En el caso concreto la conducta de Mariano Borinsky

LA JUSTICIA EN BANDA

Por Bernardo Borenholtz

No bien lees y relees el artículo, en lo que hace a la conducta del Juez de Casación Borinsky y sus asesoramientos y votos judiciales, cualquier lector podría darse cuenta que Uds. se refieren a la conducta de varias personas que se han concertado a sabiendas en aras de la consecución de actos judiciales con contrarios al Derecho vigente

 

 

 

Por Bernardo Borenholtz

 

Hola J. Elbaum:

Apenas concluí de leer el artículo escrito por vos en colaboración con H. Verbitzky titulado “JUEZ Y PARTE” te felicité con dos emoticones. Luego mientras seguí pesando en el título de la nota, el cual me hacía ruido desde que finiquite la lectura y repensando en este y seguidamente en algunos abordajes de aquella, es que considero que si bien aquel es correcto no es completo respecto del relato desgraciado sobre nuestra in-justicia y en parte tampoco del propio artículo, lo cual en nada los desmerece dado que los valorizo como un muy importante aporte al conocimiento de los hechos que construyen nuestra Historia presente.

Mis apreciaciones pueden ser, sin duda, contradichas por otras, pero esta es la mía.

No bien lees y relees el artículo, en lo que hace a la conducta del Juez de Casación Borinsky y sus asesoramientos y votos judiciales, cualquier lector podría darse cuenta que Uds. se refieren a la conducta de varias personas que se han concertado a sabiendas en aras de la consecución de actos judiciales con contrarios al Derecho vigente en perjuicio de distintas personas vinculadas con el gobierno de Cristina Kirtchner que podrían ser consideradas, cuanto menos, de ilícitas y, cuanto más, de comisivos de varios delitos, y, con consecuencias graves para la libertad y el honor de los perseguidos.

Es materia archiconocida que la vida, la libertad y el honor son tres de los principales bienes jurídicos que el Derecho protege a través del Código Penal y de todo el orden jurídico nacional e internacional.

Entonces, mi observación pasa en cuanto al análisis del título “JUEZ Y PARTE”  que este reduce conceptual, simbólica y jurídicamente la amplitud de lo que relata, lo cual no es un dato menor en cuanto a la comprensión de lo que se lee, puesto que la titulación tiene la influencia de direccionar o influir en como leemos e interpretamos un texto. En el caso concreto la conducta de Mariano Borinsky es concretamente el eslabón de una cadena de conductas, y no un elemento aislado de toda otra realidad.

En lo que hace al contenido la incompletitud que vislumbro desde mi subjetividad es que no han percibido, creo, que aquellas conductas que describieron en el valioso artículo el Código Penal vigente las tipificaría, cuanto menos, como el actuar de una banda delictiva, y, cuanto más, una asociación ilícita, por lo cual de aquí en más en mi difusión del artículo con su título original adicionaré el plurisignificativo mío de “JUSTICIA EN BANDA”.

Con el aprecio de siempre te saludo con un fuerte abrazo.

 

Bernardo Borenholtz