El almirante Faller es responsable de toda la cooperación de seguridad del Departamento de Defensa en las 45 naciones y territorios de América Central y Sur, y el Mar Caribe.

QUEDATE EN CASA Y BANCATE EL AJUSTE

Por Jorge Falcone

La afligente situación económica que atraviesa la República Argentina hizo que – con una pequeña ayudita de los medios de comunicación alineados a un lado y otro de la grieta electoral trucha – pasara desapercibido que, en medio de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional, arribó a nuestro país el jefe del Comando Sur de los EEUU, almirante Craig S. Faller.

 

 

Por Jorge Falcone*

La Gomera de David

 

“Los  pueblos  que  esperan  su  porvenir  de una  abstracción  legal  o  de  la  voluntad  de  otros  son  de  antemano  pueblos  sacrificados”.

Manuel  Ugarte

 

La afligente situación económica que atraviesa la República Argentina hizo que – con una pequeña ayudita de los medios de comunicación alineados a un lado y otro de la grieta electoral trucha – pasara desapercibido que, en medio de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional, arribó a nuestro país el jefe del Comando Sur de los EEUU, almirante Craig S. Faller. Su visita es parte de un viaje regional, con destinos locales en la Ciudad de Buenos Aires y Ushuaia.

El almirante Faller es responsable de toda la cooperación de seguridad del Departamento de Defensa en las 45 naciones y territorios de América Central y Sur, y el Mar Caribe.

Su presencia expresa la preocupación del Gran País del Norte por mantener el equilibrio hemisférico en el marco de esta Nueva Guerra Fría determinada por la transición hegemónica global.

Y más concretamente, obedece al objetivo de interiorizarse de primera mano acerca de cómo avanzan los intereses económicos chinos en esta parte del Cono Sur, dado el arrollador avance del Gigante Asiático sobre África y la Región del Pacífico, sin que se descarte instalar una base en nuestro sur austral so pretexto de colaboración humanitaria.

Por otra parte, en este “patio trasero” del Imperio, la militancia más indócil concuerda en que estamos atravesando una cuarentena de clase.

Porque no todxs nuestrxs compatriotas tienen espalda económica para encerrarse hasta nuevo aviso como recomiendan las autoridades, en tanto y en cuanto para quien labura en un empleo o hace changas, con COVID o sin COVID,  la vida sigue siendo igual que en la pre pandemia y – mientras no suene “un tiro para el lado de la Justicia” – lo seguirá siendo en la post pandemia: Yugar de sol a sol para “parar la olla”.

Y eso sin hablar de quienes abnegadamente sostienen comedores y merenderos a lo largo y ancho del país, mientras un gobierno que asumió enarbolando el lema “primero lxs últimxs” aún se resiste a considerarlos trabajadorxs esenciales y vacunarlos de inmediato.

Pero, para trascender cualquier apariencia panfletaria, precisaremos que hoy el mapa nacional de la pobreza marca que el Gran Resistencia (Chaco) es el conglomerado urbano más pobre de la Argentina, arribando a un indicador de 53.6%.

Lo sigue Concordia (Entre Ríos) con 49.5%. Las regiones con más pobres son el Gran Buenos Aires y el Noreste.

Y con menos pobres, la región pampeana y patagónica.

En cuanto a la indigencia, los Partidos del Gran Buenos Aires presentan el número más elevado: 15.2%.

En consecuencia, hay una fecha marcada en rojo en el comando estratégico del kirchnerismo: el 30 de septiembre.

Ese día el INDEC publicará el nuevo dato de pobreza e indigencia, y coincidirá con el cierre de la campaña electoral para las legislativas.

Si en algo hay acuerdo dentro del Gobierno es en que, pase lo que pase, no pueden permitirse otro impacto negativo como el de la reciente publicación del 42% de pobreza con 10,5% de indigencia.

Los salarios de los trabajadores registrados podrían estar creciendo 5 puntos por debajo de la inflación en los meses cercanos a las elecciones.

Aunque es verdad que muchos acuerdos salariales tienen cláusula de revisión, también es cierto que la mayoría de ellos son a partir de septiembre.

Y la cosa puede ser peor para los jubilados, dado el cambio de la fórmula indexatoria, que ahora ya no sigue a la inflación sino que incorpora como factor de cálculo la recaudación tributaria.

En todo caso, lo que está en debate es la sustitución de los planes de asistencia monetaria directa que se había implementado en 2020 por nuevos tipos de planes que exigen una contrapartida de servicio laboral.

Desde el punto de vista fiscal, el recorte supone un ahorro de dos puntos del PBI, pero también supuso que nueve millones de personas dejaran de recibir la ayuda.

Lo cierto es que el calendario electoral corre, y si algo tiene en claro el Gobierno es que no puede permitirse que, sobre el cierre de la campaña, otro dato negativo referido a la pobreza le pegue en la línea de flotación de su “relato”.

En tales circunstancias, cualquiera sea el origen de este bicho que nos está jodiendo la vida – producto de algún laboratorio del Norte Global o de las consecuencias del ecocidio que vienen produciendo los dueños del planeta -, si algo es indudable es que la clase dominante mundial está aprovechando esta circunstancia mediante el incremento de restricciones de circulación y la promoción del terrorismo mediático para vaciar el espacio público, escenario en el que los pueblos nos jugamos el todo por el todo para construir nuestro destino.

Allá ELLOS con sus planes. NOSOTRXS sabemos positivamente que, sin trabajo genuino, cobertura social universal, y entrega regular de alimentos dignos, más temprano que tarde este país estallará en mil pedazos.

Quedará bajo responsabilidad de las dirigencias militantes, en todo caso, exponer lo menos posible a su activismo frente a esta Segunda Ola del virus, ya que la voluntad del poder no se tuerce siendo cada vez más en la reiteración de una estrategia trillada, sino pegando donde má$ duela y donde menos se espere, y – por encima de todo – produciendo el menor costo posible a lxs de abajo y el máximo a los de arriba.

Sin ir más lejos, en estas horas el Movimiento Sin Tierra de Brasil trabaja en la articulación de todo el campo popular para vaciarle el país a Bolsonaro durante 15 días, exigiendo su dimisión.

Es sólo una muestra de lo que puede un pueblo cuando se encolumna tras un norte nítido y contundente.

En semejante contexto urge invertir cuanto antes el capital más rentable con que contamos los nostramericanxs, que es la imaginación.

Si en algún momento ha resonado  más que nunca la sentencia de Simón Rodríguez – maestro del Libertador Simón Bolívar -, ese momento es ahora: “Inventamos o erramos”.

 

Fuente: La Gomera de David