Vivimos por la simple razón de hacer realidad nuestro sueño de juventud.

LA GLORIOSA JUVENTUD PERONISTA.

Entendamos que de nuestro error pueden salir victoriosos los enemigos del pueblo.

Seamos artífices de nuestro propio destino y no instrumento de la ambición de nadie.

Lo dijo el General y tenía razón.

 

 

Estamos medio calvos, algo excedidos de peso.

Nos cuesta mas que antes salir a pintar o volantear el barrio.

Nos da paja discutir lo que ya discutimos tantas veces.

Tenemos miles de agujeros en el alma como victorias en el corazón.

Nos acordamos con nostalgia, admiración y amor de tantos compañeros.

Vivimos por la simple razón de hacer realidad nuestro sueño de juventud.

Seguimos admirando la belleza de las compañeras o compañeros, según el caso o no. Seas mina o chabón te morís de amor viendo un compañero o una compañera haciendo la «V», saltando, cantando eso que siempre cantamos.

Cuando nuestros compañeros, hermanos de la vida; Nestor y Cristina, se sentaron en el sillón que tantas veces fue traicionado, nos corrieron las lagrimas por felicidad, esas lagrimas que siempre fueron de dolor, una vez fueron de alegría.

Somos Peronistas. Nos enojamos una vez con nuestro padre político y lo lloramos como se llora a un viejo (papa) querido cuando se fue. ¿Nos equivocamos?…

Y sí… ¿Se equivocó el Viejo?… Y sí.

¿Nos dolió no poder abrazarlo antes que se vaya?… A muchos sí.

¿Sabes que, cumpita que naciste con Nestor?

Tanto él como Cristina nos empoderaron  para recuperar los sueños. Yo se que a vos no te corresponde llevar nuestra mochila de aciertos y errores.

Nunca nos idealices. Fuimos y somos humanos.

Pero te pido por favor, y no es consejo,nunca dejes que los aliados circunstanciales te enrollen el camino.

Somos fuertes si entendemos donde está el enemigo.

Con él, ni justicia.

Con otro compañero  lealtad y comprensión del momento histórico.

Entendamos que de nuestro error pueden salir victoriosos los enemigos del pueblo.

Seamos artífices de nuestro propio destino y no instrumento de la ambición de nadie.

Lo dijo el General y tenía razón.