Ser militante peronista es un rasgo constitutivo de la propia identidad, y no consiste sólo en participar de una actividad organizada.

SER MILITANTE PERONISTA

Por Nora Guinsburg

Ser militante peronista es contar con las herramientas para tener claro (muy claro!) cuáles son los objetivos comunes que pueden acercarnos a la meta. Es saber distinguir al enemigo real, más allá de algunas diferencias que podamos tener entre nosotros. Es haber sido protagonista activo de la revolución de la propia conciencia.

Por Nora Guinsburg

NAC&POP

08/02/2021

Ser militante peronista es un rasgo constitutivo de la propia identidad, y no sólo consiste en participar de una actividad organizada.

Ser militante peronista es contar con las herramientas para tener claro (muy claro!) cuáles son los objetivos comunes que pueden acercarnos a la meta.

Ser militante peronista es saber distinguir al enemigo real, más allá de algunas diferencias que podamos tener entre nosotros.

Ser militante peronista es haber sido protagonista activo de la revolución de la propia conciencia.

Ser militante peronista es sentir, pensar y actuar de modo sincronizado y coherente en favor de la felicidad de nuestro pueblo.

Ser militante peronista es comprender que todo intercambio con otros, absolutamente todos, son oportunidades de despertar la revolución de la conciencia de otros.

Somos militantes peronistas incluso cuando soñamos, cuando vamos a la verdulería o cuando esperamos para entrar a un comercio del barrio.

En este contexto de pandemia,  en el que no es posible realizar esas actividades masivas a las que estamos acostumbrados sin poner en riesgo la propia vida y la de otros, resulta inconcebible que algunos compañeros se sientan paralizados e incluso desconcertados.

En este contexto en el que la hegemonía mediática muestra y potencia su poder destructivo, son tiempos de retomar viejas estrategias.

Tal vez sea porque pertenezco a una generación que se tuvo que reinventar a sí misma, a pesar de los devastadores años de dictadura.

Tal vez sea un buen momento para aprender a imitar algunas estrategias de nuestro sistema inmunológico para defender el bienestar de la totalidad.

Nuestro sistema inmunológico es una verdadera comunidad organizada, que se mantiene activa, alerta, informada, distingue claramente al enemigo,  construye sus propias herramientas para preservar al conjunto del organismo total.

¿Somos los militantes peronistas actuales capaces de algo semejante?

Nuestro destino, y el de las generaciones que nos siguen, está en juego.

La historia no nos va a perdonar si  esperamos indulgentes a que vengan tiempos mejores.

NG/