El hombre que tan imperfecto como cualquiera y tan extraordinario como ningún otro, eligió ponerse del lado de los más humildes...

NUNCA EL NÚMERO DIEZ SIGNIFICÓ TANTO

Por E. J. Box

Pero es él, es su gambeta final, su gol definitivo y su vuelta olímpica trascendental, lo que sacude, espabila, conmueve, emociona y trastoca a miles de millones, de todas las religiones, de todas las nacionalidades, de todos los colores.

Por E. J. Box

NAC&POP

25/11/2020

El hombre que conmocionaba al mundo con solo una palabra, el mismo que fue salvoconducto de más de un argentino que salvó su vida por gritar: «argentino, Maradona» con las manos en alto, el hombre que tan imperfecto como cualquiera y tan extraordinario como ningún otro, eligió ponerse del lado de los más humildes… ese, tal vez hoy haya pensado que esta era una buena fecha para homenajear a su amigo Fidel y Dios (una vez más) accedió misericordiosamente.

Y en medio de la sinfonía de lágrimas que lavarán la pelota que no se mancha,  algunos badajos mudos intentarán miserablemente, describirlo con alguna anécdota (para qué negarlo) tal vez porque, por no poder ver más allá de sus cuatro baldosas, no consiguen comprender el significado de la historia y como digo siempre, la anécdota es la prostituta de la historia.

Lo cierto es que el «barrilete cósmico» decidió cortar el hilo y allá se fue porque, evidentemente el mundo le quedaba chico.

Ahora aparecerán los cocodrilos… y tendrán seguramente su minuto de farsa por la tele… quedarnos con los sinceros, es el trabajo eterno de separar la paja del trigo.

Pero es él, es su gambeta final, su gol definitivo y su vuelta olímpica trascendental, lo que sacude, espabila, conmueve, emociona y trastoca a miles de millones, de todas las religiones, de todas las nacionalidades, de todos los colores.

Empatale esa…

BX/