"Los Novios saludarán en la Embajada"

EL ENLACE SARLO-RANDAZZO: CON KICILLOF DE «PATO DE LA BODA».

Por Ignacio Lizaso *

«Saúl Sarlo Sabajanes y Leocadia B. del Río, y Juan Randazzo y Gladys Campagnon tienen el agrado de anunciar el enlace de sus hijos Beatriz Elcidia Sarlo y Anibal Florencio Randazzo, que se efectuará…». Así rezaba la tarjeta de presentación dirigida a amigos de los contrayentes.

«Saúl Sarlo Sabajanes y Leocadia B. del Río, y Juan Randazzo y Gladys Campagnon tienen el agrado de anunciar el enlace de sus hijos Beatriz Elcidia Sarlo y Anibal Florencio Randazzo»

Por Ignacio Lizaso

NAC&POP

12/03/2021

Ofició la misa uno de los últimos herederos de la Inquisición, monseñor Héctor Aguer.

El enlace, más que boda, fue auspiciado por la fundación Friedrich Naumann, entidad sin fines de lucro, pero sí con el principio de difundir las bondades del liberalismo económico a nivel internacional.

Esta fundación aporta fondos para la subfundación Federalismo y Libertad, cuyo último acto público fue la celebración de los 90 años del ínclito Juanjo Sebreli, en la que fueron oradores Jaime Durán Barba, Jorge Lanata, Pablo Avelluto, Fernando Iglesias y madame Sarlo.

Si bien su nombre no figura en la tarjeta estamos en condiciones de informar el nombre del pato de la boda: Axel Kicillof.

Curiosamente Sarlo salió a denunciar que le habían ofrecido – «bajo la mesa», deslizó – protagonizar un nuevo episodio de la vacunación VIP¿ Cómo había llegado la sucia propuesta?

A través de Soledad Quereilhac, esposa de Kicillof, y el editor de Sarlo, Carlos Díaz.

Por suerte Díaz desmintió a Sarlo y publicó copias de los e-mails que se habían cruzado, con lo que desarmó la operación.

No es hora de eufemismos, eso fue, una operación.

Entonces la contrayente tuvo que admitir: «me equivoqué al decir bajo la mesa».

Y en diálogo con Eduardo Feinman – cuesta creer que se pueda dialogar con semejante ofidio – intentó burlarse de su ex alumna Quereilhac, con quien hace más de 20 años no tiene contacto.

Al rato – ¿o fue casi simultáneamente? – recuperó el habla Randazzo para afirmar que el presidente de la Nación ha perdido poder político y su palabra está desvalorizada.

Ese fue el prólogo, de distracción, según expertos en dialéctica.

El objetivo de su mensaje fue subrayar: cómo puede ser que gobierne la provincia de Buenos Aires alguien que no tiene historia en ese distrito.

Todo indica que Sarlo-Randazzo han sido inscriptos en esta confabulación destinada a atentar contra la imagen del hombre que viene desempeñando la gestión acaso más sólida, exitosa (se nos atraganta el adjetivo brillante), a lo largo del primer año de gobierno del Frente para Todos.

A Sarlo no le quedó otro recurso que deschavar su maniobra.

Cuando un periodista le preguntó detalles del episodio retrucó desafiante: «¿usted se cree que soy pelotuda?».

Quereilhac concedió que dudaba si Sarlo había actuado con torpeza o de mala fe.

La empresa Sabe y Contesta, dedicada a estos menesteres, hizo una encuesta a partir de las alternativas de la esposa de Kicillof.

Torpeza sumó un 22 % de adhesiones, mala fe, un 73 %.

Las metamorfosis de Sarlo corren parejas con las de Patricia Bullrich y Lanata, miembros de la kafkiana familia Samsa, que encabezan con holgura el ranking.

Época en que presuntamente no estaba en buena relación (léase al servicio) con Clarín, marzo de 2013, el diario de Héctor Magnetto titulaba a tres columnas: «Sarlo, de Montoneros a 6-7-8».

«No oculto mi pasado, la muerte de Aramburu me pareció bien, la de Rucci fue un horror. Todos éramos violentos, algunos partidos, como el que yo militaba, esperaban la insurrección popular», rescataba algún Roa a modo de escrache.

¿O no?

En sentido contrario hay quien estima que Clarín destapó este fragmento de legajo para afianzar una imagen de compromiso de lucha, imagen caída por el desgaste de los cotidianos raids por redacciones, televisoras y radios – entonces Sarlo, en auge, la iba poco menos que de Beauvoir – y el posterior gélido testimonio de los archivos.

El final de la nota muestra la verdadera obsesión de Sarlo: «Kirchner era menos intelectual, pero era más vivo que Cristina».

Vaya uno a saber en qué punto de su teoría de la modernidad periférica sitúa (situaba) Sarlo a la depreciada viveza, ¿criolla como la empanada que chorrea?, para ella, en este caso. con alta tasación.

Tras despojar a su obra toda relevancia, José Aleman sostiene que Sarlo aspira (aspiraba) a ser una Victoria Ocampo, directora de la revista y la editorial Sur, que introdujo en nuestro país a Jean Paul Sartre y Albert Camus, y miembro destacado del grupo de Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares, rama del de Florida en meneada controversia con el de Boedo.

Se nos hace, diría Georgie. que quien le ha quitado el sueño (sin límites) es CFK.

A pesar de las claras marcas que asoman en su rostro, Sarlo pretende no arrugar.

El destacado pensador Emile Cioran, nacido en Rumania y radicado en Francia, cuya lengua adoptó, considera que a determinada edad el rostro de la gente, débil es la carne, suele confesar la descomposición que ha crecido entre sesos y tripas.

Las más recientes fotos de Sarlo muestran rasgos de una asombrosa semejanza con los del último rostro de Truman Capote.

Al margen de este fenómeno cabe reconocer que hasta cierta altura de su vida uno y otra trataron de manejarse a sangre fría.

Final con dos frases reveladoras del excelente narrador que fue Capote.

«Soy alcohólico, soy drogadicto, soy homosexual, soy un genio».

«Cuando Dios te da un don, también te da un látigo, cuidado con autoflagelarte».

IL/