"Solo el treinta por ciento (30%) de los medicamentos "sirven para algo" de los que están en el mercado."

HORACIO BARRI. (EN ACAPI) «¿LA SALUD COMO DERECHO O LA ENFERMEDAD COMO NEGOCIO?

Por Horacio Barri*

Había un compañero que había empezado a estudiar la causalidad del cáncer y decía:-«No lo puedo creer porque más del 80% de los canceres tienen causas conocidas y sin embargo lo que se investiga es la medicación.»

Por Horacio Barri /Expositor

acapi

NAC&POP

27/04/2021


Horacio Barri: -Mi interés es dialogar, yo creo que las cosas se entienden dialogando y practicando ¿no?

ACAPI: – Pero tenés una mirada de las cosas que nos interesa mucho escuchar primero

•Horacio Barri: Si por supuesto. Pero primero quiero decirles que cualquier cosa, cualquier duda que aparezca a futuro, la sigamos adelante, intercambiando documentación, y ese tipo de cosas, puede ser posible?

ACAPI me ubica, tiene todos mis datos, puede ser el intermediario para lo que ustedes quieran, si necesitan alguna cosa particular…

Yo, cuando me preguntaban qué título le pondría, me parecía que éste era interesante, porque evidentemente la salud como derecho vs la enfermedad como negocio es una cosa categórica no?

Si uno le pregunta a alguien qué entiende por Sistema de Salud suele decir, suele sentir, que es tener una buena atención médica.

Sistema de Salud como equivalente a buena atención médica es muy pobre definición, deja afuera las causas de nuestras enfermedades y por lo tanto las acciones sobre ellas, más en este momento en que uno se siente tan angustiado ante la pandemia, a pesar del esfuerzo muy grande que ha hecho el gobierno nacional y la gente de la provincia de Buenos Aires, pero acá en Córdoba antes de la pandemia murió un amigo que se hubiera salvado si no hubiera estado colapsado el sistema.

O sea salud es promoción y protección de la misma y facilitar diagnósticos precoces.

Es necesario destacar que el Pro había desmantelado todo el Sistema Público y fue el esfuerzo monumental del Gobierno nacional y de las provincias con gobiernos populares, con esa conducta tan racional de la cuarentena y la provisión de camas comunes y de UTI lo que mejoró dramáticamente la situación, pobres de nosotros si hubiera seguido el macrismo gobernando.

Entonces hoy vamos a hablar de cosas muy simples, pero como dice un personaje conocido, ex preso común y ex alcohólico, que no tiene ni el primario terminado:- Esto es muy difícil, porque es muy fácil.

Yo creo que eso es una gran verdad, porque uno tiene naturalizado ciertos conceptos falsos con respecto a cuestiones de salud y enfermedad.

Entonces por ejemplo, todos estos días desde que me llamaron ustedes de ACAPI, estuve pensando en cómo organizar esta reunión, porque en este tipo de charlas con temas que tienen conceptos naturalizados, hay gente que se ha tragado todos los sapos con respecto a todo lo que se dice alrededor de la medicina, de la salud; entonces alguna gente se siente incómoda con unos cuestionamientos y algunas planteos que se hacen precisamente para que mejoremos lo que tenemos, no para criticarla lapidariamente.

Por eso me pareció oportuno empezar un poco por la pandemia y cómo se inscribe en esto de la salud como derecho y la enfermedad como negocio.

Hace poco uno de los investigadores más brillantes que tenemos en el mundo, Doctor en Medicina yen Filosofía, que dirigía uno de los institutos de investigación fármaco clínica más importante de Europa y que es Secretario General del Tribunal Permanente de los Pueblos y se llama GianniTognoni, hizo un artículo con gran indignación sobre “la pérdida de identidad y fiabilidad de la ciencia” y se refería como punto de partida a la guerra de las vacunas, a la guerra comercial de éstas.

Tognoni dice que se hizo todo con plata de los Estados nacionales (o sea de todos nosotros) y fue una guerra comercial entre laboratorios, donde se dejaron de lado todas las reglas éticas que contribuyen al bien común, como compartir la información.

Por el contrario se mintió, se ocultó, se hizo trampa y hoy en día estamos con una falta de información inadmisible, pues a lo largo de la investigación pudieron haber sido aclaradas las dudas sin quitarle tiempo a la elaboración de los productos, porque el background para la fabricación de ellos ya estaba.

Si se hubiera colaborado mutuamente entre los investigadores tendríamos información más categórica como para entender estos comportamientos que son tan difíciles de explicar de la pandemia, como esto que está pasando con las variantes, que son hechos naturales de los virus, pero que al no darle un enfoque más allá de lo biologista, hemos perdido información como para poder actuar y saber, también, porqué pasa esta variabilidad tremenda de respuestas que tienen las distintas personas ante el virus, ante las vacunas, ante la pandemia en general

Es un artículo escrito en caliente y con dolor: lo dice desde el máximo lugar de la ciencia, con un curriculum muy respetable; porque él dirigíó durante décadas un Instituto público de investigación fármaco clínico de los más importantes de Europa, en Italia , que era un instituto público y tiene miles de experiencias con drogas y todo eso.

Tognoni dice: -Al haber esta actitud cómplice ante el mercado de muchos investigadores, terminan siendo parte de él y ven a los otros como competidores.

Estamos en riesgo, no solo por las variantes sino por las probables nuevas pandemias que ya no van a esperar cien años, porque la alteración de la naturaleza, de la casa que tenemos en común, el planeta tierra, por parte del Mercado, va a hacer que las nuevas pandemias sean mucho más graves, más peligrosas.

También estamos en riesgo con esto.

Quería comentarles este tema porque uno dice: – ¿Cómo será posible que estemos tan carentes con respecto al conocimiento?

Es que la causa principal fue ésta, privilegiar el lucro, él dice: «Los laboratorios hacen una investigación con una mirada en la investigación y otra en la Bolsa”.

Por ejemplo, luego de una nota en los Medios muy favorable para Pfizer -pero no comprobada – ganaron seis millones de euros en un día, en la Bolsa.

Les quiero contar una anécdota que tengo bien presente, para lo cual me voy para atrás en el tiempo…! :-Hace setenta años (1950/1951) hubo una reunión casual entre Ramón Carrillo – que tenía en ese entonces menos de cincuenta años y era el Ministro de Salud- y Floreal Ferrara, recién recibido de médico, que fue quien me contó su vivencia. Coincidieron de casualidad en la visita a un amigo en común, que estaba enfermo.

Ferrara ya estaba charlando con su amigo, que estaba en cama, cuando tocan el timbre, alguien va, abre la puerta y de pronto aparece en la pieza Carrillo, entonces lo presentan y Floreal me decía: – Yo dejé que hablaran entre ellos, pero de golpe me dice Carrillo: “Doctor, ¿Qué opina usted?¿De quién es la responsabilidad de la salud?

¿Del Estado o de la Comunidad?.”

Y vos, ¿qué le contestaste, Floreal?, dije yo: –«No, me quedé helado, no le contesté nada!”, y entonces me dice Carrillo: ¿¡Doctor, por qué no me contesta!?

Floreal:-» Y… que el ministro de salud de la Nación me pregunte semejante cuestión, me hace sentír que me está tomando un examen…

Y Carrillo: «-No, es que el amigo, cuando me lo presentó a Ud. dijo que es compañero como nosotros, que piensa igual, así que para mí es importante porque me lo vengo preguntando mucho este tema y sobre todo qué privilegié yo en mi gestión?”

Entonces Floreal dice: –«Yo creo que los dos, de la Comunidad y del Estado.»

«Y Carrillo: “-Me parece que es así, yo creo que me he equivocado de haber dado tanta importancia, o casi toda, al Estado.»

Siendo tan poco el tiempo en que cambió la Salud pública del país, gracias a sus políticas, es conmovedora esta preocupación, con todo lo que hizo.

Como vamos a ir aclarando a lo largo de la charla, esta reflexión esconde una cuestión muy importante.

Sin la comunidad presente, es muy difícil modificar eso que se llama Modelo Médico Hegemónico o la concepción predominante de la salud, (para decirlo de alguna manera, porque si no parece que hablamos de la hegemonía de los médicos.)

La concepción predominante en la salud, la que tenemos todos, que Eduardo Menéndez, un antropólogo argentino exiliado en México, ha descrito muy bien dice:-«El Modelo Médico Hegemónico es predominantemente unicausal, biologista, asistencialista, asocial, ahistórico y lucrativo, entre otras tantas cosas.»

Hoy en día, hay gente de otras profesiones como algunos biólogos de fama mundial, que dicen: – la medicina es cada día más una tecnicatura.

«Yo cuando lo leí la primera vez, no hace mucho, a pesar de cómo pienso y estar en este tema, me sentí medio «tocado»y le dije a un hijo que es Dr en Biólogía: -¿Vos que pensás de esta frase?

Me contesta: «Se dice porque los médicos, los trabajadores de salud en general – salvo excepciones- participan cada vez menos en la producción del conocimiento y solo toman el conocimiento que produce el Complejo Médico Industrial (fundamentalmente los productores de medicamentos y aparatología)

Entonces a mí me parece muy significativo porque en esto que describe Menéndez hay otro elemento, cuando él crea esta definición del MMH, rque él pregunta: ¿Cuál es el actor social que defiende más, que tuvo más que ver con el nacimiento del modelo medico hegemónico y que lo defiende más?

«-Y se responde:: -«¡La clase obrera organizada!» y por qué?..

«Porque la clase obrera organizada al incorporarse como actor social con la industrialización, siente al progreso como una verdad y a la ciencia como una garantía (eran los tiempos de “Mi hijo el Doctor”); nunca podía prever que el mercado iba a hacer lo que quería con la ciencia, la iba a hacer jugar en su beneficio.»

Esto me parece importante porque yo he trabajado mucho con los compañeros de sindicatos y ellos prefieren trabajar sobre el tema Obras sociales (que son fundamentalmente reparativas en salud, a hablar sobre condiciones y medioambiente de trabajo y su impacto en la salud (que sería preventivista), quizás sea natural, pero cuesta muchísimo cambiar el eje de esta cuestión hasta que uno realiza en común tareas de conjunto ¿no? ;

Por eso me enganché tanto con la invitación de ustedes, porque lo que importa es trabajarlo con los compañeros, y la concientización pasa por realizar tareas compartidas de Epidemiología Comunitaria con su propia realidad.

Explicarlo bien pasa por vivenciarlo, no hay lenguajes o reflexiones o discursos que a través de lo teórico puedan transformar los conocimientos, sino atraviesan el cuerpo a través de la práctica.

Les cuento una anécdota chiquitita que me tocó muy de cerca; la persona más cercana y más difícil -para mí- de convencer de estas cuestiones, era mi madre, ella me llevaba el apunte en todo pero después hacia lo que quería.

Una vez fui a visitarla cuándo tenia, más o menos, ochenta años; había ido dos meses antes y la había encontrado impecable; ahora estaba deteriorada, la observo bien cuando me trae unos mates y le temblaba el pulso.

Pensé ..¿Cómo hablo de estas cosas con alguien que muy hábilmente termina haciendo lo que quiere?

Le digo ¿estás tomando algún medicamento..? .

– “¡Nada”, me contesta…!

Me fijé bien y también caminaba arrastrando los pies, signos que dos o tres meses antes no tenía; entonces cuando volvió le dije: -vos sabes que…algo debés estar tomando porque te está provocando un Parkinson (un parkinsonismo más bien). ..

Madre:¿Qué quiere decir eso?…!

Y le digo: «- Es como un Parkinson pero si dejas de tomar lo que te lo provoca, desaparece..!

Entonces me dice:

Ahh!!, unas vitaminas…! (-Como diciendo con las vitaminas no me podés decir nada.)”

-Traela-“, respondí.

Era un medicamento que se indicaba para la memoria, pero no existe ninguno para este fin…y pueden ser peligrosos, en este caso provocaba parkinsonismo, aunque sin embargo era el medicamento más consumido del PAMI.

Se lo dije y me contestó: “lo dejo, entonces”.

Cuando le digo:¿Y por qué caminás así, arrastrando los pies?, “

-si no me lo sacás te lo digo-“

-¿Ah, por qué? le pregunto:-“;

Y dice: “-porque si no, no duermo-“-

Y le dije -No, quizá te la puedo cambiar por otra que te sirva y no provoca ese efecto…!

Entonces ahí ya estaba regalada y me dice: –Pero también me dieron otro medicamento porque por el temblor me molestaban las articulaciones , un antiinflamatorio que me provocaba un problema digestivo y luego me dieron otro para esto”

O sea que tomaba cinco medicamentos y ninguno necesario ¿no?

Ella después le dijo a una hermana suya que dejara todos los medicamentos y se comprará un pollo, o algo para comer mejor, pero la otra sí necesitaba algunos…

Quiero decir, esto es parte del problema de la Argentina manejada por el mercado, en este caso de medicamentos.

Por eso era que los biólogos decían que al no participar del conocimiento y tomar el del mercado como verdadero, se cometen errores garrafales y esto es unos de ésos: no pueden superar la concepción del mito del medicamento como una cosa siempre buena.

Y no tenemos la misma información de los organismos públicos, dado que no son tantos los que investigan, por una cuestión de financiamiento, como para contrarrestar la información del mercado.

Yo no pretendo que se genere pánico, sino que sepamos ciertas reglas del juego para poder abordarlas y superar las actuales

Floreal Ferrara decía que en la historia de la salud había habido tres revoluciones de la medicina.

  • La primera fue la biológica, que genera la clínica ¿no? la de las causas concretas, todo lo que fue en el siglo 18 las grandes investigaciones, los grandes especialistas que tenían una concepción integral de la salud como Virchow, como Pasteur, etc.
  • La segunda se amplía
  • Que después se amplía con la multicausalidad: es la epidemiologia o ecología.
  • Y la tercera revolución es la que establece la determinación social de la salud.

Después de la segunda guerra mundial en 1948 aparece la Organización Mundial de la Salud, una de los tantos organismos internacionales que se crea con la ilusión de un mundo común y que tiene que ver con la sensación profunda que quedó después de la guerra: parar la destructividad humana.

Era un momento en el que se confiaba en poder revertirla partiendo, incluso, de criterios como el concepto de salud mental, que surge en medio de esa discusión y también en la definición mundial de la salud que no es la ausencia de la enfermedad sino que es el completo estado de bienestar sico/físico/social.

En la discusión de esa definición participó un médico argentino, cordobés, el Doctor Gregorio Berman y fue muy importante para ese momento y lugar.

La OMS empieza en un increscendo, y toma iniciativas revolucionarias a fines de los años70, sobre dos áreas prioritarias: la atención medica planteando la estrategia de atención primaria de la salud (APS) que era la de privilegiar las causas sobre las consecuencias, es decir preocuparse por las condiciones de vida y de trabajo de la gente y no sólo.

Era la época que ustedes podrán recordar de “Salud para todos en el año 2000”, etc. etc.

La segunda área era la de Medicamentos Esenciales, poner racionalidad científica en este reino del mercado, definiendo aquellos que verdaderamente servían frente a las propagandas comerciales..

A mediados de los años 80, no mucho después de esta época de oro de la OMS, el Banco Mundial y los otros organismos multilaterales de crédito llegan a la conclusión de que dejar en mano de la OMS esta problemática era perder lo que les interesaba: la atención médica es la gran oportunidad de crear un nuevo espacio de acumulación del capital.

Es entonces cuando el Banco Mundial y otros Organismos Multilaterales de Crédito entran con todo a generar políticas de salud y a poner directivas a la OMS, que dependía de ellos para su financiamiento.

Entonces el Banco Mundial pasa de “Salud para todos en el año 2000” a elaborar documentos con una orientación opuesta “Invertir en salud”.

El segundo documento era “La carga global de la enfermedad” como “la carga global de la deuda externa”.

Donde plantea para los países los proyectos de Reforma de los sistemas sanitarios” diciendo como criterio que lo público es ineficiente, que lo privado es eficiente por lo menos para manejar los recursos (es una cosa de locos pero se los quiero contar tal cual porque he leído los documentos).

Ellos decían que era importante porque cada vez la medicina es más costosa y entonces si le daban al complejo económico/financiero el manejo de la administración, ellos lo iban a hacer más eficiente.

Se imaginan que fue todo lo contrario.

Entonces la primera generación de las reformas allá por los 90´empezó con el gerenciamiento de las obras sociales, los hospitales de auto gestión, la descentralización de los servicios, todo en nombre de la eficiencia.

Todo empieza con una cosa nueva que es la perversión en el uso del lenguaje: hablan de gerenciamiento como si fuera un nombre técnico de avanzada cuando era la administración privada de los fondos, y llaman auto gestión al autofinanciamiento .

Por ejemplo en las reuniones con respecto a los medicamentos se planteaba la producción pública de medicamentos -empezando con lo que había hecho Ramón Carrillo y todos los que siguieron- (que son unos treinta y pico Laboratorios y algunos muy buenos como los de Santa Fe o como el del laboratorio de Hemoderivados de Córdoba).

En una de ellas invitamos al delegado de la OPS para hablar de estas cosas y este hombre, como no conocía mucho del tema, le pidió a superiores que le mandaran información.

Nos contó que fue la primera vez en su vida que en los quince minutos siguientes le llamaron siete funcionarios.

Entonces nos mostró algunas de las diapositivas que le habían mandado y la última decía: la OMS y la OPS recomiendan que por la efectividad y la eficiencia, la producción de medicamentos debe ser privada.

Y nos advirtió: “así van a ser los problemas con los que se van a enfrentar cuando quieran actuar en este tema…”

De todos los medicamentos que están en el mercado uno puede dar fe de que es mayor su beneficio que su riesgo en un 30 o un 35 por ciento, éstos son los llamados Medicamentos Esenciales.

Esto es lo que aporta la epidemiologia cuando se maneja con un criterio al servicio de la gente, pero tiene que ser con participación popular porque estas cosas se deben comprobar con estudios e información adecuada.

El resto está conformado por medicamentos «de eficacia no comprobada» que son los que no sirven para nada, y a otro grupo se les llama de «eficacia dudosa» (los largan al mercado antes de saber si sirven o no).

Los otros son los medicamentos similares pero más caros, así como se manipula el lenguaje para decir medicamentos de «alto costo», porque no son de alto costo son de «alto precio» (como ustedes imaginarán, nunca dicen los Laboratorios sus costos).

De los diez más caros del mercado que van de 300.000 a dos millones de dólares, hay nueve que son paliativos, mejoran por un tiempo pero no curan.

Y se venden a ese precio? Se corre el riesgo de quebrar una Obra Social que los cubra.

Hay enfermedades congénitas «raras» que sólo «mejoran» un poco, pero nunca lo dicen a los familiares.

Es cierto, si toma algo se mejora, pero después «vuelta para atrás», son paliativos no curativos, por cifras escandalosas.

El peligro también está en la formación de los futuros profesionales en la Facultad de Medicina.

Yo fui docente de Medicina Preventiva y Social y no era fácil entrar con estos temas, era tomada como una materia «berreta», o algo así por los estudiantes de último año de medicina y este concepto parte del “sentido común” de estos espacios académicos.

Había un estudiante solidario, nos hicimos de confianza mutua, que apoyaba algunos proyectos de contenido social, pero después que terminó de cursar lo perdí por un tiempo y cuando tenía que rendir me llama y me dice si puede venir a algunas clases de vuelta, porque no se acuerda de las cosas que habíamos hablado.

Vino, yo lo invité, estuvo ahí sentado y a la salida nos encontramos y le digo ¿A dónde vas?

-Voy a tal lado… -Te llevo así de paso charlamos, qué te pareció?

-¿Ustedes que pretenden con esto que usted enseña, lo digo de buena leche?

-Le digo:- Mira, te voy a poner un ejemplo muy simple, se hizo un estudio desde Capital Federal al segundo cordón delconurbano y más o menos, en la misma época, de casualidad, en Nueva York desde el centro del «Metro» hasta la periferia de los barrios más pobres y se tomaron dos indicadores: mortalidad infantil y expectativa de vida al nacer. –

Entonces se comprobó que la mortalidad infantil en Capital Federal era de ocho por mil, por ejemplo, pero cuando llegaba al último lugar era de cuarenta por mil, más o menos y la «expectativa de vida» al nacer, que en Capital Federal era de 82 años cuando se llegaba al segundo cordón, la «expectativa de vida» llegaba a los 53 años promedio.

Entonces le digo: -¿Me entendés?

Me dice :-Perfectamente!

A ver qué entendiste? “

-fácil profe, que era «un problema de transporte».

El pensaba que en los centros de las ciudades están todos los recursos médicos y los que vivían lejos no llegaban fácil.

Yo me quedé helado, en una villa entendieron en el acto que era por las diferencias económicas en los lugares…

Los Laboratorios y los productores de tecnología pertenecen al Complejo Médico Industrial y cuando ellos consideran que hay una posibilidad de aumentar ganancias no reparan en la ética ni en consideraciones científicas, mucho menos: por ejemplo, si hay enfermedades que requieren tratamientos prolongados, pueden hasta cambiar los diagnósticos médicos, bajando las clasificaciones a niveles muy inferiores para usar esa medicación por mucho más tiempo

Si yo les digo ¿cómo se puede clasificar a la gente con tensión arterial?: hipotenso, normo tenso e hipertenso.

Entonces le pusieron hipotensos, pre-hipertenso e hipertenso, ya con el pre-hipertenso te medican antes de tiempo.

Yo tuve una discusión con un estudiante inteligente, de la Facultad, de esos que les gusta mucho la medicina y me decía que es para que la gente se cuide.

¿Cómo vas a creer en la ingenuidad de que es para que la gente se cuide?

Y entonces le conté que había un estudio en el instituto que dirige Tognoni sobre veinte mil mujeres hipertensas esenciales, de las que no se conocen la causas, mujeres más o menos jóvenes, y se les proveyó información a la mitad para que cambiaran hábitos que les eran nocivos y a la otra mitad se le dió medicación.

Cambio de hábitos no era sólo comer sano o que camine sino que también se indagaba sobre frustraciones, mujeres casadas que habían dejado – por ejemplo- por el cuidado de los chicos o del marido- de pintar o cualquier otra cosa que les interesaba…

Entonces se les pidió que fueran cambiando, que tomaran conciencia de que se podría eliminar la tensión, probablemente, cambiando ese tipo de hábitos y también las otras cosas como la sal, el sedentarismo, etc..

El resultado fue que los dos grupos bajaron igual la presión, pero uno queda ligado a la medicación y el otro tiene la oportunidad de hacer cambios de vida saludables, y gratis.

Sin embargo, al Estudiante de Medicina del último año este ejemplo no le resultaba muy creíble.

¿Se dan cuenta de los condicionantes?

Por ejemplo, otras de las cosas que el mercado descubrió es que los psicofármacos pueden ser una cosa muy interesante con todos los problemas que tiene la gente y no lo digo solo por la pandemia, los antidepresivos eran un mercado potencial para 20, 30 o 40 años no?

Una vez que uno empieza con los psicofármacos ¿cómo sale de la dependencia?.

Entonces ¿saben que hicieron para que se consumiera más psicofármacos?

Trabajaron sobre no sólo los profesionales de la salud mental, sino los Organismos Internacionales que proponen las normas de los diagnósticos, o sea qué es ser un enfermo depresivo.

Así lograron incorporar más criterios: millones de personas nuevas que se sienten mal ( al margen de las razones que suelen ser sociales); propusieron encuestas en la comunidad y a través de estos cambios y modificaciones en los niveles centrales de la clasificación internacional de enfermedades, entraron muchísimos millones de “nuevos depresivos” a los que se terminaba medicando.

Los estudiantes de Psicología estaban contentos porque iban a los territorios, a domicilio y luego de analizar las encuestas les informaban que eran depresivos, que se trataran con profesionales.

¿Y cómo se “cuidaba” la gente?

Le empezaban a dar medicación, no se hacía trabajo comunitario para enfrentar en forma conjunta las causas del malestar.

Veamos lo que significó como avance la Epidemiología sobre el concepto clínico individual.

El primer ejemplo que se nombra en occidente es el de la epidemia de Cólera en Londres a mediados del 1800, pues lo primero que se hizo fue buscar qué tenían en común los que se contagiaban y morían: habían bebido de la misma fuente de agua.

Entonces, sin saber aún qué contenía el agua se clausuró la fuente y se paró la epidemia,

Un médico con sentido práctico, Jhon Snow, fue el reconocido héroe.

En Marruecos, hace unos cuantos años, empezó una epidemia desconocida con 200 nuevos casos diarios de parálisis y parestesias, (estas son un grado menor),

Eso ocurría en la ciudad de Mecknés, a mediados del siglo 20, que en ese entonces tenía alrededor de 100.000 habitantes, y habían pasado cuatro meses los médicos clínicos tratando de diagnosticar, pero no era ninguna enfermedad conocida, entonces pidieron colaboración de epidemiólogos de la OMS, que en ese momento funcionaba bien.

¿Cómo harían ustedes, si tuvieran que estudiar un problema de esa naturaleza?

Ellos tomaron como muestra un barrio representativo de toda la ciudad, que tenía 10.000 habitantes, y realizaron una encuesta que les permitió establecer que los que se enfermaban eran los de clase media y baja, pero nada los muy ricos, ni los muy pobres.

Por sexo y edad había enfermos de todas las edades, pero más las mujeres en edades medias de la vida y en cuanto a sus credos, enfermaban más los musulmanes, menos los cristianos y nada los judíos.

También había animales domésticos que se enfermaban.

Hay un único posible diagnóstico causal ¿Cuál es para uds?

Si van descartando quedan solamente los alimentos.

Por clase social, lo paradojal de la situación se puede explicar porque los muy ricos comerían otra cosa y los muy pobres ninguna; los judíos podrían no comer el alimento hipotético, por preceptos religiosos, en el caso de los cristianos a lo mejor tenían más dinero que los musulmanes, que eran más pobres, pero las otras posibles causas se descartaban todas.

Con esos elementos, la primera pregunta que le hicieron estos epidemiólogos a la primera ama de casa con varios enfermos en su hogar, sobre si le llamó la atención algún alimento: «- el aceite, contestó»

-¿Y por qué le llamó la atención?-» porque tenía un gusto medio raro, probé con el perro, y como no le pasó nada, le di a todos.

Ahora tenía paralíticos en la casa , y el perro también.

Entonces, se buscó el aceite señalado, que se llamaba El Cerdo.

Era un aceite comercial adulterado con aceite de máquinas que era neurotóxico por acumulación.

Los ricos compraban un aceite mejor y los muy pobres, ninguno.

Los judíos no lo compraban suponemos que por el nombre.

Los pobres y la clase media lo compraron porque era más barato.

Debemos incorporar a nuestra forma de pensar estos criterios epidemiológicos.

Con ese fin dí este ejemplo en una villa donde estaba la sede de los cartoneros, de los cirujas, y sacaron la causa en 10 minutos.

Y una mujer, (la mayoría de quienes se agrupan y resisten son mujeres) dice: “Habría que ver que tenían en común los enfermos” y en común tenían eso, sacaron en seguida que era el alimento.

En cambio los estudiantes de medicina empiezan por tratar de diagnosticar, si era poliomielitis, o si era otra enfermedad, etc,etc.

O sea los formados por la Facultad necesitan tener el diagnóstico para dar tratamiento, nunca lo hacen por las causas que pueden erradicar el problema.

Piensen en la pandemia y sus causas profundas…

Al pensar y al investigar con el criterio biologista, muy del modelo médico hegemónico, se pierden la oportunidad de la tercera revolución que decía Floreal, que es la determinación social de la salud (condiciones económicas, sociales y culturales).

Esto me parece un tema importante a tener en cuenta, porque cuando no hay participación comunitaria, cuando esto no se lleva al plano de que le gente participe con conciencia, las cosas cambian de contenido.

El intento que encabezó la OMS a fines de los años 70, la estrategia de La Atención Primaria de la Salud (APS), que privilegiaba la búsqueda de causales en las condiciones y medio ambiente de vida y trabajo o no trabajo de las poblaciones, se convirtió en atención médica primaria, que es otra cosa y que privilegia la atención reparadora.

Hacía una cosa interesante, que es poner más cerca de la gente los centros de atención, como dispensarios o los llamados centros de APS, pero eso no remueve la causalidad.

Entonces lo que hemos empezado a trabajar con otros compañeros -entre ellos el que plantea la pérdida de fiabilidad de la ciencia- , es lo que se le llama la «Epidemiología Comunitaria» para que se empiece por una investigación que se haga compartida: Comunidad/Trabajadores de la Salud/Estado.

Desde el vamos, e criterio que decíamos hoy, es el de la participación de las comunidades en la investigación de los problemas, para poder cambiar cosas que se tienen naturalizadas

Había un compañero que había empezado a estudiar la causalidad del cáncer y decía:-«No lo puedo creer, porque más del 80% de los canceres tienen causas conocidas y sin embargo lo que se investiga es la medicación.»

Tuvimos en Córdoba un caso de Epidemiologia Comunitaria espontánea, en un barrio famoso que es el «Ituzaingo anexo», donde las mujeres inquietas empezaron a ver un fenómeno: muchas mujeres usaban pañuelo en la cabeza, entonces fueron y les preguntaron por qué.

La mayoría respondió que estaban con tratamientos quimioterápicos por Cáncer y por eso la caída de pelo y los pañuelos que tapaban.

¿Pero por qué tantas con quimioterapia?

Entonces empezaron a tirar del hilo y aparecieron causas muy variables, además de los cánceres, también había enfermedades autoinmunes, abortos espontáneos, malformaciones embrionarias, etc.,

Ese fue el primer caso que por la lucha permanente de los vecinos llegó hasta la justicia, cuando se descubrió que la causa principal era el uso masivo de Agrotóxicos en los campos aledaños plantados con soja, (particularmente el Glifosato, pero no sólo).

También se sumaban los metales pesados desechados muchos años atrás por la Fábrica Fiat y el uso en el Barrio de Transformadores eléctricos que contenían PBC, y se hablaba de radiaciones electromagnéticas en la zona.

Por eso se ganó el primer juicio, que sirvió para sentar precedencia; después tuvo otras consecuencias saludables, como fue el hecho de que se impidió poner la planta de Monsanto en Córdoba.

En otro barrio, hace veinte años más o menos, que era un barrio chico y se había construido para poner a mujeres solteras con hijos de un Hogar público que en el año 84, con la recuperación de la democracia, se quería recuperar. Entonces les hicieron un barrio, y un amigo me dice:«Hay un barrio pobre en las afueras donde están todos enfermos.»

A mí me pareció una exageración pero no se le puede decir que no, porque es de una generosidad total y entonces le dije: «-Bueno vamos te acompaño.»

Había una reunión en un salón parroquial de no sé que religión y la pastora y otra mujer eran las líderes del movimiento.

Y, si: estaban todos enfermos.

Yo no lo podía creer, entonces cuando terminaron de exponer los casos, presentaron un chico que tenía una enfermedad llamada «Ictiosis» que es piel de pescado, con escamas.

Pobre chico con esa exposición… era un pre-adolescente al que las mujeres le sacaban la camisa para viéramos la magnitud del problema.

¡¡Pero había de todo!!

Patologías muy diversas, crónicas y agudas en determinados momentos climáticos.

Entonces no sabíamos por dónde seguir, ya que habían ido a consultar a un hospital importante de Córdoba en especial con un servicio particular sobre enfermedades inmunológicas, porque había muchas, pero no tuvieron respuestas en ese momento.

Entonces, con el criterio que utilizábamos, pensamos qué era lo único en común?

Parecía que eran estas casas nuevas, que les habían hecho con una licitación a las apuradas y eran casas muy precarias.

Le pedimos a un ingeniero ambientalista que analizara los materiales de construcción y también al inmunólogo que buscara las historias clínicas.

Al día siguiente el ingeniero me dijo: -Hemos descubierto que la pared tiene carbón, lo que está prohibido internacionalmente, porque el carbón con el frio adsorbe del medioambiente compuestos orgánicos y los desorbe para adentro de la vivienda con el calor.

Era un barrio donde había habido hornos de ladrillo y quedaba mucho carbón, que usaron para la mezcla.

La empresa no era compañía de construcción sino pozera, especialista en hacer pozos negros; había presentado el presupuesto más barato.

Las mujeres habían ido a la Municipalidad y a la Provincia (de distintos signos políticos) .para pedir que los ayudaran y sólo les contestaron que no encontraban ninguna causa.

Cuando tiempo después se reconoció el problema, les propusieron a la gente hacerles cincuenta casas nuevas si nadie hacia juicio, pero lo que nosotros pretendíamos era que una de las casas quedara en pie para estudiarla más a fondo.

Las dos mujeres dirigentes que apoyaron esta propuesta quedaron excluídas de las nuevas viviendas y amenazadas.

Lo que a mí me conmovió en lo personal mucho fue que el inmunólogo, cuando yo llegué, me dijo:-«Me da vergüenza reconocer lo que voy a tener que decir: nunca se me ocurrió preguntarle donde vivía ni en que trabajaba a ninguno de estos pacientes, no sabía que vivían en el mismo barrio, si no hubiera dicho –«Hay algo en común…»

O sea el modelo medico se expresaba ahí, y la gestión también, con sus limitaciones.

Hemos hecho trabajos de epidemiologia comunitaria con distintos Sindicatos.

Los municipales, que eligieron como su área más problemática a los trabajadores de los cementerios, con un montón de problemas psicológicos relacionados a la muerte y sentían que la gente los discriminaba.

Con los de la UOCRA fuimos antes a hablar con el Centro Médico y preguntamos cuáles eran las patologías más graves, donde aparecían los problemas osteomusculares, violencia, alcoholismo, y accidentes de trabajo.

Trabajando en conjunto, llegamos a las causas de mucho de ellos.

Esto es parte de lo que nosotros entendemos que se debe hacer, pero la preocupación mayor es cómo hablar de estas cosas sin que se caiga en la trampa de que un buen sistema reparador va a solucionar estos problemas, no?

Un buen sistema reparador es lo que se ha logrado bastante ahora con la pandemia, porque ya estaba colapsado y estas medidas que se tomaron fueron geniales para tener respuestas, pero deja por fuera toda esta cuestión de las causas.

Entonces me parece que empezar a dialogar esto, en la medida de lo posible, entre todos, es el primer punto de partida.
Yo quisiera parar porque si no sigo hablando solo y quiero escucharlos a ustedes a ver si esto quedó claro.

Por ejemplo, no es que los medicamentos no sirvan, un treinta por ciento bien indicados ha venido a mejorar muchas cosas, indudablemente, pero al respecto les quería contar la última anécdota: tuve que coordinar una mesa en la que había un psicofarmacólogo, o sea especialista en psicofármacos, famoso en Córdoba.

El tipo negaba todo lo que tenía que ver con la ayuda mutua, con las buenas relaciones humanas en la mejoría e incluso curación de las enfermedades mentales. Por ejemplo, que para la depresión lo mejor es poder hablar con alguien no? con algún amigo, contarle los problemas, son muchas las depresiones que desaparecen ahí.

Que para los chicos hiperquinéticos, no hay que dar medicación que les daña el cerebro sino que hay que entender el por qué lo es, ya que son tan variables las causas, y la mayoría de los chicos “inquietos” son normales.

Era difícil interrumpirlo porque el tipo chicaneaba que los que pensaban como yo no tienen ejemplo de investigaciones, que avalaran lo que decía., etc.

Entonces yo me quedé al final, cuando ya se fue la gente que había en el local y le dije que quería hacerle algunas preguntas.

Dado que él había dicho que conocía a la perfección todos los psicofármacos, le comenté que estuve en una reunión con Profesores de Farmacología de todo el País, donde participó un experto Catalán, el Dr Joan R Laporte, que preguntó en medio de su disertación cuántos medicamentos conocía c/u a la perfección, desde interacciones con otras drogas que pudiera tomar el paciente, hasta la molécula de esa droga, entre tantas otras cosas.

Como nadie contestaba preguntó si había alguno que conocía más de 3 (tres), y ninguno dijo nada,el que estaba al lado mío, titular de la Cátedra 1 de Buenos Aires, me comentó: -es cierto, a la perfección no podemos conocer más…

Entonces le dije al psicofarmacólogo, –«Me parece importantísimo, porque usted dijo que conoce todos los psicofármacos, que son un montón, quizás más de 100, yo lo escuché y lo quiero repetir dando su nombre”

Este cretino me contestó -«Bueno, así, de esa forma, yo conoceré cuatro…”

Había mentido en la Conferencia.

Esto pasa también habitualmente –la mentira ante los que no saben-, por eso la necesidad de sincerar y de democratizar la medicina, de asumir que la gente le va a creer más si se comparten las dudas, cuando se buscan diagnósticos y tratamientos conjuntamente con el paciente (el que pone el cuerpo), la persona que consulta.

Busquemos una solución, pensémosla, investiguemos, reconozcamos las incertidumbres (porque también hay epidemiólogos honestos que han estudiado la «epidemiologia de las incertidumbres médicas» que son un montón: los mejores servicios asistenciales del mundo, que son los nórdicos, hicieron una investigación hace años y dicen que ellas son un 35% en la práctica médica habitual.

Bueno perdonen esta catarata de cosas pero me parecía lo básico para compartir. Ahora espero las preguntas

•Alma Rodríguez: Hola Buenas noches, yo soy de infobae24, soy periodista y docente de semiología y análisis del discurso, así que me interesa mucho toda la cuestión que tiene que ver con lo discursivo que nombrabas primero, pero antes que nada quería decirte que me parece muy interesante absolutamente todo lo de la charla de principio a fin.

Mi pregunta es: dentro de todos los discursos que circulan en la sociedad hay uno que está muy fuertemente incrustado que es el tema de la ciencia no?

Hay una naturalización acerca del discurso neutral de la ciencia.

¿Vos pensás que esta pandemia puede llegar a poner en crisis un poco ese discurso, pueda reforzarlo o puede modificarlo de alguna manera?

•Horacio Barri: Yo creo que la neutralidad de la ciencia es un tema grave porque si se admitiera que tenemos que investigar de forma compartida las cosas que no sabemos, o como los nórdicos que decían este tema de la «epidemiologias de las incertidumbres médicas» con un porcentaje altísimo.

Tal vez adquiriéramos un poco de humildad como para reconocer que no hay ciencia neutral cuando se desconoce la determinación social de la salud y los principios éticos como la colaboración y el intercambio de información.

Deben ser parte del método científico y ya vieron qué sucede con respecto a la guerra mundial de las vacunas o cuando se niega la causalidad y sólo se admite la reparación comercial

Hace poco dos oncólogos -no mucho antes de la pandemia- de los más importantes de Córdoba y otros, querían hacer una reunión sobre la irracionalidad del uso de los medicamentos oncológicos y también el tema de los altos precios que provocaba inequidad.

Se hace un encuentro -en el que participaron expertos con un pensamiento alternativo y crítico muy bien fundamentado, a quienes tomamos como referencia, por la experiencia impresionante que tienen en estos temas de investigación sobre miles y miles de personas.

Como éste era un espacio independiente, fue una reunión muy interesante en una capilla que nos prestaron. A los dos meses y medio, en un Hotel de 5 estrellas todo pago, la Sociedad Argentina de Oncología convocó a una reunión nacional bajo las consignas de que no es problema de los Oncólogos el alto costo o dictar normatívas de tratamientos racionales.

El discurso -no escrito- era que el problema de los precios o de la capacidad individual de recetar lo que quieran no era un problema científico. “Fuera de Cámara” los organizadores de aquella reunión, nos habían dicho:-Es notable porque los oncólogos jóvenes dicen que ganan poco dinero pero todos tienen autos últimos modelos…

En otra oportunidad, estando en funciones oficiales como Secretario de Salud de la Municipalidad, en una reunión en Ciencias Quimicas y Farmacias, el Decano me hizo saber que quería hablar conmigo para hacer un acuerdo con la Municipalidad.

Lo que queremos es hacer un convenio con ustedes que nos va a ser mutuamente beneficioso porque nosotros como facultad garantizamos la neutralidad de la ciencia».

Entonces le contesté: ¿-De qué neutralidad habla si ustedes investigaron el uso de los gangliósidos, a pedido y previo pago de la Industria Privada y los aprobaron (incluso con una propaganda en el Multimedio de la UNC que decía que servían hasta para curar los traumas síquicos?

Me contestó «no hable de cosas que no sabe», le cambió el tono de una manera brutal. Entonces le digo: Bueno, algo conozco porque estuve estudiando lo que han hecho, explíqueme los 18 síndromes de Guilláin Barré que ocurrieron con el uso de los gangliósidos, (es un componente del cerebro de la vaca).

Farmitalia había puesto 200.000 dólares para esa investigación de la Facultad

Se negó a seguir la conversación.

La trampa de “la neutralidad de la ciencia está muy bien encriptada en estos trabajos de investigación y desarrollo.»

Un compañero decía: ¿Porque no le dieron el Premio Nobel nunca a los que descubrieron curaciones que no son mercantilizables como la sales de rehidratación oral para la diarrea?

Eso impidió millones de muertes, que era lo que ocurría cuando yo estudiaba.

Por eso cuando se popularizó y se les enseño su uso a los padres, en el medio de la campaña de atención primaria de la salud, para manejar las sales de rehidratación oral, que eran baratas e incluso, se podían hacer en forma casera, (una fórmula que esta descrita en cualquier lado), se salvaron muchísimos chicos porque el drama era que no los mataba la diarrea, sino la deshidratación.

Veo como una de las tareas que tenemos que hacer para que exista la neutralidad de la ciencia, que la gente empiece a participar y comprender.

Cuando se entienda eso, y los trabajadores de salud también entiendan que se tienen que meter con las condiciones y medio ambiente de vida y de trabajo, empezaremos a cambiar verdaderamente esta trampa del Mercado determinando las soluciones.

A mí me parece que el tema de esta cuestión de la «neutralidad de la ciencia» es un disparate y que hay que garantizarlo con mucha ciencia también porque no vayan a creer que estoy hablando mal de la ciencia en el sentido profundo no?

Se está perdiendo la fiabilidad cada vez más.

Hay que proponer tareas que hagan que los médicos también puedan participar, porque no se hace mucha investigación desde la práctica,

Me parece que es un tema a revisar: no se facilita mucho la investigación desde lo público, ni siquiera la epidemiológica.

•Cesar Morales: Doctor, compañero, la verdad una excelente exposición de un montón de esas verdades ocultas que de alguna manera siempre han sido la gran lucha en el tema de la salud y respecto a eso tengo dos o tres preguntas que son de verdad muy importantes, que son parte de la vida, e incluso hay experiencias muy conocidas de compañeros amigos doctores: me refiero al dióxido de cloro, a la «ivermectina».

La otra es si se ha vacunado y última es si hay alguna decisión política del Estado en avanzar en la producción estatal de fabricación de medicamentos?

•Horacio Barri: Con respecto al dióxido de cloro, todas las evidencias dicen que es muy peligroso, en Córdoba tenemos un centro de información del medicamento de la facultad de Ciencias Químicas y Farmacias independiente que tiene muy buena información.

La cruzan con gente que está trabajando en FEMEBA, la Federación Médica de la Provincia de Buenos Aires y con los bancos de datos independientes que son pocos en el mundo, pero son buenos, capaces de enfrentar al mercado.

Lo de la ivermectina hasta ahora el propio laboratorio recomendó no usarla para el coronavirus, creo que para cubrirse de cualquier evento adverso que pudiera haber.

Hasta ahora no hay ningún ensayo clínico controlado que haya demostrado alguna efuicacia.

Era gastar en un medicamento que puede tener efectos adversos, como la hidroxicloroquina, el negocio de Trump y Bolsonaro que por algo lo hacían, no era solamente porque son loquitos perversos, ahí había plata también, indudablemente.

El tema de si me vacuné?, Si, me vacuné, hasta ahora con la primera dosis, me tocó la de Astrazeneca y después se decidió que era preferible tener la mayor cantidad posible con la primera dosis, y yo lo comparto, así que estamos esperando la segunda dosis.

Lo que hablé de la guerra comercial de las vacunas no implica que no haya que vacunarse.

La otra pregunta era si había decisión de avanzar con la producción publica de medicamentos en el gobierno nacional?

En el gobierno provincial de Buenos Aires sí: ese equipo está en eso desde antes como una concepción ideológica, para permitir el derecho a la salud.

Esa política empezó con el Ministerio de Carrillo, pero siguió teniendo una historia y hay un interés importante.

•Alejandra Alsina: Hola buenas noches, nosotros tenemos un programa desde hace muchísimos.

Le digo la verdad, a mí no me sorprendió el «coronavirus» porque me venía informando, creo que todos los medios nos informamos sobre el tema y obviamente abordábamos el «dengue» en diferentes localidades, o en diferentes provincias y esto no nos tomó de sorpresa.

Ustedes recuerdan la «gripe A» que también fue casi similar con menos tiempo porque obviamente también logramos la vacuna y después viene el coronavirus que también sorprende a diferentes provincias y tienen que cambiar la metodología hospitalaria ya que nos habían quitado el Ministerio en la época de Macri.

Lo que yo le quiero preguntar es cómo hacemos con la humanidad, por qué no desayunan, no toman agua, yo pido que los nutricionistas seleccionen el alimento de los compañeros de los sectores más carenciados también, porque la alimentación tiene mucho que ver con la salud y en esto golpeó muchas veces no solamente el coronavirus, en el tema de hipertensión que hablaba usted y demás.

Ahora se han beneficiado muchísimo los compañeros con el gobierno de Alberto y Cristina, yo veo que tienen la posibilidad de mejorar su alimentación y no lo hacen, por ahí me llaman y me dicen «Ahora desayuné» , pero desayunan en la semana una vez, se duermen, ayer me llamo una mamá y me decía ¿Cómo hago con mi hija Alejandra porque no quiere desayunar?

Y así todos los días.

La verdad es que más allá de que usted hace una investigación profunda y todos los expertos se mueven por ayudarle a la humanidad a que salgan de esta situación, la mayoría desobedecen, usted ve que los protocolos cada tanto se violan, van a fiestas clandestinas y demás, creen que el alcohol es la posibilidad cuando usted sabe que trae un problema, les trae efectos colaterales terribles.

Tenemos que atravesar esto que nadie colabora, acá solamente el estado está proporcionando ayuda permanente para que se subsane esta realidad que es mundial, no en la Argentina solamente.

Mañana yo abro mi programa para hablar con la audiencia y convencerlos, porque desde que comenzó la pandemia se me burlaban todos mis compañeros de trabajo del barbijo, los guantes y la higiene personal.

Sigo insistiendo en que la humanidad tiene que cambiar mucho y es lo que usted decía muchas veces se lo culpa al Estado, a la política, pero la realidad es que la humanidad es muy rebelde y por ahí la falta de educación y proporción en lo nutricional falla.

Horacio Barri: Me estaba haciendo acordar en esto de lo comunicacional y de la participación algo que decía ese compañero que murió antes de la pandemia por una enfermedad benigna porque el sistema estaba colapsado.

El decía “todos participan y todos comunican, a veces no participando y no comunicando, que es afianzar el statu quo, lo dado, no?»

La verdadera participación es la que empieza con el NO, el NO de c/u a lo que le molesta, a lo que le hace daño, hay que facilitar que la gente se pueda expresar.

Aunque no sea el tema más importante, yo recuerdo también cuando íbamos a barrios, cuando yo estudiaba en La Plata, en la época de de los setenta de la militancia, a veces algunos compañeros querían que se tratara tal tema y la gente no quería ese tema; no sé de dónde lo sacaba o quién mandó la orden, pero nosotros proponíamos dialogar sobre los problemas que tenían y creo que el tema de la alimentación – sobre todo con las mujeres -es un tema que hay que escucharlas primero para entender por qué no cumplen o por qué no confían.

Me parece que eso de empezar por el No es una cosa fundamental, entonces sería como invertir los términos: en vez de proponer un tema para hablar como hace la educación para la salud y los Centros de Salud a las madres, habría que preguntarles cuáles son sus problemas, sobre todo si se hace un trabajo territorial, los problemas pueden ser las madres que tienen chicos chiquitos, la desnutrición, las madres que tienen adolecentes, la drogadicción, bueno habrá que ver y no es nada fácil .

Yo no tengo la solución ni la receta sinceramente pero creo que cuando hemos probado en cambiar y escuchar el NO, avanzamos.

Por ejemplo cuando hacíamos epidemiologia comunitaria había habido participación de trabajadores del PAMI de Córdoba, sobre todo de los técnicos de campo que iban al interior y trajeron alguna gente que trabajaba en promoción de la salud y eran campesinos.

Entonces yo veía que había una campesina que cuando estábamos a solas hablaba mucho, era una mujer que trataba de irse no muy tarde, pero participaba todas las veces, todo lo que podía. Un día le dije: por quée no hablás en clase?

«Es que me da vergüenza..»Tiempo después me di cuenta de que participaba más.

Entonces me acerqué y se lo dije, ella contestó:” Sí, pero ahora no me entienden en el campo”.

Este es un fenómeno comunicacional que ustedes que están en el tema lo deben conocer bien no?.

Ella había adoptado algunos códigos de nosotros y se distanció de los suyos: nos dio una clase, a mí me dejó una enseñanza.

¿Hay retorno, hay pregunta, hay escucha?

A mí me parece que es muy bueno lo que ustedes dicen que la alimentación es esencial pero hay que saber por qué no se llega?

Entonces habría que generar un ida y vuelta, porque sino no se puede.

•Carlos Cesar Navarro: Sí, gracias compañero ante todo, yo soy un kinesiólogo quiropráctico, me toca estar en un rol docente y a partir de ahí pude enterarme de algunas cosas; no cree que el modelo de prestación de salud debería acompañarse de una reforma profunda de la formación médica, ya que tomo como referencia, no sé si los otros compañeros lo conocen, el informe Flexner en Estados Unidos, que a fines del siglo diecinueve y principio del veinte marcó un cambio en la injerencia de las Corporaciones.

Directamente nombro dos, la Rockefeller y la Dale Carnegie, en la innecesaria injerencia de las industrias farmacéuticas en el acto de la curación y la atención de la gente, o sea: no se debería plantear solamente una reforma de atender, sino de estudiar medicina y de relacionarse con ese objeto social que somos las personas.

Horacio Barri: Totalmente de acuerdo.

El tema es cómo llegar a poder modificarlo sin que haya fuertes resistencias de lo “naturalizado”.

En la Facultad de Medicina de Rosario empezaron a tomar los casos de los pacientes que habían fallecido para llegar a los síntomas iniciales y sobre todo a las causas y a dónde se cometieron errores si los hubo.

Era un sano ejercicio de autocrítica, de aprender de los errores de la realidad.

Sin embargo he escuchado opiniones de alumnos tradicionales que decían que perdió seriedad la Facultad…Lo que acabas de decir es un problema clave de la Academia.

Un Alumno de la Cátedra en que yo ejercía, Medicina Preventiva y Social, el día en que le tomaba el examen final, como era el mejor de esa promoción, le hice pocas preguntas y lo aprobé.

Me dijo“pero yo necesito hablar algo más con ud”., “pero ya te aprobé con la máxima calificación”

Siguió: “a mí me costó medio año entender lo que usted quería, y era que nosotros aprendiéramos a pensar por nuestra cuenta, los estudiantes de medicina estamos acostumbrados a repetir lo que aprendemos por los libros, por los docentes y no cuestionamos ni investigamos nada”.

Eso me dio la clave de por qué los Biólogos decían “la medicina es cada vez más una tecnicatura”

ACAPI: Horacio, ha sido un lujo recibirte en ACAPI, hemos aprendido más de lo que yo ya había aprendido en la otra charla, que había sido una exposición más corta, pero también tengo mucha alegría de haber compartido tus enseñanzas con todos los compañeros que vinieron hoy y va a ser también importante cuando podamos distribuir toda esta información entre los ciento cincuenta medios que forman parte de ACAPI

•Horacio Barri: Gracias, si quieren algún material más, lo compartimos. Les puedo mandar cosas, nosotros escribimos en una revista digital del Grupo Fénix que se llama Voces en el Fénix.

En el numero 70 hay un trabajo que hicimos con Norma Fernández sobre Participación popular y Epidemiologia Comunitaria.

•ACAPI: Me quedó varias veces repetida una idea esta noche, que sería lindo hacer una carrera de medicina comunitaria y participativa, ese modelo sería maravilloso.

•Horacio Barri: A veces falta solamente que los chicos puedan conocer las realidades; en general no tienen ninguna formación en práctica comunitaria los estudiantes de medicina.

•ACAPI: Ahí me pide Alma el artículo de Tognoni, yo lo tengo así que lo voy a distribuir.

•Horacio Barri: En la revista «Voces en el Fénix» además del número 70, también la 41 y la 7 contienen esta temática. El Director era el doctor Leonardo Gak que falleció hace poco y que le ponía un empuje notable.

Particularmente en el N° 70 está especificado el rol de los Organismos Multilaterales de Crédito en el proceso de mercantilización de la Salud

ACAPI: Horacio en algún momento hizo un comentario relacionado con casi la invasión de una mirada bien neoliberal en última instancia terminológica sobre la medicina, una visión de administrador que la interpretó muy bien.

Evidentemente eso está ligado a toda la proyección estructural muy vinculada al Centro que tiene que ver con la financierización de alguna manera que el neoliberalismo y la globalización han acordado .

En ese marco las finanzas toman el centro de la acción, lo que quiere decir que es un error creer que la economía capitalista puede llegar a ofrecer posibilidades de inversión como fue durante la época del estado de bienestar.

Las finanzas tomaron el centro y todo proyecto en la estructura del capitalismo puede validarse del proyecto productivo, me refiero a que tiene que ser aceptado por esa estructura financiera y por otro lado la razón de los paraísos fiscales tiene que ver con el capital ficticio.

HB:-Quiere decir que estamos en un problema del cual se habla muy poco.

Ahora e esto en alguna manera se instala porque se fundamentó ese tema, ya que la Academia de alguna manera fue engalanada y apoyó teorías que justificaban la presencia de la finanzas como optimizador como también ocurría sobre la medicina.

Se ha mentido académicamente, creando teorías que se mostraron posteriormente como falsas, como lo que. Horacio observaba, sobre el manejo de la medicina, también en la misma línea.

Esto es lo que quería expresar, no hablar de economía sino hablar de un concepto de alguna manera estratégico y político central.

•ACAPI: Está muy bien lo que dijiste, abrimos los micrófonos para aplaudir al querido Horacio Barri

(Aplausos)

https://www.fundacionfemeba.org.ar/blog/farmacologia-7/post/identidad-y-fiabilidad-de-la-ciencia-en-tiempos-del-covid-19-48837

NOTA DE LA NAC&POP: ACAPI es la sigla de la Asociación de Comunicadores Argentinos por Internet. ACAPI es una Asociación civil sin fines de lucro .

NOTA DE ACAPI: Horacio Barri es Médico Diplomado en Salud Pública. Presidente del Movimiento por un Sistema Integral de Salud (MOSIS)*