Habría que probar la existencia de Hugo Barcia.

DECIRES, LO ULTIMO DEL EXITOSO HUGO BARCIA

Por Leonardo Killian*

¿Existe Barcia? Puede que sí, pero también puede que no, dice el filósofo recostado firmemente en la barra del café que, en parte, solo en parte, disimula su nivel de alcohol en sangre. Un sofista criollo sin duda.

Por Leonardo Killian

NAC&POP

25/05/2021

En forma anónima me llegan unos escritos que se le atribuyen y como desconfío hasta de mi sombra me lo pregunto.

Dejaremos para los eruditos la ociosa discusión sobre si estos cuadernos son una novela, una selección de cuentos o simplemente chismes que el autor ha hilvanado a su antojo.

A piacere, diría la bruja mañanera que entre balde y escoba escucha y propaga la historia vecinal.

Antes de ser prosa escrita, los decires fueron lo que ontológicamente son: chismes.

Y el chisme es, como se sabe, la secreta fuerza que mueve la historia de nuestros héroes y canallas.

La Ilíada, la Odisea, los cuentos de las Mil y una Noches, fueron durante siglos cantados y narrados por bardos analfabetos.

Las hazañas de Aquiles o de Simbad se cantaban en las tabernas de Tiro o de Siracusa, siglos antes de que se escribieran por otros anónimos.

Hoy forman parte del canon de la gran literatura universal que es esencialmente popular.

El pueblo las ha creado.

Lo que los ingleses del siglo XIX llamaron “folklore” esto es: el saber del pueblo que, por definición, es anónimo.

Después se convertirá en novelas, folletines, música, etc.

Pero eso sucede mucho después, cuando el humus ya se ha asentado.

¿Existe Barcia?

Puede que sí, pero también puede que no, dice el filósofo recostado firmemente en la barra del café que, en parte, solo en parte, disimula su nivel de alcohol en sangre. Un sofista criollo sin duda.

Dice el bardo anónimo que estos relatos hilvanados tan amorosamente son el canto susurrado que bien podría ser acompañado por una mandolina o una bandurria, tan napolitana y tan gallega, tan turca y tan judía, tan cabeza negra como esa sopa que se cocinó en las fondas del viejo Palermo donde ocurren estas historias.

Precisamente en ese barrio donde Borges contó que se fundó Buenos Aires.

¿No escucha la música detrás del que narra?

Escuche bien.

Detrás de esas paredes donde se abraza el amor y la bronca, donde alguien se va a jugar la vida o donde la piba de barrio llora su virginidad perdida (¿de tristeza o de alegría?) suena la música.

Si se está atento, si usted sabe escuchar a su pueblo, seguramente oirá los acordes de un gotán, también nacido en ese maridaje porteño, en ese misterioso puchero que ha parido nuestro pueblo.

¿Prosa erudita o popular?

¿Novela o cuentos?

Dejemos estas discusiones para los que nunca patearon una pelota Pulpo sobre los adoquines de Gorriti, para los que no conocen los secretos que esconde una esquina, donde Barcia nos jura, nos asegura, que un ángel bajó para contarle lo que todos ya sabemos.

No sabemos si existió Homero o la bella Scheherezade y a esta altura, tampoco interesa.

No sabremos jamás si el ángel chismoso bajó en esa esquina y aunque me permito dudar de la existencia del mismo Barcia, hay algo cierto en todo esto: Los decires de Gorriti y Gascón que alguien hilvanó en forma tan barroca (peronismo barroco sopla al oído el Rengo Sorín, mientras raja en una pierna)

Pero me estoy apurando; usted no sabe quién es el Rengo, ni don Tenorio, ni Prieto, ni la Beba…usted no sabe nada.

Pues bien, apure el amargo y lea.

O, mejor dicho, escuche.

Porque esto está hecho para ser escuchado.

Entre mate y mate, entre nosotros.

Que para eso sirven los chismosos, para contarnos de qué va la vida.

LK/

Ediciones Fabro publicó una nueva novela de Hugo Barcia

La grieta en tiempos del primer peronismo

Ediciones Fabro acaba de publicar Decires de Gorriti y Gascón, una nueva
novela de Hugo Barcia.

La obra contiene nueve cuadernos que son, en rigor, novelas cortas entrelazadas
que, a un mismo tiempo, son unitarias pero confluyen todas en un final impensado y
unificador, por lo que podría afirmarse que se trata de una sola novela compartimentada
en varias estaciones.

El espíritu de la obra intenta mostrar, desde un costado social y barrial, la grieta
que atraviesa a la Argentina desde su albor como nación, pero esta vez desde la primera
etapa peronista.
Peronistas y contreras se miran de reojo en el barrio, en ese epicentro que
constituye la esquina de Gorriti y Gascón y sus alrededores. Para eso, el arma fundamental
es el chisme: los decires, en rigor, los chismes, trazan también un paralelismo con las
noticias falsas de la actualidad: se usan para desmoralizar, desprestigiar y derrotar al
enemigo, aunque se vista de simple vecino.

El filósofo de la fonda El Renaciente, un recurrente personaje de la obra, asegura
para desvirtuar los decires que “nunca ningún testigo estuvo en el lugar de los hechos”
pero, al mismo tiempo, el sofista barrial sostiene que “en el barrio, es más importante lo
que los vecinos opinan de los hechos, que los hechos en sí mismos”.

Hay un único cuaderno (Los malandras del Maldonado) que transcurre, en su
mayor parte, a mediados de la década de 1920; el resto de los cuadernos e historias
transcurren entre 1955 y 1961.

Los recursos estilísticos de la obra son variados: pintura de época, costumbrismo,
sainete, el grotesco criollo, elementos de narrativa sobrenatural y hasta toques de realismo
mágico.

Todos los personajes de la obra se entrecruzan en más de un cuaderno, lo que le da
un toque polifónico y de variadas realidades y espesuras al relato (ningún relato cuenta
una sola historia).

Decires también tiene una marcada conexión con otras dos novelas anteriores del
autor: El Dragón del Sur (Ciccus Literaria) y Las sombras cardinales de Porfirio
(Corregidor).

Casuística de los relatos:

1) En El mito de la eternidad, don Tenorio, un carrero peronista, jefe de un
conventillo de santiagueños, se enfrenta en un duelo dialéctico con el médico
contrera del barrio, el doctor Prieto. El verdadero y parroquial triunfo de don
Tenorio se produce cuando el viejo carrero resucita en su propio velorio. El
subtexto es: el peronismo es inmortal.

2) En La Mandrágora de Gorriti, el doctor Prieto cae rendido ante los
embrujantes encantos de Perla Maldonado (la Mandrágora), su “sirvientita”
peronista, y abandona a su esposa Inés, quien había emprendido una guerra
equivocada contra la Beba Scchiapatosta, la ninfa de la calle Gorriti,

3) En El día que se apagó el sol, se narra la historia de Carlitos, un joven
albañil catamarqueño hijo de doña Rosario. Doña Rosario muere a pocos días
de ver un eclipse que ella supuso que entrañaba el fin del mundo. Carlitos lucha
por conquistar a Raquel, la hija del farmacéutico contrera del barrio. Raquel
sufre graves heridas en el bombardeo a la Plaza de Mayo. La barra de la esquina
del buzón de Gorriti y Francisco Acuña hostiga a Carlitos aunque, por el
absurdo, lo termina ayudando

4) El sombrero del albañil contiene varias historias: la de don Cándido y sus
temores por la caída de Perón; el hostigamiento de la barra del buzón; la llegada
de la televisión al barrio; los amores turbulentos de la Beba Scchiapatosta y el
Hétor; la vuelta del ánima de don Tenorio. El sombrero metaforiza la lucha por
la defensa de una vida digna de los laburantes.

5) Marina, el amor bajo los plátanos, introduce, como el cuaderno anterior,
el elemento sobrenatural en el relato: Marina, hija de los dueños de la fonda de
Gorriti y Gascón, lucha hasta la muerte por el amor de Jacinto, un joven
carpintero que vive en uno de los tantos conventillos del barrio.

6) La estación de las cien almas transcurre a 70 km al noroeste de la provincia
de Buenos Aires, en el paraje La Estación, rescatado del atraso y la miseria por
el jefe de esa estación ferroviaria, don Prudencio Pereyra, un apasionado
peronista. El relato tiene conexión profunda con Gorriti y Gascón. La historia
paralela, y central, es la del trágico amor de Ana Ordóñez y Benito Rivera. El
elemento sobrenatural también está presente en este capítulo.

7) Los malandras del Maldonado transcurre en su mayor parte en 1925,
cuando aún Porfirio Gómez era propietario de un burdel a orillas del
Maldonado, antes de transformarlo en una fábrica textil al conjuro del primer
peronismo y del amor por su esposa polaca muerta. Los personajes centrales
son los malandras Leónidas Killian y el Rengo Sorín, regenerados por el
proxeneta, luego devenido industrial y peronista.

8) En La plegaria de los santos, el barrio es cercado por un supuesto problema
sanitario y los vecinos no pueden salir de ese pequeño y bucólico escenario. El
cura Silva, el quiosquero Manuel y el doctor Prieto, sanjando sus diferencias
políticas, se unen para liberar al barrio de lo que, suponen, es un ataque
represivo. El elemento sobrenatural campea en este capítulo.

9) Bordado de ángeles es el cuaderno de cierre en el que confluyen todos los
personajes e historias. Todo es sobrenatural en este capítulo.

Ficha técnica y sinopsis

Título completo:

Decires de Gorriti y Gascón, antología de mitos dudosos, leyendas
incomprobables y chismes homologados
400 páginas.
Autor: Hugo Barcia
Ediciones Fabro – 2021

Buenos Aires, lunes 24 de mayo de 2021