La capitalización estatal de la empresa IMPSA constituye un hito trascendente en el camino de recuperar capacidades de desarrollo para la industria argentina.

INDUSTRIA: IMPSA, UNA EMPRESA NACIONAL

Por Alberto Gurruchaga*

El rescate de IMPSA mediante capitalización por parte del Estado Nacional y la provincia de Mendoza manteniendo una fracción de capital privado en su estructura, implica un desafío en términos de modelo de negocios. Una apuesta a recuperar herramientas para un proceso de crecimiento con integración social.

 

 

Por Alberto Gurruchaga*

ACN

30/05/2021

EL PAÍS

La capitalización estatal de la empresa IMPSA constituye un hito trascendente en el camino de recuperar capacidades de desarrollo para la industria argentina.

La capitalización estatal le permite a IMPSA posicionarse con sus productos en los principales mercados del mundo, exportando tecnología de alto nivel.

En lo interno, implica rescatar a una empresa líder y a su entramado productivo compuesto principalmente por Pymes nacionales, como así también resguardar y potenciar el conocimiento tecnológico acumulado en su proceso de desarrollo.

La Argentina presenta el dilema entre avanzar de manera deliberada hacia un proceso de cambio estructural o consolidar una especialización en actividades con bajas oportunidades de difusión intersectorial, escasa capacidad para generar empleo y sobreexplotación de los recursos naturales.

El proceso de desindustrialización del período 1976-2001, trajo aparejado una menor participación del sector manufacturero en el PIB y una pérdida considerable de capacidades, asociada al cierre de empresas y al debilitamiento de los encadenamientos productivos locales.

Asimismo, en dicho periodo se desarrolló un proceso pronunciado de desnacionalización de la cúpula fabril, producto de la adquisición de empresas estatales o de capital nacional por parte de capitales extranjeros.

El rescate de IMPSA mediante capitalización por parte del Estado Nacional y la provincia de Mendoza manteniendo una fracción de capital privado en su estructura, implica un desafío en términos de modelo de negocios. Una apuesta a recuperar herramientas para un proceso de crecimiento con integración social.

La capitalización le permitirá a IMPSA consolidar su operación en Argentina y al mismo tiempo volver a competir en el mercado mundial, en Asia, Europa, África, y América, lo que ayudará a generar divisas, empleo y competitividad internacional para nuestras exportaciones tecnológicas.

IMPSA es la única compañía en Latinoamérica con tecnología propia para equipos de generación hidroeléctrica y eólica, y con certificación ASME III para el diseño y fabricación de componentes nucleares.

Actualmente la empresa está remplazando turbinas en Yacyretá, está construyendo un reactor nuclear, y tiene proyectos de encadenamientos productivos con YPF, mientras participa de licitaciones en EEUU, Asia y Brasil.

Parte una turbina fabricada por IMPSA (gentileza IMPSA)

IMPSA es el resultado de más de 100 años de trabajo y esfuerzo en una Argentina industrial, que genera valor agregado, exporta 85% de su producción y emplea de manera directa a 720 personas y a más de 100 pymes nacionales. Su desarrollo tecnológico es reconocido a nivel mundial, siendo la única empresa en América y una de las cuatro de Occidente con tecnología para diseñar y producir equipamiento para grandes centrales hidroeléctricas. Lleva diseñadas y fabricadas más de 200 turbinas, las cuales hoy en día producen energía en 40 países.

Actualmente, trabaja, desde su Centro de Desarrollo Tecnológico ubicado en Mendoza, en el diseño y la fabricación de las nuevas turbinas de la Central Hidroeléctrica de Yacyretá, en los aerogeneradores del Parque Arauco (La Rioja), en los equipamientos para la Central Hidroeléctrica El Tambolar (San Juan), en los equipamientos para YPF y en la fabricación del primer reactor nuclear argentino para generación de energía, CAREM (Central Argentina de Elementos Modulares) , entre los principales proyectos. En términos de estrategia e inserción internacional la mayoría estatal en el capital de la empresa implica también un cambio en la forma de relacionarnos con nuestros socios comerciales, poniendo por delante el desarrollo tecnológico y el trabajo argentino.

 

* Economista, Magister en Gestión Sostenible del Ambiente