Hay un absoluto sometimiento a la política de los opresores, hasta en el más mínimo detalle.

LA BATALLA CULTURAL NO EXISTE

Por Débora Mabaires

Asumió el nuevo presidente de Bolivia, Luis Arce, que ganó una elección en primera vuelta, luego de un golpe de Estado atroz en el país hermano, con muertos, presos políticos y humillaciones varias.Nuestro presidente estaba allí. Hice una recorrida por los canales argentinos, ni uno estaba pasando el discurso del presidente de Bolivia ni mostrando a nuestro presidente que habia colaborado para salvar su vida y la del vice.


Por Débora Mabaires

NAC&POP

09/11/2020

A veces me causa gracia cuando leo que hay que dar «la batalla cultural», porque en realidad, las armas las tiene el enemigo.

Ir a pelear desarmados y desnudos, no puede tener un buen final.

Ayer los medios estadounidenses proclamaron ganador de las elecciones a «Joe» Biden.

El Colegio Electoral todavía no se pronunció.

Sin embargo, los canales de noticias argentinos, transmitieron el discurso de Biden completo.

Lo hizo desde un edificio del J P Morgan (banqueros- buitres) en Delaware (cueva fiscal).

Asumió el nuevo presidente de Bolivia, Luis Arce, que ganó una elección en primera vuelta, luego de un golpe de Estado atroz en el país hermano, con muertos, presos políticos y humillaciones varias.

Nuestro presidente estaba allí.

El presidente Fernández que le salvó la vida a Evo Morales y a Álvaro García Lineras cuando le habían puesto precio a sus cabezas.

Sin embargo, en una recorrida por los canales argentinos, ni uno estaba pasando el discurso del presidente de Bolivia.

La Tv Pública, en el momento del discurso del presidente boliviano, estaba pasando automovilismo.

Senado TV: una sesión vieja del senado.

Diputados TV: una video conferencia donde hablaban de qué pasará con el año educativo.

La sangre de los pueblos latinoamericanos, sigue invisibilizada, mientras que los fuegos de artificio del imperio, son transmitidos en cadena nacional e internacional.

No existe la batalla cultural.

Hay un absoluto sometimiento a la política de los opresores, hasta en el más mínimo detalle.

No sólo se trata de plata.

Es voluntario.

La tan mentada batalla cultural, no existe más que en la imaginación de los ilusos.

DM/