"Mantendremos una relación madura con EE.UU., a la vez que buscaremos profundizar nuestra cooperación con China."

SABINO VACA NARVAJA: PARA ARGENTINA, AMBOS, EE.UU. Y CHINA SON SOCIOS RELEVANTES.

Por Sabino Vaca Narvaja*

Sabino:-«Podemos rescatar la original perspectiva en materia de política exterior delineada por el primer gobierno peronista, resumida en la idea de una “tercera posición” nacional e independiente, que establecía distancia por igual de los dos bloques que en ese momento se disputaban la hegemonía mundial.»

Por Néstor Restivo y Gustavo Ng

DANGDAI
25 /05/2021

En entrevista exclusiva con DangDai, el embajador argentino Sabino Vaca Narvaja afirmó que el nuevo rol global chino no puede soslayarse.

La nota, publicada esta semana en el número 31 de nuestra revista impresa, abunda en detalles sobre los convenios por venir, los sectores que buscan potenciarse y sobre todo la sustancia ideológica y política que enmarca el vínculo bilateral.

A continuación, la nota completa (ver también otra entrevista ofrecida por Vaca Narvaja al diario El Cronista, donde asegura, respecto del viaje postergado del presidente Alberto Fernández, que “solo será posible una vez que se hayan definido los protocolos adecuados y no haya riesgo sanitario alguno”).

-Embajador, ¿cuál es su modo teórico de abordar a China?

Sabemos de su adhesión a algunas ideas de Juan Carlos Puig sobre la autonomía heterodoxa y periférica, como una referencia.

¿Alguna otra referencia conceptual?

Pensamos en las ideas de Perón, por ejemplo, sobre los entonces llamados países no alineados, en un mundo que quedó atrás, pero que quizá todavía dejen enseñanzas.

-Debemos dejar de interpretar a China desde una visión occidentalista eurocéntrica, como prevalece aún hoy en muchas regiones de América Latina.

Como bien dijo Jorge Taiana al referirse a la noción de “pueblos trasplantados”, países como los nuestros que crecieron en base a la inmigración europea de los siglos XIX y XX fueron educados en dicha tradición de conocimiento.

Más acá en el tiempo, desde los Estados Unidos, como parte de ese centro, se ha creado una visión estereotipada sobre China —que es la de la élite política estadounidense, en particular de los sectores más conservadores— la cual ha sido propagada a través de un discurso hegemónico forjando un imaginario negativo sobre el gigante asiático.

Es necesario que América Latina rompa con esas representaciones estereotipadas, en las que China aparece caracterizada como un enemigo de la seguridad nacional, capaz de las peores acciones: espionaje, robo de tecnología, desarrollar acciones económicas depredadoras, etc.

Para lograrlo, es preciso romper con algunos paradigmas rígidos y cambiar la percepción que tenemos del gigante asiático dejando de lado los prejuicios y el desconocimiento.

No obstante, el acercamiento entre China y América Latina nos sitúa ante el desafío de trascender un esquema centro-periferia inherente al actual esquema de reproducción capitalista a escala global.

-¿Pero cómo plantarse como región frente a la renovada presencia china en la escena internacional?

-En un escenario de creciente disputa y tensión entre el hegemón mundial (EEUU) y la superpotencia en ascenso (China), es legítimo recurrir al corpus de ideas de Juan Carlos Puig para pensar una política exterior asentada en el concepto de autonomía heterodoxa acuñado por aquel, de modo de llevar adelante relaciones diplomáticas inteligentes, como señalé en varias oportunidades.

-¿Qué significa diplomacia inteligente en el siglo XXI?

Que Argentina no tiene por qué elegir entre EE.UU. y China ya que para nuestro país, ambos socios son relevantes.

Mantendremos una relación madura con EE.UU., a la vez que buscaremos profundizar nuestra cooperación con China.

En definitiva, se trata de no ceder soberanía ante ninguno de estos actores pero tampoco de sobreactuar grados de autonomía en un contexto mundial cada vez más interdependiente.

Es en este punto podemos rescatar la original perspectiva en materia de política exterior delineada por el primer gobierno peronista, resumida en la idea de una “tercera posición” nacional e independiente, que establecía distancia por igual de los dos bloques que en ese momento se disputaban la hegemonía mundial.

Reitero, unas relaciones diplomáticas inteligentes deben basarse en la defensa de la soberanía pero asumiendo que la autonomía de un país periférico es dialéctica, es decir, la autonomía no es un estado puro ni absoluto en el que un país es autónomo o dependiente, sino que existe en diferentes grados.

-Cuáles son los desafíos internos de Argentina para encontrar un modo de una articulación binacional con China?

¿Cómo encarar esos desafíos?

¿Hay con China una política de Estado?

-Por nuestra parte, desde la embajada —en sintonía con la agenda del gobierno— estamos desarrollando un plan Federal que busca enlazar a nivel subnacional provincias chinas con provincias argentinas en función de los perfiles productivos y la complementación entre ambas partes.

Para alcanzar dicho objetivo estamos coordinando con Cancillería, el Ministerio del Interior y el Consejo Federal de Inversiones.

Se está elaborando un banco de proyectos por provincias y la oferta exportable para seguir ampliando mercados y potenciar los existentes.

El hermanamiento entre provincias —que tuvo tan buenos resultados en la cooperación de la pandemia por las numerosas donaciones recibidas en tiempos clave— está pasando a otro nivel.

La escala de las provincias chinas es impactante, tienen escala de uno o dos países de nuestra región y cuentan con sistemas financieros propios y empresas muy poderosas.

Por ejemplo, provincias como Guangdong, de alto perfil comercial y que posee una población de 100 millones de habitantes y que tiene un PBI que es dos veces el de nuestro, son un claro ejemplo del potencial de trabajo que tenemos por delante.

Tenemos que avanzar en el campo de comercio electrónico que es muy fuerte en China.

Existen actualmente 900 millones de celulares activos en China y aplicaciones de compra muy populares como Taobao con 700 millones de usuarios y JD, con 690 millones de usuarios.

En 2020 este sector representó ingresos por un total de 42 mil millones de dólares, 10% del PBI de Argentina.

Actualmente los sectores medios en China representa alrededor de 450 millones de personas que están incrementado sus niveles de consumo e incorporando nuevos productos.

Argentina está trabajando para desarrollar un “Pabellón Nacional Argentino” que concentre un catálogo de productos argentinos con presencia activa en estas plataformas de comercio para potenciar nuestras ventas y ampliar nuevos mercados.

Acuerdos turísticos. un eje que busca el Embajador en Beijing para avanzar con China.

-¿Con qué ejes principales?

Uno es el minero, nuestro país tiene un gran potencial. Si uno analiza países como Perú, Brasil y Chile puede ver que tienen un saldo comercial positivo con China y esto se explica básicamente por la exportación de minerales.

Si Argentina además de exportar minerales le suma valor agregado, por ejemplo con el litio al instalar fábricas de baterías de litio o de vehículos eléctricos, estaríamos industrializando nuestros minerales y avanzando en un desarrollo estratégico ya que contamos con una de las reservas de ese mineral de mayor calidad y con una gran capacidad instalada en nuestra industria automotriz que rápidamente podría reconvertirse.

En ese sentido el Gobierno (como anunció recientemente nuestro Presidente y luego fue ratificado por el Ministro Kulfas) está desarrollando una iniciativa de “Electromovilidad” para generar incentivos en el sector.

–¿Cuáles son los caminos que percibís abiertos o por abrirse para que se materialicen relaciones entre países de América Latina y de Argentina en particular con China?

No hablamos sólo de materias primas y obras de infraestructura, sino más profundos en cuanto a una relación verdaderamente de beneficio mutuo, duradera y estable, progresivamente positiva.

-China tiene economías complementarias con la mayoría de los países de la región.

En el transcurso de los últimos 10 años pasó a ser primer o segundo socio comercial para la mayoría de los países de Latinoamérica, y el nivel de inversiones en la región creció mucho.

China tiene una presencia activa en organismos regionales como CELAC.

Hoy Latinoamérica representa un proveedor confiable de alimentos y de minerales.

Lo cual es central para garantizar la seguridad alimentaria de una población cercana a los 1.400 millones de habitantes y para su desarrollo tecnológico ya que la región cuenta con minerales claves para sectores como las baterías o la informática.

Por eso también es fundamental para nuestros países tener una mirada continental para el relacionamiento con China sobre todo por la escala que representa.

-¿Qué importancia le das al sector de ciencia y tecnología?

-Muchísima, debemos fomentar el intercambio y transferencia tecnológica en vectores claves para el desarrollo de nuestros pueblos, haciendo de estas acciones verdaderos pilares de la relación.

Desde la llegada del presidente Xi Jinping al poder en 2013, China desplegó un plan de gobierno poniendo su centro en el desarrollo Científico y Tecnológico.

El plan Hecho en China 2025 puso eje en la innovación, en el uso de las nuevas tecnologías, en planificar un aumento del valor agregado e incrementar el componente nacional.

Este plan fue clave para lograr que por primera vez en 2019 China sea el país que presenta más patentes tecnológicas por año superando a EE.UU. que venía ocupando el podio por más de 40 años.

Hacia ahí debemos apuntar.

El eje en la innovación fue uno de los elementos destacados en el Reciente Plan Quinquenal aprobado por el gobierno en las “Liang Hui” (las dos sesiones legislativas) a principios de marzo en la que también se proyectó un crecimiento del 6% del PBI para 2021.

Nuestro ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Roberto Salvarezza, está retomando los acuerdos firmados con las contrapartes Chinas y liderando el proceso de intercambio con una fuerte perspectiva federal que involucra a todo el sector científico.

Desde la embajada estamos con una permanente coordinación con nuestro Ministerio para desarrollar cada uno de los temas de agenda.

En particular nuestro país cuenta con un capital científico-técnico de excelente nivel, con desarrollo en distintas áreas.

Contamos con organismos especializados de gran prestigio como la CNEA, ARSAT, CONAE, INTI, INTA, CONICET, etc.

Tenemos empresas de vanguardia en biotecnología, nanotecnología, servicios informáticos digitales, software y otras ramas ligadas a las economías del conocimiento.

Todos estos organismos mantienen vínculos con contrapartes chinas y lo están profundizando.

En este contexto, debemos destacar las iniciativas de nuestro gobierno en la búsqueda de jerarquizar y brindar beneficios al sector, como la Ley de Economía del Conocimiento, o la reciente ley que declara de “Interés Nacional el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología e Innovación” y que incrementa al presupuesto vigente para dichos programas hasta llegar al 1% del PBI, dotándolos a la vez con una perspectiva federal.

Asimismo existen iniciativas en materia de investigación aeroespacial como el acuerdo de cooperación existente entre la Comisión Nacional de Asuntos Espaciales (CONAE) y la Agencia de Lanzamiento y Control de Satélites de China (CLTC) firmado en el año 2012, en el marco del cual se desarrolló en Neuquén la Base Espacial para el Espacio Profundo (primera construida fuera del territorio Chino), que es fundamental para las actividades chinas en ese rubro.

La estación sirvió de apoyo para la misión china que concluyó con el primer alunizaje en la cara oculta de la luna en enero de 2019.

Un año después, en mayo del año pasado, el Lanzador Larga Marcha envió al espacio en una cápsula la bandera Argentina como gesto político de reconocimiento.

La zonda Tianwen-1 lanzada al planeta Marte en el mes de julio, llevaba el logo de la CONAE, sellando la presencia argentina en el espacio exterior.

-¿Qué deberían tener en cuenta nuestros gobiernos a la hora de profundizar la relación con China respecto de los otros grandes jugadores globales, todos tensionados por la reemergencia china (EEUU, UE, Rusia, etc.)?

Es decir, ¿cuál te parece debe ser la estrategia de la Cancillería argentina en ese sentido en un mundo tan cambiante?

–Un poco anticipé la respuesta en la primera pregunta al hablar de autonomía heterodoxa. El nuevo protagonismo internacional chino es un dato imposible de soslayar.

El gigante asiático se ha transformado en las últimas décadas en un factor clave para comprender la evolución y las perspectivas del proceso de globalización: la Nación del centro ha acelerado el paisaje económico mundial debido a su notorio desempeño en cuanto a crecimiento económico, comercio internacional, inversión extranjera directa e innovación tecnológica y su papel como fuente de financiamiento internacional; a la vez, reforzó los vínculos entre las economías en desarrollo y contribuyó asimismo a un ciclo nunca antes visto de crecimiento, comercio, inversión, reducción de la pobreza y avances en la internacionalización de las economías emergentes.

En este contexto, EE.UU. no es un observador pasivo y ha buscado influir sobre China a través del despliegue de diversas acciones, como la imposición de severas sanciones económicas durante el gobierno de Trump —las cuales aún tienen plena vigencia— sumado a la continuidad que se observa en el comienzo de la administración del presidente Biden.

Esto no hace que Argentina deba elegir entre EE.UU. y China. O Rusia, por citar otro ejemplo, que junto al gigante asiático están garantizando el suministro de vacunas hacia la Argentina y América Latina.

Ambos socios son igualmente relevantes y mantendremos una relación madura con EE.UU. a la vez que buscaremos profundizar nuestra cooperación con China.

Debemos profundizar el diálogo con los grandes actores globales —y no solo con ellos— con la finalidad de encontrar los puntos de unión y sinergia entre nuestros modelos de desarrollo.

-¿Qué puede hacerse con China en el plano cultural?

-Es otro tema central a profundizar.

También con mucho potencial en todo lo referente al mercado de industrias culturales.

China hoy ocupa el primer lugar del mundo en producción de series de tv y avanza a mucha velocidad en la producción de películas con un promedio que supera las 1.000 al año.

Lo mismo con la producción de libros, China ocupa el primer lugar mundial.

Pasó a ser el segundo mercado cinematográfico del mundo y el primero en número de pantallas de cine.

Cualquier estrategia de inserción en china no puede dejar de lado las plataformas digitales de los 900 millones de internautas, 60% del cual con 20 a 49 años que pasan un promedio de 6 horas diarias online.

Existe un creciente consumo de productos culturales extranjeros, con un público que tiene un poder adquisitivo elevado lo que hace factible la exportación de bienes culturales.

En este sentido el Ministerio de Cultura de Nación está articulando estrategias para trabajar sobre una identidad regional latinomericana para el mercado chino.

En 2020 nuestro Congreso votó por unanimidad la creación de la Casa del Cultura China que va a ser central para profundizar los lazos culturales.

-¿Cuál es la lectura que hace la embajada de la relación entre China y EE.UU., entre China y Europa, entre China y Asia y entre China y Rusia?

-En estos días el gobierno chino convocó a la nueva administración estadounidense a retomar el diálogo estratégico, trunco tras la salida de los demócratas del poder a inicios de 2017.

En palabras del presidente Xi, convocó a los EE.UU. a “proseguir un camino de coexistencia pacífica, beneficio mutuo y cooperación”.

Sin embargo, difícilmente Biden pueda alejarse del legado de su predecesor.

Incluso, ya dio muestras de que mantendrá la presión sobre China debido a que el consenso de política exterior estadounidense hacia Beijing es otro distinto que en la era Obama, aunque también existían grandes tensiones.

De hecho, el lema de campaña de Biden (“Buy american”) recogió parte de la retórica de Trump en materia de política de comercio exterior.

Pero el retorno de EE.UU. a los foros multilaterales abandonados durante la anterior auguran que, al menos en algunos temas como por ejemplo la protección del medio ambiente y las energías renovables, ambas potencias puedan lograr acercamientos y hasta cooperen entre sí.

Los temas de profundo desacuerdo político como la cuestión comercial, la situación en Xinjiang y Hong Kong creo se tramitarán con diplomacia y una negociación del equilibrio de poder.

Rusia y China han establecido una relación especial basada en intereses comunes.

Ambos países han tomado nota de las oportunidades de colaboración existentes lo que los llevó a profundizar la relación bilateral en los últimos tiempos, por ejemplo en la “Ruta de la Seda Polar”.

Estos nuevos caminos permitirían la exploración y explotación de recursos hasta ahora inaccesibles y facilitarían el comercio con regiones de Asia, Europa e incluso América.

El gas es otro vector importante de esa relación.

-Con respecto a la región de Asia y Oceanía, hacia fin de 2020 se selló la firma de la tan ambicionada Asociación Económica Integral Regional (RCEP), el mayor acuerdo multilateral de libre comercio a nivel global que incluye a los diez miembros de la ASEAN, Japón, Corea del Sur, Nueva Zelanda, Australia.

Si bien las relaciones con algunos de los países que componen este eje no han sido siempre las mejores (como el caso de China y Japón), podemos hablar de un triunfo de la diplomacia y el pragmatismo.

Y con la UE, China firmó recientemente un acuerdo de inversiones que implica un avance en la relación entre las partes que ya se venía dando a partir de la retirada de Trump de los principales consensos internacionales.

-Hay varias novedades en el tablero global, producto de esos cambios, como las nuevas instituciones tipo BAII, RCEP, la propia Iniciativa la Franja y la Ruta (IFR) o cuestiones más puntuales como la internacionalización del renminbi o el avance de las tecnologías chinas. ¿Qué posición debería asumir Argentina frente a esos temas?

–Desde el año 2001, cuando China accede a la OMC, empieza a percibir que las instituciones creadas desde la Segunda Guerra Mundial no la contienen, percepción profundizada en su veloz ascenso como potencia comercial.

Por eso inició una etapa en la que además de consolidar relaciones duraderas con las economías que le interesan fue promoviendo una nueva institucionalidad con eje en el multilateralismo.

Surgieron así el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura, la Organización de Cooperación de Shanghái, la IFR y el RCEP.

En todas, China ha dejado sentado su interés en la región en general y en nuestro país en particular, a través de la férrea decisión de profundizar los pactos de cooperación económica existentes y la intención de extender la iniciativa de la Franja y la Ruta a Latinoamérica.

Iniciativas como éstas son una oportunidad única para la Argentina ya que puede ampliar las posibilidades de financiamiento e inversión a través de bancos como el BAII o de fondos específicos como el Silk Road Found, Silk Road Center para aplicar en vectores importantes para el desarrollo nacional, en particular en el sector pymes.

-¿Por qué se busca abarcar a América Latina? ¿Y qué nos ofrece?

-China encuentra en países como la Argentina los insumos necesarios para sostener sus índices de crecimiento, desarrollando proveedores alternativos y consolidando su seguridad alimentaria y energética.

Adicionalmente, incorporarnos a la IFR tiene decisiva importancia en la medida en que nos ofrece la posibilidad de acceder con profundidad al espacio subnacional chino, ya que las provincias Chinas están en plena sintonía con las políticas nacionales.

En este sentido, debemos considerar que algunas de las provincias chinas poseen mercados, sistemas financieros y avances tecnológicos de igual o mayor peso que muchos países del mundo, como venimos diciendo.

De hecho, de las 31 provincias chinas, 25 superan el PBI de la Provincia de Buenos Aires y más de la mitad de aquellas incluso lo duplican o triplican.

China se encuentra en un proceso de internacionalización de su moneda lo cual es consecuente con su etapa actual de desarrollo al ser una potencia financiera, por eso está trabajando en varias estrategias, una de ellas fue el swap de monedas, otra es la de promover el intercambio directo entre las monedas de los países con los que comercia.

Nuestro Banco Central se encuentra articulando en ese sentido.

Otro ejemplo del camino a seguir es en el plano financiero: recientemente nuestro Banco Nación firmó un acuerdo histórico con la primera reaseguradora China en ingresar formalmente en Argentina, la China Reinsurance Company Limited (PICC).

Esto va a permitir bajar los costos de los servicios de seguros locales generando ofertas alternativas a las empresas europeas o estadounidenses que hasta ahora eran las únicas del mercado.

PICC es una empresa de más de 70 años en el sector, líder en su rubro.

Es uno de los principales patrocinadores de los Juegos Olímpicos de Invierno Beijing 2022.

Acuerdos con Argentina

-En Argentina, en la antesala de un eventual viaje presidencial a China, surgen un montón de rumores sobre la lista de obras que podrían hacerse en forma bilateral, tema que entendemos maneja la Secretaría de Asuntos Estratégicos, en coordinación con Ministerios y Provincias.

¿Cuáles son las que tienen más posibilidad de avanzar, habrá novedades o sorpresas con otras que no aparecen en los trascendidos?

¿Cuáles serían más emblemáticas, desde alguna puntual como la nueva central atómica hasta otra muy de largo plazo o con perspectiva geopolítica de más largo alcance como obras de interconexión en Tierra del Fuego, Atlántico Sur, etc.?

–En primer lugar, hay que entender que la percepción política China de nuestro actual gobierno es muy positiva porque está en su memoria que el proceso histórico donde se profundizaron las relaciones fue durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández en el periodo de 2003 al 2015.

En el año 2004 la relación bilateral se elevó a Asociación Estratégica con los Presidentes Néstor Kirchner y Hu Jintao, en ese momento el jefe de Gabinete era nuestro actual presidente Alberto Fernández.

Luego en el año 2014 la relación pasaría a otro nivel cuando se firmó la Asociación Estratégica Integral entre la presidenta Cristina Fernández y Xi Jinping.

Una visita de Estado sería fundamental para concretar varios proyectos en los que vienen trabajando la mayoría de los ministerios de nuestro país, que van desde obras de infraestructura, incremento de exportaciones, cooperación en Ciencia y Tecnología, hidrocarburos, viviendas, turismo, intercambios educativos, promoción cultural, etc.

Argentina y China son Socios Estratégicos Integrales, lo que implica que existe entre ambos países una serie de mecanismos de coordinación bilateral como el Dialogo Estratégico para la Coordinación y Cooperación Económica, donde se propone el Plan Quinquenal Integrado que se vence este año, y es el ámbito de discusión del listado de prioridades.

Asimismo, el gobierno estudia la incorporación a la Franja y la Ruta, que si bien es una instancia multilateral se ingresa a la misma de forma bilateral.

El Gobierno está retomando muchos proyectos que fueron iniciados en la última gestión de Cristina Fernández y luego quedaron en pausa por distintas razones.

También estamos incorporando a través del trabajo coordinado con todos los Ministerios y la Secretaria de Asuntos Estratégicos una serie de nuevos proyectos con una perspectiva federal, que se integrarán al Plan Quinquenal Integrado.

-¿Por ejemplo?

-Por ejemplo YPF, la secretaría de Energía y ENARGAS están trabajando en el Proyecto del Gasoducto Vaca Muerta-Brasil en el que están interesados en invertir empresas chinas del sector.

El proyecto es una verdadera obra binacional que busca no sólo acceder a nuevos mercados para exportar el potencial del Shale-Gas de la cuenca neuquina al sur industrial de Brasil, sino además optimizar el sistema de transporte argentino.

De esta forma, se aprovecharían los excedentes vinculados al uso estacional argentino cuyos picos de consumo es entre mayo y septiembre.

También se está gestionando el proyecto de la IV Central Nuclear con tecnología Hualong, una de las más avanzadas del mundo.

Esta obra nos permite seguir diversificando la matriz de generación de energía y generaría alrededor 7 mil puestos de trabajos en forma directa.

También nos consolida como un actor de referencia en la región en materia nuclear, continuando con los lineamientos estratégicos en este sector.

Además, allana el camino para explorar otros proyectos conjuntos con China, incluyendo la exportación de bienes y servicios nucleares.

Argentina cuenta con un entramado de organismos y empresas como NASA, CNA, CONUAR, IMPSA, INVAP, NUCLEARIS que tienen experiencia en el mercado internacional y están suficientemente maduras para competir en mercados como el chino.

En una nota reciente el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica de Naciones Unidas, Rafael Grossi, habló sobre el importante papel de la energía nuclear en la lucha contra el cambio climático.

A su vez, el Ministerio de Obras Publicas trabaja en diversos proyectos de infraestructura (acueductos, corredores viales, plantas potabilizadoras, etc.).

También son clave los Corredores Bioceánicos en el norte, centro y sur del país ya que permitirán mejorar la conectividad con China a través del corredor del océano Pacífico.

Esto permitirá apalancar a nuestras economías regionales reduciendo los días de flete marítimo (15 a 20 días menos) y ampliando la capacidad de carga ya que Chile posee puertos de aguas profundas.

También existen diversas iniciativas en materia ferroviaria, muchas de las cuales fueron recientemente anunciados por el Ministerio de Transporte, cuyo objetivo es la reactivación y rehabilitación de los principales ferrocarriles de carga que conectan el noroeste, oeste y sur argentino con la región portuaria del este.

Y se estudia la inversión en la extensión y rehabilitación del Belgrano Norte de pasajeros, la incorporación de material rodante de los trenes de pasajeros Belgrano Sur, Sarmiento y Tren de la Costa de la línea Mitre que conectan a CABA con el sur, oeste y norte de la provincia de Buenos Aires.

En el Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat se está trabajando para buscar alternativas de financiamiento chino para un ambicioso plan de construcción de viviendas, que busca instalar plantas de construcción modular en distintas regiones claves de nuestro país.

-Turismo y Defensa también anunciaron proyectos recientemente…

-Así es. En el Ministerio de Turismo se desarrolla un plan integral centrado en la apertura de nuevas rutas aéreas, y se está trabajando en forma coordinada con nuestra Cancillería para agilizar las visas de turismo y la promoción en redes sociales chinas.

Se está avanzando con la plataforma de turismo china CTrip una de las más grandes del mundo que cuenta con 400 millones de usuarios.

CTrip realizó un plan de trabajo con Perú que logró quintuplicar el turismo chino en ese destino en solo tres años.

El turismo de China creció enormemente, actualmente está catalogado como el turista que más gasta promedio por día en el mundo.

El turista chino suele elegir destinos de “naturaleza”, en nuestro país los destinos preferidos son Las Cataratas, la Patagonia y la Antártida.

Cuando viaja a nuestra región adquiere “paquetes turísticos” que incluye otros destinos en Latinoamérica, por eso es clave una estrategia articulada continentalmente para ofrecer itinerarios que incluyan los principales puntos de interés turístico a nivel regional.

Y el Ministerio de Defensa está trabajando y cooperando en diversas áreas.

Recientemente se presentó el “Programa Estratégico Sino-Argentino” que tiene entre sus objetivos crear la primera Licenciatura de Latinoamérica especializada en estudios estratégicos de China.

También se está avanzando en proyectos concretos con Fabricaciones Militares y TANDANOR.

El ministro Agustín Rossi renovó ni bien asumió el acuerdo con la Administración Estatal de Ciencia, Tecnología e Industria para la Defensa Nacional de China (SASTIND), cuyo objetivo es identificar áreas de cooperación en la producción para la defensa.

Asimismo el Ministerio está avanzando en el desarrollo del Polo Logístico Antártico en la zona de la Península Ushuaia en coordinación con el Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación y la Cancillería Argentina para desarrollar un Centro Científico Interinstitucional.

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