Protagonista del 17, fue uno de los fundadores del partido Laborista y, posteriormente, cumplió su rol como diputado nacional del ’46 al ‘52.

EL 17 DE OCTUBRE VISTO POR UNO DE SUS PROTAGONISTAS: ALCIDES MONTIEL

Por Pablo A. Vázquez

Si para muchos el 17 de octubre de 1945 fue el triunfo de la barbarie, donde “en el centro de Buenos Aires, porteños de punta en blanco se paraban en las aceras y miraban embobados la invasión.

Por Pablo A. Vázquez*

NAC&POP

16/10/2020

Si para muchos el 17 de octubre de 1945 fue el triunfo de la barbarie, donde “en el centro de Buenos Aires, porteños de punta en blanco se paraban en las aceras y miraban embobados la invasión.

Los intrusos de cabello y piel oscura vestían overoles y otros tipos de ropa de trabajo” – tal como graficó Joseph Page en su obra sobre Perón -, para otros la valoración fue satisfactoria, al punto de considerar el mexicano José Vasconcelos que “los argentinos efectúan el 17 de octubre la primera aportación política de contenido universal”.

Se suma a la incomprensión inicialmente señalada el aporte de Fermín Chávez, refiriendo que “alguna vez Ernesto Sábato contó su conversación con Victoria Ocampo, quien le preguntó acerca del 17 de octubre: qué había sido.

El autor de El Túnel apeló a una comparación con hechos prestigiosos de la historia europea. “¿Te acuerdas de la Revolución Francesa – le dijo – y de la acción de los sans culottes en las calles de Paría? Bueno, Victoria, eso se repitió en Buenos Aires en 1945”.

Y la fundadora de Sur al punto comentó: “Con razón siempre me resultó sospechosa la Revolución Francesa”.

Para los que valoran positivamente esa jornada, de la que se cumplen su 75 aniversario, donde el pueblo con “las patas en la fuente” fue protagonista, la sumatoria de testimonios y vivencias aportan el tono del sentir profundo de aquello que participaron activamente y vieron nacer al peronismo como movimiento nacional.

Uno de ellos fue Alcides Montiel.

Dirigente sindical de extracción socialista, fue quien impulsó la Sociedad de Resistencia de Obreros Cerveceros de la Quilmes y Anexos en 1932; luego Secretario General de la Federación de Obreros Cerveceros y Afines, miembro del primer Comité Central Confederal en 1939, luego Secretario Adjunto en 1943 y Secretario General de la CGT del ‘44 al ‘45.

Se vinculó estrechamente con Perón en la Secretaria de Trabajo y Previsión, al punto que Félix Luna lo menciona como uno de los organizadores del acto del 9 de octubre a la noche, la primera reunión de sindicalistas para responder al desplazamiento de Perón de sus cargos, y que constituyó la delegación de enlace con Perón que organizó el acto de despedida al día siguiente.

Protagonista del 17, fue uno de los fundadores del partido Laborista y, posteriormente, cumplió su rol como diputado nacional del ’46 al ‘52.

Su testimonio fue rescatado en el Boletín de Difusión Interna para el Encuadramiento de la Juventud Peronista n° 6, del 5 de diciembre de 1973, que expresaba a la Escuela de Capacitación de Encuadramiento, organización de cuadros peronistas de valorable trayectoria.

En dicha edición se publicó las palabras de Montiel como invitado a los cursos que desarrollaban.

«Yo soy un obrero que trabajé más de veinte años en la Cervecería Quilmes, en la ciudad de Quilmes.

Me incorporé a la CGT como miembro de Comité Confederal… En el año 43 se produce la revolución del 4 de junio de ese mismo año, en un momento en que la clase obrera estaba completamente dividida y debilitada…

En ese momento se planteaba para la clase trabajadora un problema : una revolución encabezada por militares.

Y el movimiento obrero argentino tenía muy malos recuerdos de los militares en el campo obrero.

De manera que todos los hombres viejos del movimiento obrero estaban en contra…

Pero el gobierno empezó a trabajar, y se creó la Secretaría de Trabajo.

La Secretaría de Trabajo fue un bicho que asustó a mucha gente; se decía que era el vehículo por el cual el gobierno iba a someter a la clase trabajadora…

Nos acercamos a la Secretaría de Trabajo, y a colaborar con ella.

Esa primera comisión que se formó en el local de los Tranviarios estaba encabezada por don Ramón Seijas como Secretario General, que todavía vive (1973), que era del gremio Tranviarios Automotor.

Yo era secretario adjunto.

(…)Los señores patrones tenían que firmar convenios por los cuales tenía garantías el obrero, en accidentes de trabajo, en enfermedades, y se escandalizaron…

Jubilación no tenía nadie en este país.

Los únicos que tenían jubilación eran los del Estado y los ferroviarios…

El resto del proletariado no tenía jubilación (…)

Se produce la detención del Coronel Perón, y se inicia un movimiento de que sí y de que no, de titubeos, la CGT en ese momento ya estaba de nuevo en manos de la Unión Ferroviaria… que fueron a ver al General Avalos, Ministro de Guerra en ese momento.

Fue µno de los que mandaron a detener al Coronel Perón.

Y bueno, ellos estaban en la duda, porque Avalos les había prometido una serie de cosas…

Ahora, en ese ínterin de vacilaciones y cosas, nosotros hicimos una reunión en la ribera de Quilmes, en un local de los Cerveceros, un campo de deportes.

Había una cantidad de dirigentes de la Capital Federal y de la provincia, para declarar la huelga general ya que la CGT no la declaraba.

Y la declaramos para el día de 18 de octubre.

La Confederación General del Trabajo, después de muchos titubeos, también declaró la huelga general para el de 18 de octubre.

Y la huelga salió el 17 de octubre.

Fue un acontecimiento que nadie puede explicar con exactitud.

Porque la gente salió el 17 de octubre, un día antes de la fecha fijada por la central obrera, y por otro grupo de hombres que nos reunimos al margen de la central obrera.

La gente desbordó, pasó por encima de la dirección, de los dirigentes.

Ese movimiento del 17 de octubre nadie puede decir yo lo hice: lo hizo el Pueblo movido por un instinto propio y por una voluntad propia. Salió por Perón.

La gente hablaba solamente de Perón. Perón fue el que movió las masas con ese poder invisible que sigue ejerciendo sobre la masa trabajadora.

¿Cómo?

Nadie puede explicarlo tampoco, porque nadie sabe; pero la gente salió a la calle, y se paró los ferrocarriles, se paró los transportes y se paró las fábricas, se paró todo el mundo.

La gente caminaba para la Plaza de Mayo.

Pero sin dirigentes. Que dicen que Cipriano Reyes hizo, que los otros hicieron, que los de más allá hicieron más: no es exacto.

Era un Pueblo atrás de Perón, y una vez que estuvo en la plaza no quería salir de la plaza. Intentaron decirle una cosa, otra, pero el Pueblo no quiso salir de la plaza hasta que no apareciera Perón.

Entonces lo trajeron a Perón de donde estaba, y hasta que Perón apareció, después el pueblo se fue.

Esa es la historia, más o menos a grandes rasgos del 17 de octubre.

Nadie puede arrogarse la paternidad de ese acto del Pueblo”.

El fragmento del testimonio sobre el 17 lo podría cerrar con esta expresión de Montiel: “El 17 de octubre es el nacimiento de una criatura y resultó muy linda, sana, robusta.

Como consecuencia muchos se arrojan la paternidad del chico. Pero esa criatura tiene un solo padre, como debe ser: es el Coronel Perón”.

Mujeres y varones vivieron una jornada única que hoy, a 75 años de su concreción, marca un ejemplo para el compromiso, sobretodo en este tiempo de crisis económica heredada, cruzado por la pandemia, movilizaciones opositoras y ataques mediáticos.

Uno apoya lo que siente propio y que sabe que pone voluntad, que convoca a una causa colectiva con pasión, solo así se puede recuperar una iniciativa política que hoy asemeja deslucida, más allá de restringir las reuniones para evitar contagios de coronavirus.

Que este 17 nos encuentre con el recuerdo de una Argentina que nació más justa, libre y soberana, la cual hay que reafirmar permanentemente.

PAV/

 

*Licenciado en Ciencia Política; Docente de la UCES; Secretario del Instituto Nacional Juan Manuel de Rosas