"Nosotros no vinimos a hacerle una entrevista, no somos periodistas, somos militantes."

EL COMUNICADOR PEDRO ROSEMBLAT (EL CADETE-EL PIBE TROSCO) CON ALBERTO FERNANDEZ EN OLIVOS

Por Pedro Rosemblatt*

Nosotros tenemos un problema con algunos productos, por ejemplo, con los alimentos y con la carne que hay una demanda internacional con estos alimentos que les sube el precio

Pedro Rosemblat y Alberto Fernández

 

Reportaje de Pedro Rosemblat * a Alberto Fernández

Olivos.

27/5/2021 

 

 

Rosemblat: (A cámara) Estoy en la quinta de Olivos.

Del Vivo de hoy va a participar el presidente de la Nación, compañero Alberto Fernández.

Nosotros no vinimos a hacerle una entrevista, no somos periodistas, somos militantes.

Somos militantes peronistas, me parece importante aclararlo también para dejar el tono de esta charla lo pensamos para los compañeros y las compañeras la pensamos para los que como nosotros bancamos al Gobierno, votamos al Frente de Todos y entendemos las dificultades que estamos atravesando, nos preocupa la conflictividad política, tratamos de pensarla no para quedarnos en el pensamiento, sino para saber cómo inscribirnos.

Estamos saliendo en streaming porque este tipo de debate y este tipo de discusiones, a los peronistas, nos gusta darlas de frente “De cara a la sociedad”—Como decía Néstor Kirchner porque no tenemos absolutamente nada que esconder.

Vamos a charlar de política con el presidente de la Nación.

Con el compañero Alberto Fernández.

 

Alberto: Buenas noches.

 

Rosemblat: Nosotros acá comentamos los temas que propone la gente a través de las redes sociales.

Yo pongo qué charlamos mañana y la gente propone y de eso charlamos.

Ayer cuando les dije qué charlamos mañana no les dije que iba a estar Alberto.

Entonces yo te anoté algunos temas que propusieron.

Temas:

  • Pandemia y elecciones.
  • Precios/ inflación. Quiero entender por qué el Gobierno todavía no puede contenerlos.
  • Carne y exportación.
  • Salarios vs precios.
  • Quiero que hablemos de Perón.
  • Nestorizar la Argentina, volver a esos inicios.
  • Qué podemos hacer para salir a bancar sin salir.
  • Hidrovía.
  • ¿Es verdad que Guzmán se dedica solamente a la deuda?

 

Rosemblat: Si te parece bien arrancamos por la pandemia hoy que es un día que tuvimos record de casos, superamos los 40000, se cumple una semana de las medidas impuestas por vos.

Hace un año, cuando arrancó todo esto, vos nos diste un mensaje muy claro de que iba a ser el Estado y no el Mercado quien decida cómo íbamos a atravesar la pandemia.

Al principio eso contaba con una gran legitimidad, se contaba con un gran apoyo y a medida que fue pasando el tiempo eso se fue desgastando y la oposición fue también haciendo un trabajo sobre eso.

¿Cómo estamos hoy?

¿Cómo es gestionar hoy en día la pandemia a diferencia de lo que fue el año pasado?

¿ Cómo imaginás que va a ser el futuro próximo?

Ya pasamos lo peor.

Se viene un invierno difícil.

Alberto: En verdad nadie sabe muy bien cómo sigue la pandemia, no lo sabemos nosotros y no lo sabe nadie.

Hay quienes dicen que esto es una suerte de otra pandemia que no es la que conocimos el año pasado, sino que es otra por la forma en que ha mutado el virus.

A diferencia de un año atrás tenemos una ventaja que tenemos un año de experiencia y ya hay muchas cosas que sabemos.

A diferencia de un año atrás hay más agotamiento hay más cansancio y a todos nos molesta esto de que no podamos movernos libremente, de tener que vivir con restricciones, a todos nos complica, nos complica que los chicos no tengan clases presenciales, a mí me duele no poder ir a dar clases a la Facultad, a todos nos complica, a todos nos complica, entonces eso se convierte en un elemento negativo.

Hay un elemento positivo muy claro que son las vacunas.

El proceso de vacunación lo que está demostrando es que, definitivamente, favorece que los contagios bajen y favorece también que quien se contagia vacunado lo sobrelleva bien, yo soy un ejemplo. Lo más duro de mis doce días de encierro fue sentirme tan bien porque decía: Si me siento tan bien por qué tengo que estar encerrado”.

Bueno, era para no contagiar, obviamente, pero yo no sufrí ningún tipo de malestar físico.

Esa es la realidad.

 

Rosemblat: ¿Charlaste con Merkel ayer?

Estuviste en Europa la semana pasada.

Tus colegas qué dicen.

¿Cómo lo ven porque allá? (siempre Europa está como dos o tres veces adelantada.)

Alberto: Yo siempre digo que miro lo que pasa en Europa para darme cuenta de lo que va a pasar.

A nosotros nos está pasando lo que le pasó a Europa hace dos meses, tres meses.

Llega el frío, vino esa segunda ola, vino con mucha virulencia.

Yo no sé si te acordarás, pero yo hace…, habrá sido en marzo, 18 o 19 de marzo creo que fue, di un discurso donde yo conté lo que estaba pasando.

Dije: —Miren, tenemos este escenario, estamos rodeados de países que tienen la segunda ola, no ha llegado todavía a la Argentina, va a llegar, tenemos un problema con la vacuna”.

Y todos dijeron:  “—Para qué habló si no resolvió nada”.

Rosemblat: Como yo, por ejemplo.

 

Alberto: No, te conté todo, ahora te das cuenta que te conté todo.

Te conté todo lo que yo veía que iba a pasar.

Y lo que pedía era ir preparándonos para ese escenario, un escenario donde teníamos que ir a andar a los codazos buscando vacunas y donde iba a llegar una segunda ola con la virulencia que llegó.

Después intenté buscar un consenso para ordenar las restricciones, me costó, después impuse la obligación de que a las ocho de la noche en el AMBA se cerraba y en todos los lugares donde hubiera alerta epidemiológica.

Algunos me acompañaron, otros me acompañaron menos.

El problema siguió creciendo.

Cuando el problema siguió creciendo les dije: ¿Se acuerdan lo que les dije en marzo, se acuerdan lo que dije después?

Bueno, ahora ya tienen el problema golpeando la puerta de la casa”.

Y ahí todos dijeron: “—Paremos”.

Entonces vinieron estos 9 días que están transcurriendo de encierro un poco más fuerte que vamos a ver los resultados en unos días que, definitivamente, yo creo que van a bajar los contagios y vamos a poder ordenar el Sistema Sanitario porque el Sistema Sanitario, nosotros podemos seguir poniendo camas de terapia intensiva todos los días, pero ya no tenemos médicos que las atiendan.

Entonces tenemos que para los contagios, para que los médicos puedan atenderlos, no ya para que tengan camas, sino para que los médicos que existen puedan atenderlos.

 

Rosemblat: Sí, me acuerdo que el año pasado en Santa Fe, Perotti había triplicado la cantidad  de camas y tenía tres ocupadas nada más y te había dicho que ojalá no las tenga que usar y ahora Santa Fe tiene colapso en el Sistema Sanitario.

Alberto: Y Córdoba, Córdoba agregó 1000 camas de terapia intensiva.

Rosemblat: Pero están llegando vacunas a un ritmo… (Interrupción de Alberto).

Alberto: Están llegando vacunas en los próximos meses y días con lo cual estamos teniendo, dentro de los países con los que podemos compararnos, estamos teniendo un promedio de vacunación razonablemente bueno, diría yo.

Rosemblat: ¿Estás conforme con la campaña de vacunación?

Alberto: No, me hubiera gustado que sea más rápido, pero estoy conforme viendo lo que le pasa al resto.

Veo que a nosotros nos fue un poco mejor que al resto.

Primero nosotros vacunamos con vacunas de probada calidad, segundo, tenemos mucha gente para vacunar, no somos un país de pocos habitantes y aun así hemos logrado avanzar y el propósito de vacunar a los mayores de 60 ya casi lo hemos cumplido.

Y ahora tenemos lo que más preocupa, en esta segunda ola, está atacando a gente de menos edad y las está atacando mal.

Yo diría que nosotros tenemos que estar muy atentos, tenemos que saber que el problema existe, tenemos que saber que la única forma de remediar el problema es evitando el contagio, el acercamiento, la circulación que en el vagón de un subte, en un tren o en un colectivo, que si nosotros no evitamos esa aglomeración de gente el contagio va a difundirse y que no hay otro modo, o sea, esto que digo yo acá es lo que me decía Costa en Portugal o Macron en Francia, o es lo que me dijo Merkel ayer a la mañana. No hay otro modo, no conocen otro modo.

Rosemblat: ¿Allá también las oposiciones hacen campaña en contra del confinamiento negando la pandemia, tienen los mismos problemas?

Alberto: Absolutamente, absolutamente.

 

Rosemblat: ¿Operan de la misma forma, hay anti vacunas, anti cuarentena?

Alberto: La alcaldesa de Madrid ganó una campaña diciendo: Yo voy a abrir las cervecerías”.

Rosemblat: Ayuso decía: Voy a abrir las cervecerías”.

Alberto: En Madrid había cervecerías que tenían un cartel que decía: “Esta cervecería vota a Ayuso”.

Rosemblat: Ahora, es loco porque cuando terminó el confinamiento, fue la semana pasada, en España fue cuando… (Interrupción de Alberto).

Alberto: Exactamente. Es así.

Rosemblat: Salió la gente a la calle a festejar, a desahogarse.

Alberto: Claro. Yo leía hace un rato en un portal de noticias de uno de estos diarios que conocemos que decían: “El lunes se termina el confinamiento y el Gobierno va a volver a lo que era antes”.

Ahora me piden confinamiento, es una cosa muy loca.

Pero bueno, eso tiene una parte positiva que es que, tal vez, hizo falta todo esto para que tomen conciencia  de la gravedad del problema.

Rosemblat: O, tal vez, si hay nuevo confinamiento te digan, pero por qué…, no hay punto de acuerdo con ellos.

Alberto: Es así.

Rosemblat: A mí no es un tema que me interese particularmente porque yo no recibo “la Gacetilla de los Estados Unidos”, pero hay un tema con Pfizer ¿no?

Uno lee los diarios y parece que es la única vacuna que sirve, que todas las demás…

¿Qué onda con esto?

 

Alberto: ¿Cuál fue la primera vacuna que aprobó Argentina?

Rosemblat: La Pfizer.

Alberto: Exactamente.

¿Me querés explicar si yo que fue la primera vacuna que aprobé yo no la quiero comprar?

Bueno, yo no la quiero comprar porque entre las condiciones iniciales que Pfizer puso, ahora está cambiando algunas, la verdad es que me ponía a mí en una situación muy violenta de exigencias y comprometía al país, al país, en cosas que eran muy difíciles de comprometer entonces dije: “Esto yo no lo puedo firmar porque me están pidiendo cosas desmedidas”.

La negociación con Pfizer nunca se interrumpió y sigue hasta el día de hoy.

Si vos me preguntás qué es lo que yo, íntimamente, creo porque cuando vos revisás cómo actuó Pfizer con los que le compraron la vacuna la verdad es que cumplió en parte e incumplió en mucho.

Ahora, dónde no incumplió Pfizer, en los Estados Unidos porque en Estados Unidos se hicieron, en 100 días, 100 millones de vacunas y eso fue… (Interrupción de Rosemblat).

 

Rosemblat: Y vacunó.

Alberto: Claro. ¿Y qué hacía falta?

Las vacunas de Pfizer en los Estados Unidos.

Pfizer firmó contratos, antes, cuando llegó el momento de firmar con la Argentina ya tenía contratos y se dio cuenta que le iba a pasar esto, que le iban a decir en los Estados Unidos dejá la vacuna acá.

Yo pienso que hubo más, como obstáculos que puso Pfizer para no firmar el contrato porque no iba a poder cumplirlo, que obstáculos que pusimos nosotros.

La verdad que es esto lo que yo siento.

Ahora, la verdad que la Pfizer es muy buena vacuna, tan buena como la Sputnik, tan buena como la de Astrazeneca, tan buenas como las chinas que estamos comprando, ahora estamos comprando Cansino también.

Ahora, todo el resto es un delirio.

El delirio de decir no quisieron comprar por una razón ideológica y decidieron elegir las vacunas rusas y chinas.

Rosemblat: No, y que pidieron coimas también.

Alberto: No, bueno, eso es un disparate mayúsculo.

No, eso ya tendrán que responder ante un juez.

Pero la verdad, para qué fue la primera que aprobé si no la iba a comprar.

Rosemblat: Lógica no tiene.

Alberto: No, no tiene lógica ninguna.

 

Rosemblat: Para mí es un tema que a mí no es un tema que me desvele por qué no llegan las de Pfizer, pero uno ve los medios, lee los diarios, prende la tele…

Alberto: Pero mirá, si aplicás un poco la lógica que nos mueve habitualmente, y te das cuenta que hay 100 millones de vacunas reservadas a los Estados Unidos para los americanos y que Pfizer tiene problemas en toda Europa porque no ha podido cumplir, ha cumplido parcialmente en América Latina, entonces, evidentemente, era que había que acumular vacunas en Estados Unidos que no podían salir.

Rosemblat: Te saco de la pandemia, pero es algo que seguramente va a teñir toda la charla y pasamos al tema precios que es uno de los temas más recurrentes en este vivo, en esta charla que hacemos acá en esta Unidad Básica Virtual que tiene dos aspecto, por un lado lo caro que están y por otro lado, lo poco eficiente que se está mostrando el Gobierno para poder controlar eso.

¿A qué se debe…, uno como consumidor demanda que los precios estén accesibles.

¿Qué demandan los formadores de precios?

¿ Cuál es esa tensión, esa disputa.?

 

Alberto: Ahí las causas de la inflación en la Argentina no es una sola, por ejemplo, los que decían la causa de la inflación es que emiten dinero, no, esa no es una causa.

Nosotros lo que tenemos la maquinita  de emitir dinero, esa no es la causa, hay un conjunto de causas en la Argentina.

Nosotros tenemos un problema con algunos productos, por ejemplo, con los alimentos y con la carne que hay una demanda internacional con estos alimentos que les sube el precio, que de repente China tuvo que sacrificar no sé qué cantidad de su ganado porcino y fue hacia el ganado bovino y empezó a comprar carne en proporciones y en cantidades siderales y los precios subieron mucho.

Y la verdad es que nunca hicieron nada los productores y frigoríficos por desacoplar el precio internacional del precio local porque puedo entender que en China paguen mucho por la carne que necesitan, pero no entiendo por qué los argentinos tienen que pagarlo al mismo precio.

Ese es el problema de la carne, ese es el problema de la carne, que nosotros cómo lo resolvimos, parando las exportaciones.

¿Cuál es la idea, yo paro las exportaciones y los argentinos…? (Interrupción de Rosemblat).

Rosemblat: Intuyo que no es una medida que te guste igual ¿no?

Alberto: Es que no es buena porque la verdad es que estamos perdiendo dólares que entran.

Yo la verdad que no quisiera hacer eso.

Yo lo que quisiera es que los mismos formadores de precios: los productores, los frigoríficos, se den cuenta de que los argentinos no tienen por qué pagar la carne al mismo precio que se paga en el mundo porque nosotros la producimos.

Rosemblat: ¿Y si se dan cuenta y no les importa?

Alberto: Bueno, entonces hacemos lo que estamos haciendo.

Entonces paramos las exportaciones, vamos a ordenar porque a mí lo que me preocupa es el argentino y la argentina, eso es lo primero que me preocupa, o sea, yo no estoy para acumular dólares, yo estoy para que coman los argentinos.

Eso es lo primero.

 

Rosemblat: Te pregunto esto porque toda disputa política con ese sector es resistida y, además te genera a vos…, no digo que sea o que no sea importante, pero bueno que somos comunistas, que avanzamos sobre la propiedad privada, que no hay reglas claras para producir en la Argentina, ante el más mínimo atisbo para intentar disputar un poco la rentabilidad de los dueños de la tierra de la Pampa Húmeda.

Pareciera que son intocables.

Alberto: Es que esa es otra causa de la inflación que se ve, básicamente, en los alimentos, en la producción de alimentos, olvidate de la carne, pensá en los productos elaborados, en los fideos en el arroz, pensá en el resto, las latas de tomates, las conservas, ahí es un problema de nosotros, ahí el problema es quién se queda con los ingresos, con las ganancias y, que además hay un problema que creo que tiene la Argentina.

Yo se lo decía siempre a Néstor esto, la Argentina, en materia inflacionaria, tiene como dos características: la Argentina es un país punk y la segunda, es que la Argentina en materia de inflación es un alcohólico recuperado, entonces qué es lo que necesita un alcohólico recuperado que nunca le pongas una copa de vino delante, porque se la pones y no para, le pega un sorbo y vuelve, y vuelve, y vuelve.

En la Argentina hay un poquito de inflación y todos vuelven a: Antes de que la inflación me atrape yo corro delante de la inflación”.

Y eso es lo que en economía llaman la inflación auto construida, eso en la Argentina existe, es un problema de “conciencia social”.

Es una sociedad que vive con mecanismos de inflación que suben, bajan, suben bajan y en esa locura nadie quiere perder. Entonces qué hacemos, aumentamos por las dudas.

¿Por qué la Argentina es un país punk?

Porque en ese sistema es muy difícil prever y cuál era la consigna primera del mundo punk.

“No hay futuro, viví el presente, no hay futuro”.

En Argentina no hay plazos fijos a más de 30 días, nadie invierte a 180 días.

Vos ves un plan de negocios hecho por un americano es un plan de negocios a 20 años.

Ese mismo plan de negocios hecho en la Argentina es a 5 años.

Entonces vos decís: “— ¿Qué les pasa a estos tipos? “

“-¿Todo lo tienen que recuperar ya?”.

No hay futuro, es la lógica que hay.

Como no hay futuro, todo tiene que…, todo me lo tengo que apropiar ya.

Entonces si pasa una oportunidad, por ejemplo, la Argentina tiene una oportunidad con la carne vendiendo y exportando, pero bueno, acá con la diferencia… porque no sé cuánto dura.

Nada de lo que estoy diciendo es una justificación. Eso es solamente una explicación de causas,

Nada es justificable, no se justifica ni el no hay futuro, ni me quedo hoy porque es la oportunidad que tengo.

Rosemblat: No, yo te lo pregunto además porque fue un tema de campaña importante, el asado, el acceso a la carne… (Interrupción de Alberto).

 

Alberto: No, por eso yo te digo, es una preocupación mía.

El otro día yo le dije a los de los frigoríficos:

Miren, yo entre los exportadores y la gente elijo a la gente. “

“Yo esperé todo lo que pude esperar para que ustedes ordenen este tema porque está en manos de ustedes ordenar este tema”.

Rosemblat: Claro, ahí un poco se arma la sábana porque nos faltan los dólares que ponen los productores.

Alberto: Sí, pero lo que no puede faltar es comida en la mesa de los argentinos.

Lo que no puede faltar es que un argentino acceda…,

Yo no quiero vivir más el tiempo en que una persona tenía que resolver si pagar la tarifa de luz o comprar un remedio.

No, eso, no, yo eso conmigo no quiero que se viva.

Rosemblat: Yo no quiero meterme mucho en cuestiones técnicas porque la verdad es que se me escapan, digamos, pero te pregunto, existe la posibilidad, por ejemplo, de exportar o de liberar la exportación de peceto o de lomo, o de los cortes más caros y que se quede acá el asado… (Interrupción de Alberto).

Alberto: Eso podría ser una posibilidad, pero sabés es un tema complicado de explicar, hoy lo estaba hablando, justamente.

Vos vas a la carnicería, vos ves que hay una media res cortada, los carniceros compran una media res.

En esa media res está el lomo, está la colita de cuadril, está el peceto, está el asado, está el vacío, esta el matambre, las entrañas, están todos los cortes ¿no?

Ahora, él paga una media res, no paga cada corte en particular, de acuerdo a cómo sea el consumo del lugar va a ser el valor del corte.

Seguramente en un lugar de población con menos recursos, más popular, si vale el término, el lomo allí va a estar más barato y va a estar más caro el lomo y el vacío que en otros lugares.

En Recoleta, seguramente, va a estar más caro el lomo y más barato el asado y el vacío.

Entonces en verdad los precios se terminan componiendo en función de lo que cuesta la media res.

Cuando vos decís saco el lomo, saco el peceto, saco la colita de cuadril, y los mando a afuera que esto se exporte y yo me quedo con el resto, no funciona así porque compran la media res.

 

Rosemblat: Por eso yo soy yutuber, no soy ministro de Producción.

Alberto: Nosotros, a partir del 1° de enero del año que viene lo que vamos a pedir y a exigir a los frigoríficos es que vendan la carne trozada, o sea, que vendan el lomo por un lado y el asado por el otro para que no exista más esta necesidad de compensar el precio de la media res.

Te venden la media res y vos ponés los precios de acuerdo al lugar donde te toca vender.

Lo que si estoy decidido es a que vamos a levantar  el cierre de exportaciones el día que tengamos claramente resuelto este tema.

Hasta entonces no voy a hacerlo porque lo que está visto es que exportando el 30% de lo que se produce, que es más o menos lo que se exporta, tenemos un problema con los precios internos.

La lógica primera te dice, si vos no exportas vas a tener más ofertas y entonces los precios van a tender a bajar.

Esa es la lógica, después está la tensión que vos marcás.

Rosemblat: La Argentina.

Alberto: La Argentina.

Rosemblat: Te uno este tema con la unidad del Frente de Todos…, vuelvo al tema Vicentín no para auto flagelarnos y darnos por qué no pudimos con Vicentín.

Me parece que este tema emblemático de este tipo de decisiones que requieren tener una coalición que esté unida y que tenga una unidad de acción y de concepción y me pregunto si en aquellos aspectos en los cuales no logramos avanzar es por una resistencia que hay de los otros sectores o porque no tenemos una unidad, justamente de acción y concepción adentro del Frente de Todos.

Lo uno con Vicentín porque a mí la sensación que me dio es que más que los que se movilizaron en Avellaneda, en Santa fe, era el pueblo, lo que nos faltó fue vigor de nuestra fuerza política de dirigentes del Frente de todos que salieran a decir: Estamos bancando esta medida”.

Que no lo hicieron públicamente, por lo menos de una forma concreta, pero bueno, cuando uno tiene que afectar esos intereses tenemos que ir todos juntos de la mano, después no sé cómo lo resolverán ustedes, en un cuarto se discute, por ahí no están de acuerdo, pero para afuera vamos todos y como que eso no pasó.

 

Alberto: Yo creo que Vicentín el problema fue otro, quiero serte franco.

Está claro que ese día me acusaron de comunista, de expropiador, chavista, todas las cosas que imaginés.

Rosemblat: Pero festejamos, algunos festejamos.

Alberto: A mí no me preocupa eso porque para mí la economía es un problema de racionalidad, no es otro el problema y en la lógica de la racionalidad es evidente que el Mercado no resuelve los problemas.

El Mercado es un lugar de competencia donde el más fuerte prevalece y hay cuestiones que no pueden en una sociedad funcionar así y allí el Estado tiene que estar presente.

Eso no es comunismo, es racionalidad punto, es sensatez, no es otra cosa. Entonces qué nos pasó con Vicentín.

Nosotros vimos una oportunidad que era que el Estado se meta en el mundo  de la exportación de cereales que de algún modo nos permita intervenir jugando con los precios para contener los precios internos.

Y Vicentín parecía una buena oportunidad porque era una cerealera importante y una exportadora importante, la sétima exportadora más importante.

Nosotros dijimos, bueno, como el Estado es acreedor porque era acreedor por el AFIP, era acreedor por el Banco de la Nación, estaba también el Banco Provincia, estaba también el Banco Ciudad que había muchos recursos del Estado para reclamar ahí, dijimos metámonos.

Nos metimos, ahí vino la reacción de la que vos hablás y vino la reacción corporativa que usó un juez de Santa Fe para ponerle límite a la posición interventora que yo había dictado.

Rosemblat: Vicentini se llamaba el juez, si o me equivoco.

Alberto: No me acuerdo cómo se llamaba.

Rosemblat: Creo que se llamaba Vicentini.

 

Rosemblat: No, pero su padre había trabajado en Vicentín, yo me acuerdo que nosotros hubiésemos intervenido la empresa para poder meternos y él dijo:No pueden intervenir. Lo que pueden poner es un veedor”.

A partir de allí nos pusimos a ver lo que pasaba en Vicentín y el cálculo que terminamos haciendo es que nos iba a costar mucha plata y que finalmente eso iba a beneficiar a los accionistas, iba a beneficiar a los que habían puesto a Vicentín en esa crisis.

El replanteo que yo me hice es: “Pero ojo, porque esto, finalmente, parece más un salvataje de los que generaron la crisis que un negocio que nos convenga”.

Y ahí me retiré, así fue porque no me parecía ético. Yo fui con una lógica que fue la lógica de: “Tratemos de generar una empresa del Estado que intervenga en este Mercado”.

Y de repente me encontré que lo que estaba haciendo era sacándole problemas a los que habían generado esa crisis y eso ya no me gustó.

Rosemblat: Yo me acuerdo que con varios compañeros y compañeras en aquel entonces nos preocupaba un tema que era que se escuchaba más la voz de ellos que la nuestra porque claro, ellos no tienen problema en salir a la calle… (Interrupción de Alberto).

Alberto: Eso pasa siempre. Es como si yo tuviera, para decir lo que el Gobierno hace, un megáfono y yo me pongo frente al megáfono y enfrente tengo todo el sonido de metálica, yo grito, grito, pero el sonido de metálica me tapa.

Rosemblat: Claro, pero si detrás de vos hay un millón de personas que dice: ¡Vamos Alberto! ¡Vamos Alberto!, eso se escucha también.

Y es una particularidad, para los militantes peronistas, encontrarle la vuelta a este momento, cómo hago yo para torcer la aguja sin poder salir a la calle.

Vos sos el primer presidente peronista de la historia que tiene que gobernar sin movilización popular.

Esto es una cosa que conversamos mucho en los Vivos, que es una particularidad que te afecta negativamente.

Alberto: Es un déficit, para nuestros gobierno es un déficit.

Rosemblat: Claramente, es un déficit. Cualquier negociación que vos llevés adelante.

¿Cómo lo ves eso.?

¿Cambiaría en algo la negociación con el Fondo si hubiera un millón de personas en la calle?

 

Alberto: Mirá, eso siempre es valioso.

Nosotros somos un partido o movimiento, según alguno elija, que nació en la calle.

Un día metieron preso a un coronel del pueblo y dijeron: Como van a meter preso a ese hombre que me estaba reconociendo derechos”.

Y salió el pueblo a la calle.

Desde ese día, para los peronistas, el estar en la calle expresándonos es muy importante.

Y ahora tenemos que hacerlo así (Señala para la Cámara).

En una sala a través de pantallas.

Charlamos con una pantalla dividida al medio, los dos mirando para el mismo lado y es… (Interrupción de Rosemblat).

Rosemblat: A mí me preocupa muchísimo. De verdad que estamos pensando una Unidad Básica Virtual, desesperadamente.

Alberto: A mí me parece maravilloso que podamos tener estos debates.

Realmente lo digo porque la verdad que yo toda mi vida fui un militante y no quiero dejar de serlo, y me encanta dar estos debates, y me encanta hablar con los compañeros.

 

Rosemblat: Mirá, ya que estoy lo cuento.

Alberto antes de ser presidente era un dirigente accesible para la charla.

De hecho, yo te he escrito más de una vez quiero conversar con vos, venite mañana a casa y lo charlamos porque eso es la militancia política en general y el peronismo en particular.

 Alberto: Y sigo creyendo lo mismo y, de hecho, hoy sigo hablando con muchos compañeros que me llaman y me dicen estoy preocupado por esta situación, vení y charlémoslo.

Yo creo que, además, el debate hace más ricos los movimientos políticos.

Lo peor para un movimiento político es el discurso único.

Por el cual, si nos ponemos un discurso único perdemos la reflexión.

Rosemblat: Estamos lejos en el Frente de Todos del discurso único. ¿Verdad?

Alberto: Y yo lo celebro, yo lo celebro.

Rosemblat: A mí me gustaría  que fuera un poco más.

 

 

Alberto: No, no, no porque vos serías una víctima del discurso único.

Vos no podrías ser Springfield

Y yo, a pesar de que a veces me tirás baldazos de agua… (Interrupción de Rosemblat).

Rosemblat: Porque yo no sabía que me mirabas Alberto.

Si yo hubiera sabido no te tiraba.

Alberto: No, no, no, pero está muy bien, está muy bien porque a mí también me hace pensar lo que decís.

Yo tenía 16 años, militaba en la UES, y me acuerdo un día que vinieron unos compañeros en el peronismo que me mandaron el verticalismo, el verticalismo, el verticalismo.

Perón ya había muerto, así que el verticalismo era el verticalismo de Isabel, y yo les dije: Miren, no lo tomen a mal, pero además de Perón pienso yo, y además de Perón pensás vos,  y además de Perón piensa la compañera, pensamos todos”.

Además, Perón fue único, único e irrepetible, como es único, él fue más vivo que todos nosotros y por eso nos dijo: “La organización vence al tiempo” por eso es que lo que hay que hacer es estar organizados, “unidos y organizados”.

Eso es lo que Perón nos dijo.

 

Rosemblat: Bien, no lo pensaba hablar ahora, pero ya que lo trajiste me parece interesante.

Me hablás del Alberto militante de 16 años, me acuerdo cuando yo era un militante de 18, y ahí la política en general y el peronismo convocaban ‒independientemente si lo hicimos o no‒, a liberar la patria, por la justicia social, hoy a la juventud se le pide que se quede en la casa, que se ponga barbijo, que use alcohol en gel, es como una dificultad desde la política para convocar, un discurso épico que es necesario también, para la conducción política al piberío, a la juventud.

Quizás es algo que lo veo yo y que no pasa, no tengo un estudio social, simplemente, lo veo.

Alberto: No, pero está bien, lo comparto.

Rosemblat: Los pibes hoy no están tan cerca de la política como hace 15 años, ni hablar 30 o 40.

Alberto: Y que hay pibes que creen que la revolución es no usar barbijo, y que cree que la revolución es no ponerse la vacuna, y que creen que la revolución es decir que el virus no existe.

Hay muchos pibes de esos y es muy grave porque es un discurso de locura que gana a los chicos y es incomprensible.

Rosemblat: ¿Y qué puede hacer la política en un contexto como este para volver para volver a convocar?

Enamorar quizás es una palabra que romantiza un poco la política, pero es necesario.

 

 

Alberto: Sí, claro, pero nosotros lo que tenemos que hacer es primero, nunca olvidar nuestros ideales, esto no es nuestro ideal, esto es lo que nos tocó vivir.

¿Cuál es nuestro ideal?

Es lograr una sociedad más justa, más igualitaria, es distribuir mejor el ingreso, es hacer crecer al país, pero un país donde crezcan todos, no donde crezcan algunos, esos objetivos se mantienen absolutamente en pie y nosotros no los cedemos.

Ahora, estamos en un tiempo donde de verdad la solidaridad es un hecho revolucionario.

Nosotros nos olvidamos, nosotros estamos viviendo un tiempo al que la filosofía le denomina post modernismo donde la regla es el individualismo, el éxito es tener plata.

Ahora, nosotros en la pandemia estamos rompiendo la regla del post modernismo.

Rosemblat: Porque no tenemos plata.

Alberto: No solamente porque no tenemos plata, sino porque lo que estamos promoviendo es la solidaridad no el individualismo, nadie se salva solo, eso que yo repito, nadie se salva solo.

Esta es una pandemia singular, es una pandemia en donde si vos no te cuidas, nos complicás la vida a todos.

Si yo no me cuido no soy solidario con ustedes.

Entonces el cuidarse es un acto revolucionario en el presente, aunque no lo parezca.

La pasividad de ponerse el barbijo es un acto solidario y como tal es revolucionario en este tiempo, es revolucionario.

Entonces eso creo que entenderlo.

Tengo que buscarlo…, ahora la semana que viene creo que vamos a estar largando una serie de planes para los jóvenes, para buscarles salidas a los jóvenes porque también a los jóvenes les ha complicado la vida esto, laboralmente, en estudios… (Interrupción de Rosemblat).

Rosemblat: Es que  eso también favorece el discurso anti política porque mirás para adelante y no la ves y ves que la política no te va a ofrecer soluciones para tu vida y dónde vas porque bueno, justamente…

Alberto: La semana que viene estamos planteando una serie de medidas para jóvenes, para impulsarlos, pero dentro de las restricciones que tenemos.

O sea, no hay ninguna política que diga, salí y divertite, no hay ninguna política que diga andá con tus amigos a tocar la guitarra y hacete un asado con todos porque no podemos hacerlo.

 

Rosemblat: Seguimos Alberto.

Vamos a llegar a un punto tenso.

Por lo menos es tenso en las charlas que tenemos los jueves que es el tema hidrovía.

Te voy a ser absolutamente sincero, yo hace un año no tenía ni idea de lo que era hidrovía igual que mucha gente y, después que me enteré, puse el grito en el cielo: Cómo puede ser que estemos discutiendo esto y que no podamos avanzar en esta situación”.

Cuál es la situación con la hidrovía. Cuál es la situación con la concesión.

Qué posibilidades tiene el Estado de hacerse cargo.

Si no es hacerse cargo del dragado qué se puede hacer.

¿Cómo lo pensás vos.?

 

Alberto: Primer punto, hay muchos compañeros que son muy virulentos conmigo.

Yo siempre digo lo mismo.

Miren la hidrovía venció en el año 2011 y le dieron 10 años más de vida y son muchos compañeros que hoy me piden que me haga cargo de la hidrovía.

Digo esto para que pongamos un poco las cosas en orden, el problema de la hidrovía no es un hecho revolucionario, es resolver un problema que tenemos nosotros para conectar el norte de nuestro país a la salida al Atlántico.

La utilización de dos ríos, el río Paraguay y el río Paraná para salir al Atlántico.

Para que eso pueda ocurrir necesitamos dragar  mucho los ríos esos.

Dragar quiere decir que haya, permanentemente, barcos que vayan cavando en el fondo del Paraná, sacando la arena y el barro del Paraná para que haya más agua y puedan ir barcos con más porte que al cargar más, se hunden más y necesitan más profundidad.

 

Rosemblat: Que no pase lo del canal de Suez.

Alberto: Exactamente.

Ese trabajo de dragado en un río como el Paraná no lo puede hacer cualquiera y si lo quisiera hacer el Estado tendría que hacer una inversión millonaria.

Rosemblat: ¿No tenemos esos barcos?

Alberto: No los tenemos nosotros y hay muy pocas empresas en el mundo que hacen eso.

Rosemblat: Una es la belga que es la que lo hace acá.

 

Alberto: Una es la belga, pero hay otras, no es la única.

Entonces que he planteado yo, miren el río Paraná y el río Paraguay es un tema nodal para el desarrollo del norte, que todas las provincias ribereñas de esos ríos participen en la licitación, en la adjudicación y en la administración de esos ríos.

Hasta ahora lo hacía el Estado nacional.

Ahora no va a ser así, va a ser un concejo donde están todas las provincias con el Estado nacional administrando esa región.

Vamos a llamar a licitación.

Qué podemos cambiar de lo que es presente, por ejemplo, hoy en día lo que sería el peaje del uso de la hidrovía lo cobra el concesionario y después le rinde cuentas al Estado.

Rosemblat: ¿El concesionario es una empresa argentina?

Alberto: Hoy es la belga.

 

Rosemblat: ¡Ah! Hoy es la belga, verdad.

Alberto: Asociado a una empresa argentina.

Pero lo que podríamos hacer es cambiar esa regla que el Estado cobre el peaje y después le pague a la concesión.

No que cobre la concesión y después se lo rinda al Estado.

Eso podríamos hacerlo.

Rosemblat: Porque suponemos ‒no quiero acusar acá, por favor que no se mal interprete esto‒, pero suponemos que quien cobre el peaje y después le da al Estado lo que corresponde no rinda, podemos pensar que quizás…

Alberto: Queremos evitar que eso pase, digámoslo de ese modo.

Rosemblat: Queremos evitar que digan que pasan 3 barcos cuando pasan 300.

Alberto: Exactamente, entonces eso lo podemos hacer, eso lo vamos a hacer.

Estamos llamando a una licitación, es una licitación internacional, es una licitación compleja, para que nadie piense que hay detrás de esto una intensión puse a todas las provincias involucradas en la llamada licitación.

Ahora, cuando me dicen tené que hacerlo el Estado.

A mí me da la impresión que piensan que la hidrovía es una ruta, ir y poner una ruta, un camino asfaltado y poner una cabina para cobrar a los que pasan por ahí.

Rosemblat: Cosa que el Estado puede hacer.

Alberto: Claro, eso lo podemos hacer. De hecho, recuperamos muchas rutas que habían sido concesionadas y ahora las está administrando el Estado.

Pero lo que no podemos es hacer eso en la hidrovía porque no tenemos la maquinaria, la tecnología necesaria para meternos a decenas de metros del Paraná, no lo podemos hacer.

Rosemblat: Lo que sí podemos hacer es cambiar esta lógica de que sea la cocesionaria quien cobre.

 

Alberto: Eso sí lo podemos hacer y lo vamos a hacer, el llamado a licitación. Vamos a decir que el Estado es el responsable del cobro del peaje y que a partir de ahí paga la concesión.

Rosemblat: Yo no soy periodista, pero hay dos títulos en esta charla, uno que el límite de las exportaciones no va a parar hasta que no se arregle… (Interrupción de Alberto).

Alberto: Y que la Argentina es un país punk.

 

Rosemblat: (Entre risas) La Argentina es un país punk. Un toque, pero no mucho porque tampoco es tan importante, pero un toque de la oposición.

La oposición que te tocó que también ha cambiado mucho. (Dijimos la oposición y llega la polilla. Risas).

El año pasado también, no sé si te tiré el springfilm, pero cuando lo escuché me dije: No, mi amigo Horacio, me quiero matar”. 

Y eso también ya cambió este año, no es más mi amigo Horacio.

Ellos están mucho más radicalizados, no sé si está roto el diálogo, pero bueno, ellos están muy parados de mano.

¿Cómo lo ves?

¿Cómo te enfrentás a esta oposición?

Ellos también se están tirando con todo, no sale en ningún lado.

 

Alberto: Yo sigo creyendo que en la Argentina tenemos que buscar un mecanismo de convivencia democrática que no sea unos contra los otros permanentemente.

Yo sigo creyendo en eso.

 

Rosemblat: Yo también creo lo mismo, pero ¿vos no sentís que ellos no creen en eso?

Alberto: No, no, sí, por eso te iba a decir, cuando vos dijiste el “no me gustó mi amigo Horacio”, el “mi amigo Horacio” era tender una mano y decir tratemos.

Rosemblat: Tampoco me gusta auditarte.

 

Alberto: No, no, pero está bien, pero fue un simbolismo, fue tratar de decir: Che, olvidemos las diferencias que estamos en un problema. Tratemos de estar juntos”.

Fue un simbolismo, fue un simbolismo.

Por ahí no fue el mejor porque está claro que Horacio y yo tenemos mucha diferencia porque él piensa como Macri, yo no, yo no, y no habría juicio de valor sobre eso, simplemente, él está en el partido de Macri, yo no.

Yo siempre me opuse a lo que Macri expresaba.

Por lo tanto, a mí no me preocupa tanto, no me preocupa nada que haya dos visiones tan contrapuestas, lo que me preocupa es que se vea tan afectada la convivencia democrática.

Porque todos pueden pensar lo que quieran, todos…, puede haber millones que piensen distinto a mí, ahora, que me acusen de envenenar gente porque yo compre una vacuna, eso me parece muy grave, que me acusen de haber impedido la compra de una vacuna porque pedía que haya un intermediario o que pedía retornos por eso, no eso ya es mucho. Eso ya es mucho porque ahí están jugando con la tranquilidad de la gente.

Yo lo que siento es que esta es una oposición que creció sobre la base de la denuncia.

Rosemblat: Sí, total.

Alberto: Creció en los años de Cristina denunciando, denunciando, denunciando y ahora no tienen mucho para denunciar.

Entonces lo único que les queda es ser brabucones como son y hacer los planteos desde esos lugares que irritan, francamente, irritan.

Porque yo el otro día lo escuchaba al gobernador de Mendoza hablar y me contaba la situación que estaba viviendo y le dije: Mirá, yo comparto tu mirada y entiendo que tenemos que ir hacia ese camino porque es lo que estoy queriendo proponer, pero atrás, cuando yo resuelva esto, va a salir Cornejo a decir…”.

Y me dijo: ‒Bueno, pero yo no lo puedo evitar”.

Dicho y hecho, terminé de dictar la medida…

“Una vez más el Gobierno que no supo comprar vacunas vuelve a encerrarnos a todos”.

Vos decís, dónde paran estos tipos, dónde paran digo.

¿No se dan cuenta que hay un momento donde no pueden seguir mintiendo y enloqueciendo a la gente de este modo?

Ahora yo sigo creyendo que en algún momento van a entender y en algún momento vamos a poder convivir, convivir no es pensar igual, es convivir.

 Rosemblat: Yo no estoy tan seguro, pero no es tan importante.

Alberto: Yo tampoco estoy tan seguro, pero lo deseo, creeme que lo deseo.

 

Rosemblat: Te creo, te creo.

Quería hablar un poco también de la Campaña digital porque estamos en un año electoral.

Esta Campaña va a ser más digital que cualquiera en la historia. No vamos a hacer actos, no vamos, probablemente, a repartir volantes en las esquinas, no vamos a hacer la Campaña tradicional.

Qué vamos a hacer en esta Campaña. (Alberto se ríe).

Cómo vamos a hacer Campaña porque digamos, si yo tuviese a mi favor a La Nación, a Clarín, a TN, a Canal Trece, digo, bueno si no podemos salir a la calle tenemos…

Alberto: Pero yo después de haber visto todo eso no quisiera tenerlos nunca a favor. De verdad, de verdad, prefiero no tenerlos a favor.

Porque la gente sabe, la gente no es tonta.

Yo no me olvido nunca que cuando fuimos a las Paso, el viernes publicaron una encuesta diciendo…, y el sábado los mercados celebran la encuesta que yo publiqué y ellos se chocaron con la realidad.

Pero yo no le asigno tanta importancia a esos medios y quisiera no tenerlos de mi lado.

Yo me siento más tranquilo con que vos con tu crítica y tu desparpajo me digas lo que  pensás, a que me escriban  como escriben ahí.

Rosemblat: Bien. No, además, si yo un día abro La Nación y te están elogiando, me preocupa.

Alberto: Yo también me preocupo. Yo también me preocuparía, ya a esta altura me preocuparía.

Pero la Campaña va a ser una Campaña rara porque la Campaña va a ser una Campaña mediática básicamente.

Estamos trabajando en eso.

Y vamos a tener que poder llegar a la gente de otro modo.

Igual yo estoy convencido de que los argentinos y las argentinas saben quién los quiere y quién los cuida y saben quién no.

Y saben que nosotros nos podemos haber equivocado porque el que trabaja se equivoca —decía un jefe mío—, pero lo que saben es que nunca nos hemos equivocado deshonestamente y nunca nos hemos equivocado queriendo perjudicar a los que son más débiles, eso lo sabe la gente.

Rosemblat: Bueno, sepan que acá estamos construyendo una Unidad Básica digital.

Alberto: Es maravilloso eso.

Rosemblat: Que cuenten los dirigentes del Frente de Todos, que cuenten los militantes del Frente de Todos con eso y que también convocamos a que haya más.

Alberto: Hay que unirse, hay que pensar qué hacer para unirse.

Rosemblat: Exactamente. Cómo estamos de tiempo.

Alberto: Mi día termina con vos, termina cuando vos terminés.

Rosemblat: Bueno, está muy bien.

Todos los días uno no tiene el chance de hablar con el presidente.

Un poco del FMI, de la deuda que es uno de los temas principales de la agenda política.

Hace poco conocimos que el FMI propuso un plan para terminar con la pandemia o para vacunar, o para avanzar de 50000 millones de dólares.

Que es una cifra que a los argentinos nos suena mucho.

Cuando escuchamos Fondo Monetario y 50000 millones de dólares es la misma que le dieron a Macri, es menos que lo que le dieron a Macri, o sea, el Fondo Monetario para terminar con una pandemia mundial dispuso menos plata que la que le dio a Macri para perder las elecciones para perder las elecciones con nosotros que tampoco somos el Barcelona.

 

Alberto: (Riendo) No, claro.

Rosemblat: Para dimensionar lo malos que son ellos estamos volviendo al tema de la Campaña y también buscando estos eslogan para los cuales ellos son tan buenos, “se fugaron una pandemia”, “se fugaron una pandemia”.

¿Cómo son ahora las conversaciones con Cristalina Gueorguieva, sé que estuviste ahí, faltaba Messi nada más?

Alberto: Para que la gente entienda, el Fondo se vota y hay una serie de cosas que la Argentina está planteando que en algún momento va a llegar al directorio del Fondo y hay que votar y los países europeos con los que yo hablé tienen peso a la hora de votar, Portugal, España, Francia, Alemania e Italia, son…, eso es un Barcelona digo, los que hay en el Fondo, esos votos pesan.

Rosemblat: O sea, que no son solo presidentes, sino que son directores del Fondo.

 

Alberto: Exactamente, Exactamente.

Cada país tiene ahí una silla en el Fondo y pesa. Y lo que yo fui a plantear es el problema de Argentina. Lo que pedí cambiar algunas reglas que el Fondo tiene que me parece que con un criterio de estricta justicia deben ser revisadas.

Por ejemplo, el Fondo dice…, cuando vos te sobre endeudás, es decir, tomás más deuda de lo que tu capacidad te permite, tenés que pagar una sobre tasa. Ahora, el que da el grito es el Fondo.

El Fondo puede decir: No, mirá, vos ganás 100 te puedo prestar hasta 50. No te puedo prestar 200”.

Rosemblat: Hasta ahí tiene sentido.

Alberto: Hasta ahí tiene sentido.

Ahora, resulta que él dice: No, yo te presto 200, aunque te tendría que prestar 50, pero me tenés que pagar una tasa que triplica la tasa inicial.

O sea, si Macri no hubiera endeudado el país como lo endeudó, nosotros hubiéramos pagado 1 punto de tasa, estamos pagando 3 por culpa de habernos excedido en la que es nuestra capacidad.

Habernos excedido con la anuencia del Fondo, siempre lo digo porque acá hay dos responsabilidades, la del Fondo y la del Gobierno.

Rosemblat: Ellos también hicieron algo que no se podía ¿No?

Alberto: Claro, hicieron algo que es muy irresponsable.

Si yo voy a tu banco y vos sos el dueño del banco y te digo: “‒Mirá, yo necesito que me prestes 2 millones de dólares” y tú: Bueno, y vos qué tenés”.

 “Yo tengo el Toyota 2019”.

Me decís: ‒No loco, yo con eso qué te puedo prestar.

“-Te puedo prestar 1millón de pesos, eso es lo que te puedo prestar”.

Eso es lo que vos me decís. Ahora si vos me decías: “‒Te voy a prestar el equivalente a 20 toyotas y vos me vas a tener que pagar el triple de tasa”.

Bueno, vos sabés que no lo vas a cobrar en tu vida eso.

Ahora, esto es lo que pasó con la Argentina.

Entonces nosotros vamos y les pedimos por favor acompáñenos a que la “sobre tasa” desaparezca.

Empezamos por Portugal.

¿Sabés por qué?

Porque cada vez que le planteábamos esto al Fondo nos decía: “‒No, pero Portugal pagó la sobre tasa”.

Rosemblat: El caso de la salida a la portuguesa.

Alberto: Claro, Portugal pagó la sobre tasa. “

“Entonces yo no les puedo sacar a ustedes la sobre tasa porque entonces hay una desigualdad”.

Fui y le explique el tema a Costa y Costa dijo: Portugal sabe lo que es pagar la sobre tasa.

No debe haber más sobre tasa y estamos de acuerdo con Argentina”.

Bueno, todo ese periplo terminó con Merkel allá, a quien no la fui a ver porque ella había dispuesto un cierre muy estricto en Alemania y por eso no pude verla.

En el medio la vi a Cristalina y a Cristalina le planteé yo un segundo tema que me preocupa que es el tema del plazo.

Es cierto…, yo ayer o antes de ayer escuchaba un reportaje a Macri que era impactante porque me decía que estamos pactando mal nosotros.

Es buenísimo, es buenísimo.

¿Sabés que decía Perón?

¿Esto es una Unidad Básica, verdad?

Rosemblat: Esto es una Unidad Básica.

 

Alberto: Perón decía: “Estos tipos son únicos, primero te roban el perro y después te tocan el timbre para que les des la correa”.

Esto es lo mismo, me metieron en el problema y después me explican cómo pasear al perro.

No, digo, es una cosa espléndida.

Bueno, el otro tema que planteamos son los plazos.

El Fondo tiene dispuesto un sistema para plazos para pagar, si te dan un standby tienes que pagar en tres años, si te dan un Acuerdo de Facilidades Extendidas tienes que pagar en 10.

Como estamos en pandemia, ustedes hicieron el estropicio dándonos este dinero, por favor dennos más tiempo para pagar”.

Porque dándonos más tiempo es como la pandemia, cuando vos ves la curva que sube, esa curva no sería tan así y se amesetaría y para nosotros sería más fácil pagar.

No les estoy pidiendo quitas, no les estoy pidiendo nada, le estoy pidiendo denme más tiempo.

Ese segundo tema también lo hemos planteado.

Esa es la discusión con el Fondo el plazo y la tasa.

Por qué le planteamos esto porque en verdad lo que queremos es garantizarnos tiempo para que nuestro país se recupere y que no padezcan más los que ya padecieron mucho.

Por eso, yo leía ayer o antes de ayer una expresión de un grupo de diputados que salió y dijo que tenemos que ser duros con el Fondo y pedirle al Fondo, yo estoy de acuerdo con eso.

Rosemblat: ¿Diputados nuestros?

Alberto: Sí, yo estoy de acuerdo con eso, tenemos que ser firmes con el Fondo.

Tenemos que negociar con firmeza y tenemos que pedirle al Fondo que entienda que a la Argentina no se le puede pedir más de lo que puede porque ya ha dado mucho, ya ha dado mucho, ni siquiera por el gusto del pueblo, sino porque unos irresponsables le hicieron pagar a la Argentina lo que la Argentina no podía pagar.

Yo lo dije que con eso estoy totalmente de acuerdo.

Lo que pasa es que algunos compañeros piensan que porque uno habla con alguien del Fondo se vuelve del Fondo, no, no, se vuelve del Fondo, uno nunca se olvida quién es uno.

Uno nunca olvida a quién representa, sabe muy bien a quién representa y yo sé qué intereses represento. Yo represento a los argentinos y siempre voy a decir lo mismo mi mayor preocupación son los argentinos que peor están.

Esa “ética de solidaridad” de la que hablaba Alfonsín me obliga con ellos antes que cualquier otra persona o cualquier otro organismo.

 

Rosemblat: Hago un pausa acá y te lo tengo que decir porque si no los que me siguen acá me van a matar.

Un deseo de nuestra…, de esta comunidad, de esta Unidad Básica digital que es obviamente superar la pandemia y me piden que no más menciones a Alfonsín.

Eso me dicen los compañeros y si no lo digo me van a putear a mí.

Alberto: Bueno. Miren, miren los radicales de hoy en día y piensen en Alfonsín.

Ustedes se van a dar cuenta por qué valoro a Alfonsín.

Rosemblat: Claro. Vamos un toque a Néstor, a ese 2003 porque me hablás del Fondo, de lo que hay que pagar ahora, lo que se pagó en ese momento era 9900 millones y ahora hay que pagar cinco veces más.

Alberto: Está buenísimo ese dato porque desde que se creó el Fondo, hasta que nosotros pagamos, Argentina acumuló 9880 millones de dólares y nos pareció una exorbitancia.

En un año nos endeudaron cinco veces eso.

 

Rosemblat: Me pasa cuando hablamos de 2003, cuando te escucho a vos, cuando la escucho a Cristina que estuvo la semana pasada en un Zoom con el Instituto Lula y también se notaba, cuando hablaba de esa época, cierta nostalgia, por decirlo de alguna forma, lo que bueno…, “Lo que hicimos hay que volver a hacerlo”.

Qué escenario, qué fue lo que cambió, cuáles son las condiciones que estaban presentes en 2003 y que hoy no se pueden, no existen.

¿Con qué Estado te encontraste ahora que no existía en 2003?

¿ Qué es de lo que se hizo lo que se puede replicar y qué hay que decir, muchachos  hay que cambiar la estrategia porque esto no existe más.?

 

Alberto: No, lo que no hay que cambiar son los objetivos.

Los objetivos siguen siendo los mismos.

El escenario cambió mucho porque allá no había pandemia, tampoco debíamos 57000 millones de dólares, estabas en default ‒que eso era peor que lo que recibí yo‒, pero pudimos salir del default con una negociación muy dura con los acreedores.

Nosotros esa negociación la llevamos adelante y le permitimos ahorrar a la Argentina, en 10 años, 30000 millones de dólares.

Que es lo que, finalmente, terminamos sacando a los acreedores.

Lo que me parece que hay un contexto internacional muy distinto favorable porque lo que subía en aquel momento era la soja, ahora lo que sube es la carne, la soja también, también el maíz, eso se parece, pero en un escenario de una desigualdad hoy en día porque la pandemia, a la desigualdad que arrastraba la Argentina, la profundizó.

Yo digo siempre, yo era un médico que recibió un paciente en terapia intensiva y a ese paciente lo agarró el Covid.

O sea, es una situación complejísima y es lo que nos pasó como país y eso es lo que no hay que olvidar.

Eso es lo que no hay que olvidar.

Con todo logramos…, tuvimos logros, días atrás salió un estudio que dice que: “La Argentina es el país que mejor trató a los trabajadores en la pandemia”.

Tuvo los mejores resultados comparativos en el mundo y ese fue un esfuerzo conjunto que hicimos toda la sociedad para garantizar eso.

Yo lo que creo es que es muy distinto y también es muy distinto el contexto internacional.

Yo no lo tengo ni al Tabaré, ni al Pepe en Uruguay, no lo tengo a Lula en Brasil.

Rosemblat: ¿Lo podrás tener el año que viene?

Alberto: ¡Ah! sería esplendido.

Todos saben de mi humildad y mi cariño por Lula.

Sería esplendido, Lula es para mí el líder latinoamericano más enorme que he visto.

Es otro mundo, en Chile estaba Bachelet o Lagos y hoy no están, estaba Chávez por eso te digo, es otro mundo, es otro contexto.

 

Rosemblat: ¿Pensás en él, lo tenés presente?

Alberto: ¿En Néstor? Todos los día, todos los días, todos los días.

Rosemblat: Nosotros también.

Alberto: Yo lo he querido mucho a Néstor y, además, pienso que he aprendido mucho con él y, a veces, me siento su discípulo.

Pienso que debo ser muy firme con lo que eran sus ideales.

Yo creo que hasta ahora estar haciendo honor a lo que él quería hacer y lo que él creía.

Hay muchos compañeros que vivieron un poco más intensa la época de Cristina y Cristina y Néstor tuvieron algunos matices que los diferenciaban.

Néstor tenía una vocación al diálogo parecida a la mía y era menos confrontativo que Cristina.

No hago juicio sobre valor sobre esto porque Cristina fue muy valiente y tuvo mucho coraje en muchas de esas confrontaciones que promovió.

 

Rosemblat: Y Néstor ganó con el 22%, tampoco se podía hacer el cocorito.

Hablamos de Néstor y tenemos que hablar de Cristina y me parece que es buen momento para ir cerrando y también para ser respetuoso con el tiempo que nos dieron en este contexto.

Agradecerte.

Siempre decís que con Cristina aprendieron y que no se van a pelear más, por supuesto que no.

Se lo ruego, se lo ruego.

Pero cómo es no pelearse más, qué implica no pelearse más en un contexto en el cual están gobernando la Argentina con dos estilos de conducción distintos, como bueno, como vos lo marcas.

Cómo es pelearse con Cristina eso ya  lo sabemos, fue malísimo para todos nosotros.

¿Cómo es no pelearse?

 

Alberto: No, bueno creo que es que los dos sabemos que por pelearnos llegó un día Macri, por pelearnos y dividirnos y de eso aprendimos todos.

Hay una frase que yo creo que hizo un clic  en la cabeza de todos nosotros y fue aquella frase que dije “Con Cristina no alcanza y sin Cristina no se puede”.

Cristina se enojó mucho ese día.

Sí, me dijo —No me alcanza porque ustedes no están”.

“—Entonces no te alcanza”.

Y claro, ahí vinieron los otros y dijeron: “— ¿Qué dijiste de Cristina?”.

Muchachos, sin Cristina no vamos a ningún lado.

Basta, terminemos con esto.

Rosemblat: ¿Todavía hay alguno que sigue con esa…?

Alberto: No, no, yo creo que no.

Yo creo que lo que hemos logrado es entender eso.

Cuando a mí me dicen: No, pero siempre hemos perdido en los últimos años las elecciones de medio término divididos, divididos”.

En 2013 divididos, en 2015 divididos, en 2017 divididos.

Basta.

Rosemblat: Y en 2013 no sé si perdimos, perdimos la provincia de Buenos Aires, pero en la nacional no sé, pero no importa.

Alberto: Pero fuimos divididos, Massa sacó el 40% y pico de los votos en la provincia. Fue muchísimo.

Digo, nosotros…, Perón en eso fue sabio, “Unidos y Organizados”.

“La organización vence al tiempo” y estar unidos es central.

Cada vez que…, yo creo que Cristina le debe pasar lo mismo, pero cada vez que uno siente que exploto…, Macri, ¿no.?

¿Vamos a empezar de vuelta Cristina?

Claro, claro, y ella debe decir lo mismo conmigo, no es que yo lo digo por ella, debe ser igual, pero igual nos llevamos mucho mejor de lo que creen.

Rosemblat: Yo veo que se llevan bárbaro.

Alberto: No, no, porque viste que hay toda una historia de que Cristina viene acá y me pega cuatro gritos y yo salgo sumiso a hacer lo que dice Cristina.

La verdad es que no soy tan sumiso, y la verdad que Cristina tampoco pega cuatro gritos, y la verdad es que en los grandes temas no tenemos diferencias.

Las diferencias con Cristina son en cómo lo hacemos.

Ahí aparece la diferencia.

Rosemblat: Forbes.

Alberto: Forbes.

Rosemblat: No es tan importante.

Alberto: No, porque ahí aprendimos a que eso no nos puede dividir. Eso no nos puede dividir.

 

Rosemblat: La última, me va surgiendo a medida que te escucho.

Alberto: Y perdón, un detalle además, Cristina es una mujer de una gran inteligencia, eso lo he dicho hasta cuando la criticaba.

Y la verdad, uno tiene que aprovechar esa inteligencia.

Además fue 8 años presidenta y tiene una experiencia que yo…, yo fui jefe de Gabinete 5 años, pero no fui presidente, es otra historia.

¿Y porque desaprovechar esos 8 años de experiencia?

Yo no pienso hacer eso.

La verdad, yo no pienso hacer eso.

Rosemblat: Además hay millones de personas que la aman.

Que la amamos, que la bancamos, que la queremos.

Alberto: Claro, claro que las hay.

Además a ella le dieron una parte importante de esta coalición.

Y hay otro detalle más y perdón.

Es la primera vez que una coalición gobierna.

Es la primera vez que lo hacemos de verdad.

O sea, yo respeto los espacios de cada uno en la coalición.

Rosemblat: Bien, eso te quería preguntar.

¿Es más importante tratar de imponer tu lógica al resto de la coalición o a vos te importa que el resto de la coalición no se rompa?

Alberto: No, a mí me importa que la coalición no se rompa.

Y me importa que en todos predomine la lógica.

Porque siempre hay una lógica preponderante, siempre, y yo a lo que aspiro es que nadie rompa esa lógica.

Y cuando alguien la quiere romper lo invito a comer un asado y lo charlamos.

Rosemblat: Yo no quería romper nada igual. (Risas).

Rosemblat: Bueno, gracias Alberto, muchísimas gracias de verdad.

Espera que me quedan algunos anuncios parroquiales.

Primero, yo soy muy agradecido y le quiero agradecer a mis compañeros el trabajo que me han bancado en esta que lo hicimos así en poco tiempo.

Gracias a los que nos permitieron hacer la nota también.

Gracias Alberto, gracias Esteban, gracias a todos los que están escuchando, Gracias a todos y a todas.

Gracias a los que bancan este Canal.

Te tengo que bolsiquear algo para sortear entre la gente.

Quiero decir, yo debo todavía un sorteo del Vivo anterior.

Algo me tengo que llevar de acá, una copa, un salero, tu corbata, tu reloj.

Algo me tengo que llevar para sortear, si se puede.

Alberto: Sí, esta corbata.

Rosemblat: Esto lo vamos a obsequiar entre toda la gente que en estos momento nos está viendo.

 

Alberto: Sepan que es una corbata que quiero. Es una corbata que quiero mucho.

 

 

Rosemblat: La verdad con todas las cosas que le piden los que vienen acá, con una corbata, la verdad, bastante barato salí, bastante barato salí.

Esto lo vamos a sortear entre todas las personas que aporten en pedrorosemblat.com.

Baratísimo soy Alberto, una corbata.

Bueno, muchísimas gracias a todos y todas.

Nos vemos mañana, esta semana en Springfield.

Muchas gracias Alberto, sabés que contás acá con compañeros que te bancan, que te militan.

Pese a las puteadas y las críticas, a veces, acá vamos a estar bancándolo.

Nos vemos la próxima, muchas gracias.

¡Viva Perón!

PR/

 

NOTA DE LA NAC&POP: De 31 años, Pedro Rosemblat se expresa por medios alternativos desde hace una década.

En 2012, su primera irrupción notoria en el mundo virtual llegó a través de Pibe Trosko, una cuenta de Twitter que deslizaba ácidos comentarios sobre política nacional, siempre desde la vereda del peronismo e ironizando sobre la izquierda vernácula

El Cadete”, personaje que elevó su popularidad, aparecía por las noches en la pantalla de C5N, junto a Roberto Navarro, expresando con humor, en clave de ironía, una fuerte bajada de línea en contra de la presidencia de Mauricio Macri en aquel momento.

Desde allí logró subirse al escenario, llenando teatros donde según él, el 80% de su público era kirchnerista.

En la actualidad, Pedro Rosemblat conduce el ciclo radial Patrulla Perdida junto a Maitena Aboitiz, Matias Colombatti y Carla Pelliza.

También se destaca en Youtube, con más de 90.000 seguidores, donde realiza «Esta Semana en Springfield», un resumen humorístico de las noticias de la semana, y Personajes en 5 minutos. MG/N&P/