Un tema que pocos conocen y que obedece –por cierto- al excelente poder comunicacional mundial que ha logrado construir por siglos el colonialismo británico.

EL IMPERIO INGLÉS HOY EN EL MUNDO Y SUS BASES MILITARES

Por Alessio Maturo

Esta distribución mundial de efectivos británicos termina completándose con presencias en sitios que son considerados como “paraísos fiscales”. Podría considerarse una existencia llamativa, pero por el contrario constituye toda una muestra de coherencia. El poder militar mundial es cómplice y defensor de los sitios donde se producen los peores delitos de manejos (lavado y reciclado) de dineros.

 

 

 

Por  Alessio Maturo

PrensaMare / 7 Dic 2020/Milano-Italia

Estados Unidos es la potencia mundial que posee más bases militares en el extranjero. Una muestra contundente no solo de su poderío militar, sino de su política imperialista e intervencionista.

Sin embaego, su principal socio estratégico (e histórico), Gran Bretaña no se queda lejos de ese ‘privilegio’, y –silenciosamente- está presente con sus tropas en todos los continentes. Un tema que pocos conocen y que obedece –por cierto- al excelente poder comunicacional mundial que ha logrado constuir por siglos el colonialismo británico.

No se trata de una acción unilateral, sino que responde a toda una estrategia del poder anglosajón mundial. De allí que no se acasual que los británicos (al igual que EEUU) hayan llevado adelante una política de ‘rodeamiento’ a China.

Tanto es así que las tropas de la reina están instaladas en 5 países cercanos a tal país asiático. Existe una estratégica instalación militar en la base logística naval en Sembawang Wharf (en Singapur). Esto le posibilita controlar el tráfico comercial marítimo cercano al Estrecho de Malaca, que com única el paso de naves desde el Mar de China Meridional hasta el Océano Índico.

Esta presencia militar sirve además, para que se encarguen de ‘elegir’ a los efectivos policiales en Singapur, como así también asistir, asesorar, formar y brindar instrucción a la elite de seguirdad del sultanato de Brunei.

La dependencia de este pequeño estado para con los británicos es tan fuerte y estrecha que el sultán abona a Gran Bretaña por el ‘servicio’ que le brindan los  militares británicos. Una sociedad que va mucho más allá de lo exclusivamente militar y se ha convertido en una “sociedad”, donde las autoridades de Londres son quienes en verdad mantienen al sultán en el poder…

Ello también le ha permitido a la petrolera Shell el haberse convertido en la privilegiada de los negocios petroleros y gasíferos en Brunei.

El pequeño estado de Nepal (entre China e India) cuenta con soldados y oficiales británicos. Inclusive en sus 3 bases (cerca del Tibet), se sitúan los campos de reclutamiento de los Gurkha (soldados nepaleses que son usados como mercenarios por los británicos).

Pakistán tiene una base donde ‘capacitan’ a pilotos en la academia de la fuerza aérea en Risalpur.

Tras la invasión liderada por EEUU a Afganistán, los británicos se instalaron en este país con una fuerza de reacción rápida en el aeropuerto internacional Hamid Karzai (en la capital Kabul). Además creó la academia militar Sandhurst.

Por su parte Australia, a quien se suele mostrar como un ‘ejemplo’ de la independencia política mundial, cuenta con una cifra nunca esclarecida de militares británicos ‘colaborando’ en la defensa en instituciones militares. Se estima que esta presencia existe en alrededor de 25 bases militares australianas.

Otro país con presencia uniformada británica es Nueva Zelanda. También se desconoce la cantidad de efectivos, pero se distribuyen en varias bases.

Hasta aquí el detalle de presencias cuyo objetivo principalísimo es China, a quien monitorean constantemente desde Asia y Oceanía. En lo que respecta a la estratégica zona sel Golfo árabe, los británicos han logrado establecer sólidas presencias en los países de las monarquías árabes.

Ello le permite utilizar sus territorios como puentes o bases de asistencia para abastecer a sus tropas, como a las de la OTAN que operan en una amplia región que incluye países de África, y los asiáticos Siria, Afganistan, Irak, y Libia.

Es así que están presentes en 15 bases de Arabia Saudita. Desarrollando un papel de importancia desde la capital, Riad, en cuanto a asesoramiento para los ataques aéreos que Arabia desarrolla (liderando una coalición regional) contra Yemen.

Pero además, oficiales de elite británicos participan de una selecta y privada fuerza militar de protección para la dictatorial familia gobernante.

Por otra, sus tropas y oficiales están en siete monarquías de la región, donde –entre otras tareas- brindan protección personal al rey Abdullah II de Jordania; capacitan militares en la Escuela de Estado Mayor y Comando Conjunto Mubarak Al-Abdullah, en Kuwait; intervienen en la base áerea kuwaití de Ali Al Salem; y asesoran a sus efectivos en la agresión a Yemen.

Poseen presencia en 16 bases en Oman, teniendo importante presencia en el servicio de inteligencia de dicho país (extremo sur este de la penísnsula Arábiga, frente a Irán, Pakistán e India).

Por otra, dispone de un importante equipo militar en la embajada británica en Tel Aviv, como también en la embajada de EEUU en Jerusalén.

En lo referido a Europa, sus tropas están instaladas en 4 bases en Alemania. En la República Checa ‘asesoran’ en la academia militar en Vyskov. Pero se desconoce la cantidad de efectivos (civiles y militares) establecisos, en un país que EEUU eligió como una de sus principales bases operativas para llevar adelante sus acciones contra Rusia.

También está en Noruega, oficialmente ‘solo’ en la base de helicópteros «Clockwork» en el aeropuerto de Bardufoss (en el Círculo Polar Ártico). Desde allí controlan el Mar de Noruega y los movimientos comerciales y militares del norte de Rusia.

En un acuerdo con EEUU, se establecieron en Lituania y Estonia (sobre el Mar Báltico), que les permite controlar a Rusia y Bielorrusia. En ambos países poseen aviones cazabombarderos Typhon.

Finalmente, la pequeña y mediterránea isla de Chipre (frente a Turquía, Siria y Líbano) cuenta con 17 instalaciones militares británicas. Los ataques que occidente realizó por años contra Siria tuvo a este territorio como uno de los principales sitios de reabastecimiento para los aviones agresores.

En lo que respecta al continente americano, el mismo tampoco ha sido dejado de lado. Si alguien piensa que la presencia se reduce solamente a las usurpadas Islas Malvinas, se equivoca. Es cierto que en ellas existen 6 bases militares, con más de 1.500 efectivos, pero ello es solo una muestra.

Desde allí (frente a Argentina) ejerce el control del Atlántico Sur, además de reforzar su presencia en la Antártida, donde llevan adelante tareas científicas. En la misma región, se ubica la Isla Ascención. Un territorio también colonizado y administrado desde Londres, que se ubica en pleno océano Atlántico, a ‘la mitad’ entre la brasileña Recife y Luanda (capital de Angola). En dicho pequeñísimo territorio existen 5 bases y una central regional de inteligencia.

La centroamericana Belice (antes denominada Honduras Británica) dispone de una base militar (en el aeropuerto capitalino) además de sector de inteligencia. El país -con costas al mar Caribe-, linda con México y Guatemala, con ‘frente’ a las Islas Caimán, Jamaica y Cuba. Pero además, en su territorio, los británicos construyeron –al menos- 11 sitios de entrenamiento para sus soldados como para mercenarios en la selva.

Canadá no está excenta de los británicos que oficialmente aparecen establecidos en el campo de entrenamiento de tanques en Suffield.

Respecto a EEUU, la estrechísima relación y sociedad geopolítica mundial los ha llevado a un mutuo intercambio de presencias en cada uno de ambos territorios. De manera oficial se habla que alrededor de un millar de británicos cumplen funciones en todo Estados Unidos.

Algunos de los sitios donde se los mencionan son: Base Creech de la Fuerza Aérea (en Nevada); en el comando militar de EEUU en Washington DC; en instalaciones de la OTAN en Norfolk (Virginia); Naval Air Station Patuxent River (en Maryland); capacitando para manejo de aviones de combate F-35 en la Base de la Fuerza Aérea Edwards (AFB; en California); en Marine Corps Air Station Beaufort (en Carolina del Sur); y en Eglin AFB (en Florida).

Respecto al territorio africano, están presentes en Malawi (entre Mozambique, Zambia y Tanzania). El disfraz utilizado para ello es el llevar adelante la “lucha contra la caza furtiva” en el Parque Nacional Liwonde y en las Reservas de Vida Silvestre Nkhotakota y Majete.

Sierra Leona es un país con costas al océano Atlántico (entre Guinea y Liberia). Alli se encuentra la Academia Horton, que es un centro de entrenamiento militar en manos británicas.

En Nigeria, el ejército británico controla la base militar Batuk (en Laikipia). Existe una cantidad indeterminada de efectivos, pero que se estima en cerca del millar. El país –con costas al Golfo de Guinea- es limítrofe con Benín, Niger, Chad y Camerun. Según han denunciado organizaciones humanitarias, en los 5 campos de refugiados (o de concentración?) nigerianos murieron más de 10 mil civiles; uno de ellos ‘regenteado’ por los británicos.

Al nor-este africano se ubica la pequeña Yibuti, donde existe la base en Camp Lemonnier. Desde este sitio (frente al Golfo de Adén e ingreso al Mar Rojo, linda con Eritrea, Etiopia y Somalia), Gran Bretaña y la OTAN han desarrollado acciones militares sobre el Cuerno de África y Yemen.

Kenia es un país con salida al océano Índico, lindero con Somalia, Etiopia, Sudan del Sur, Uganda, y Tanzania. Allí controla 5 instalaciones militares y 13 campos de entrenamiento. El país es usado para realizar operaciones militares en Afganistán.

También dispone de una fuerza militar para “manteniemiento de la paz” (¿?) en Malí, desconociéndose la cantidad de efectivos. Se trata de un país del este continental, con fronteras a Niger, Argelia, Mauritania, Senegal, Guinea, Costa de Marfil, y Burkina Faso.

Desde que se produjo el ataque de las potencias occidentales a Libia, Gran Bretaña instaló tropas y participa además, a través de la OTAN. El suelo libio posee costas al Mediterráneo (frente a Italia y Grecia), y linda con Túnez, Argelia, Niger, Chad, Sudan y Egipto.

Finalmente y de manera oficial, está presente en el Aeropuerto Internacional de Mogadiscio (en Somalia), con tropas de entrenamiento. El país se ubica en el Cuerno de África –al este-, con costas al océano Índico (Golfo de Adén y Mar Arábigo; control de acceso al Mar Rojo), y limitando con Yibuti, Etiopia, y Kenia.

Pero esta distribución mundial de efectivos británicos termina completándose con presencias en sitios que son considerados como “paraísos fiscales”. Podría considerarse una existencia llamativa, pero por el contrario constituye toda una muestra de coherencia. El poder militar mundial es cómplice y defensor de los sitios donde se producen los peores delitos de manejos (lavado y reciclado) de dineros.

Es así que Gran Bretaña posee bases militares en… países fiscales.

Jersey es un sitio pequeñísimo controlado por los británicos, en el Canal de la Mancha (al oeste de Francia). Su economía se basa exclusivamente en los “servicios financieros”. Es considerado uno de los primeros 8 ‘paraísos fiscales’ más importantes del mundo. La base militar es la del Escuadrón de Campo de Jersey de los Ingenieros Reales.

Existen efectivos militares en las Islas Caimán y las Islas Turcas y Caicos. Ambos son territorios británicos, donde operan ‘paraísos fiscales’. Se trata de área ubicadas en el mar Caribe; las primeras entre Belice y Jamaica; las segundas al este de Cuba y al norte de Haití-República Dominicana.

La isla de las Bermudas, posee la instalación militar Warwick Camp (con tropas del Royal Bermuda Regiment del Ejército británico). Situadas en el norte del océano Atlántico, frente a EEUU (Carolina del Sur y Georgia).

Otro territorio colonizado es Gibraltar (al sur español). Allí alrededor de un millar de efectivos se distribuyen en 4 lugares militares.

La isla de Monserrat es otro territorio controlado por los británicos, ubicado en el Mar Caribe. Sus más cercanos vecinos son San Cristóbal y Nieves, Antigua y Bermuda, Guadalupe, y Domínica.

Si bien se han detallado los principales sitios con presencia militar británica –oficialmente reconocidos-, se desconoce a cuanto asciende la cantidad. Un secreto muy bien guardado por sus autoridades y que jamás le ha interesado indagar (ni mucho menos dar a conocer) por la prensa occidental.