El presidente suele mencionar que en nuestro país no sobra ningún sector.

INDUSTRICIDIO

Por Julio De Vido (hijo)

Promediaba la gestión Lanziani en energía mientras maduraba el knock out cuando un importante actor de la industria de los biocombustibles me comentó que pensaban que lo peor que les había pasado  fue el paso de Gustavo Lopetegui por la secretaría de Energía macrista.

Por Julio De Vido (hijo)

Identidad Colectiva

12/ 12/2020

Escuchá a Julito De Vido (h) en «“Industricidio” con dolo eventual» acá.

https://identidadcolectiva.com.ar/wp-content/uploads/2020/12/julito_mezcla-1.mp3

 “Industricidio” con dolo eventual

Durante las casi veinte de horas de sesión en las que se debatió la interrupción legal del embarazo, el bloque detractor del otorgamiento de un nuevo derecho a las mujeres y la voluntad de decidir sobre su cuerpo, sostuvo en muchos pasajes la inoportunidad del tratamiento legislativo de la cuestión por la situación actual asediada por la crisis económica y la pandemia.

Me pregunto siguiendo esa línea de razonamiento y sin apuntar contra uno u otro sector político con el único objetivo de generar un debate alrededor de los distintos temas que atañen al día a día, al funcionamiento económico y político y a la previsibilidad de la familia argentina: ¿Cuáles son las prioridades de un país que carga con más del cuarenta por ciento de su población en situación de pobreza?

O porque no también de un país que se encuentra hace nueve años en una situación de estanflación, ni para adelante ni para atrás, aunque de los últimos cuatro años a la fecha más para atrás que para adelante.

En definitiva cualquier debate o propuesta se ve inoportuna frente a esa realidad y situación social, de ser así y no entendiendo al funcionamiento de la sociedad y la economía como un todo y al Estado como un conjunto de tres poderes con funciones generales y específicas concebidas para que cada uno de sus organismos pueda hacerse cargo de las atribuciones que le competen, todos los que generamos propuestas sectoriales tendríamos que idealmente irnos a hacer otra cosa, que las prioridades la definan los índices, las encuestas, los focus group y el relevamiento de expectativas de mercado del Banco Central.

Creería que nadie en la Argentina, sostenga la posición ideológica que sea, plantea su plataforma política sin considerar algunos de los puntos resaltados en los párrafos anteriores.

El presidente suele mencionar que en nuestro país no sobra ningún sector, aunque en la práctica la tarea de algunos de sus ministros y secretarios de estado no lo demuestran.

Promediaba la gestión Lanziani en energía mientras maduraba el knockout cuando un importante actor de la industria de los biocombustibles me comentó que pensaban que lo peor que les había pasado en su corta y exitosa historia de desarrollo desde aquella ley de promoción impulsada por el Ministerio de Planificación en 2006 fue el paso de Gustavo Lopetegui por la secretaría de Energía macrista.

Lopetegui, al menos en lo referente a esta cuestión, tenía la siniestra virtud de ser frontal con su visión, “Argentina no se puede dar el lujo de sostener a los biocombustibles” aseguraba entre otras declaraciones en las que sostenía su posición que giraba alrededor del “costo fiscal”.

Un verdadero petrolero a cargo de un organismo del Estado con un área de influencia mayor a la sola explotación de hidrocarburos.

La realidad mucho no cambio, para ser ciertos, empeoró.

La normativa planteada en las leyes 26.093, 26.334, 26.942, 27.430 y normas complementarias es taxativa respecto a la actualización mensual el primer día hábil del mes de los precios del bioetanol y el biodiesel de acuerdo a una fórmula que considera la estructura de costos de la producción de los mismos y una tasa de rentabilidad ajustada a tasa badlar más trescientos noventa y tres puntos básicos.

No hay margen para la discrecionalidad y de hacerlo, cosa que sucede, se incurre en la judicialización del sector a través de amparos, cautelares y otros instrumentos que solo llevan a aportar incertidumbre en detrimento de los factibles planes de inversión.

También claro, el funcionario a cargo de la autoridad de aplicación se expone a una denuncia por incumplimiento en los deberes de funcionario público.

El 12 de abril, tratándose de la segunda nota que publicaba en Identidad Colectiva, les quise traer un caso de éxito de fomento de una industria como pocos en los últimos años en la Argentina, los biocombustibles, si alertando en las últimas líneas la difícil situación coyuntural del sector hasta ese momento quizás agravada por la caída en la demanda en el que se trató el peor mes en cuanto a actividad económica no solo de la pandemia, sino también desde que se recopilan datos en la historia argentina.

Mientras se comienzan a vislumbrar situaciones de recuperación en distintos sectores, la industria y los productores de biodiesel y bioetanol se encaminan directamente al abismo frente a la inacción e irresponsabilidad de las autoridades competentes del Ministerio de Economía de Guzmán y de la Secretaría de Energía de Martinez, un “industricidio” con dolo eventual.

https://identidadcolectiva.com.ar/wp-content/uploads/2020/12/julito_mezcla-1.mp3652187audio/mpeg