Como pasa habitualmente en la vida, cuando uno enarbola un término, no siempre quien lo recibe, compone el mismo concepto

QUE TIPO DE DEMOCRACIA VENDRÍA A SER ESTÁ DEMOCRACIA DE HOY?

Por Jorge Rachid

Los Fondos Buitre, que han arrasado soberanía en el mundo, que consolidan su presencia a través de mecanismos jurídicos cómplices, invadiendo mecanismos de Justicia locales, decretando desde EEUU o desde el Tribunal de la Haya, sentencias a quienes se atrevan a “alterar el orden mundial”, manejan desde golpes de Mercados destituyentes, hasta corrupciones

 

 

Por Jorge Rachid

 

Como pasa habitualmente en la vida, cuando uno enarbola un término, no siempre quien lo recibe, compone el mismo concepto, la misma idea o imagen de la palabra.

La democracia no es bíblica, tampoco histórica, es simplemente una construcción institucional, que data sólo, de poco más de 200 años, consolidada ahora, como una verdad absoluta en los tiempos modernos.

No sé si es absoluta, la palabra a emplear, pero que fue una aproximación más acabada a la democratización del poder, en sus primeros tiempos, a aquello que se venía viviendo de las monarquías, que la precedieron y aún hoy perviven, a los feudalismos y a las colonizaciones, de eso no cabe la menor duda.

Pero esa democracia incipiente en construcción, podía acaso prever la irrupción de factores de poder, que la tergiversasen y anulasen en sus efectos positivos, de participación popular en las decisiones del Estado?

Si, fue previsto con la incorporación del marco Constitucional, que le otorgaba garantías de funcionamiento equilibrado, con sus tres poderes funcionando, con representaciones populares y ampliación de derechos sociales, con amparo Constitucional.

Ese conjunto de leyes, enmarcadas en una ley superior de la Nación, debía consolidarse con mayorías plenas, con voluntades compartidas, con participación popular en el debate y las definiciones, porque es en definitiva, el contrato social que establecemos para vivir en Comunidad, en cada momento histórico de los pueblos.

Por lo tanto esa Constitución no puede ser perenne, sino que debe acompañar los tiempos políticos institucionales, que define el único sujeto que escribe la historia, que es el pueblo en su conjunto.

Cuando esa herramienta queda pétrea en el tiempo, no sólo pierde vigor y representatividad, sino que consolida situaciones de privilegio pretéritas, en nuestro caso del siglo XlX, por más que haya sido modificada en 1994, bajo ese paraguas liberal de antaño.

No puedo dejar de mencionar la Constitución Social de 1949, democrática y fundacional, derogada por un simple decreto de la dictadura militar del 55.

Entonces vemos como la llamada democracia, se adecúa sin pudor, a los poderes dominantes en cada etapa histórica, aún a costa de sangre y fuego, destrucción y muerte, los factores de poder arrasan la institucionalidad.

Si un poder hegemónico, da por terminada una etapa constitucional, la destruye y construye una nueva democracia a su medida, aprueba una nueva Constitución a sus efectos y naturaliza una situación hegemónica económica cultural, en el conjunto del pueblo.

Las razones esgrimidas para hacerlo, son hoy como ayer, para derrocar a Irigoyen o Perón, las mismas que permiten atacar al gobierno popular surgido de elecciones, al cual se le entregó las llaves de la Casa Rosada, pero se le escondieron los cerrojos del poder real, hegemónico, económico, político y operativo a nivel internacional, construyendo una parodia de democracia, con candados férreos que intentan impedir la construcción de un nuevo Estado, al servicio de los intereses populares, que pueda ir  desmontando ese Estado de Coloniaje heredado.

Ese Estado, consolidado por el neoliberalismo, desde hace 50 años, con las ayudas siempre dispuestas de los organismos financieros internacionales, al servicio de la dominación global, como el FMI y el Banco Mundial, más herramientas como la OMS, la OMC,  y otras que si no alcanzan siempre tienen a mano la OTAN, conserva desde entonces el poder, sin ser gobierno.

Para esos fines, sin que se note, construyen herramientas menos perceptibles de dominación, por parte de los pueblos: los Fondos de Inversión Supranacionales, los Medios Hegemónicos y los procesos judiciales a escala mundial, entre otras más violentas.

Los Fondos Buitres, que han arrasado soberanía en el mundo, que consolidan su presencia a través de mecanismos jurídicos cómplices, invadiendo mecanismos de Justicia locales, decretando desde EEUU o desde el Tribunal de la Haya, sentencias a quienes se atrevan a “alterar el orden mundial”, manejan desde golpes de Mercados destituyentes, hasta corrupciones en los máximos niveles del estado, facilitando además fugas de recursos genuinos de los pueblos, ampliando denuncias de supuestas corruptelas en países periféricos para quedarse con sus empresas, cuando estas adquieren dimensión internacional.

Siempre contando con la legión de cipayos nacionales dispuesto, a vender sus acciones “por tres monedas”, al mejor postor, despojados de loc conceptos de Patria y Pueblo, más allá de sus encendidas alocuciones, en defensa de Repúblicas que sólo existen en su imaginario sumiso y dependiente.

Eso demuestra que la persistencia incómoda del peronismo y el movimiento nacional en nuestro país, que molesta e incomoda a los factores de poder internacional, más aun incorporando a la Patria Grande como marco referencial, es algo más que un capricho de la historia: es la consolidación de una construcción del pensamiento síntesis del americanismo mestizo y criollo, integrado a los inmigrantes de la tierra morena, que va construyendo identidad, consolidando memoria y afirmando ideología.

 

JORGE RACHID

PRIMERO LA PATRIA

www.lapatriaestaprimero.org

CABA, 20 de enero 2021