Si hubo políticas de Estado en las que avanzó la Argentina fue en la creación de una ciudadanía multicultural y multirreligiosa

EL 17 DE OCTUBRE Y LOS INMIGRANTES: PERONISMO Y ETNICIDAD

Por Natalia Daiana García*

La conmemoración del día de la lealtad, tradicionalmente ligada a la gran movilización obrera del 17 de octubre de 1945 que exigió la liberación del entonces coronel Juan Domingo Perón, puede también pensarse como un momento bisagra para el reconocimiento y la participación política de comunidades de migrantes antes excluidas.

Por Natalia Daiana García*

NAC&POP

15/10/2020

El mundo actual se encuentra convulsionado desde hace ya tiempo, no solo por los efectos de la pandemia, sino también por movimientos en masas de migrantes, refugiados y exiliados.

La migración aparece como tema de Estado, ya sea en los discursos antiimimgratorios de Donald Trump, como en una Europa cooptada por la lógica de Salvini y Vox, trastornada por las masas migratorias provenientes en muchos casos de sus antiguos dominios coloniales, hasta Latinoamérica donde se producen migraciones tanto voluntarias como forzadas.

Este fenómeno ocupa un lugar relevante en la nueva encíclica del Papa Francisco, Fratelli Tutti.

Allí da un preciso diagnóstico de la situación en que tanto regímenes populistas como liberales plantean evitar la llegada de personas migrantes, como así también limitar la ayuda a los países pobres para que tomen medidas de austeridad.

Las migraciones pueden producirse por guerras, persecuciones, catástrofes naturales o la búsqueda de nuevas oportunidades.

El Papa advierte que «las migraciones constituirán un elemento determinante del futuro del mundo» y sin embargo hoy están afectadas por la pérdida de un sentido de «responsabilidad fraterna» sobre el que se basa la sociedad civil.

La conmemoración del día de la lealtad, tradicionalmente ligada a la gran movilización obrera del 17 de octubre de 1945 que exigió la liberación del entonces coronel Juan Domingo Perón, puede también pensarse como un momento bisagra para el reconocimiento y la participación política de comunidades de migrantes antes excluidas.

De los textos de Sarmiento y Alberdi, incentivando la inmigración europea, que traerían la “civilización”, al “crisol de razas” y “polo latino de América”, proyectado por la generación del ’80, el tema fue central para los organizadores de un Estado Nación en formato república liberal oligárquica.

Discursos mediantes, la exigencia de mejoras laborales y el agrupamiento de los inmigrantes en mutuales y sindicatos, originó la respuesta del patriciado con expulsiones y represión policial.

El tan mentado “arcoíris étnico” y tolerancia social escondió un racismo latente que se visibilizó en no pocas ocasiones en nuestra historia.

Fue el peronismo el movimiento que se abrió hacia un nuevo concepto de ciudadanía, propio de las sociedades modernas, caracterizada por la legitimidad a las diferentes identidades y resaltando la diversidad cultural de la sociedad argentina.

Fue Perón con su habilidad política quien pudo superar la dicotomía inclusión-exclusión para dar nuevos matices a la participación política.

Mientras que en los Estados Unidos, sociedad ampliamente racializada, se vela la muerte de la primera mujer judía que sirvió en la Corte Suprema de Justicia, Ruth Bater Ginsburg o sorprenden las noticias de las asunciones en la Cámara de

Representantes de la primera mujer árabe-estadounidense Rashida Tlaib y de la descendiente de puertorriqueños Alexandria Ocasio Cortez, o aun antes que ellas en 2016, Ilhan Omar, de origen somalí, como la primera musulmana practicante en conseguir un escaño.

En nuestro país, a modo de ejemplo, la primera mujer diputada de origen árabe-argentino fue electa en 1951, fue Esther Mercedes Fadul, hija de libaneses nacida en Ushuaia, quien representó a Tierra del Fuego hasta el golpe del ’55.

Como así también se puede destacar la confluencia entre Berta de Guerchunoff, líder de la Organización Sionista Femenina Argentina, y Eva Perón para enviar cargamento de ropa y medicina a la población israelí.

Volviendo a la jornada del 17, que habrán pensado los comerciantes de origen judío, los artesanos siriolibaneses y los tintoreros japoneses, por ejemplo, de aquel “subsuelo de la patria sublevado”, como escribió Raúl Scalabrini Ortiz?

Lo miraron extrañados, sintieron rechazo o se acercaron al verse representados?

Hay testimonios de inmigrantes que abrazaron nuestra bandera por primera vez sintiendo que por fin era suya y que eran parte, siguiendo a Scalabrini, del “cimiento básico de la nación que asomaba”.

En resumidas cuentas, los 75 años del 17 de octubre de 1945 pueden ser conmemorados desde distintos puntos de vista, y si hubo políticas de Estado en las que avanzó la Argentina fue en la creación de una ciudadanía multicultural y multirreligiosa

Ello se debió en gran parte, al peronismo, aquel, como sentenció Scalabrini, que nació “vibrando sobre la plaza de nuestras libertades, pleno en la confirmación de su existencia”.

 

  • Licenciada en Ciencia Política – UBA