué año Baltazar Jaramillo fundó la revista Qué…?

 

AJ:-En 1946. A su vez mi papá fue un dirigente de la FUA – Federación Universitaria Argentina -.

Fue también militante estudiantil, estuvo batallando en su momento; era de la Juventud comunista, además.

OA:-¿Cómo sigue la historia de tu padre?

AJ:-Papá se suicidó muy joven, a los 37.

La revista en su momento fue cerrada por Perón.

La última revista, donde está Libertad Lamarque en la tapa la tiene mi hermano y la vamos a poner a disposición de la gente.

Recién estamos empezando a rescatar esta historia porque es muy importante que se sepa.

En la segunda etapa cuando mi mamá refunda la revista con Rogelio Frigerio como director …

 

OA:-¿Tu madre cómo se llamaba?

AJ:-Delia Machinandiarena.

OA:- ¿Cómo continúa la revista?

 

AJ:-Rogelio (Frigerio) la dirige y después sigue este acercamiento entre la UCRI y Perón y entonces empiezan a escribir en la revista Scalabrini Ortiz, Jauretche y otros.

Ya había escrito Sábato también y empieza entonces un debate nacional y en ese debate nacional se arma un proyecto de nación donde también entra el tema universidad.

Como decíamos antes la universidad no es un problema de los universitarios, es un problema del país, es un problema de la sociedad.

OA:- ¿Podrías profundizar esto último?

AJ:-Hay que saber qué tiene que hacer la universidad pública, hacia dónde va la universidad, qué misión tiene, qué función le corresponde…

Un poco la respuesta estaría en la Universidad de Lanús de la cual sos rectora y también fundadora

Ahí nos juntamos, más allá de que yo sea la organizadora y rectora, desde el principio, consensuamos un conjunto de valores, tenemos en el estatuto los valores que compartimos.

¿Cuál es la misión de la universidad?

A veces se confunden las funciones de docencia, de cooperación, de investigación con la misión que tiene la universidad pública que es colaborar con su país en el desarrollo regional, local, nacional, de formar recursos humanos que necesita el país.

Eso es distinto a pensar que la universidad es un problema de los universitarios, que la universidad es la famosa torre de marfil que se aisla del país, que le da la espalda a los problemas nacionales.

Todos los que estamos en el consejo superior de la universidad en este momento y en la conducción de la universidad estamos convencidos que la universidad tiene que servir al país.

Como rectora de la Universidad Nacional de Lanús estás en contacto con estudiantes muy jóvenes, quisiera saber si estos jóvenes o algunos de ellos siguen pensando como hace algunos años en irse del país después de estudiar una carrera universitaria.

Yo siempre les doy vuelta la pregunta, porque hay muchas demandas de los jóvenes cuando dicen: «este país no me da lo que yo quiero».

Entonces yo les digo: ¿por qué no invierten la pregunta?: ¿por qué no piensan qué pueden hacer ustedes por el país? .

Porque sino siempre estamos como los niños.

Y ellos ya no son niños, son jóvenes por lo cual tienen que hacerse cargo de su responsabilidad en la construcción del país.

Entonces invirtamos la pregunta, cuándo me hacen esa pregunta, yo les contesto con otra pregunta.

 

AO:-¿Y cuál es la respuesta?

 

AJ:-Pueden empezar por respetar su propia universidad, por respetar a todos aquellos que están financiando su privilegio, que es estudiar gratuitamente.

No sólo los ricos sostienen la universidad, también lo hacen los pobres y los menos pobres, cuando por ejemplo compran un litro de leche, están pagando la universidad pública.

Con los estudiantes tenemos diálogo.

Hace poco iniciamos la mesa del diálogo con centros de estudiantes, agrupaciones políticas, aquellos que pretenden o tienen interés en cogobernar para dialogar acerca de ciertas bases.

Lo que quedó claro en la última mesa de diálogo es que los jóvenes sí entienden, por lo menos en la Universidad de Lanús, que esa universidad la paga el pueblo.

Por lo tanto, la universidad no es para romper.

Y saben que tienen un privilegio y que los está financiando la gente que tiene plata y la que no tiene plata también.

Cualquier docente tiene que dar el ejemplo y los estudiantes saben que hay un programa de compromiso educativo, donde todos los docentes y las autoridades más todavía ponemos parte de nuestro salario para generar otra generación de profesionales.

Es una especie de impuesto voluntario al graduado porque nosotros sabemos que fue la sociedad la que nos dio la posibilidad de estudiar y entonces queremos devolverle a la sociedad lo que nos dio.

Así generamos otra generación de profesionales en nuestra universidad.

 

AO:-¿La Universidad de Lanús, es un sueño que tenés desde muy joven, tiene que ver con tus ideales?

AJ:-Tiene que ver sí con mis ideales.

Tiene que ver con la universidad con que quisimos en aquella época «nacional y popular» en el ´73 y nos fue muy mal a raíz del golpe.

Después de los trabajadores, creo que en ese momento el sector más castigado fue el de los jóvenes militantes universitarios.

Le debo también a Rodolfo Puigrós que fue políticamente y teóricamente quien me formó, el respeto y siempre pensé que algún día íbamos a hacer esta universidad.

Y ese día llegó.

Muchos de nosotros estuvimos exiliados, otros presos, pero ese día llegó de hacer una universidad al servicio del país.

AO:-Vos estuviste exiliada en México, ¿cuántos años?

AJ:-Siete años.

AO:-¿Ahí estudiaste y te recibiste de socióloga?

AJ:-Ahí hice la maestría en sociología y el doctorado en sociología.

AO:-Cuándo estabas en México ¿pensabas en volver a la Argentina?

 

 

AJ:-Como decía Rodolfo, éramos aves de paso, nunca pensamos en arraigarnos.

Se acaban de cumplir treinta años del golpe del ´76, y por lo cual mandé una carta al pueblo mexicano y otra al gobierno de ese país agradeciendo lo que hicieron por nosotros, porque fuimos miles los que estuvimos ahí.

Se publicó una de mis cartas de agradecimiento en México.

Ahí nos encontramos no en los libros sino en la práctica con la solidaridad latinoamericana y nos encontramos la mayoría porque era un momento en que América Latina estaba casi toda dominada por dictaduras.

Estábamos los chilenos, los argentinos, los bolivianos, los brasileños, los nicaragüenses, estábamos todos ahí y fue muy importante afectivamente y también políticamente, porque la solidaridad que existía entre todos los que estábamos ahí no era teoría sino puro afecto y era entre todos pensar qué América Latina queríamos para más adelante.

AO:-En esta Argentina que estamos viviendo ahora ¿estamos más cerca de América Latina?

AJ:-Yo creo que sí. Fundamentalmente en esa carta que les mandé a los mexicanos decía que todo eso tan doloroso sirvió para juntarnos y para aproximarnos en esta etapa de nuevas democracias, de democracias más asentadas, de cierta comunión de ideales entre ciertos países de América Latina, a la que creo que estamos más cerca de llegar.

 

AO:-La Universidad de Lanús junto con la Presidencia de la Nación organizó un homenaje a Eva Perón en la Casa de Gobierno.

AJ:-Hay muchas imágenes de Evita: está la imagen de Eva con el pelo suelto, la imagen juvenil, está la imagen de Evita vestida de fiesta y para ese homenaje en la tarjeta de invitación de «Celebración de una vida» hay una imagen de Evita pronunciando un discurso, es una Evita militante.

AO:-¿Por qué eligieron esta imagen?

AJ:-Porque fundamentalmente esa imagen es la de Evita militante, luchadora por los derechos de los pobres, de las mujeres, de los más débiles.

AO:-¿Era feminista Evita?

 

 

AJ:-Evita no era una feminista en el sentido que le damos ahora a esa palabra pero sí peleaba por los derechos de todos, especialmente de los más desprotegidos y no solamente por los del género, como se diría ahora.

Evita decía que ella era un puente entre Perón y el pueblo.

AO:-Cuando hablábamos al principio de la revista fundada por tu padre, hablamos acerca de que existía un debate nacional. También una antinomia.

¿Cuál es la antinomia en la actualidad?

¿Cuál sería la Argentina según tu opinión, que deberíamos construir?

 

 

AJ:-La antinomia es pueblo y oligarquía.

Hay que superarla.

Ahora los intereses son también nacionales y antinacionales.

Hay que encontrar el camino del logaritmo nacional: conocemos la base y la potencia, ahora hay que encontrar el logaritmo.

Dicho en otras palabras: descubrir cuál es el camino que nos lleve a encontrar y realizar nuestro camino como Nación partiendo de nuestra realidad nacional.

 

AO:-¿Cómo se podría instalar ese debate nacional?

 

AJ:-Hay que instalar un debate nacional: acerca de qué Argentina queremos construir y los medios deberían instalar ese debate, sin provocaciones de ningún lado.

Pasando a otro tema, en el libro «El enigmático suicidio», vos hablás del suicidio de los intelectuales.

Y esto está relacionado con la melancolía y la melancolía con el tango.

No hay investigación suficiente acerca de este tema.

Es un fenómeno que aparece en mayor medida en los intelectuales pero no es exclusivo de la Argentina, se produce en todo el mndo.

Además, tratándose de intelectuales, personajes públicos, el suicidio tiene también mayor repercusión.

El tango es la expresión de la melancolía argentina, principalmente del porteño.

No hay investigacion suficiente acerca de este tema, la palabra suicidio sigue siendo un tabú.

AO/

 

NOTAS:
(1) Todo es historia – edición Nro. 466 -mayo de 2006
(*) Araceli Otamendi es escritora y periodista, nació en Quilmes, Provincia de Buenos Aires, República Argentina.
Tiene publicada la novela policial «Pájaros debajo de la piel y cerveza», ganadora del premio que otorga la Fundación El Libro en el marco de la XX Feria Internacional del libro de Buenos Aires.