La gravedad de estos hechos radica en la ruptura de la convivencia democrática.

EL “DESESTIMADO” FISCAL RIVOLO HABILITA LAS EXPRESIONES VIOLENTAS Y DE ODIO CONTRA DIRIGENTES

Por el Instituto Independencia

La Justicia Federal es, por estas horas, sospechosa de haber inclinado su balanza en términos políticos partidarios, claro está, después de formar parte de la aberración llamada lawfare, durante el gobierno macrista.

Por el Instituto Independencia

NAC&POP

10/04/2021

PELIGROSO:

EL “DESESTIMADO” FISCAL RIVOLO HABILITA LAS EXPRESIONES VIOLENTAS Y DE ODIO CONTRA DIRIGENTES

La Justicia Federal es, por estas horas, sospechosa de haber inclinado su balanza en términos políticos partidarios, claro está, después de formar parte de la aberración llamada lawfare, durante el gobierno macrista.

Los detalles escabrosos van saliendo a la luz y cada uno de los integrantes intenta imponer su impunidad a fuerza de reafirmar explícitamente su pertenencia a la cofradía.

El 1 de marzo último pasado, desde el Instituto Independencia, presentamos una denuncia motivada por los hechos ocurridos el 27 de febrero en Plaza de Mayo, donde encabezados por Patricia Bullrich, un grupo de dirigentes y militantes de Juntos por el Cambio y aliados, colgaron bolsas mortuorias en las rejas de Casa Rosada con carteles que llevaban los nombres de dirigentes políticos, sindicalistas, agrupaciones y el de Estela de Carlotto.

La gravedad de estos hechos radica en la ruptura de la convivencia democrática, condición imperiosa para sostener la paz social.

Bullrich y sus seguidores diariamente corren el arco de la tolerancia instalando la naturalización del “vale todo” en su rol de “espada de la oposición”.

El 27 de marzo han explicitado la muerte como herramienta de acción política, en un hecho simbólico extremadamente perturbador.

En función de la profunda desconfianza que como ciudadanos nos genera el fuero federal, presentamos una denuncia en la justicia ordinaria y el fiscal interviniente dictaminó la incompetencia, pasando la causa a Comodoro Py.

Una vez en la cueva del lawfare, el sorteo determinó que Ercolini sería el juez de la causa 9162/2021 y la fiscal, la Dra Paloma Ochoa, quien declara su incompetencia debido a la existencia de otra causa con los mismos delitos denunciados.

Llamativamente en el Centro de Información Judicial (CIJ) jamás aparecieron ni los denunciantes ni los denunciados de esta causa en cuestión.

Por la nueva declaración de incompetencia, la causa recayó en el juzgado 6, a cargo de la Dra Capuchetti y en la fiscalía del inefable Dr. Rívolo.

Luego de varios intentos y un comunicado de prensa (único resorte que parece preocupar o inquietar a esta cofradía), recibimos finalmente información sobre la cuestión en ciernes. Información que nos corresponde como ciudadanos y ciudadanas pero además como denunciantes.

La causa misteriosa, sin nombres de denunciantes ni denunciados, a la cual se adosó la que presentamos como Instituto Independencia fue, fue desestimada por Rívolo “el mismo día de la presentación”, según información extraoficial del juzgado.

La velocidad de acción del fiscal es para destacar, sin dudas.

Sobre todo, si tenemos en cuenta la cantidad de causas que, sin tener elemento alguno, sostienen en el tiempo para extorsionar a los dirigentes que no se dejan llevar por los sectores económicos de privilegio.

Al adosarse nuestra denuncia, se reabre la causa que Rívolo había desestimado tan velozmente y este, como no podía ser de otra manera, vuelve a desestimar.

Para el Dr. Rívolo, la ruptura de los parámetros de convivencia democrática, la instigación al odio, la apología del crimen, no constituyen delitos plausibles siquiera de investigar.

Para el Dr Rívolo que “compartió cartel” con Stornelli en la “Causa cuadernos”, emblema inequívoco del lawfare, la justicia es una suerte de servicio “a demanda” según apellidos y pertenencia partidaria de los actores que aparecen en los casos que debe resolver.

Una vez más, asistimos al accionar bochornoso de integrantes del fuero federal, que sentados en el sitial de los privilegiados omiten cumplir con el juramento constitucional de impartir justicia.

Cuándo se vulnera el derecho de acceso a la justicia, cuándo el Estado de derecho se convierte en entelequia, cuando a la República le falta una pata, toda la ciudadanía está en peligro.

Gracias al desestimador serial Dr Rívolo, los violentos pueden seguir avanzando en su cruzada.

Quiera el destino que esas bolsas mortuorias sigan siendo simples caricaturas perturbadoras y no tengamos que lamentar no haber reaccionado a tiempo.