El rol de Blanco en el lawfare no fue menor. Era el director del Servicio Penitenciario Federal (SPF) durante el reinado de la Doctrina Irurzun

EL QUE ESPIÓ A BOUDOU EN LA CÁRCEL TRABAJA EN EL MINISTERIO DE JUSTICIA

Por Ali Lijalad*

Audio de la indagatoria de Emiliano Blanco, responsable del espionaje a los presos políticos ya sus abogados, donde dice que trabaja en el Ministerio de Justicia. El espionaje en las cárceles es uno de los capítulos en la causa por las operaciones de inteligencia ilegales desplegadas en la era Macri.

Por Ali Lijalad

Habra Consecuencias /Radio El Destape

31/12/2020

Se trata del ex director del Servicio Penitenciario durante el gobierno de Macri, responsable del espionaje a presos políticos e incluso a sus abogados. Aún trabaja en el ministerio de Justicia a pesar de todas las pruebas en su contra.

Emiliano Blanco, ejecutor del espionaje a presos políticos durante el Gobierno de Mauricio Macri, trabaja aún hoy en el Ministerio de Justicia que encabeza Marcela Losardo.

Entre los espiados cuando estaba en el penal de Ezeiza estuvo Amado Boudou e incluso sus abogados.

El dato de que sigue trabajando con el actual gobierno lo dio él mismo al ser indagado en la causa de espionaje.

El rol de Blanco en el lawfare no fue menor.

Era el director del Servicio Penitenciario Federal (SPF) durante el reinado de la Doctrina Irurzun, mecanismo utilizado por el gobierno de Macri y Clarín para encarcelar ex funcionarios kirchneristas sin condena.

Varios de ellos contaron los maltratos constantes a los que fueron sometidos por el personal que dependía de Blanco.

Luego, cuando se destapó la caja de pandora del espionaje ilegal, se supo además que Blanco y sus subordinados desplegaron un aparato de espionaje que incluía a los presos y a sus abogados, donde se violaba tanto la intimidad de los primeros como la relación abogado-cliente.

El espionaje en las cárceles es uno de los capítulos en la causa por las operaciones de inteligencia ilegales desplegadas en la era Macri.

El rol de Blanco fue detallado en varias notas de Franco Mizrahi en El Destape. Todo se hizo a través del programa penitenciario “Intervención para la Reducción de Índices de Corruptibilidad” (IRIC), que manejaba Blanco.

El IRIC era manejado por Blanco y funcionaba bajo la órbita de otros dos engranajes del lawfare: el ministro de Justicia Germán Garavano y el Subsecretario de Asuntos Penitenciarios Juan Bautista Mahiques, hoy cobijado por Horacio Rodríguez Larreta como fiscal general de la ciudad.

Debajo de Blanco estaba Cristian Suriano, jefe de inteligencia del SPF que oficiaba de vínculo con la Agencia Federal de Inteligencia (AFI).

Un convenio entre Blanco y Gustavo Arribas daba la cobertura.

Tal como informó Mizrahi, los jefes de inteligencia penitenciaria reconocieron el espionaje en cárceles.

Según la imputación en su contra existía una “organización criminal establecida por Emiliano Blanco”.

Junto a otros funcionarios, y siguiendo las directivas de Blanco, los responsables de la inteligencia penitenciaria “fueron los encargados de obtener, almacenar y sistematizar información sobre personas” mediante espionaje ilegal.

A finales de noviembre, en su declaración indagatoria, fue el propio Blanco el que informó que trabaja para el Ministerio de Justicia.

Dado que es una instancia de defensa podía mentir, pero se pudo reconstruir que dijo la verdad.

Blanco está actualmente contratado en relación de dependencia por el Ministerio de Justicia a través de el Convenio Marco MJYDH- Acara Automotor.

La propia ministra Marcela Losardo también confirmó que este ejecutor del lawfare trabaja bajo su gestión.

Fue a través de su cuenta de Twitter, que utilizó para responder a una serie de publicaciones periodísticas que decían que Losardo y Blanco tenían una amistad y eran vecinos.

“Emiliano Blanco se desempeña en el Ministerio de Justicia desde 2005 en forma ininterrumpida, no soy su vecina ni se dónde vive”, escribió la ministra.

Ininterrumpida es hasta hoy, a un año de la asunción del nuevo Gobierno.

AL/

 

https://radiocut.fm/audiocut/espio-a-boudou-en-carcel-trabaja-en-ministerio-justicia-audio/

(Copia la dirección URL, ponela en tu navegador y hacele click, nomás.)

La línea sobre el espionaje en las cárceles surgió después de que se encontrara en el teléfono de Leandro Araque, uno de los policías en comisión en la AFI, una planilla con los nombres de distintos presos kirchneristas y un responsable dentro del grupo que comandaba Ruiz.

Se supone que ese responsable debía monitorear sus comunicaciones.

En el listado, estaban ordenados según la prioridad: había algunos en rojo, otros en verde y otros en amarillo.

La AFI usaba el semáforo para marcar interés o prioridad, como lo hizo con las fichas de los acreditados para cubrir la cumbre del G20 en 2018.

Entre los mencionados en la planilla estaban Lázaro Báez, Ricardo Jaime, Juan Pablo “Pata” Medina, Fabián de Sousa, Cristóbal López y Julio De Vido entre otros.

También estaba monitoreado el ex jefe del Ejército César Milani, entonces preso por dos causas de crímenes de lesa humanidad, luego liberado al no probarse las acusaciones en su contra.

En su caso, el gráfico mencionaba a las visitas y sus vínculos.

Todos los presos habían pasado por los pabellones del IRIC, un invento del macrismo para preparar las cárceles para la llegada de los políticos y empresarios kirchneristas y que la actual interventora María Laura Garrigós desactivó poco después de llegar.