Estuve leyendo el protocolo que propuso el Ministerio de Educación de CABA y creo que lxs docentes tenemos que sincerarnos.

SOBRE CLASES PRESENCIALES EN MEDIO DE LA PANDEMIA

El protocolo afirma que “Hay que evitar el contacto físico de todo tipo como besos, abrazos, apretones de manos, puños, entre otros.”Es decir que si el chico se asusta y llora porque extraña a su familia le digo que se abrace solo. Y si me pide que le ate los cordones le digo que se la banque y que se los ate como pueda, porque si se tropieza también se va a tener que levantar solito porque yo no puedo acercarme…

 

 

 

Que me perdonen mis colegas pero no me parece que sea tan riesgoso como dicen los sindicalistas.

Solo es cuestión de organizarse bien y cumplir con las normas estipuladas.

Soy maestro de Ed. Musical y ya tengo todo planeado.

Trabajo en 3 escuelas y tengo a mi cargo casi todos los cursos de dichas instituciones, es decir que vendría a estar apenas en unas 16 burbujitas nomás.

Pero guarda!

Esto no significa que si me contagio yo se van a contagiar lxs 400 pibes con quienes comparto burbuja (sin contar docentes, directivxs y auxiliares), ni que a su vez van a ir con sus familias llevando el virus multiplicando exponencialmente la cadena de contagios.

NOOOO!! De ninguna manera!

Porque el protocolo que creó nuestra ministra (con muchísimo conocimiento de la infraestructura y del estado en el que están las escuelas públicas, ponele) plantea que tiene que haber un distanciamiento social entre alumnxs y maestrxs.

Por ejemplo, si en el jardín donde trabajo un chico de 3 años (que seguramente no se va a sacar el barbijo ni por un segundo y va a estar inmóvil en su silla durante toda la clase porque así lo dice el protocolo -Cuak!-) me pide que lo ayude a sonarse los mocos.

Yo le contesto que aprenda a sonarse solo o que se limpie con la manga del guardapolvo, o mejor aún, que se quede con los mocos colgando hasta que lo vengan a buscar, total con el barbijo ni se nota!

El protocolo afirma que “Hay que evitar el contacto físico de todo tipo como besos, abrazos, apretones de manos, puños, entre otros.”

Es decir que si el chico  se asusta y llora porque extraña a su familia le digo que se abrace solo.

Y si me pide que le ate los cordones le digo que se la banque y que se los ate como pueda, porque si se tropieza también se va a tener que levantar solito porque yo no puedo acercarme…

Es re fácil!! Y no hay ningún riesgo de nada!

Si, ya se que me van a decir. Van a empezar con eso de que las aulas no son lo suficientemente grandes para que todxs puedan respetar el distanciamiento!

Bueno tranquiles chiques, Sole ya pensó en eso.

No la subestimen!

Por eso es que la mitad de lxs pibes va al pasillo (que como todo pasillo está requeteventilado, suponete) y la otra mitad va  adentro del aula (que tiene un ventilador pero que en la hora de música lo tenemos que apagar porque hace más ruido que una máquina de cortar pasto).

Es decir, que yo me tendría que poner en la puerta y hablarles con barbijo y máscara facial para ambos ambientes!

Es buenísimoo!!!

Ésta nueva modalidad es un desafío que nos propone la ministra para que lxs docentes entrenemos la proyección de nuestra voz (o nos quedemos mudos en el intento).

El protocolo de Sole también sostiene que “No se podrán efectuar propuestas tales como coro o uso de instrumentos de viento.

Tampoco canto en forma individual”.

Y hay que tener en cuenta que en el pasillo también van a haber otras mitades de de otros cursos.

Así que si me pongo a tocar una chacarera con la guitarra en la puerta en una de esas tengo suerte y a la mitad del grado le toca compartir pasillo con una clase de inglés y puede deleitarse escuchando en estéreo una versión más gringa de la chacarera.

Vieron?… Hay que verle el lado positivo!

Además se pueden planificar actividades al aire libre como salir a tomar sol al patio en febrero con 36° de sensación térmica para que lxs alumnxs vivencien en carne propia los daños que los rayos ultravioleta del sol producen en la piel.

Dicen que no hay mejor aprendizaje que el que se hace carne y se vivencia con la propia piel.

Así que basta de ponerle palos en la rueda a Larreta que lo único que quiere es cuidarnos y por eso bajó el presupuesto educativo al más bajo de la historia de CABA.

Para que en la austeridad desarrollemos al máximo nuestra inventiva como docentes!

Pobrecito el Horacio, hasta tuvo que rehusarse a entregar la lista de lxs 6500 chicxs (que, según él, no habían tenido contacto con las escuelas durante el 2020), al  Ministerio de Educación de Nación porque si les entregaban sus choricomputadoras a esxs alumnxs, ya hubiésemos tenido contacto con ellxs y el reencuentro no sería tan conmovedor como seguramente será el 17 de febrero en un ambiente lleno de amor y de partículas víricas.

Algo de vocación maestras por favor!!

Ni que fueran unas viejas, pobres, zurdas y fracasadas!

Abran las escuelas!

Abran las escuelas!

– Abranlas, para ver si Larreta y Acuña pisan una alguna vez y se dan cuenta de que su protocolo no es más que una tomada de pelo hacia toda la comunidad educativa.

Basta de hacer marketing político con la educación pública.

No vamos a ser carne de cañón de ninguna campaña electoral.

Queremos educar y aprender de forma segura.