La traición de Pichetto no sorprende, ni duele.Tampoco los patológicos saltos sin red de la Bullrich. Sí duele la deserción de Tévez, porque venía de abajo,.

TEVEZ, EL MUCAMO DE MAGNETTO Y SUS SOCIOS

Por Ignacio Lizaso*

La relación entre Cristiano Ratazzi y Carlos Tévez podría haberse limitado a una foto que mostrara al ceo de la Fiat de pie en un palco VIP del estadio de Boca Juniors, junto a Mauricio Macri, todavía dictador del mundo bostero, aplaudiendo un gol del apache eólico.

Por Ignacio Lizaso

NAC&POP

22/04/2021

La relación entre Cristiano Ratazzi y Carlos Tévez podría haberse limitado a una foto que mostrara al Ceo de la Fiat de pie en un palco VIP del estadio de Boca Juniors, junto a Mauricio Macri, todavía dictador del mundo bostero, aplaudiendo un gol del apache eólico.

En cambio, especulando que con sus últimas actitudes Tévez le tiró un caño a su condición de futbolista y se metió estrepitosamente en la actualidad política, Ratazzi aprovecha para darle el temido abrazo del oso.

A la insólita inversión como socio VIP de Mauricio y Gianfranco Macri en el negocio de los parques eólicos, que le permitió alzarse con 9 millones de dólares (denuncia del diputado Rodolfo Tailhade) se sumó su pública negativa a pagar el impuesto a las grandes fortunas y la recusación a la jueza del caso.

No casualmente la postura de Tévez coincide con la adoptada por la crema del empresariado: Héctor Magnetto y la plana mayor de Clarín, Eduardo Costantini, Paolo Rocca, los Caputo, Ratazzi y siguen las firmas.

¿Qué hace Tévez en medio de esa caterva de feroces adictos al neoliberalismo, lanzados a una campaña destituyente y golpista que no establece diferencias entre la descalificación de la lucha contra la pandemia, el ciego apoyo a las clases escolares presenciales y el cumplimiento del pago de dicho impuesto?

Como testaferro, sirviente y cómplice de Macri se reduce a hacer número en la lista de los rebeldes.

Y no se crea que es uno más.

Se trata de una apuesta hábil, torvamente concebida.

En una reunión de miembros de IDEA (Instituto para el Desarrollo del Empresariado de la Argentina) Ratazzi expresó que al adherir Tévez a la posición de no pagar se modifican esencialmente los términos de la polémica.

Según ha trascendido en síntesis Ratazzi sostiene que os empresarios han hecho un capital con su propio esfuerzo, a partir de ese éxito inicial corrieron el riesgo de invertir en el pais y le dan trabajo a la gente.

Aunque considera que no caben comparaciones, acepta que Tévez también reunió dinero con su esfuerzo.

Extraordinario jugador, elogió.

Y de inmediato aceleró.

Pero fuera de su «brillante» apuesta por los parques eólicos no ha invertido un peso, ni da trabajo a nadie.

Remate: si Tévez, que además proviene de los sectores más humildes de la sociedad a los que se pretende ayudar con esta recaudación, se niega a brindar su aporte, los empresarios, que defienden un capital ganado «con el sudor de su frente» y quieren continuar dando trabajo a los argentinos, quedan eximidos de tener que explicar una y otra vez su rechazo.

Ratazzi no es una figura de primo cartello dentro del empresariado.

En realidad se lo ubica como un play boy y hombre de la noche.

En las crónicas y fotos de las más encendidas fiestas de Punta del Este nuestro personaje era animador permanente.

Su gran mérito es ser hijo de Susanna Agnelli y por lo tanto bisnieto de Gianni Agnelli, fundador de la Fiat y – dato clave para un lujoso curriculum – príncipe de San Faustino.

Como otras familias que habían redondeado excelentes negocios y buenas vinculaciones con el fascismo, al concluir la Segunda Guerra una rama de los Agnelli buscó refugio en tierra argentina.

Negocios, donde haya que ir, pero educación en Italia.

A este Cristiano lo hicieron estudiar en colegios jesuitas y completar su formación en el Liceo Naval de Venecia.

Después parece que estudió economía. Sus declaraciones políticas revelan su catadura.

Citamos algunas para que no queden dudas.

«Juan B.Justo y más tarde Perón son los responsables de lo que está pasando en el país» (2017).

«Alfonsín y Duhalde derrocaron a De la Rúa». «Macri ha hecho mucho, pero aún falta hacer» (2019).

«Que Cristina vaya presa no influirá en las inversiones».

«El FMI es le mejor auditor del mundo».

Esto es parte del pensamiento vivo de este señor titular de una fortuna de 790 millones de dólares.

Ni Magnetto, ni Costantini, ni Rocca iban a asomar como autores de estas retorcidas reflexiones.

Pensaron quién se animaba a dar la cara y Ratazzi se mandó.

Como ciento de veces Tévez hizo el pase.

En esta ocasión como DT, Macri le señaló a su empleado a quien debía habilitar.

Dentro del área, sin marca y en offside, estaba Ratazzi.

El juez era de Comodoro Py y no hay VAR que valga.

Gol en contra.

No olvidar: ellos no perdonan ningún error.

La traición de Pichetto no sorprende, ni duele.

Tampoco duelen los patológicos saltos sin red de la acróbata Bullrich.

Sí duele la deserción de Tévez porque venía de abajo, era un ídolo popular y por ser sirviente de Macri, Arribas y Angelici – mala junta, bate el tango – nos traicionó a muchos, sobre todo a Maradona, del que supo decir: «es un dios para nosotros».

Diego lo tenía junado: «lo veo muy macrista, muy boludo», previó, y no se equivocaba.

IL/