Florentino acaba de manducarse un garrón: tras sólo 72 horas de vida abortó su proyecto de crear una superliga europea

A LA OLIGARQUIA MUNDIAL DEL FUTBOL SE LE PINCHO EL SUPER NEGOCIADO

Por Ignacio Lisazo*

Un sector de la oligarquía europea con prontuario que denuncia sostenida carencia de escrúpulos – Florentino Pérez a la cabeza (FOTO) – ha fracasado en su intento de copar el negocio del fútbol en su más alto nivel. Mientras la pandemia avanza a paso redoblado estos proxenetas de élite exacerban su voracidad para a seguir esquilmando al pueblo.

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Por Ignacio Lisazo

NAC&POP

24/04/2021

Un sector de la oligarquía europea con prontuario que denuncia sostenida carencia de escrúpulos – Florentino Pérez a la cabeza – ha fracasado en su intento de copar el negocio del fútbol en su más alto nivel.

Mientras la pandemia avanza a paso redoblado y no cesa de crecer el número de infectados y muertos, sin límites de edad, estos proxenetas de élite exacerban su voracidad que jamás deja de apuntar a seguir esquilmando al pueblo.

La anciana fórmula de pan y circo no ha perdido vigencia.

En materia circense el fútbol se ha convertido en negocio que mueve demasiados millones de dólares, cifras alucinantes que pretenden ocultar maniobras trianguladas con paraísos fiscales, lo que implica evasión de impuestos, lavado de dinero y demás yerbas.

La cada día más dura exigencia, en la medida de lo posible, dicen los comunicados, de no salir a la calle ha erigido a la tevé en centro permanente de entretenimiento (en la medida de lo posible es un eufemismo que excluye a laburantes, el censado 41 % de pobres y los no censados indigentes, para ellos sólo es posible Ir a buscar el mango trepando a subtes y ómnibus, o empujando una limusina de cartonero).

Dentro de la programación televisiva el fútbol ocupa un lugar preponderante, ganado en buena parte porque los partidos se juegan sin público.

No ir a la cancha significa privar a un innumerable ejército de adictos al escenario donde se les permite expresar algunos de sus instintos más primarios, desahogar angustias, la necesidad en este momento más imperiosa que nunca de ganar a algo, gritar un gol.

Florentino acaba de manducarse un garrón: tras sólo 72 horas de vida abortó su proyecto de crear una superliga europea, megatorneo con participación de los 12 clubes más poderosos de ese continente.

Por supuesto, el plan tendía a pasar por encima a la UEFA y la Champion.

Para el espectador, sea hincha o no del Manchester City, no es lo mismo ver un partido en que el City enfrenta al Sheffield que si se topa con el Chelsea o el otro Manchester.

Florentino Pérez Rodríguez, tal su combinación de apellidos, aspíraba a establecer la diferencias entre la autoconsiderada aristocracia futbolística y lo que nosotros llamamos clubes chicos.

Offcórss, él, tan Pérez Rodríguez, representaba a la aristocracia.

De inmediato se le plantaron con inusual firmeza Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, los seis clubes ingleses invitados y a título personal Gerard Piqué, figura emblemática del Barcelona, que sentenció: «el fútbol pertenece a los aficionados, hoy más que nunca».

Sin definirse claramente Bayern Münich, PSG y Borussia Dortmund no adhirieron oficialmente al proyecto.

Al apreciar que la mano venía mal barajada Florentino aulló: «hay que salvar al fútbol, estamos todos arruinados».

Basta hurgar en google para enterarse de que Pérez Rodríguez es titular de una fortuna de 2.300 millones de euros.

Proyecto al archivo.

En casi todas las operaciones de choreo hay roles: uno/s ejecutan el acto, otro/s hacen de campana.

Florentino fue al frente y echó barraca.

¿Quién era el campana?

Pérez Rodríguez le debe a Mauricio Macri la fina atención del pingüe negocio de los peajes de la Panamericana y el Acceso Oeste, que la empresa Abertis, de la que Florentino es número uno, explotó sin licitación.

Macri le hizo pagar una deuda inexistente de 500 millones de dólares por compromisos no asumidos por el estado, autorizó aumentos siderales en el costo del peaje y después fraguó una venta. En otros países, aún España, Macri y Pérez Rodríguez – el juez Canicoba Corral ordenó un allanamiento en Abertis – ya hubieran sido rigurosamente sancionados.

Pero tal como ocurría en la Argentina conducida hacia el abismo por Macri, peste judicial para la que no se halla vacuna, la causa ha quedado anclada en Comodoro Py.

Desde su ridícula función en FIFA Macri esperaba que el proyecto tuviera consenso para empujar a Gianni Infantino a auspiciar y darle manija a la iniciativa.

Dos medidas que no han merecido eco y parecieran desmentir la ridículez de la función.

¿Qué hizo Macri desde que asumió el cargo que le compró a Infantino?

Se apuró a reconocer a Juan Guaidó, el gusano que los yanquis eligieron para reeemplazar a Nicolás Maduro, como presidente de la Federación Venezolana de Fútbol.

Que el nombre de Guaidó no perdiera vigencia. Bostezó, un par de semanas de vacaciones y designó a Miguel Angel Pichetto, embajador ante la confederación africana.

En su época de hombre del sur Pichetto vivía en la calle Mengele y lo mandan a la cuna de la negritud…

Hay un rasgo en común entre Macri y Florentino.

Cuando se adueñó de Boca Juniors, Macri quiso fijar normas definitivas para quienes aspirasen a ser presidentes de sus clubes.

Deben poseer un capital no menor a 30 millones de pesos para hacerse cargo de eventuales quebrantos financieros originados por su gestión, propició Macri en la década de los años 90, cuando un peso se cotizaba a un dólar.

Florentino fue más allá y fijó esas normas.

Deben tener 20 años de socio de la institución y poseer un capital equivalente al 15 % del presupuesto anual de gastos del club merengue.

Como canta el tango: no habrá ninguno igual, no habrá ninguno.

Una consulta a Mauricio: coherente con los requisitos que quiso aplicar en Boca para ahuyentar adversarios ¿por qué no banca la deuda del club Postal y Deportivo Correo Argentino?

La visión puramente emotiva, romántica del fútbol, se encuentra en estado de coma.

Frente a la pandemia y el tremendo desamparo de millones y millones de seres humanos que viven en la más honda mishiadura uno hace cálculos y resulta que el sueldo mensual del extraordinario Messi es 135.000 veces mayor que el de los enfermeros que día a día se juegan la vida en cualquier hospital porteño.

Reflexión final.

Abortado el proyecto de Pérez Rodríguez ¿el panorama exhibe otro color?

No seamos ingenuos.

Vale la pena, es realmente penoso, echar un vistazo objetivo a las tripas de los cuatro semifinalistas de la Champion.

El PSG francés, propiedad de un consorcio de Qatar, tiene por presidente a Nasser Al-Khelaifi.

El Manchester City, inglés, pertenece a los emiratos árabes y lo preside Khaldoon Mubarak.

El dueño del Chelsea, también inglés, es el archimillonario ruso-israelí Roman Abramovich y su presidenta, Marina Granovskaia.

Queda… el Real Madrid de Florentino Pérez Rodríguez. irremplazable por estatutos intocables.

Del resto de España únicamente el Barcelona y el Athletic de Bilbao no son sociedades anónimas.

Por eso Piquet se atreve a afirmar que los clubes son de sus hinchas.

Roque Orduna, uno de los que durante 20 años puso pecho y alma abrazado a la bandera con la leyenda Ingeniero Budge, en la popular de la Bombonera, ahora palpita el partido frente al televisor, pero no para de gritar: ¡Boca, mi buen amigo…!

 

IL/