Jornadas sobre la Cuestión Malvinas: Investigaciones y Debates a 35 Años de la Guerra. FaHCE-UNLP. (2017)

MALVINAS: RELEVANCIA GEOESTRATÉGICA EN LAS RELACIONES GLOBALES DE PODER DEL SIGLO XXI

Por Formento, Walter; Bilmes, Julián; Del Negro, Rodolfo Leonel; Barrenengoa, Amanda Carolina

El control de las islas permite dominar el creciente tráfico marítimo a través del paso bioceánico que une el Atlántico con el Pacífico (vía estrecho de Magallanes, canales de Beagle y Drake). A su vez, resultan las islas un punto de proyección hacia la Antártida, reservorio del 80% del agua dulce del mundo, recurso clave en el siglo en curso, además de biodiversidad, hidrocarburos, minerales y otros.

Por Formento, Walter; Bilmes, Julián; Del Negro, Rodolfo Leonel; Barrenengoa, Amanda Carolina

NAC&POP

10/11/2017

Resumen

La cuestión Malvinas presenta una considerable relevancia geoestratégica en las actuales relaciones globales de poder de este siglo XXI.

Las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur representan un enclave estratégico, con implicancias geopolíticas, económicas y militares.

El control de las islas permite dominar el creciente tráfico marítimo a través del paso bioceánico que une el Atlántico con el Pacífico (vía estrecho de Magallanes, canales de Beagle y Drake).

A su vez, resultan las islas un punto de proyección hacia la Antártida, reservorio del 80% del agua dulce del mundo, recurso clave en el siglo en curso, además de biodiversidad, hidrocarburos, minerales y otros.

En lo económico, las islas presentan importantes recursos pesqueros, hidrocarburíferos, minerales y metalíferos.

Por otro lado, las islas cuentan con la base militar más importante del Atlántico Sur, en Mount Pleasant, representando un enclave para la proyección aeronaval, y con capacidad para desplegar armamento nuclear.

Ello puede jugar un importante papel en eventuales conflictos bélicos mundiales.

Por todo esto, la cuestión Malvinas no es sólo un problema argentino y latinoamericano, sino de las relaciones globales de poder, en una disputa que no atañe solamente a Argentina y Reino Unido, sino a los proyectos estratégicos y esquemas de poder que pujan hoy día por la configuración del ordenamiento mundial.

Introducción

Abordar la relevancia geoestratégica de las Islas Malvinas en pleno siglo XXI supone partir de la situación en que ha colocado al mundo la crisis estructural, epocal o civilizatoria en que nos encontramos, la cual no puede ser ya abordada en términos de potencias en conflicto sino de una disputa universal/global de proyectos estratégicos en pugna.

La identificación de las fuerzas que protagonizan la presente disputa geopolítica por la configuración del nuevo orden mundial y social permitirá, a su vez, observar quiénes y en torno a qué pugnan en Malvinas.

La crisis del orden mundial que se desencadenó visiblemente desde 2001-2008 da cuenta de una profunda puja de intereses entre proyectos estratégicos y fracciones del capital financiero de escala multinacional y transnacional, en un primer momento en el seno de los EEUU, epicentro del núcleo de poder mundial: acontecimientos de la “caída” de las Torres Gemelas -centro del comercio financiero global- en septiembre de 2001 y “caída” de la banca Lehman Brothers en septiembre de 2008, desencadenando la crisis financiera global1.

Luego, hacia 2013-2014, la dimensión mundial que toma la crisis da cuenta de la emergencia de proyectos alternativos al capitalismo financiero global imperante, y en 2016 se producen los hechos del Brexit y la victoria de Trump, los cuales marcan una profundización de la crisis mundial, en las últimas potencias hegemónicas -Reino Unido y Estados Unidos.

Según se aborda en detalle en otros trabajos2, encontramos la existencia a nivel mundial de 4 grandes estrategias de poder: dos de ellas conforman el unipolarismo financiero y las otras dos conforman el multipolarismo no-financiero3.

Dentro del unipolarismo tenemos dos esquemas de poder que entraron en contradicción abierta desde los sucesos de 2001, con el uso de armas militares, económicas y financieras, entre el continentalismo financiero norteamericano (NAFTA), esquema en declinación, y el globalismo financiero (TPP-TTIP), esquema en ascenso.

Esta contradicción es la principal en la dinámica de las luchas de poder mundial, tiene al mundo en vilo y marca el ritmo de las contradicciones secundarias.

Ante ello, el multipolarismo universalista se expresa en los esquemas de poder del BRICS (acrónimo de las iniciales de Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), por un lado, red de polos regionales de poder a partir del capitalismo social de Estado, en ascenso, y el humanismo ecuménico interreligioso, red de las 5 grandes religiones monoteístas (cuya figura más visible es el Papa Francisco), también en ascenso.

En este marco general, el acontecimiento del Brexit en el Reino Unido, desde la victoria de la opción por salir de la Unión Europea en el referéndum de junio de 2016 (y cuyas negociaciones se encuentran en curso y disputa), da cuenta de la reemergencia de un actor de peso en el tablero del poder mundial, con implicancias directas en la cuestión Malvinas.

Nos referimos a la Corona Británica, sostenida en la proyección de poder de su oligarquía continentalista, apoyada en su complejo industrial-militar, científico-tecnológico4.

En adelante, luego de una breve descripción de la relevancia geoestratégica de las Malvinas y lo que se pone en juego en el control de las Islas, desarrollaremos los trazos generales de cómo las conciben y disputan los actores mencionados, y cómo ello se expresa en las recientes negociaciones entre el gobierno argentino de Macri con el gobierno británico de May en 2016-2017.

Malvinas: qué está en juego

En primer lugar, se debe observar el enclave estratégico que representan desde el punto de vista geopolítico las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, al encontrarse ubicadas frente al estrecho de Magallanes y próximas al pasaje de Drake y canal de Beagle, dando lugar así al control de pasos bioceánicos Atlántico-Pacífico por el Sur.

Esto resulta de importancia en tanto el control de las islas permite el dominio del tráfico marítimo desde el sur de África y sur de América del Sur hacia el Atlántico Norte, así como también la comunicación del océano Índico con el Atlántico Sur y el Pacífico Sur, vía de navegación comercial de cada vez mayor peso.

En la actualidad, la construcción de enormes barcos graneleros y superpetroleros, ocasionan un grave problema para atravesar Panamá, por lo que estos estrechos y pasajes del sur pueden acrecentar nuevamente su importancia.

Quien ejerza la soberanía sobre esa llave de tránsito interoceánica hacia el Pacífico tendrá un mayor grado de influencia y libertad en el nuevo escenario de relaciones globales de poder.

Otro elemento geopolítico de relevancia constituye el punto de proyección hacia la Antártida que representan estas islas del Atlántico Sur, como base de reabastecimiento de las expediciones que se dirigen hacia el continente antártico.

Justamente, la Antártida es uno de los dos territorios, junto con las islas Malvinas, que nuestro país mantiene como disputa de soberanía.

Continente bajo tutela del Tratado Antártico, que prohíbe cualquier tipo de exploración o explotación de recursos y vence en 2041, presenta gran proyección geoestratégica, dado que más del 80% del agua dulce del mundo se encuentra en la Antártida, lugar donde se concentran enormes reservas de petróleo, gas, carbón, hierro, uranio, oro y plata, así como también una enorme diversidad biológica, organismos y microorganismos, una biodiversidad desconocida, de alto valor para la industria farmacéutica5.

Otro elemento a señalar en cuanto al aspecto geopolítico resulta la soberanía marítima de las islas del Atlántico Sur, a quienes les corresponde su delimitación marítima de 200 millas marinas para las aguas y 350 millas para los fondos oceánicos.

Allí radican las enormes ganancias percibidas en los últimos tiempos por los isleños en cuanto a venta de licencias de pesca, así como al potencial acceso a la gran cantidad de hidrocarburos que detentaría esa zona.

El punto anterior nos remite a la relevancia de Malvinas desde el punto de vista económico.

En primer lugar, en relación a los recursos hidrocarburíferos.

La presencia de petróleo en las aguas adyacentes a Malvinas ha comenzado a aprovecharse por los isleños, quienes en 2008 licitaron 19 áreas y otorgaron licencias de exploración off shore a compañías como Shell, Amerada Hess, Rockhopper Exploration, Lasmo, Falklands Oils & Gas, International Petroleoum Corporation y Desire Petroleum, entre otras.

La zona en que se vienen desarrollando perforaciones está próxima a comenzar a producir petróleo, de por lo menos 20 o 30 otras zonas con alto potencial hidrocarburífero de la cuenca norte, y hay otras tres cuencas más.

Hay quienes estiman que la proyección de barriles a producir por esas compañías significaría un año y medio de toda la producción de petróleo de todas las operadoras que hay en Argentina6.

En cuanto a los encargados de la extracción, las dos compañías a del primer yacimiento operativo son Premiere Oil y Rockhopper (Rockhopper Exploration plc), ambas británicas, aunque la segunda se define como anclada en el Reino Unido con intereses en las Malvinas.

Otro elemento a destacar en el aspecto económico lo representa, según se mencionó, la fuente de recursos pesqueros.

Las zonas circundantes a Malvinas y las islas del Atlántico Sur cuentan con recursos pesqueros de importancia mundial: calamar, merluza, krill, algas, moluscos, cetáceos, abadejo, bacalao son algunas de las posibilidades extractivas en aguas próximas a las islas.

Constituye ello la principal fuente de riqueza de Malvinas, proviniendo entre el 60 y 70 % de los ingresos de licencias de pesca.

El resultado final de la industria pesquera malvinense en 2013 fue de 264.600 toneladas de pescado, y el promedio de la década fue de 213.500 toneladas, mientras que el total anual de la pesca en Argentina no pasa de las 900 mil toneladas.

Un último recurso económico a destacar pasa por los nódulos polimetálicos, dado que en el lecho marino también existe presencia de recursos metalíferos de manganeso, cobalto, cobre, hierro, níquel, silicio ferroso, cromo y otros metales, algunos de los cuales son considerados estratégicos y pueden adquirir relevancia a futuro.

Por último, desde el punto de vista estratégico-militar, las islas Malvinas cuentan también con una gran relevancia.

Suelen ser consideradas un enclave militar, constituyendo una de las zonas más militarizadas del mundo, en relación a población civil.

Gran Bretaña cuenta allí con la base de Mount Pleasant, la más importante de todo el Atlántico Sur, la cual le cuesta más de 60 millones de libras anuales mantenerla.

Ello otorga proyección aeronaval en todo el Atlántico Sur, permitiendo controlar todo el tráfico civil y militar que navegue o sobrevuele la zona desde un centro de apoyo militar de rápido despliegue.

Entre los medios navales desplegados en las islas Malvinas figuraba el destructor tipo 45 HMS Dauntless, uno de los barcos más poderosos de la flota británica, además de un conjunto de buques de patrullaje, cañones de artillería de 105 milímetros, misiles crucero Tomahawk y sistemas integrados de misiles y radares Rappier FSC/Dagger.

Además, cuentan con cuatro aviones Eurofighter Typhoon, el caza bombardero más moderno del mundo (sólo los ejércitos de Alemania, Italia, España y Austria cuentan con este tipo de aeronaves).

Por otro lado, en Mount Pleasant hay dos pistas de aterrizaje, una de 2.590 metros y otra de 1.525 metros (en Argentina, la única pista que tiene el Aeroparque Jorge Newbery es de 2.100 metros), y pueden operar allí más de 80 aviones de combate en simultáneo.

En 2012, en pleno litigio internacional entre el gobierno argentino de CFK y el británico de Cameron, éste último enviaba a las islas el submarino nuclear HMS Talent con la finalidad de patrullar las aguas y mantener vigilancia.

Este aspecto de armamento nuclear es otro de los puntos importantes del poderío bélico de Malvinas, dado que la base de Mount Pleasant cuenta con capacidad para despliegue de armamento nuclear.

Estos elementos pueden jugar un papel estratégico en eventuales enfrentamientos mundiales

Geopolítica del siglo XXI

En base a lo anterior, se puede observar que Malvinas no es sólo un problema argentino, e inclusive latinoamericano, sino también de las relaciones globales de poder, especialmente en momentos de crisis y transición del orden mundial.

Afirmaremos entonces que el conflicto no atañe sólo al Reino Unido y la Argentina, o a la OTAN con la UNASUR, según abordan ciertos analistas internacionales, sino que concierne a la disputa actual entre proyectos estratégicos y esquemas de poder mundial.

Entendemos que en la actualidad, el poder se impone, define y proyecta a nivel planetario (global o universal), dada la globalización financiera transnacional de la presente fase del capitalismo y la emergencia de proyectos alternativos no-financieros, de carácter universal multipolar.

Según esta lectura y abordaje geoestratégicos, quedan superadas y subordinadas las nociones de potencias, superpotencias o imperialismos de país central, tanto de escala nacional como continental, así como sus respectivos modos de territorialidad preponderantes7.

La tríada conceptual Poder-Valor-Estado resulta una herramienta útil para pensar y dar cuenta de estos procesos, que vienen siendo analizados metódicamente desde líneas de investigación sobre la nueva forma de capital dominante y la crisis estructural- epocal-civilizatoria actual8.

Si bien los Estados-nacionales y sus respectivos gobiernos no han desaparecido sino que juegan un papel de relevancia, va quedando cada vez más en evidencia la limitación que presenta un enfoque acotado únicamente a ellos, en un mundo el que las grandes empresas transnacionales y las redes financieras globales que las articulan y coordinan, los superan ampliamente en escala, poderío y capacidad de diseño y desarrollo de estrategias9.

Se puede observar la progresiva desarticulación del Estado-nación en tanto instrumento y escala del Poder-Valor-Estado, en pos de la tendencial imposición de un Estado global sin barreras nacionales a la libre “circulación” de capital10.

Así, lo nacional queda reducido a la nacionalidad de los habitantes de ese país, pero ya no da cuenta de la unidad de poder nacional.

En la actualidad nos encontramos en un momento de transición histórica, en que los bloques económicos se caracterizan por una etapa intermedia en la superación del capital transnacional de todo tipo de frontera11.

Estas disquisiciones generales resultan útiles para abordar la cuestión geoestratégica bajo estudio, proponiendo un debate con interpretaciones usuales sobre los actores que protagonizan hoy en día esta disputa por la soberanía de las islas Malvinas.

Los actores de la disputa: los proyectos estratégicos

Las Islas Malvinas, Sándwich y Georgias del Sur son considerados territorios de ultramar de la Unión Europea, de acuerdo al Tratado de Lisboa de 2007, y muchos analistas consideran que responden a la lógica de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte, agrupamiento supranacional que nació para defender los valores del “occidente” capitalista en el marco de la guerra fría con la URSS).

Sin embargo, un primer problema que pone en cuestión la vigencia de afirmaciones de ese estilo se presenta debido al Brexit, la salida británica de la Unión Europea, proceso que expresa y visibiliza un realineamiento geopolítico profundo del Reino Unido en el actual devenir de la crisis del orden mundial (además del actual conflicto entre la Unión Europea -UE- y Estados Unidos a raíz de las políticas de Trump, que ponen en riesgo la viabilidad y centralidad de la OTAN, cuestión que no abordaremos aquí).

La Corona Británica y el Brexit: Un nuevo panorama para Malvinas

Abrimos este punto desde el Brexit para entender la actualidad y el rol de la Corona Británica como proyecto con estrategia propia.

Subordinada en los últimos tiempos a la City de Londres (nodo desde donde se impulsa la globalización financiera transnacional), hoy la vemos con un mayor margen de maniobra y ocupando un lugar preponderante.

En base a la alianza con el ala del Partido Conservador (tories) que conduce Theresa May, ha venido articulando cada vez más profundamente con la China Multipolar para golpear primero contra su enemigo prioritario en Londres, y de manera secundaria, sobre la oligarquía germano- francesa que conduce la UE.

Es en esta clave que entendemos el Brexit como una estrategia de la Corona para recobrar grados de soberanía, cambiando sus puntos de apoyo geopolíticos.

Pasemos brevemente a algunos antecedentes cercanos que hablan del comienzo de un viraje del Reino Unido (RU).

En diciembre de 2013, el entonces Primer Ministro David Cameron arribaba a China con una delegación de alrededor de cien empresarios, en la que sería la misión comercial británica más grande de la historia.

El objetivo: profundizar la relación de la UE con China.

En este sentido, Cameron se posicionó sin ningún tipo de medias tintas a favor de un mayor grado de integración del bloque europeo con China: “Algunos en Europa y otros lugares, ven el mundo cambiando y quieren cerrar las persianas comerciales a China.

El Reino Unido quiere demoler esas barreras”12.

Esta posición disparó controversias en el seno de la UE, que fueron expuestas por Alexandre Polack, vocero del ejecutivo de la UE y expresión de la estrategia Continentalista Europea, diciendo que la UE se encontraba en un estadio “prematuro para discutir un acuerdo de libre comercio con China”.

Ya en octubre del 2015, el presidente Chino Xi Jinping fue invitado al Reino Unido por la Corona Británica, en nombre de la Reina Isabel II quien es la jefa de Estado del RU, llevando a cabo una visita de Estado donde de manera conjunta lanzaron, en sus palabras, una “abarcadora alianza estratégica para el siglo XXI”13 que abre una “etapa dorada” en las relaciones entre ambos países.

La propuesta es profundizar el vínculo económico, de inversión y comercial, político, tecnológico y estratégico, en línea con la “Agenda Estratégica de Cooperación China-UE 2020” que data del 2003.

Además, ambas partes remarcan la importancia de las inversiones bilaterales para promover el crecimiento, puestos de trabajo y el intercambio de bienes y servicios.

Si bien estas son consignas generales, también se habló de un hecho que terminó de concretarse el 18 de enero del 2017 cuando el primer tren directo desde China, Ciudad de Yiwu, arribó a Londres, confirmando las palabras que indicaban el “fuerte interés de ambas partes en cooperar en iniciativas como la ‘Iniciativa China una franja, un camino’ (conocida como Nueva Ruta de la Seda) y el Plan Nacional de infraestructura del RU. A su vez, el mismo día que este megaproyecto se concreta y el primer tren chino arriba a Londres, la primera ministra Theresa May, declaró que mantenían con el gigante asiático el status de relaciones “doradas”14; mientras buscan seguir atrayendo billones de inversiones chinas, se preparan para dejar la Unión Europea.

Volviendo al Brexit, entendemos que este hecho político y social, abre una oportunidad para la Corona de profundizar los lazos de cooperación estratégica con la China Multipolar, la cual tiende a consolidar e incrementar sus respaldos frente al Globalismo.

Esto se hace necesario, teniendo en claro que la Corona Británica, se sostiene en la Oligarquía Continentalista Británica, la cual se expresa a través de la escala de su complejo industrial- militar-científico-tecnológico cuyo centro es el RU.

La escala continental que tiene la Corona, tras haber controlado vastos territorios del planeta en su estadio de potencia hegemónica desde el primer cuarto del siglo XIX hasta 1944/50, se respalda primero en los 14 territorios de ultramar dependientes directamente de la Reina Isabel II.

Varios de estos territorios son ampliamente conocidos por su valor estratégico en el plano militar, y aquí aparecen, junto con las Islas Bermudas y Gibraltar, las Islas Malvinas (denominadas Falklands por ellos).

Éstas representan la base más importante de la Armada Real en el continente suramericano, y son utilizadas como base de la Real Fuerza Aérea, el Ejército Real y la Armada Real.

En segundo lugar, la escala continental se sustenta también en el Commonwealth, o Mancomunidad de Naciones, que representa los vestigios de la antigua esfera de influencia mundial del imperio británico.

La organización está compuesta por 52 países (independientes y semi), su principal objetivo es la cooperación internacional en el ámbito político y económico.

Si bien desde 1950 con el auge de los procesos de descolonización se ha eliminado la sumisión a la Corona británica como implicancia de la ‘Mancomunidad’, la Reina Isabel II del Reino Unido sigue siendo la cabeza de la organización, símbolo de la libre asociación de sus miembros, según los principios formales.

En el discurso anual de la Reina el 21 de junio de 2017, se hizo un fuerte énfasis en asegurar el mejor Brexit posible para el RU, la recuperación industrial y la atracción de inversiones en infraestructura, haciendo referencia a la relevancia que tienen estos ejes programáticos para la próxima reunión del Commonwealth que organizará en abril del año que viene, para “esta y las futuras generaciones”15.

Por el lado militar, en la UE, el RU domina la venta de armas con 35,5 billones de Euros al año (2015), lo cual genera 309.210 empleos en su territorio. BAE Systems es la principal empresa en ese rubro en territorio Británico con 23 billones en ventas y 82.500 empleados.

Al RU le siguen Francia con ventas por 33,5 billones e Italia con 15,5 billones.

Alemania muy lejos, con apenas 5 billones16 lo que es expresión de su doble derrota, en la primera y segunda guerra mundial y en haberla mantenida dividida y ocupada desde 1949 hasta 1990.

Cabe también remarcar, el RU es la quinta potencia nuclear del planeta con 215 ojivas nucleares formando parte del segundo grupo con Francia (300) y China (260), y muy lejos detrás de Rusia (4.500), EEUU (4.000)17.

En Europa, es un terreno que sólo Francia puede disputarle.

A su vez, conserva parte del protagonismo que ha sabido tener en el control estratégico de los océanos para el tráfico de mercancías y la esfera geopolítica.

Por el lado científico-tecnológico, se notan dos aristas del RU con diferentes posiciones relativas en comparación con el Continentalismo europeo (UE).

Hay que destacar que el volumen de negocios de la manufactura de alta tecnología (MAT) del RU (2014) es de 40.922 millones de Euros, ubicándose en cuarta posición en la UE detrás de Alemania, que con 121.114 millones casi triplica su volumen, Francia 68.467 millones e Italia 44.247.

No hay que perder de vista, que, a pesar de tener el cuarto lugar en volumen de negocios en la MAT, tiene el tercero en valor agregado.

Pero en el sector “servicios de alta tecnología intensivos en conocimiento”, es donde el RU lidera el volumen de negocios con 248.404 millones, seguida por Alemania con 221 mil millones, Francia con 151 mil millones e Italia con 96 mil millones18.

La disputa en este plano, es clave para entender la puja entre las fracciones de capital dinámicas que avanzan y las que van quedando retrasadas, en términos de valor agregado, productividad, escala y forma de producción.

Además, la Corona Británica tiene un pie en la City de Londres, pero que opera desde un lugar subordinado a la gran banca global, con un conjunto de corredores de bolsa y fondos de inversión de tamaño mediano y pequeño, que se posicionaron a favor del Brexit19.

Esto es un dato importante porque una de las apuestas de la Corona es también disputar la City de Londres para subordinarla a su complejo industrial-militar-científico-tecnológico.

Un indicador del éxito en este enfrentamiento, estará dado por la magnitud de la migración forzada de la gran banca global de la City de Londres a otras cities de la UE, y el grado de subordinación en que quede tanto en la UE como en el RU20.

Recordando que la Corona está enfrentada de manera prioritaria y directa con la Oligarquía Financiera Global en Londres y de manera secundaria con la Oligarquía Continentalista Europea.

Entonces, entendemos la iniciativa del Brexit, primero como un golpe al globalismo en la City de Londres en su disputa de poder por el RU.

Segundo, es también una movida dirigida a la UE para retomar el control del proyecto productivo en su territorio y llevarlo a dar un nuevo salto de escala y calidad, he aquí el lugar de la asociación con la China Multipolar.

El Brexit es por lo tanto la expresión de la lucha de estos actores; que se establece como tal, debido a sus estrategias antagónicas de territorialidad y proyección de poder.

Con la City de Londres por un lado y por el otro, contra el “yugo” germano-francés que puede dar y no dará lugar para que la Corona se fortalezca en el mismo plano que el continentalismo europeo es fuerte y desde el cual puede mantener su presencia como actor estratégico: el industrial-militar, científico y tecnológico21.

Recordemos que, para la Corona Británica, el poder y escala del complejo industrial, militar, científico y tecnológico del RU, le da entidad al concepto de Estado-Continental, piedra angular para el desarrollo de su poder.

El conflicto profundo contra la Oligarquía Financiera Global radica en que esta última tiene en Londres, el control de la City financiera22 más importante del mundo.

Los patrones de acumulación que desde allí han venido impulsando la globalización financiera y la consolidación de las otras cities, han fortalecido a los bancos centrales de cada nación ignorando a sus gobiernos electos, e implicaron la desindustrialización y deslocalización del poderío industrial de antaño del RU (lo mismo ha sucedido en EE.UU., lo cual expresa Trump) hacia las emergentes economías globales.

Desde los años 90 y sobre todo después de la derogación de la ley Glass-Steagall en 1999, durante el gobierno de Clinton, se allanó el camino a la fusión de las bancas de inversión y comercial, profundizando las condiciones de posibilidad para profundizar estos procesos

Esto le permitió al proyecto Financiero Global, conducir desde su red de cities financieras, un proceso de desplazamiento del PBI mundial de los entonces llamados países centrales al mundo de las economías emergentes (EE)23.

Para el caso del RU, como consecuencia de tales políticas, el capital financiero llegó a representar el 32% del PIB, casi tan alto como EEUU, el 33% (el promedio de la Organización de la Cooperación y el Desarrollo económico, OCDE, es el 28%)24.

Este crecimiento se hizo a costa del sector industrial, que bajó de un 20% del PIB -cuando el New Labour inició su mandato en 1997 con Tony Blair a la cabeza- a un 12% en el 2010, lo cual explica el deterioro de la manufactura y con ello el fin de los salarios altos y el debilitamiento de los sindicatos más fuertes y militantes –los sindicatos del sector manufacturero-, siendo el mercado de trabajo británico uno de los mercados más desregulados existentes hoy en las economías “centrales”.

Profundizando esta arista del RU, de 2004 a 2014, se tiene un crecimiento promedio de la economía del 1,2% anual, comparado con el 1,3% de Alemania y el 0,9% promedio de la UE, con una marcada caída entre 2008-200925.

La UE crece, y crecen también el RU y Alemania pero no los mismos sectores de la economía.

Nos interesa poner de manifiesto lo cualitativo y específico de ese dato cuantitativo en el RU, donde desagregado por sectores en el periodo 2003-2013, vemos una caída del sector industrial del 17,6 a 14,3%, transporte de 19,8 a 18,5%, construcción (de 6,7 a 6,1%), información y comunicación (de 7,1 a 6,6%), en la composición del total de valor agregado en la economía británica, y a la vez que vemos un crecimiento en sectores como el de bienes raíces de 8,6% a 10,9%, el financiero y de aseguradoras de 6,8 a 7,8%.

Esto nos muestra cómo en este período atravesado por la crisis financiera global que estalla en 2008, en la economía del RU los sectores asociados a la producción e industria sienten el impacto de la crisis y pierden posición, retroceden, decrecen de los niveles que habían alcanzado hasta 2003, mientras los asociados a la renta financiera, seguros e inmobiliaria crecen.

Este dato es más importante cuando lo contrastamos sector por sector con lo que ocurrió en Alemania donde crece la industria y decrecen las finanzas.

En Francia, donde decrece la industria y crecen las actividades financieras al igual que en el RU, y en Italia, donde las pérdidas en industria son muy significativas a la par que crecen las actividades financieras.

Esta explicitación de la tipificación de cada proyecto que disputa el control del Reino Unido (no entendido entonces ese Estado-nación como un imperialismo de bandera, unívoco y homogéneo) ayuda a entender la especificidad que la cuestión Malvinas asume en nuestra coyuntura, disputadas las Islas por esos mismos proyectos estratégicos.

Actualmente, el Reino Unido tiene en la Corona un actor preponderante en su alianza de fuerzas gobernante.

Apoyada en el Commonwealth y en el poderío de su complejo militar-industrial, se deja ver que el control de Malvinas, desde sus ojos, es estratégico por donde se lo mire.

Tanto para el control del pasaje bioceánico, que es uno de los puntos que conecta el Atlántico con el centro económico que hoy motoriza el mundo (región Asia-Pacífico, con centro en China), como  por el control de la Antártida, los recursos hidrocarburíferos, pesqueros y minerales26.

En cuanto a la importancia geopolítica de Malvinas para China y su proyecto de  nuevo ordenamiento mundial, vale tener en cuenta los siguientes datos.

Los vínculos comerciales y en inversiones de China con América Latina y África han crecido fuertemente con el correr del siglo XXI, y hay al menos dos megaproyectos que hablan de la importancia crucial que desde el multipolarismo se le da a la comunicación con el Pacífico: el tren bioceánico y el canal de Nicaragua.

El Tren bioceánico o Corredor Ferroviario Biocéanico Central (CFBC) es un proyecto ferroviario en construcción que atraviesa el sur de Brasil, la totalidad de Bolivia y el sur de Perú, uniendo el océano Atlántico y el Pacífico.

Actualmente está un 85% completado27.

Pero aún falta mucho financiamiento, del cual Alemania y Suiza mostraron interés en acercar contactos.

China, por su parte, a través del ICBC (banco estatal) se mostró interesada en financiar lo que resta de la obra28, dando así la pauta de que está en sus intereses estratégicos que se realice un proyecto de esta escala, cuali y cuantitativa.

Por su parte, el canal de Nicaragua, con una inversión proyectada de 50.000 millones de dólares y la generación de 200.000 puestos de trabajo indirectos29, es una de las apuestas de uno de los multimillonarios chinos de este siglo XXI: Wang Jing.

Si bien el proyecto se puso en duda en los últimos tiempos, es a tener en cuenta por el valor de la jugada.

El pasaje de mercancía entre los océanos, sus tiempos, control y costes, es de relevancia estratégica.

Por otro lado, en torno a los importantes recursos hidrocarburíferos potenciales situados en las islas del Atlántico Sur, es relevante observar, en sintonía con lo que se venía planteando, la alianza establecida entre la petrolera británica BP (ex British Petroleum) y la estatal china CNOOC, dos de las mayores petroleras del mundo, con acuerdos de gran magnitud desde 2014 y que en Argentina y el Cono Sur se plasman con claridad en el caso de Pan American Energy (PAE).

PAE es hoy día la segunda productora de petróleo y gas natural de la Argentina, con presencia en Bolivia y México, y fue fundada en 1997 con la fusión de Bridas, histórica petrolera de origen argentino (familia Bulgheroni), progresivamente transnacionalizada, y la de origen estadounidense Amoco (adquirida por BP entre 1998-2000).

En 2010, Bridas vendió la mitad de su paquete accionario a CNOOC (China National Offshore Oil Corporation Limited), y en 2012 adquirió los activos de la estadounidense Exxon Mobil en Argentina, Uruguay y Paraguay, dando lugar al nacimiento de Axion Energy, importante en la refinación y comercialización de combustibles.

Luego, en septiembre de 2017 la alianza entre la Corona Británica y la China Multipolar se plasma en el anuncio de la conformación de PAEG, Pan American Energy Group, integrando PAE y Axion Energy en una nueva compañía integrada, a implementarse a comienzos de 2018, para dar lugar a la primera petrolera privada integrada de la Argentina, con presencia también en Bolivia, México, Uruguay y Paraguay, según se informó30.

La nueva compañía apunta a disputar los codiciados hidrocarburos no convencionales de Vaca Muerta a la angloholandesa Shell (ligada a la banca globalista HSBC), la cual se  hizo con el manejo del Ministerio de Energía de la Nación de la mano de su ex CEO Aranguren bajo el gobierno de Macri.

Un conflicto que se había hecho visible en abril de 2017 con la renuncia de Sureda (ex directivo de PAE) como Secretario de Recursos Hidrocarburíferos, con duras críticas al Ministro Aranguren31, y que a futuro puede impactar en la cuestión Malvinas, en base a sus importantes recursos hidrocarburíferos.

Reflexiones finales: devenir y perspectivas futuras pos-Brexit

Se ha desarrollado hasta aquí el panorama general de la actual disputa geopolítica por la reconfiguración del orden mundial, con sus jugadores e intereses, y el impacto que cobra ello en las islas del Atlántico Sur.

Si bien sería objeto de otro trabajo (o de uno de mayor alcance y extensión) indagar en la dinámica de los acuerdos y negociaciones entablados entre el nuevo gobierno británico post Brexit de May y el argentino de Macri, para desentrañar el trasfondo geopolítico de los mismos en este marco, vale señalar, para finalizar, algunas consideraciones generales sobre los mismos, atendiendo a la cuestión de la relevancia y perspectivas futuras para Malvinas y las islas del Atlántico Sur.

Por un lado, se observa la firme determinación del nuevo gobierno británico de avanzar en una serie de puntos con su par argentino, en lo que hace a ampliar los vuelos hacia Malvinas desde territorio continental argentino, y, principalmente, por un levantamiento de las restricciones para realizar prospecciones de petróleo en el disputado territorio insular (impuestas éstas por las administraciones de CFK, respaldada en los organismos de integración latinoamericana como UNASUR, CELAC, MERCOSUR y ALBA).

El desarrollo hidrocarburífero, según hemos mencionado, es de gran relevancia, y más teniendo en cuenta el anuncio de la petrolera Rockhopper en mayo de 2016 sobre el descubrimiento de un yacimiento de enorme magnitud en la cuenca norte de Malvinas32.

Se entienden así los acuerdos firmados a fines de 2016 entre el vicecanciller británico Duncan y la entonces canciller argentina Malcorra, los cuales suscitaron grandes polémicas33.

El gobierno de Macri, deseoso de inversiones que motoricen y sustenten su plan económico, concebía al Brexit como una oportunidad de tener mayores relaciones comerciales con su par británico, dejando la cuestión del reclamo por la soberanía sobre las islas en un segundo plano. A su vez, se buscaba ser parte de esos negocios, buscando formas de asociación en pos de la “explotación conjunta” en actividades de pesca e hidrocarburos34.

Sin embargo, se hicieron evidentes dentro de su coalición de gobierno las internas en torno a los alineamientos internacionales, dando cuenta de cómo la disputa mundial de proyectos estratégicos se juega a lo interno de cada país35.

Se puede avizorar, entonces, que los alineamientos y respaldos mundiales que defina y con los cuales avance el gobierno  de Macri, en plena crisis y transición geopolítica, pueden ser determinantes para el futuro de Malvinas.

Aunque, clara está, no en pos de la soberanía argentina sobre las Islas del Atlántico Sur, cuestión para la cual debiera cambiar la correlación de fuerzas políticas y sociales en Argentina y América Latina.

 

NOTAS:
1 W. Formento y G. Merino, Crisis financiera global. La lucha por la configuración del orden mundial, Buenos Aires: Peña Lillo/Continente, 2011.
2 W. Dierckxsens y W. Formento, Geopolítica de la crisis económica mundial. Globalismo vs. Universalismo, Buenos Aires: Fabro, 2016.
3 La caracterización de No-financiero refiere a los proyectos estratégicos que confrontan y se presentan como alternativas sistémicas y civilizatorias frente a las variantes del proyecto estratégico del capitalismo financiero angloamericano.
4 W. Formento, W. Dierckxsens y L. Del Negro, “El Brexit y el Reino Unido. Continentalismo vs. Globalismo”.América Latina en Movimiento online, 7/11/2017. Disponible en: https://www.alainet.org/es/articulo/189063
5 J. E. Giusiano, “La importancia geopolítica de Malvinas. La convergencia entre el reclamo de soberanía en el Atlántico Sur y las proyecciones Antárticas futuras”, UNRC, Córdoba, Argentina, 2014.
6 S. Eguía, “Geopolítica y recursos naturales, los motivos por los que Gran Bretaña no devuelve las Malvinas”,Tiempo Argentino, 24 de abril de 2014.
7 Es por ello que utilizamos el concepto de esquema de poder, el cual supone una escala, umbral y magnitud mayor que el concepto clásico de ‘polo de poder’ de la geopolítica y los estudios estratégicos tradicionales (Mackinder, Haushofer y otros).
8 Véase para profundizar en ello: “La crisis financiera global. Unipolarismo y multipolarismo”, en Geopolítica de la crisis económica mundial. Globalismo vs. Universalismo. W. Dierckxsens y W. Formento, Ed Fabro, 2016.
9 Las reflexiones de Samir Amin aportan elementos valiosos en este sentido: “Hace algunas décadas, las grandes firmas libraban sus batallas competitivas por lo general en los mercados nacionales… en la actualidad, la talla del mercado necesario para llegar hasta el primer ciclo de los matches es cercana a los 500/600 millones de ‘consumidores potenciales’. Y son aquellos que logran este mercado quienes se imponen en sus terrenos nacionales respectivos. La mundialización profunda es el primer marco de actividad de las grandes firmas. Dicho de otra manera, en la pareja nacional/mundial los términos de la causalidad se invirtieron: antes la potencia nacional comandaba la presencia mundial, hoy es al revés. De esta manera, las firmas trasnacionales, sea cual sea su nacionalidad, tienen intereses comunes en la gestión del mercado mundial” (S. Amin, “Geopolítica del imperialismo contemporáneo”, en Nueva hegemonía mundial. Alternativas de cambio y movimientos sociales. CLACSO, Buenos Aires, Argentina. 2004).
10 Este proceso es apalancado por toda la red de “paraísos fiscales” a nivel mundial, compleja plataforma y arquitectura financiera global que en red representa el núcleo de la economía financiera mundial actual. Así, las redes financieras globales que vertebran la nueva forma del capital dominante, se valen de todo un sistema extraterritorial (extra Estado-nación, vale decir) que opera desfinanciando a los Estados de los países centrales a través de flujos con máxima flexibilidad, “opacidad” y fugacidad. Se evade así todo control fiscal estatal público en pos de su pronta valorización, la cual en tiempos de crisis estructurales incluso prescinde de todo fin productivo y se alimenta de las llamadas ‘burbujas financieras’ producto de la emisión de dinero sin respaldo. Véase para profundizar en ello: W. Formento, A. Barrenengoa, J. Constant, “Los paraísos fiscales en la plataforma financiera global”, CIEPE, 2015; y N. Shaxson, Las islas del tesoro. Los paraísos fiscales y los hombres que se robaron el mundo, Fondo de Cultura Económica, 2014.
11 Para profundizar en esto, véase “Batalla de imperios financieros por el mundo. ¿Un mundo en transición histórica?”, en Geopolítica de la crisis económica mundial. Globalismo vs. Universalismo, ob. cit.
12 Cameron irritates Brussels by pushing EU-China trade deal. Euractiv. 03/12/2013.
13 Foreign & Commonwealth office. UK-China Joint Statement. www.gov.uk . 22/10/2015.
14 Ritvik Carvalho. First freight train from China to Britain arrives in London. Reuters. 18/01/2017.
15 Queen’s Speech 2017. Gov.uk. 21/06/2017.
16 Roth, Alexander. The Size and location of Europe’s defense industry. Bruegel. 22/06/2017
17 “Qué tan grande es el poderío Nuclear de Estados Unidos y por qué Donald Trump quiere más”. BBC. 25/02/2017.
18 High-Tech Statistics – Economic Data. Eurostat.
19 Otero Iglesias, M. “Mirando el ‘Brexit’ desde la City: una historia de dinero y poder”, Revista Economía Exterior, n° 76, primavera 2016.
20 W. Formento, W. Dierckxsens y J. Bilmes, “El Brexit y la City de Londres: Unipolarismo vs. Multipolarismo”, América Latina en Movimiento online, 25/8/17. https://www.alainet.org/es/articulo/187632
21 Un dato importante en este sentido, es que el 67% del comercio europeo es intra UE. Ese comercio es impulsado por empresas financiadas por grandes bancas alemanas y francesas. Para profundizar sobre la composición de esta Oligarquía Continentalista Europea ver “60 años de Unión Europea” en W. Dierckxsens,
  1. Formento y A. Barrenengoa, “El Brexit y la Unión Europea: Unipolarismo Global vs Multipolarismo Universal”. América Latina en Movimiento online, 14/9/17. https://www.alainet.org/es/articulo/188056
22 Cuando usamos la denominación City nos referimos al territorio en que se sitúa un centro de poder financiero, con su correspondiente infraestructura, personal y logística, y que constituye a su vez un punto en una red global de poder del capital financiero más desarrollado. Buscamos con esta denominación diferenciar también (porque el capital financiero así lo hace) de las ciudades industriales y comerciales, y el uso corriente que se hace de la palabra ‘ciudad’.
23 W. Dierckxsens, W. Formento y M. Sosa, “Capital financiero global, crisis, acumulación y trabajo”, América
Latina en Movimiento online, 10/05/2017. Disponible en: https://www.alainet.org/es/articulo/185382
24 Navarro, Vicenç. “El fracaso del nuevo laborismo y el socioliberalismo. Vnavarro.org. 21/05/2010.
25 Real GDP Growth. 2004 – 2014 (change compared with previous year, average 2004 – 2014). Eurostat.
26 Alberto Hutschenreuter, “El Brexit y el Atlántico Sur: el error de desatender la geopolítica”, Soberanía  Digital, 8/7/16.
27 Blasco, J. Emili. “El tren bioceánico perú-bolivia-brasil. Un reto en la era post-Odebretch”. ABC internacional. 29/08/2017.
28 Guarachi, A. “Tres Bancos de China están interesados en financiar el tren bioceánico”. La Razón. 31/05/2017
29 “Los impresionantes números del canal de Nicaragua”. La Prensa. 13/06/2017.
30 “Bridas y BP acuerdan integrar PAE y Axion energy”, Comunicado Oficial, Revista Petroquímica, 11/9/2017.
31 “Los motivos de la renuncia de José Luis Sureda, sus críticas a Juan José Aranguren y su visión sobre Vaca Muerta”, La Nación, 12/4/17. Bernal, F. y Fernández, J. “Terremoto en el cartel de empresas energéticas con poder ministerial. La verdad…”, OETEC, 12/4/17.
32 “Petrolera británica encontró un ‘yacimiento de clase mundial’ en Malvinas”, Infobae, 21/5/16.
33 “Sin abordar la soberanía, Argentina e Inglaterra firmaron una declaración conjunta sobre Malvinas”, Infobae, 14/09/16. “Malvinas: la cronología de la polémica tras el acuerdo del Gobierno con Gran Bretaña”, La Nación, 21/09/16
34 “Argentina quiere asociarse con Gran Bretaña para explotar el petróleo de las Islas Malvinas”, Infobae, 8/09/16
35 “Carrió armó otra reunión sobre Malvinas para destrozar a Malcorra”, La Política Online, 15/11/16. “Malestar en la UCR con Carrió porque pactó con el kirchnerismo para acorralar a Malcorra”, La Política Online, 20/09/16.

Formento, W.; Bilmes, J.; Del Negro, R.; Barrenengoa, A. (2017). Malvinas: relevancia geoestratégica en las relaciones globales de poder del siglo XXI. , 10 de noviembre de 2017, La PLata, Argentina. En Memoria Académica. Disponible en: http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/trab_eventos/ev.10469/ev.10469.pdf

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