La chance de que Uruguay deje el bloque regional y sea un miembro asociado volvió al tapete en las últimas semanas: las chances y sus riesgos

¿QUÉ GANA Y QUÉ PUEDE PERDER URUGUAY CON UNA POSIBLE SALIDA DEL MERCOSUR?

Por Agustín Dorce

Desde el 26 de marzo, cuando el presidente Luis Lacalle Pou –durante la cumbre por el festejo de los 30 años del bloque– planteó que el acuerdo no podía ser «un lastre» para el avance de sus miembros en el concierto internacional y que debía «flexibilizarse», se han suscitado una serie de contactos y reuniones entre los distintos gobiernos en ese sentido.

 

 

Por Agustín Dorce

diario EL OBSERVADOR

09 de mayo de 2021

El Mercosur y la posibilidad de Uruguay de avanzar en el mundo en política exterior son los temas que han estado sobre la mesa del gobierno en los últimos meses. Desde el 26 de marzo, cuando el presidente Luis Lacalle Pou –durante la cumbre por el festejo de los 30 años del bloque– planteó que el acuerdo no podía ser «un lastre» para el avance de sus miembros en el concierto internacional y que debía «flexibilizarse», se han suscitado una serie de contactos y reuniones entre los distintos gobiernos en ese sentido.

Un mes después, los cancilleres de Uruguay, Argentina, Brasil y Paraguay se reunieron de forma virtual y Uruguay ingresó formalmente su propuesta de flexibilizar el Mercosur, mientras que Brasil promovió una rebaja del Arancel Externo Común (AEC).

La respuesta de los países miembros del bloque al planteo uruguayo se conocerá en la segunda quincena de mayo, en una reunión extraordinaria del Consejo Mercado Común, que reunirá a cancilleres y ministros de Economía de los cuatro países, de forma presencial en Buenos Aires.

El desenlace de esa cumbre abre varias interrogantes. ¿Y si la propuesta de Uruguay no llega a buen puerto? ¿Cuál debería ser el futuro del país en el Mercosur? ¿Debería abandonar el bloque? ¿Qué implicaría esta salida? ¿Cuáles serían sus consecuencias?

Según el economista Pablo Rosselli, socio de la consultora Exante, «irse unilateralmente del Mercosur sería la peor decisión de política comercial imaginable» ya que «tiene costos importantes», no exime al país de los «problemas con los vecinos» y no son claros «cuáles serían los beneficios» de esa salida. Para el economista Marcel Vaillant, profesor de Comercio Internacional del Departamento de Economía de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República (Udelar), «perder las preferencias con Argentina y Brasil», no es lo más conveniente.

En cambio, el doctor en relaciones internacionales y director del Instituto de Negocios Internacionales de la Universidad Católica (UCU), Ignacio Bartesaghi, considera que «los impactos negativos de irse de un bloque se sobreexageran más de lo que terminan siendo» pero que Uruguay, en el caso de querer salir del Mercosur, debería «plantearse escenarios para medir los impactos de esa salida».Para el especialista, la clave está en la forma en la que Uruguay decida abandonar el bloque ya que entiende que, por ejemplo, no es lo mismo irse «con acuerdos» que «sin acuerdos».

«¿Te vas renegociando un acuerdo que te va a mantener en condiciones muy similares con Argentina, con Brasil y con Paraguay? ¿O te vas sin acuerdos?», se preguntó Bartesaghi. «Si te vas sin acuerdos, el impacto inmediato es que un porcentaje importante de exportaciones uruguayas –que hoy no pagan aranceles para exportar a la región– van a pasar a pagar», alertó.

Sin embargo, al irse con acuerdos con los otros países miembros, que sean negociados en el marco de la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi) y en los que no se retrocede mucho respecto a la situación que tiene hoy Uruguay, «el impacto no será como el que uno se podría imaginar sin acuerdo», precisó Bartesaghi.

Las consecuencias

Según Rosselli, el mercado uruguayo no es «atractivo» para las contrapartes con las que el país quiera negociar por fuera del Mercosur. Por otro lado, el socio de Exante entiende que hoy en el mundo «hay mucho menos países interesados en tener, por ejemplo, un tratado de libre comercio (TLC), entonces salir del Mercosur hoy, unilateralmente, «no da garantías de hacer muchos acuerdos comerciales» sino que, por el contrario, «tendría costos»

Bartesaghi se mostró en una línea opuesta a Rosselli en cuanto a la falta de atractivo del mercado uruguayo para las grandes economías mundiales. En su opinión, «países pequeños están captando la atención de economías importantes» debido a que hoy los acuerdos comerciales «son instrumentos que van mucho más allá de la baja de aranceles».

Hoy los acuerdos comerciales «son instrumentos vinculados a aspectos geopolíticos, geoestratégicos, que tienen que ver con normas y con el posicionamiento de algunas economías en determinadas regiones», dijo el doctor en Relaciones Internacionales. Para Vaillant, el tamaño del mercado uruguayo «facilita» la negociación de acuerdos preferenciales ya que es un mercado «poco amenazante y poco amenazado».

Según el economista, Uruguay puede ser una «interesante plataforma exportadora» y agregó que, muchas veces, en el país los acuerdos se observan desde una óptica «mercantilista», pensando en temas como «acceso al mercado y comercio». Vaillant entiende que se deja de lado que en el comercio moderno hay «otras disciplinas de actividad» por lo que muchas economías pueden estar interesadas en invertir porque «somos un una expansión de sus capacidades de acceso al planeta», por ejemplo.

El peso de Brasil y Argentina

Para Uruguay es muy importante «contar con la anuencia de Brasil» a la hora de pensar en acuerdos comerciales, recordó Rosselli. «Hay pocos países en el mundo que quieran negociar con Uruguay a expensas del enojo con Brasil, es poco probable que países como China o Estados Unidos quieran enemistarse con Brasil para hacer un acuerdo con Uruguay», expresó.

Según Bartesaghi, a día de hoy, con Uruguay formando parte del Mercosur, las grandes economías ven difícil la realización de acuerdos comerciales. Los países «no quieren generar conflictos con Argentina y Brasil porque son grandes potencias». Otro sería el panorama si Uruguay dejara el bloque.

En esa misma línea se mostró Vaillant, quien dijo que lo «más lógico y verosímil» es que Uruguay procure «renegociar una autorización propia para negociar con terceros» antes que tener una «salida conflictiva» que pueda generar represalias «majestuosas».