Disertación del Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación Roberto Salvarezza a periodistas de todo el país, miembros de ACAPI.

MINISTRO ROBERTO SALVAREZZA. UNA EXPOSICIÓN INTENSA Y SIN DESPERDICIO EN ACAPI

Por Roberto Salvarezza*

«En los cuatro años del macrismo perdimos una inversión, aproximadamente, de 1.000 millones de dólares en el Sistema de Ciencias ya que se bajó el financiamiento » (Roberto Salvarezza (FOTO) disertó ante periodistas de la Asociación de Comunicadores Argentinos por Internet de todo el país sobre el apasionante tema de la ciencia, la tecnología e innovación en la Argentina de hoy. Mucha información que no se conoce.

Disertación del Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación Roberto Salvarezza por ZOOM a periodistas de todo el país, miembros de la Asociación de Comunicadores Argentinos por Internet (ACAPI)

Roberto Salvarezza, Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación.
Entrevista realizada el 1/12/2020.

NAC&POP

08/02/2021

Roberto Salvarezza: Cuando comenzamos por allá por diciembre de 2019, la gestión del Ministerio que encontramos como una secretaría, esa es la realidad, teníamos como objetivo trabajar en dos aspectos centrales.

Un aspecto era utilizar la ciencia como una herramienta para responder necesidades que tuviera la sociedad, pero también como una herramienta que tiene que estar en buenas condiciones, por lo tanto, también había que reforzar un sistema que venía golpeado por los cuatro años de gobierno de Mauricio Macri.

En los cuatro años del macrismo perdimos una inversión, aproximadamente, de 1.000 millones de dólares en el Sistema de Ciencias ya que bajó el financiamiento, pero  también en lo simbólico se suprimió al Ministerio y lo degradó a Secretaría.

Nada sorprendente que el Ministerio de Ciencia desapareciera también lo hizo el de Salud, el de Trabajo, el de Cultura.

La verdad que achicaron el Estado tal cual es la filosofía que tiene esta gente y la ciencia es un accesorio para ellos, un proceso neoliberal que se basó, en la compra de tecnología.

Dejar de lado los proyectos tecnológicos de Argentina tal cual era el ARSAT, los lanzadores,  el crecimiento de Ciencia en sí mismo que se necesitaba expandir.

Argentina tiene el mejor Sistema de Ciencias latinoamericano, tenía, y todavía tiene, pero necesitaba crecer.

Hoy en día el Sistema de Ciencias argentino tiene 3 investigadores cada 1.000 habitantes población, económicamente, activa y los países desarrollados nos triplican o cuadriplican, o sea que había que crecer más.

Lo que hizo Mauricio Macri en cuatro años fue achicarlo.

Así que eran, yo diría dos desafíos, uno es tratar de reconstruir el Sistema y, por el otro lado, tratar de que este ministerio no estuviera trabajando en forma endogámica mirando, exclusivamente, la comunidad científica, sino que saliera a jugar a la cancha para ver que podíamos hacer para dar respuestas a necesidades reales que tuviera la sociedad.

Así que comenzamos la gestión, tratando de restaurar los daños que causó el gobierno de Macri.

Teníamos las becas de nuestros doctores por debajo de la línea de pobreza y comenzamos un plan que el gobierno nacional encaró, prácticamente, 1.600 millones de pesos puestos en mejorar las becas.

Las becas aumentaron en un 50%.

También ese punto de conflicto tan importante que era los ingresos a las carreras del CONICET, que habían sido reducidos a la mitad en la época de Macri, los duplicamos.

Teníamos 600 ingresos entre técnicos y científicos y lo llevamos a 1.100 en el 2020 y aumentamos el monto que reciben los subsidios.

¿Se acuerdan de los investigadores haciendo los programas de televisión para poder hacerse unos mangos?

Nosotros salimos a aumentar el volumen que recibían.

Se pusieron 300 millones de pesos más en proyectos y otros 750 millones en instrumental.

Bueno, todo esto fue al principio en medio de lo que sería la etapa normal, la etapa de enero y febrero.

Luego, el 9 de marzo llegó el coronavirus, aterriza creo el 26 de febrero en São Paulo el primer caso, el 3 de marzo con el primer caso en la Argentina y a partir de ahí aparece el 19 la cuarentena y el Ministerio, yo diría, se pone al hombro salir a dotar de algunas herramientas que se necesitaban.

Nos propusimos cuatro objetivos concretos tema diagnóstico.

Necesitábamos tener herramientas de diagnóstico, Argentina tenía, no sé si ustedes se acuerdan, 30 centros donde hacer las PCR.

La verdad es que nosotros intuíamos que en el pico de la pandemia eso no iba a ser posible, que no nos fuera alcanzar ni con los recursos humanos, ni con las PCR que teníamos, así que salimos a trabajar, a desarrollar variantes para los kit de diagnóstico.

También salimos a trabajar sobre los kit de detección de anticuerpos.

Otro tema que nos interesaba era el desarrollo de posibles fármacos y el tema protección, protección de los trabajadores de la salud, de aquellos que son trabajadores esenciales, dotar de mejores medios de protección y también lo que hace informática.

Habíamos visto todos los desarrollos de aplicaciones de celular que se habían hecho en el exterior y nos pusimos a trabajar en todos estos frentes.

Yo diría que en agosto-septiembre 2020 ya teníamos varios de estos desarrollos.

Cuando llegó el pico de la pandemia a la Argentina, cuando tuvimos el máximo de casos, ya teníamos operando nuestro propio kit de diagnóstico: 2 de detección de genoma de virus sin PCR, sin los termocicladores por un método alternativo a PCR que se llama LAMP que se desarrollaron en el país, (fuimos los primeros en desarrollar las LAMP)  había tres países que lo habían intentado, pero no habían logrado en producirlo en forma masiva.

Los kit de anticuerpos  fueron los primeros que produjimos, fármacos, suero equino hiperinmune, estuvimos trabajando sobre plasma convaleciente.

Ustedes saben que el suero hiperinmune termina ahora el ensayo clínico, ya está en ANMAT, vamos a ver cómo le fue a los 260 pacientes que culminaron el ensayo, vamos a ver qué resultados tenemos.

Después terminamos el ensayo clínico del «plasma convaleciente» que ustedes saben que -para pacientes graves no está claro si tiene efecto- pero para pacientes leves tuvo una muy buena performance.

De hecho, el doctor Fernando Polak mostraba los datos, con un 69% de mejoría evitando que la gente entre en la fase más grave y termine en terapia intensiva.

Después avanzamos con elementos de protección, desarrollamos elementos de protección social como los barbijos que tienen capas antivirales, antimicrobianas, lo hicimos asociando una Pyme de La Matanza con investigadores de la UBA, CONICET, la UNSAM,  y las aplicaciones de celular.

La aplicación «Cuidar» que ustedes tienen para hacer el autodiagnóstico, para autorizar la movilidad, fue desarrollada por informáticos del CONICET, de la UBA y de la Fundación Sadosky del Ministerio.

En todos los casos se trabajó en una asociación público-privada.

Imagínense ustedes un kit de diagnóstico que es un prototipo, que nosotros, por ejemplo, presentamos con Alberto Fernández en mayo y hoy en día tenemos producidos un millón de determinaciones.

Eso solo se puede hacer cuando los investigadores con un laboratorio, con un soporte productivo lo pueden hacer.

En el caso de los «test de anticuerpos», que desarrolló la doctora Gamarnik del Instituto Leloir del CONICET, tenemos ya más de un millón producidos y no solo se utilizan estos «kit» en todos los hospitales, sino que también se han utilizado en los ensayos clínicos.

El «plasma convaleciente» utilizó el test de anticuerpos de Andrea Gamarnik para saber cuántos anticuerpos le estábamos dando a los pacientes.

Así que hubo un trabajo muy intenso de un Sistema de Ciencias que venía golpeado que venía, yo diría, anímicamente, con mucha incertidumbre, con la idea de que en Argentina no se puede hacer Ciencia y ahora que logramos cambiar ese mensaje que había llevado Macri, con estas medidas que les contaba al principio, logramos que ese sistema se pusiera en acción.

Presentamos más de 1.500 proyectos con Covid, muchos de ellos Covid Federal, en las provincias para que los investigadores trabajaran con las autoridades locales, con los Ministerios de Salud provinciales, con las autoridades de los gobiernos de las provincias.

La verdad es que fue un esfuerzo muy grande, que ya les digo, 1.500 proyectos, casi 5.000, 6.000 investigadores trabajando a full en el tema Covid.

Esta experiencia la organizamos, con una unidad de trabajo que era la Unidad Coronavirus.

Esa Unidad Coronavirus generó decenas de elementos, yo les comenté algunos nada más.

Si quieren ver alguna reseña están los micros que acabamos de publicar en el Ministerio donde cada uno de los investigadores explica 10 casos que creemos que son relevantes.

Me había olvidado de comentarles el caso de la determinación de secuenciación de genoma, casi 500 genomas.

¿Recuerdan en abril 4?

El instituto Malbrán hizo 3 genomas virus del coronavirus, para saber qué pasaba acá en la Argentina.

Con una red que instalamos hicimos más de 500, en este momento 400 a 500 y vamos a seguir hasta los 1.000 genomas, que es un dato importante para saber si estas vacunas van a ser eficaces en nuestro país y, también para los test de diagnóstico porque si el virus muta, en algunos test de diagnóstico, podemos perder la capacidad de detectarlos.

Esto es hacia el contexto de la pandemia.

Creo que la ciencia argentina respondió muy bien.

Yo hago reuniones con ministros de Ciencia de otros países latinoamericanos, (en el contexto de propuestas no hemos reunido con el ministro de China), pero bueno, presentes ahí ministros latinoamericanos, nos hemos reunido en alguna actividad con el ministro de Ciencias de Israel, de México, la verdad es que en muchos países solo muestran proyectos.

En Argentina mostramos logros, diría, elementos que se están usando.

Argentina no depende, no tiene que salir a comprarlos en el exterior porque los produce acá en el país, se ha ganado muchísima experiencia y creo que hemos dado un paso significativo en un área que no era la más tradicional.

Si bien tenemos tres premios Nobel en el área de lo que es la medicina, nuestros logros eran en el caso de energía nuclear, con el tema de poder vender reactores, toda la tradición de lo que es la Comisión de Energía Atómica fundada por Perón por allá por el 50’, una política sostenida.

El otro caso, en materia satelital, se acuerdan ustedes también, con nuestros satélites que comenzaron a fabricarse en 2007, con el impulso que le dio Néstor Kirchner, y los radares por allá por 2005.

También en el caso de biotecnología vegetal donde habíamos podido elaborar nuestras propias semillas.

Pero en el área de medicina, de productos de diagnóstico, productos de fármacos, la verdad que tenemos una industria farmacéutica potente, pero acá ya había innovación, esto es innovador.

Si acá hacíamos un fármaco, como el caso del suero equino, y este llega a funcionar será un anticuerpo policlonar producido por la Argentina y creo que es un desarrollo, exclusivamente, de nuestro país.

(Actualmente de la fecha de la entrevista a comienzos de diciembre 2020 a febrero 2021 este suero se ha desarrollado y se aplica exitosamente en varias provincias)

Estamos ahora con otra situación que hemos convocado, que es en la Unidad de Ciencia Contra el Hambre.

Ustedes saben que formamos parte del Concejo Interinstitucional Interministerial de Ciencia Contra el Hambre que preside Victoria Tolosa Paz, que también estamos trabajando con el ministro de Desarrollo Social.

Hemos convocado a estos proyectos.

Hemos puesto en el área de Ciencia Contra el Hambre 700 millones de pesos para proyectos en tres áreas:

Tecnología de Alimentos, para escalar, lo mismo que hicimos en el caso de insumos, tratamiento y diagnóstico, bueno ahora vamos a escalar todos aquellos desarrollos que tienen las universidades, que tienen las instituciones de Ciencias, para escalarlos para que puedan llegar en una etapa en que necesitamos alimentos saludables de calidad.

Con el Ministerio de Desarrollo Social y el Concejo podemos tener alimentos que han generado nuestras universidades y centros de tecnología para que lleguen a los comedores escolares o bien a los comedores sociales.

También el tema acceso al agua, es otra de las líneas que nos parece fundamental, la  tecnología de acceso al agua.

Tenemos problemas de arsénico, tenemos problemas de contaminación microbiológica, metales pesados en agua, tenemos el tema de acceso a lugares donde no tenemos ni siquiera fuentes de agua para trabajar.

Ahí estamos financiando toda una línea de proyectos para poder mejorar esto y después también las Ciencias Sociales está contribuyendo a todo lo que hace a la vulnerabilidad social.

Estas tres líneas con una unidad semejante a la Unidad Coronavirus,  va a ser la Unidad Ciencia Contra el Hambre.

Ya los proyectos van a cerrar en estos días y vamos a tener un panorama de cuánto se ha presentado y estaremos financiando.

Por supuesto, estamos trabajando y manteniendo toda la actividad del Sistema.

Este año hemos colocado alrededor de 3.500 millones de pesos adicionales y hemos empezado a recuperar financiamiento.

Les tiro unos datos para seguir cerrando la presentación.

Hay un elemento muy fácil de controlar de lo que un país invierte en ciencia y tecnología.

Ustedes saben que nosotros, en el mejor de los momentos, llegamos a un 0.65 del PBI, (en I+D que incluye inversión pública y privada) eso era lo que ponía Argentina, pero dentro de ese número está lo que se llama la función Ciencia y Técnica del Presupuesto.

Ese es un valor que se fija y que es fácil de ver porque es lo que pone el Estado todos los años, lo que dice que pone y que luego ejecuta, porque uno puede seguir esa ejecución de la función Ciencia y Técnica.

Nosotros teníamos en el año 2015 un 0.35.

La Función Ciencia y Técnica era un 0.35 del PBI, el global de I+D era un 0.65, pero el Estado, lo que ponía el Estado en la Función Ciencia y Técnica era un 0.35, y con Macri terminamos en un 0.23, en el 2019.

Lo ejecutado, no lo que decía el presupuesto, lo que ejecutó, en el año 2020 ya empezamos a subir a 0.25.

En el año 2021 tenemos presupuestado un 0.27 y hay una ley que envió el presidente de la Nación a extraordinarias que es la Ley de Financiamiento a la Ciencia, una ley que viene con el apoyo de todos los bloques, y que, seguramente, tenemos la expectativa de que sea sancionada que contempla llegar al año 2030 con un 0.9, casi multiplicando por cuatro la inversión que teníamos nosotros en este momento.

Hay una decisión política del Gobierno nacional de poder tener un Sistema de Ciencias que esté trabajando para el escenario productivo.

Aahora tenemos que trabajar no solo para las emergencias, el coronavirus, el hambre, sino también sobre la parte productiva.

Alli tenemos muchos desafíos como que hay que poner valor agregado en las Pymes, en tecnología.

Hay que poner mucho desarrollo en lo que hace a tecnología de la información, tenemos que avanzar en lo que es la producción sustentable, en  el desarrollo para nuestras Pymes, para todo lo que es la industria, siempre con una mirada de una producción sustentable.

También se hace una apuesta al agro, tenemos mucho para trabajar ahí, hay que promover lo que es la agroecología, la agricultura orgánica, todos estos son desafíos para trabajar con una mirada sustentable.

Esto es, aproximadamente, una idea de lo que estamos haciendo en el Ministerio de Ciencias, en otras palabras, fortalecer el Sistema en sí y que ese Sistema sirva para poder atender las grandes necesidades que tiene nuestro país.

Que la ciencia es una herramienta de transformación como lo pensábamos por allá cuando por los 70’ éramos parte de una universidad que pretendía, justamente, eso.

Leíamos a Varsavsky y lo que queríamos era una ciencia real y no una ciencia, exclusivamente, para papers.

Martín García: ¿Cuál es el perfil de la tarea sobre el tema del hambre?

Salvarezza: Hemos relevado muchos desarrollos de universidades nacionales del INTA, del CONICET que tienen, hoy en día, productos a nivel de escala piloto y que tienen alto valor nutritivo y saludable.

La idea nuestra es poder instalar y poder asociar esos desarrollos con Pymes de manera tal que tengamos alimentos de calidad que puedan ser llevados, en conjunción con el Ministerio de Desarrollo Social.

Ellos van a ayudarnos a evaluar los proyectos.

Van a estar sentados con nosotros para que lo que elijamos, finalmente, pueda llegar a aquellos que lo necesitan y no estemos financiando proyectos que no van a tener aplicación.

Después, el perfil de trabajar el tema del agua.

El acceso al agua es un tema tremendo.

Desde los Whichis en Salta hasta lo que es el arsénico en la provincia de Buenos Aires.

Tenemos que trabajar con tecnología.

Hay tecnologías que permiten remover arsénico, hay también en el país una cantidad de universidades, de instituciones de ciencias que tienen muy buenos geólogos que pueden ayudarnos en la búsqueda de acuíferos, para poder llevar y distribuir agua a lugares donde hoy en día no lo tenemos.

El tema de la contaminación del agua es importante, metales pesados en agua, el tema de contaminación microbiana, escherichia coli.

Todo esto requiere un esfuerzo grande y son dos áreas muy importantes que queremos hacer y, a su vez, también como elementos de políticas públicas, todo lo que hace a la vulnerabilidad social.

El tema de la situación de los sectores más vulnerables en la Argentina y me refiero al tema de empleo joven, el tema violencia, el tema de inclusión social, bueno, todas las fases de las Ciencias Sociales está incluida en ese perfil.

Elizabet Vega: –Me gustaría que le cuentes a toda la audiencia, lo que se hizo en materia de federalizar los insumos en Ciencias a nivel nacional, y cómo fue esa gestión en términos territoriales con las distintas gobernaciones.

Salvarezza: Sí, nosotros para fortalecer la interrelación que hay entre las Universidades Nacionales que están distribuidas en todo el país, vincular el CONICET que está también en todo el país ‒hay 250 institutos de Jujuy a la Tierra del Fuego‒, vincular también el INTA que también está extendido territorialmente, fortalecer esas relaciones con las autoridades locales, convocamos en el caso de la pandemia al Covid Federal, de la misma manera lo estamos haciendo en Ciencia Contra el Hambre.

Estamos convocando a que los proyectos vengan con el aval de las autoridades locales de Ciencia y Tecnología.

Todas las provincias tienen una Secretaría de Ciencia y Tecnología o tienen un ministerio en algunos casos.

Lo que les pedimos es que eleven aquellos proyectos que se presenten que vengan con su aval, de manera tal que tengamos la garantía de que el resultado de ese conocimiento va a llegar a la provincia.

Es una estrategia que hay que reforzar.

Tenemos otros planes, por ejemplo, vamos a trabajar en proyectos regionales, pensemos en el NOA, en el NEA en la Patagonia, pero esto es una etapa que vamos a encarar en el 2021, ahora estamos saliendo con este perfil: Presentación de proyectos y vinculación con el lugar.

Para que tengan una idea, en el caso del Covid Federal hubo 500 proyectos y financiamos 150 proyectos de todas las provincias.

Todas tuvieron proyectos y muchas de ellas hoy en día tienen impacto importante, por ejemplo, hay quiénes se están dedicando ahora a la detección del virus en aguas residuales, ese proyecto fue financiado con Covid Federal y hay innumerable cantidad de proyectos de este tipo.

Me cuesta mucho contarlos, son muchos, yo traté de plantearles algunos en la charla pero algunos resultan del llamado general de 900 proyectos de la Agencia y otros vienen del Covid Federal.

Alejandro Gimeno:  Agencia de Noticias Clandestina, ANCLA.

-Hablaste de un Ministerio de Ciencias y Tecnología vinculado a la agroecología y a la agricultura familiar. ..

Salvarezza: Sí, nosotros tenemos en claro que el agro es una de las fuentes de divisas más importante del país, lo que es la agro-industria que trabaja con ciertas metodologías que hoy en día hay que mirar con mucho cuidado porque hay un avance sobre el bosque nativo, hay un avance, un uso exagerado en muchos casos de agroquímicos que hay que tener en cuenta y tenemos una posibilidad de trabajar con lo que es agroecología y una realidad que es la agricultura familiar.

La agricultura familiar es una realidad, pero que esa agricultura familiar vaya utilizando métodos cada vez más amigables y con más cuidado para que transformemos esto en agroecología, para mí, requiere un horizonte de trabajo, entonces estamos trabajando en financiar, en Ciencia Contra el Hambre y uno de los puntos es agricultura familiar.

Ese es, uno de los proyectos que estamos financiando.

Va a haber muchísimos proyectos.

Hay mucho hecho en el país con apoyo del INTA, del CONICET, de las universidades que trabajan en sus áreas de influencia con los agricultores familiares que proveen,  una parte importante de lo que comemos los argentinos.

Ahora bien, que esto vaya evolucionando, vaya funcionando hacia lo que es agroecología, requiere un horizonte de cambio.

En el caso de lo que es la agroindustria acabamos de convocar, y vamos a financiar con un proyecto interinstitucional, a una red para que construya lo que es el inventario de agroquímicos en todo el país.

Hay que hacer protocolos, hay que saber cómo medir, evaluar qué está pasando todo el país.

Nosotros queremos tener un mapa de agroquímicos.

También me olvidé decirles que en el caso de Ciencia Contra el hambre desarrollamos un sistema informático que nos permite entrar en todos los puestos de salud del país y saber cuántos chicos tiene problema de talla y peso.

Esto lo anunciamos en Casa de Gobierno con el Concejo Interministerial.

Queremos tener un mapa de la misma manera o relevar en el país hacer el inventario, cual es el punto de partida, cuál es el horizonte.

El horizonte es reducirlo, por qué eso también le viene bien al productor.

Hoy en día, la Unión Europea, nos pone cada día mayores barreras en cuanto a la presencia de químicos, entonces lo que tenemos que hacer es trabajar en tener un horizonte, como el caso de CO2, que hacemos un inventario de CO2 por el Acuerdo de París y decimos bueno, tenemos que poner metas de reducción de emisión de CO2, no del efecto invernadero.

De la misma manera, en el caso de los agroquímicos, tener un horizonte de reducción, no una política de premios a aquel que use menos.

Poder tener un inventario de qué es lo que se está usando, poder seguir cómo se compra y cómo se vende y también poder ir monitoreando, a partir del estado actual, y tener el horizonte de reducción.

Susana Pacheco:Formo parte del equipo de Fundtic, y hago algunas otras cosas, entre las cuales, algunas están vinculadas a equipos de agricultura familiar y demás, así que me llevo mucha información con lo que contaste.

Preguntas como de orden práctico: -¿Las convocatorias que están vigentes son las que aparecen en la página en lo que está allí?

¿Hay algo pensado, continuando la que cierra ahora, hay algo pensado sobre todo lo que tiene que ver con tecnología de TIC (Tecnología de Información y Comunicación), pensando hasta en qué modo también estas herramientas son indispensables en términos para resolver los problemas de inclusión?

En paralelo preguntarte (porque, seguramente, están trabajando, adicionalmente, alguna estrategia que tiene que ver con la vacuna y toda esta cosa de protocolo y campañas de tipos de jeringas, agujas y todo ese tipo de cosas), para que nos compartas un poquito’

Salvarezza: Bueno sí, la verdad que me olvidé del tema vacuna, seguramente, la pregunta de todos es la vacuna.

Voy a empezar por ahí.

Decirles a todos ustedes que el Ministerio está colaborando con Jefatura de Gabinete.

Nuestra tarea, básicamente, está relacionada con poder proveer algunos insumos que nos parecen importantes como es, por ejemplo, la cadena de frío.

Ustedes saben que la vacuna Pfizer que, seguramente, llegará al país, no va a ser la que tiene más dosis, ustedes saben que la que provee más dosis, probablemente, sea la vacuna rusa y, en marzo, la vacuna de Oxford.

La vacuna rusa requiere -18° es una temperatura accesible a cualquier frízer, la vacuna de Oxford requiere temperatura de heladera, no tiene problema, pero la vacuna de Pfizer requiere -80°, -70°.

Nosotros ya completamos el relevamiento nuestro del Sistema de Ciencias.

Hay alrededor de 50 ultra-frízer disponibles en todo el país, esto es un volumen importante, son muchos litros en volumen de material que podemos guardar y, bueno, esto está ahora en manos de Jefatura de Gabinete.

También estamos trabajando para tener una aplicación en la misma aplicación, Cuidar.

Tener información sobre los que se vacunan, ahí estamos trabajando a ver cuál es la mejor información que podemos obtener y qué es lo que se va a necesitar.

Mañana, justamente, tengo alguna una reunión en la que vamos a charlar de esto, o sea, desarrollo de aplicaciones informáticas.

Tenemos también el tema que se empezó con las universidades que es capacitar vacunadores.

Se necesitan 20.000 vacunadores para poder vacunar 10 millones de personas en enero y febrero.

Hay que tener alrededor de 20.000 vacunadores.

Las universidades ya han comenzado con cursos, más allá de los que va a hacer el Ministerio de Salud, o sea que hay múltiples aplicaciones, manejo de gran cantidad de datos.

Estamos viendo quiénes tienen capacidad de procesamiento de datos de mucho volumen.

Big data de cómo se va vacunando en el país, bueno, todo eso lo estamos coordinando en el Ministerio de Ciencias.

Las convocatorias  abiertas, están en la página del Ministerio.

Tenemos una convocatoria muy interesante que se llama «Impactar».

«Impactar» no es una convocatoria que surge para los investigadores, sino que es una convocatoria para un municipio, una provincia, para un organismo de Ciencias, para resolver problemas.

Para un problema concreto, nosotros financiamos la resolución de ese problema.

Algo así como proyectos orientados a resolver problemas donde quien se presenta, no solo investigadores, se presenta la institución, se presenta el territorio, se presenta el intendente y nos plantea: “‒Mirá, yo tengo este problema residuos sólidos urbanos o tengo este problema de contaminación, o tengo este problema de ordenamiento territorial y quiero resolverlo.”

Bueno, ahí tienen un instrumento que es «Impactar», ese está abierto a la convocatoria permanente.

Todos aquellos que necesiten nosotros estamos allí para proveerlo.

Y después sí, tenemos la convocatoria de Ciencia Contra el Hambre y las convocatorias usuales de los proyectos.

Eso es, más o menos, lo que está hoy en día en funcionamiento.

Todo lo que estaba antes, está y se le han sumado más herramientas.

Lidia Cerati: Yo soy vicepresidente del Concejo Profesional de Ingeniería de Telecomunicaciones, Electrónica y Computación.

Quería preguntarte si tenemos previsto en el área de telecomunicaciones con el tema acceso a Internet, pues la pandemia puso en evidencia la vitalidad de las comunicaciones como eje fundamental para la continuidad de la vida de toda la sociedad de todo el mundo.

Nosotros, desde Ciencia y Tecnología, ¿qué podemos hacer para poder buscar alternativas tecnológicas que nos permitan recomendar, hacer o ayudar al área que tiene su especificidad muy concreta, por ejemplo, con plataformas que faciliten el acceso a Internet y otras cosas que después los especialistas se pueden ver, si está previsto en Lucha Contra el Hambre.

Y otra más simples, es saber si en este grupo de trabajo contra el hambre está previsto algo que tenga que ver con vivienda.

Pensar en viviendas no en la manera tradicional, de los grandes bloques de edificios, de empresas constructoras -que es, más bien, para clase media- sino algo  para llegar a esos 4400 barrios carenciados,y poder reemplazar eso por algo con mejor aspecto, con servicios, etc.

¿Sabés si está previsto dentro de esto que tiene que ver con lo ambiental, el tema del plástico de usar y tirar.

Se está discutiendo ahora en el Congreso junto a mi tema de inteligencia artificial.

En estos temas ¿hay aportes, estudios, si hemos llamado a expertos para encontrar mejores soluciones?

Salvarezza: Bueno, voy a empezar por la última que me acuerdo más clara.

Nos acabamos de reunirs con el CEAMSE, para poder trabajar en conjunto con ellos y hacer un plan sobre todo el tema residuos.

Esta semana tenemos planteado una visita al CEAMSE y la verdad que tenemos muchas expectativas de poder coordinarlo.

Nuestra política es no hacer una convocatoria de lado, sino trabajar en conjunto con los organismos o las empresas que son las que ejecutan las cosas, que son las que saben y lo que necesitan.

Por eso yo planteaba el tema de los proyectos de «Impactar» porque el CEAMSE nos puede pedir proyectos de «Impactar» para resolver problemas y ahí sí lo financiamos, pero mucho mejor porque sabemos el objetivo.

Con el CEAMSE vamos a trabajar todo este tema que vos me comentabas, ya nos reunimos con ellos la semana pasada y hay muchas expectativas.

Vamos a hacer una visita a la sede de CEAMSE que tienen acá en Avellanada y tenemos muchas expectativas de poder hacer algo muy lindo juntos.

Después me planteabas el tema de la vivienda.

En la parte de problemas sociales de Argentina Contra el Hambre, ahí tenemos el tema de vivienda social.

Ustedes saben que hay muchas universidades del país que tienen propuestas de vivienda social que no solo hace al tema de construcción de la vivienda, sino muchos casos también de la parte energética, de cómo brindar con soluciones de bajo costo y que permitan optimizar la energía y no tener que continuar con la quema de combustibles fósiles que es otro punto.

Después también el tema de la conectividad.

Vos sabés que quien lleva la conectividad acá es ARSAT que es quien ahora en día está desarrollando el ARSAT-3 con otro nombre.

Para nosotros va a ser siempre el ARSAT-3 que no hizo Macri.

Siempre nos vamos a acordar de eso, pero ahora el ARSAT-3 tiene otro nombre porque lleva otra tecnología y este satélite le va a poder dar conectividad a casi 200.000 familias del país que hoy en día no tienen conectividad.

En los lugares más complicados, más remotos este satélite…, que ya empezó el contrato, ya se firmó INVAP y ARSAT.

Nosotros, a través del Ministerio de Ciencias estaremos contribuyendo en todo lo que nos pidan, pero en la esfera ya es Jefatura de Gabinete-ARSAT.

Nosotros tenemos la parte satelital lo que hace a la CONAE, los satélites de observación el SAOCOM 1A, el SAOCOM 1B, toda esa parte de observación, riesgo, monitoreo de riesgo, el tema de la agricultura, todo eso lo hacemos nosotros con la CONAE, pero comunicaciones está en la esfera de ARSAT.

Después también, a través de la Fundación Sadosky trabajamos mucho con el Ministerio de Educación brindándole materiales, justamente, para todo lo que hace a la parte educativa que, habrán visto que este año fue crucial, este año nos hizo cambiar los hábitos, el teletrabajo, mucha educación a distancia.

Creo que de ahí vamos a sacar mucho positivo a pesar de todas las dificultades cuando uno tiene, solamente, esa herramienta.

En el año2020  tuvimos, exclusivamente eso.

Probablemente, el mundo que nos toque el 2021 y 2022 va a tener una combinación de ambas cosas que van a quedarse con nosotros.

Gabriela Tijman: El Submarino. Jujuy.

Te hablo desde Jujuy y quería preguntarte qué trabajo se está haciendo, si se ha hecho, específicamente, vinculado con la explotación de litio.

Hay mucha preocupación aquí en la puna, sobre todo, en las comunidades originarias respecto de la utilización del agua.

Quería saber si hay en desarrollo alguna tecnología específica para mejorar los métodos actuales.

Salvarezza: Sí, justamente nosotros, en la empresa Y-TEC, que es CONICET e YPF, tenemos una línea de investigación y de desarrollo sobre procesos que mejoren el empleo del agua.

Hoy en día sabemos que hay un tema de evaporación enorme y que atenta contra la cantidad de agua, en un lugar donde el agua es un recurso escaso.

Sí estamos trabajando en eso.

Y-TEC tiene un grupo de trabajo bastante avanzado en ese tema.

Bueno, ustedes saben que hay una explotación de litio en manos de compañías en las cuales tenemos poco control de lo que es la actividad minera.

Sales de Jujuy, creo que es la empresa, tiene un 10% nada más de capital provincial, el resto está en manos de Toyota y, mayoritariamente, de una empresa que es australiana.

En otros salares también tenemos empresas extranjeras que están extrayendo litio y, fundamentalmente, explotan el litio o llevan el producto en forma como un mineral más, sin agregado de valor y la verdad es que nosotros queremos cambiar esta óptica,  no solamente las tecnologías para evitar la excesiva evaporación, sino también pasar a una etapa donde podamos tener plantas piloto que nos permita mejorar, darle valor agregado al producto.

Que no terminemos exportando el carbonato de litio, sino un producto que tenga mayor valor en la cadena de valor del litio hasta llegar a la batería de litio y también empezar a trabajar con una planta piloto que produzca baterías de litio en el país.

De manera tal que podamos encarar algún proyecto piloto, por ejemplo, de la fabricación de buses eléctricos con batería de litio en el país.

Ahí hay mucho para trabajar, hay montón y la verdad es que Argentina no ha avanzado lo que había avanzado Evo en Bolivia.

Con Evo Morales nos hemos encontrado y nos ha contado todo el proyecto, así que de ahí tenemos varias ideas después de este intercambio con el, inclusivecon  la posibilidad de alguna iniciativa binacional.

Osvaldo Cascella: TV Sindical.

¿Qué incidencia tienen los agro-tóxicos sobre el agua potable sobre todo en las áreas rurales?

¿Y dentro de estos estudios que se prevé, entregarles filtros?

¿Cómo se instrumentaría?

Salvarezza: El tema es controvertido porque lo que uno visualiza como una práctica que no debería ocurrir es la utilización de agro-tóxicos en zonas cercanas a las zonas urbanas.

Eso es lo inmediato, uno no puede estar fumigando al lado de una escuela, no puede estar a 100 metros del casco urbano, entonces ahí se requiere todo un trabajo de aplicaciones de reglamentaciones municipales o provinciales que hagan que eso sea efectivo.

Ahí hay autoridad de aplicación que no es el Ministerio de Ciencias.

Lo que tenemos es presencia de algunos agro-químicos en agua de lluvia, en agua de río, inclusive en alimentos, eso se ha verificado, lo que tenemos primero es poner de acuerdo a toda la comunidad.

Hemos formado una red ‒y estamos armando una red de todo el país‒ porque es necesario tener un protocolo para poder medir, bajo un estándar, para entender los métodos de medidas correctos.

Eso nos va a llevar unos primeros meses de trabajo y luego los grupos saldrán, directamente, a medir y a establecer, justamente, que áreas tenemos.

Imaginate, un área con zona roja y un área con zona verde, esa es un poco la idea.

En cuanto a filtros y demás, yo te diría que lo que hay es que disminuir el uso si uno tiene una zona de alta contaminación.

Uno tendría que ir a una disminución progresiva de un uso excesivo.

La Argentina usa de una forma excesiva la cantidad de agro-químicos.

Tenemos que tener un horizonte.

Como el mundo genera mucho dióxido de carbono y terminamos con el efecto invernadero y nos proponemos disminuir porque nadie puede hoy en día prescindir de la energía a combustible fósil.

Es imposible.

No podemos decir «Hoy prohíbo una central térmica, prohibamos todas las centrales térmicas».

No, lo que hay es que tener, gradualmente, un horizonte de disminución de la emisión.

Lo mismo nos pasa con los agro-químicos, muchos de ellos se utilizan como pesticidas para evitar que los insectos ataquen la producción, en otros casos se utilizan como herbicidas.

A ver, yo puse agro-químicos porque hay algunos son, directamente, agro-tóxicos que tienen prohibida la venta.

Hablamos de los que tiene SENASA, no hablo de los tóxiscos, hablo de aquellos que hoy en día tiene una utilización «permitida» que tienen lo que es. la banda verde, que se podían usar.

Pero bueno, se usan en exceso y usados en exceso también pueden tener problemas.

Por lo menos hay que tener un esquema de precaución, entonces lo que nosotros pretendemos, a través de construir el inventario es saber que zonas tenemos complicadas y tener una paulatina disminución en aquellas zonas donde veamos que hay riesgo.

Para eso estamos convocando a todas las universidades nacionales, al INTA, al CONICET, al INTI, a todos aquellos que miden, que tienen, sobre todo, la zona núcleo que es la más afectada para poder hacer un primer relevamiento.

Pero la verdad es que vamos a sumar a todo el país a esto.

Nuestro primer ensayo va a ser en el área de la zona núcleo.

Ese es un poquito el panorama.

La idea es, no poner un filtro, no hay manera de hacerlo, lo que hay que hacer es bajar la utilización y vamos a ver que premios se pueden poner después.

Cómo te premio si usas menos.

Tendremos que tener algún incentivo para que esto ocurra.

Alma Rodríguez: ¿Cómo piensan ustedes esto del tema de la divulgación científica ‒y articular algunas acciones con el Ministerio de Educación‒ pensando también en la ciencia en relación con la infancia?

Salvarezza: Efectivamente, la pandemia exhibió una serie de falencias de muchos comunicadores en el sentido de que se opina desde un lugar que, a veces, no tiene todo el material o no se lee la base científica de lo que se dice.

Eso exigió que muchos investigadores tuvieran que salir a hablar y explicar, muchas veces porque lo reclamaban los medios y la verdad es que lo hicieron bien.

Creo que la ciencia se posicionó en un lugar en la comunicación, confiable.

Un grupo se dedicó a la fake news, integrado por investigadores de la UBA, y del CONICET que salieron a constituir un núcleo de respuesta rápida, cuando aparecían este tipo de cosas.

También hay un interés de la gente por la ciencia.

Hoy en día  veo que hay un interés por conocer cómo son las vacunas, inclusive hay un tema de humanización de la ciencia porque aparecieron los científicos en la televisión y se los vio que es gente normal, que hablan de la misma manera que uno, que usan términos comunes, que trata de hacerse entender y que no lleva un discurso rebuscado, me parece que también vieron a los científicos como son.

Me acordaba de la científica que desarrolló la vacuna de Oxford que apareció hasta con la familia, hablaba de la familia, tiene dos hijos.

Hace tres años, que un científico apareciera era muy esporádico, solo cuando se le daba un premio pasaba algo así, pero acá aparecen por la necesidad de la gente de conocer quiénes están detrás de una vacuna, conocer quién está detrás de un kit de diagnóstico.

Las mujeres tuvieron un papel fundamental en todos los desarrollos.

Yo comenté de Andrea Gamarnik, los anticuerpos, hasta la gente que desarrolló los barbijos sociales, la doctora Goyanes de la UBA.

Bueno, hubo montones de mujeres involucradas, Carolina Carrillo en el test de neokit,  montones de mujeres.

Me parece que la parte de comunicación es muy importante y hemos logrado reforzar la comunicación, esa relación científico-sociedad, científico-persona, científico-ciudadano, se incrementó.

Ahora, es muy importante lo que vos decís de llevar esto a la escuela.

Creo que ahí estamos trabajando con Trotta el ministro de Educación, sobre reforzar los contenidos científicos en las escuelas.

Es muy importante si la gente entiende y se dio cuenta de cuán importante es para revolverle el mundo que conocieron.

Hoy devolver el mundo al 2019 está en manos de la ciencia, entonces devolverle ese mundo se basa en la ciencia.

Yo creo que ahí también apareció una valoración extra de lo que es la actividad científica.

Así que creo que es fundamental, nosotros tenemos varios proyectos de popularización de la ciencia con recursos, financiamiento, así que vamos a estar trabajando en un tema que para nosotros es esencial.

Si nosotros queremos que la Argentina siga apostando a Ciencia tenemos que lograr comunicar la ciencia.

Sino no se explica, si ponemos un satélite en órbita que vale 300 millones de dólares como el SAOCOM 1A y 1B

¡Son 300 millones de dólares!

Hay que explicarles que sirven para el agro, para los factores de riesgo, para ver si hay incendios, sirven para que no nos depreden el mar argentino, sirven para que AYSA sepa si hay fuga de agua en las cañerías, que pueden hacer un monitoreo de lo que le está pasando a AYSA.

Si uno puede explicar eso, uno puede explicar por qué invierte en Ciencia.

Me parece que eso es importante.

Por ejemplo, en medicina nuclear, por qué apostamos a tener medicina nuclear, pues bueno, para que en todo el país podamos tener lugares donde la gente reciba un tratamiento oncológico.

Eso me parece que son cosas que hay que darlas a conocer por qué se invierte en Ciencia.

Miguel Ángel Pesado: Presidente del Consejo Profesional de Ingeniería y presidente de FUNDTIC.

-«Desde el COPITEC estamos creando ecosistemas tecnológicos en las regiones, uniendo estado, universidades y empresas para un desarrollo pujante e independiente…»

Salvarezza: Nosotros creemos que los ecosistemas son los que hoy en día posibilitan llevar la tecnología a la sociedad.

De hecho, les comentaba que todas los desarrollos de la pandemia surgieron de asociaciones entre lo que era el laboratorio del Científico, o con laboratorios productivos, o con empresas Pymes que lograron escalar los productos.

En los casos del litio, en el caso del marco con el cual estamos trabajando el tema litio, no hay dudas de que ese es el camino y ahí el Estado tiene un rol muy importante.

Ay ahí coincido con Mariana Mazzucato, ustedes la deben conocer, una investigadora italiana que trabaja en el Reino Unido, donde el rol del Estado es fundamental en esto.

Es fundamental porque uno tiene 240 Pymes trabajando en torno a satélites, porque el Estado compra, y ellas pueden hacer un satélite.

Ahí estamos en todo este círculo donde el Estado tiene un papel importante.

Si el Estado va a desarrollar buses eléctricos, entonces vamos a crear un ecosistema en torno a lo que es el bus eléctrico, el motor eléctrico, la electrónica, la batería.

El Estado tiene un rol central en esas definiciones.

Más allá de que después haya grupos de emprendedores que tienen idea, que se mueve, que es otro ecosistema que está alrededor de esto y que muchas veces después se puede conectar, se conecta inmediatamente, pero el Estado es el gran articulador, con su demanda, de muchos de estos núcleos que uno puede pensar para el NOA, el NEA, la Patagonia, hay mucho que trabajar, pero la idea es esa.

Los polos tecnológicos están bien, nosotros los seguimos trabajando, seguimos financiándolos, y nos parece que son importante, y creo que lo más importante es el ecosistema.

Beijing tiene el polo tecnológico, tal vez, más grande, 20.000 empresas en torno a la Universidad de Beijing, pero no están localizadas físicamente, están distribuidas en Beijing, pero está todo en torno a lo que podría ser una universidad como la UBA, como Córdoba, como la UNLa.

En torno a universidades se crean complejos productivos y tenemos la posibilidad de generar cadenas de valor muy importantes, como fue el caso de INVAP en Bariloche, la Comisión de Energía Atómica, las Pymes y la decisión del Gobierno de hacer radares, hacer satélites, hacer equipamiento para seguridad.

Todo esto hace que crezca toda una cadena de valor, así que si coincido, totalmente, y bienvenidas las iniciativas que tengan.

Miguel Landro: Canal 10. San Rafael, Mendoza.

¿Desde tu institución existe el objetivo de la difusión de todo lo posible, lo que vos nos has contado hoy, por ejemplo y qué es lo que están haciendo ustedes?

¿Quiero saber si, formalmente, tienen algo o si se puede hacer algo? y ¿Cómo podemos colaborar los tipos que -como yo- tenemos un medio y podemos ponerlo y lo pongo a disposición de eso?

Salvarezza: Sí, nosotros tenemos toda una estrategia de divulgación, ustedes saben que este año fue un año muy especial porque estuvimos concentrados en la pandemia la mayoría de nosotros y ustedes también como medio.

Seguramente, han empleado una parte del tiempo en difundir noticias de este tema, y para nosotros es fundamental la difusión.

Mientras nos dicen que la Argentina el peor país de Latinoamérica del cual hay que escapar continuamente, la verdad es que Argentina tiene el mejor Sistema de Ciencias de Latinoamérica y sin detrimento de otros países, Argentina hace satélites, hace reactores nucleares, hace semillas, hace elementos de diagnóstico, la verdad es que Argentina es el mejor país latinoamericano en capacidad científica.

Lo único que, normalmente, sabe la gente es que acá hay algunos premios Nobel, pero esto de que se lleve el mensaje de que Argentina tiene que ir por ahí, tiene que apostar a la educación pública, tiene que apostar a la universidad, tiene que apostar al conocimiento, me parece que es fundamental.

Desde ya, yo estoy, continuamente, abierto a dar entrevistas a todos los medios nacionales, provinciales y nuestros colegas del interior del país están también dispuestos a hacerlo.

Hay algunos programas que financiamos como popularización de la ciencia, como actividades, pero lo que más hay es una predisposición de nuestros investigadores a contribuir.

En el lugar que ustedes estén, en la región que estén ahí tienen al INTA, tienen al CONICET, contacten.

Van a tener a un científico que pueda opinar sobre muchos temas que hacen a la realidad del territorio, a las problemáticas que tiene el territorio.

Desde Ciencias Sociales, que hay muchísimo por hacer, hasta discusiones que hacen a cuestiones medio ambientales.

Me parece que es necesario un ida y vuelta y toquen la puerta vayan y golpeen la puerta porque les van a responder, esa es la política de las instituciones ahora y para nosotros es fundamental.

Si Argentina va a poder insertarse en el mundo va a ser agregando valor y agregando conocimiento y eso creo es casi un objetivo de este gobierno, un objetivo que se trasluce en esta ley que mandó el financiamiento de la ciencia y es el rol que nos toca, así que convóquennos, nosotros vamos a estar cuando ustedes lo demanden.

Daniel Gutiérrez: Nosotros estamos en San Martín, Mendoza.

Necesitamos una orientación lo más clara posible desde el Ministerio a su cargo ministro, con respecto a la mega-minería.

Salvarezza: Primero, hay que poner en contexto al ministerio, un ministerio que, normalmente, provee datos, provee información, utiliza la capacidad que tiene el Ministerio de Ciencias para actuar como un generador de datos y de elementos para que las autoridades de aplicación sean las que, finalmente, tomen las determinaciones.

Nosotros no somos, normalmente, autoridad de aplicación.

En el tema minero hay otras incumbencias de aplicación.

Yo creo que acá hay un tema central en esto que es el tema de la Licencia Social.

En realidad, los proyectos mineros, ‒no estoy hablando de mega-minería, sino en realidad de los proyectos mineros‒ requieren siempre una Licencia Social, si no hay Licencia Social no hay que avanzar en ninguna de esas tareas.

Hay provincias que tienen Licencia Social para la minería, es el caso de Santa Cruz, por ejemplo.

Si uno va a Río Turbio, las tres poblaciones que viven en torno a Río Turbio, con la minería de carbón, hay Licencia Social para la extracción de carbón y para el uso de una usina.

La verdad que esto no ocurre en Mendoza ni ocurre en Chubut.

Entonces creo que, como Ministerio de Ciencias, yo diría que, como parte del Sistema que tiene conocimiento, que puede proveer conocimiento, nosotros tenemos que estar participando del debate y participando del debate de manera racional, dando elementos.

Después está, finalmente, si la sociedad acepta o no acepta un emprendimiento que puede tener daño ambiental o que puede tener un control para que ese daño ambiental no ocurra.

Si ese daño ambiental no va a ocurrir, tiene que tener un control y tienen que tener una garantía y esa garantía, ‒y esto es lo que estamos sugiriendo nosotros‒ debieran ser las universidades.

Los organismos de Ciencias que jueguen como garantes, no solo de generar el debate, sino de que si ese debate se resuelve con que hay una licencia para realizar alguna actividad, de estas tenga el control de un sector -que no tenga un interés- o, por lo menos,que tenga poco conflictos de interés.

A veces, la política tiene más conflictos de interés o, a veces, obviamente, aparecen intereses económicos muy concentrados.

Me parece que el rol nuestro es mediar en ese debate, dar elementos de información a la ciudadanía, y sea esta, en última instancia, la que decida qué va a hacer con su destino en cuanto a tecnología.

Hay lugares que pueden admitirla y hay lugares que no la van a admitir.

San Juan, por ejemplo, tiene una actividad minera importante, Bolivia el litio.

Evo Morales consiguió la Licencia Social para extraer el litio en la puna.

Bueno, entonces es un trabajo y una aceptación social para que estas tecnologías puedan ocurrir o no.

Y si ocurren, vuelvo a repetirlo, tienen que tener un control tecnológico para que no dañen el ambiente, si es posible.

Hay otras que, inevitablemente ocurre.

Juan Pablo Rosendo: ¿Hay algún proyecto del CONICET para acercar la ciencia a los barrios, a través de los clubes, centros de jubilados, etc.?

¿Qué cosas de la ciencia pueden impactar en los barrios y demás?

Salvarezza: Sí, nosotros tenemos toda una actividad con los Clubes de Ciencia de todo el país, hay un financiamiento, hay actividades, tal vez haya que extenderlo porque, obviamente, no debe haber llegado a todos como queremos, pero hay toda una actividad.

De hecho, yo mismo me he sumado en todo este tiempo antes de la pandemia, obviamente, a distintas actividades que se organizan en plazas y demás sobre divulgación científica.

Sobre todo acá en la zona en que yo vivo donde soy asiduo concurrente.

Me parece que es fundamental que asistan los investigadores, que haya Clubes de Ciencia con actividades, todo eso lo vamos a potenciar, el problema es que la presencialidad nos dejó este año lejos de todo.

La charla directa tiene mucho de presencial, porque estamos hablando de actividades que requieren inclusive, a veces, de un lugar donde se haga un experimento y se les muestre a los chicos qué pasa cuando cambia el color de tal cosa o se muestre algún experimento científicos que, a veces, sé que son muy divertidos, muy estimulantes.

Bueno, eso, lamentablemente, lo hemos tenido que discontinuar, pero sí lo estamos potenciando.

También ustedes saben que tenemos en Buenos Aires el CCC, el Centro Cultural de la Ciencia adonde vienen colegios de todas partes, es un lugar magnífico para la familia, para entretenerse, obviamente, no tenemos la posibilidad de llevarlo para afuera, pero para todos aquellos que vengan es una posibilidad porque los Clubes de Ciencia están en todo el país.

Y también el tema de la Tecnópolis Federal que lo vamos a continuar.

Ustedes saben que Tecnópolis se va a relanzar, ahora vamos a tener atardeceres en Tecnópolis en verano que había quedado pendiente porque no la pudimos hacedr.

La empezamos a llevar a cabo y después nos quedó, justamente,con la llegada de la pandemia, pero vamos a volver a tenerla ahora.

Sí, a nosotros nos parece que el trabajo con la comunidad y la presencia de los investigadores en Clubes de Ciencia y en ferias que se hagan en distintos lugares del país nos ayudan un montón.

Nos ayudan a esta comunicación que tenemos hoy y que tenemos que tenerla con los ciudadanos todos los días.

No, solamente, con aquellos interesados en la discusión, sino también con el ciudadano común.

Así que ya te digo que nos interesa ese tema.

Osvaldo Cuesta: De Red Informativa y Agenda Abierta 21.

¿Cuáles son esos intereses foráneos e internos que frenan el desarrollo nacional?

Salvarezza: Respecto de los internos, claramente, Argentina convive con un modelo neo liberal el cual tiene la mirada puesta en la Argentina extractivista, eso está, absolutamente claro.

Tuvimos un Gobierno de Macri que discontinuó todo lo que era el área de tecnología del país.

ARSAT 3 no se hizo, los aviones de FAdeA se compraron en Estados Unidos, las patrulleras se compraron en Israel, para INVAP no había plata.

Estaba claro que a Macri nunca le interesó que Argentina compitiera en tecnología y ni que la región se convirtiera en un polo tecnológico porque es era el proyecto que había cuando la región tenía gobiernos progresistas.

Iban en la dirección de consolidar un núcleo donde la región se empoderara de sus propias tecnologías y Argentina y Brasil con Petrobras, FAdeA, INVAP, EMBRAPA, INTA, podía constituir un motor en lo que es el agro, lo que es petróleo, pero agregando valor, avanzando.

Yo creo que ahí hay todo un tema que hace a que tenemos un proyecto político neocolonial que acepta, esa es la regla de la Argentina periférica.

Discutiendo con algún embajador, en algún momento, nos decía que ¡Para qué hacíamos coches si los coches eran de mejor calidad en otro país!

Ahí yo creo que se revela un poco el rol que le quieren poner a la Argentina y este rol es para toda la región, no es para nosotros nada más, no seamos inocentes.

Ese modelo neocolonial viene de la mano de aceptar que el rol de la tecnología, el conocimiento y el agregado del valor viene de otros lugares o de los que tienen mayor desarrollo y ahí tenés a la Unión Europea, a Estados Unidos que son quienes tienen las empresas más potentes.

Entonces creo que ahí hay un cómplice, entiendo que en este mundo capitalista desordenado, las empresas tiene casi la misma autonomía de los gobiernos.

Pero acá hay un cómplice político para que eso ocurra, para que se desmantele.

Un cómplice político que no es solamente acá en el país, sino también en toda la región que obedecen a esos roles.

Cada vez que queremos tener un proyecto en el cual avancemos en comunicaciones propias, en soberanía alimentaria, en soberanía sanitaria y demás lo irrumpe otro período de retroceso.

La Argentina tiene que salir de ese vaivén.

Yo soy optimista porque en algún momento el discurso de la modernidad los va a atrapar.

Porque Macri hablaba de la Argentina moderna y destinaba cada vez menos plata a las universidades y a los organismos de Ciencia, entonces van a atrapar su propia contradicción.

Argentina tiene una tradición de cultura, de educación de ciencia y eso nos hace potentes.

Por eso no la pueden destruir, pero creo que acá hay una puja de hegemonía con un cómplice que cada tanto trae su modelo, destruye lo hecho y nos hace retroceder 5 o 6 años para atrás.

Lo único bueno es que los ciclos son cada vez más chiquitos.

Fíjense en el ciclo de Bolivia.

Los ciclos se acortan, y esperemos que la conciencia de las sociedades nos lleve a un mejor lugar, pero creo que hay un cómplice político instalado de que seamos un país periférico.

Queremos ser un país periférico para ellos, ellos quieren un país periférico para nosotros.

Elizabeth Vega: ¿Cómo evalúa las posibilidades del Gobierno de poder desplegar sus agendas en relación, tanto las presiones externas como las internas, en relación con los poderes fácticos y las presiones judiciales, que, de alguna forma son un aviso de hasta dónde se puede avanzar?

Salvarezza: Bueno, yo creo que el año 2021 va a ser un año de transición vamos a ir recuperando la normalidad, en el sentido de que vamos a tener parte de la población vacunada, parte no, vamos a continuar con restricciones, seguramente, tendremos distanciamiento social, barbijo, pero creo que la actividad económica se va a ir recuperando y eso le va a dar al Gobierno la posibilidad de empezar a desarrollar planes que impacten en lo social y en lo económico en un año en el cual todo el mundo retrocedió.

Hay que ser conscientes, todo el mundo es más pobre, todo los pedigrí del mundo cayeron, todos somos más pobres y eso hace que empecemos a tener una etapa de recuperación.

En cuanto a la agenda política está claro que cuando hay intentos de modificar algunos espacios de poder aparecen los mensajes.

Yo creo que algunas de las determinaciones que se han tomado, en los últimos tiempos, en materia judicial, tema cuadernos, tema Boudou, son claros que son devoluciones.

Me parece que es una disputa de poder y es una disputa que, yo diría, está entroncada con lo que hablábamos recién antes de proyectos políticos que miran a la Argentina como un país que hay que remontarse al siglo XIX ‒me refiero en cuanto a su naturaleza.

Hay acá también en el ámbito judicial poderes que tienen una visión de la Argentina, una Argentina elitista, una Argentina que no acompaña, realmente, en lo que necesite la Argentina en cuanto a justicia y desarrollo de equidad social.

Creo que hay ahí una mezcla de temas, pero cuando el Poder Político que anida, el Poder Judicial que defiende, este proyecto del que hablábamos, este proyecto retrogrado que mira a la Argentina para atrás tiene también su correlato de defensa en materia judicial.

“‒Cambios ahí no, no están permitidos los cambios, los cambios no”.

Y viene el mensaje, o sea, que es claro.

Bueno, hay que disputarlo. Hay que disputar esa pelea.

Víctor Sajovich: Secretario de AATECO, Asociación de Asociación Argentina de Teledifusoras Comunitarias.

¿Ustedes tiene algún programa que pueda financiar esos cursos de fusión de fibra óptica para dar conectividad a los barrios populares, solamente a los profesores porque por zoom se da darían y están en condiciones de hacerlo?

Salvarezza: Víctor, por qué no me acercás el programa a ver si lo podemos ubicar por el lado del Ministerio o por el lado del Ministerio de Educación.

Eso depende del nivel del curso y demás, lo que te propongo mándame una hojita en documento, sobre el objeto del curso, el nivel del curso y vemos de qué manera podemos ayudarte o ubicar qué programa puede contribuir.

Rosa del Carmen Sorsaburu: que fuera Secretaria Nacional del Sindicato Bancario.

¿Cómo hacer para hacer accesible la tecnología a los distintos grupos y que tenga un carácter inclusivo y no expulsivo como en algunas oportunidades se ve?

Salvarezza: Esa es una enorme preocupación de todos, obviamente, es la dinámica que está tomando el cambio tecnológico.

Lamentablemente, es así está excluyendo e inclusive toda la preocupación que hay en cuanto al tema del trabajo en sí.

Yo creo que también hay que buscar oportunidades, las tecnologías cambian, pero también aparecen oportunidades en cuanto a que se abren nuevos campos de trabajo.

Pero esto, básicamente, como vos decís es más fácil para los jóvenes adaptarse que para aquella persona que tiene 50 años y que ya están terminando su actividad laboral o bien cuando los adultos mayores tienen que utilizar la tecnología y no lo pueden hacer como fue el caso en la pandemia que, simplemente, acceder a hacer el cobro por un sistema.

Creo que esto hay que trabajarlo mucho porque en la Argentina no hay mucho hecho porque las tecnologías son, mayoritariamente, importadas.

Lo que sí podemos hacer, y me parece que esto es importante, es que todo el desarrollo de software que esté vinculado con el Estado y que involucre a PAMI, que involucre a AFIP, que involucre a entidades del Estado tengan condiciones que permitan ese acceso, o sea, desarrollado en esa dirección.

Nosotros vamos a comenzar ahora un programa en la Fundación Sadosky que es la fundación del Ministerio que hace el tema de las tecnologías de la información y vamos a comenzar a empezar a trabajar con distintos organismos del Estado para ver sus necesidades.

Estaría bueno poder incorporar esto que vos comentás ‒que sea un acceso amplio y que sea de alguna manera para el usuario cuando el usuario es un ciudadano‒ porque muchas veces el usuario es el organismo, pero otras veces es el propio ciudadano el que termina utilizando entonces es necesario para que este tenga accesibilidad.

Y después el tema del trabajo y el futuro del trabajo es un tema que tenemos que debatirlo todos junto con los gremios. Yo creo que tenemos que tener una mesa amplia.

Hablando a veces con la gente de la Corriente Federal decíamos: “‒Bueno acá el futuro es reducir las horas”.

Tener menos horas laborales, parece que fuera la primera salida, la verdad que esto merece un debate muy profundo y un acuerdo, un acuerdo, de la misma manera que hay una Licencia social para la explotación de una mina, y debe haberlo, también necesitamos una Licencia Social para la discusión y un debate muy profundo para el mundo del trabajo y el mundo que viene del trabajo y de cómo incluir a los chicos porque uno habla de un mundo digital y la verdad que tenemos gente que no se pudo conectar para seguir las clases.

Tremendo porque estamos hablando de encarar el tema del teletrabajo y hay gente que no se podía conectar, no podía seguir una clase de la universidad porque no podía conectarse.

Me parece que hay que trabajar mucho, hay que dar más conectividad, hay que dar muchísimo más capacidad, yo creo que hay una decisión del Gobierno, a través de ARSAT de que esto aumente lo que es fibra óptica, comunicaciones satelitales, bueno, eso se va a ponderar, pero el mundo del trabajo va a cambiar, de hecho, ya tenemos el teletrabajo instalado.

Una parte de ese teletrabajo se va a quedar y trae cambios importantes que creo que merece una discusión interna entre los propios gremios y demás que el otro día el CONICET salió ‒en caso de un organismo del Estado‒reglamentando cómo es el teletrabajo porque la gente estaba trabajando hasta las 9 de la noche, los domingos porque no había límites, creo que hay un montón de cosas para trabajar, en un inmediato todo esto del teletrabajo y en el futuro, como vamos a encarar, primero, la educación para no excluir a los jóvenes del nuevo escenario, cómo vamos a encarar el remplazo por parte de la mano de obra, cómo se va a trabajar y, por supuesto, hacer todo lo que hace al uso social del mundo digital accesible.

Porque tenemos que pensar también que tenemos generaciones que no son digitales.

Los invitamos a los gremios a discutir eso.

Francisco Abelenda: Radio Gráfica. Médico.

¿Hay algún tipo de debate interno con respecto de la difusión mediática de lo que hace un Gobierno Nacional y Popular y de que no hay posibilidad de construcción de un país con inclusión social sin una Ciencia que se desarrolle?

Salvarezza: Sí, vos imaginate que nosotros tenemos unos 60.000 científicos, son más, pero normalizados a 8 horas de trabajo que es lo que se normaliza tenemos alrededor de 60.000 científicos.

Obviamente, que dentro de esta comunidad hay visiones de diferentes tipo y está bien que así sea, porque el mundo científico es un mundo muy democrático y uno escucha opiniones de todo tipo.

Yo te diría que la gran mayoría de la comunidad científica acompaña las políticas de desarrollo científico autónomo.

Ha visto, claramente que cada vez que terminamos en una etapa neoliberal, terminamos en un retroceso evidente, financiamiento, menos becas, etc.

El científico apolítico, ‒no hablo del científico que tiene una visión política‒  lo que le llega a el científico apolítico, en las etapas de la década de los 90’ o en la etapa de Mauricio Macri, son malas noticias.

Se achicó, se perdió, se le fue gente, pero ahora creo que dentro del espacio científico  hay un convencimiento de que la salida de la Argentina pasa por un desarrollo autónomo.

En los medios, ya es diferente, porque los medios tienen una clara concepción ‒los medios más poderosos- tienen una concepción muy cercana a esos grupos, que piensan a la Argentina con la mirada de extractivista.

“Aprovechemos lo que la naturaleza nos dio, la soja, el trigo, el gas de Vaca Muerta ahora, pero todo ahí en crudo, el litio también llevémoslo como sale”.

La verdad que es que esos sectores, que aparte están en el poder, tienen su representación judicial y tienen una representación mediática muy fuerte.

Esa disputa la tenemos que dar.

Yo creo que el mundo científico, en su mayoría, comparte esta visión.

Ahora, obviamente, en el mundo de los profesionales, y no hablo ya de los científicos de carrera, sino de los profesionales en general,  la discusión ya es diferente.

Porque ahí entran otros componentes que hacen al desarrollo liberal de la profesión.

Creo que hay mucho para trabajo de las universidades para hacer sobre la formación de los graduados universitarios.

Parece que muchos no se dieron cuenta todavía que son todos los ciudadanos los que le pagan la carrera.

Terminan siendo quienes atacan a la universidad pública y se sientan después a hablar de para qué queremos tantas universidades.

Me parece que hay un trabajo también de concientización que tenemos que hacer a nivel de educación y a nivel, tal cual vos decís, de los profesionales.

Creo que de la universidad tenemos que salir con una conciencia un poquito más clara del rol que tiene la ciencia como elemento de soberanía y también el rol que tiene el mundo de la educación superior, en formar profesionales responsables.

Creo que es un trabajo que hay que hacerlo ya.

No puede ser que el 90% de gran parte de nuestros economistas terminen siendo economistas de modelos neoliberales.

No cuando está muy claro que los modelos neoliberales han terminado con procesos de endeudamiento siderales, desde la Dictadura Militar, pasando por los 90’, y terminando con Mauricio Macri.

Me parece que hay que trabajar mucho estos espacios, la universidad tiene que ser también un lugar, muchos dicen de adoctrinamiento, mentira, es un lugar de debate y de construcción de pensamiento nacional.

No hablamos de adoctrinamiento, hablamos de una discusión seria y de formar profesionales que sepan en qué país viven, en qué región viven y cómo se genera la independencia y la soberanía en los países desarrollados.

Que miren lo que hace Israel, que miren lo que hacen los Estados Unidos, que miren lo que hace la Unión Europea con su ciencia, con su tecnología y con sus profesionales y así se van a dar cuenta de que hacen lo opuesto de lo que hacen los Macri.

Patricia Semper: Canal 7 de Corrientes capital. Te quería hacer una pregunta que me hizo mucho ruido ayer respecto de la cotización del agua en Wall Street teniendo nosotros el Acuífero Guaraní y habida cuenta de que en varias notas lo vi al presidente de Nestlé diciendo que el agua no es para todos.

¿Qué posición toma el Estado ante este hecho que es movilizador?

Salvarezza: Bueno, vos sabés cuál es nuestra opinión, nosotros creemos que los recursos naturales son, claramente, posesión del país, del pueblo y el acceso al agua, lo planteábamos, es parte de nuestros proyectos garantizar el acceso al agua.

Ninguna duda en eso, nosotros tenemos que defender frente a potencias que ya están marcando el camino.

Están marcando que esto es un bien que cotiza en dólares.

Acuérdense dónde terminamos con el petróleo y la guerra de Irak.

La verdad es que preocupa mucho, preocupa muchísimo que este bien, es el bien del futuro, tenemos ciclos de sequía prolongados, el agua con cada millones de habitantes, que cada día se suman más y el acceso al agua que determina la salud.

Sin acceso al agua no hay salud.

Creo que es un recurso natural de disputa y que se va a hacer cada vez más valioso.

Nuestra posición es que es un recurso de todos los argentinos y el acceso al agua es para todos los argentinos, tanto para las comunidades originarias como para los que viven en la ciudad de Buenos Aires.

Todos tienen el mismo derecho al acceso al agua y hay que darlo y hay que lograrlo, pero también hay que cuidarlo en cuanto a la soberanía y hay que cuidarlo también para que no se contamine y para que podamos tener un acuífero que nos lo garantice por muchos años.

Martín García: la verdad que hemos disfrutado mucho esta entrevista.

Roberto, es un placer escucharte por lo que estás haciendo, sos un 5 en media cancha repartiendo juego, porque tenes un despliegue de temas, de grupos y de objetivos impresionante, un trabajo impresionante.

Te agradecemos toda esta generosidad y lo que estás haciendo también es un orgullo para nosotros.

Salvarezza: La verdad que lo disfruté mucho. todos muy amables, muy buenas preguntas.

Un abrazo y esperemos que el 2021 sea un año de recuperación de la Argentina.

N&P/

NAC&POP: Roberto Carlos Salvarezza ​es un científico y político argentino que desde el 10 de diciembre de 2019 ejerce como ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación. Desde 2017 hasta 2019 fue diputado nacional por la provincia de Buenos Aires.