Luis D’Elía: “Si hoy hay llamado telefónico de Maduro y Alberto, seguramente atrás están las manos de Cristina Kirchner y de Cuba"

MADURO – ALBERTO – CRISTINA

El dirigente kirchnerista expresó su enojo por el apoyo del gobierno argentino a la resolución de la ONU que condenó las violaciones a los derechos humanos en Venezuela: “Repudio ese voto, me duele y me violenta, pero no dejemos que la política internacional nos divida, no le hagamos el juego a la derecha reaccionaria que quiere que nos rompamos”

 

 

Infobae

Política

7 de Octubre de 2020

 

El voto del gobierno argentino en el Consejo de DDHH de la ONU, que condenó las violaciones de los derechos humanos en Venezuela, desató una nueva tormenta interna y provocó un enorme malestar en el kirchnerismo, que a través de diversas voces hizo conocer su descontento y tuvo en Luis D’Elía a un inesperado vocero que anunció que hoy habrá una comunicación relevante entre presidentes para limar asperezas.

“Estoy seguro de que hoy vamos a tener una buena novedad… me contó un pajarito que hoy va a haber un encuentro telefónico público entre Alberto Fernández y Nicolás Maduro”, adelantó el dirigente social esta mañana en su programa de radio. “Ojalá sea un encuentro fraternal y pasemos a ver que esa declaración errónea, que le hace el juego a lo peor de la derecha continental, en definitiva es un episodio que lo va a ordenar la historia inmediata”, apuntó.

De inmediato, D’Elía señaló directamente a los gestores/impulsores del encuentro: “Si hoy hay un llamado telefónico de Maduro y Alberto, seguramente atrás están las manos de Cristina Fernández de Kirchner y de Cuba, esa Cuba revolucionaria que ilumina el continente. Algo conozco de estos temas…”.

Antes, en su columna editorial, el referente kirchnerista había expresado su molestia por la postura del gobierno argentino en la ONU: “Repudio ese voto, cómo no lo voy a repudiar… me duele y me violenta. Yo que pude ver a Néstor Kirchner y a Hugo Chávez construir los más fabulosos escenarios antiimperialistas que hayamos visto jamás, de haberlo visto a Néstor decirle a Bush ‘No pasarán’, cómo no me va a doler este voto, me duele en el alma…”.

De todos modos, el dirigente social pidió “mesura y responsabilidad” ante un tema tan delicado: “Les pido a los compañeros y compañeras, que están enojadísimos y dolidos, que no nos divida la política internacional porque las amenazas son grandes”.

Ojalá hoy un llamado de Alberto con Maduro ayude a ordenar las cosas. Esa condena en el consejo de DDHH tiene solamente un valor simbólico desde lo político, que no es menor, pero es simbólico. El apoyo (de Alberto Fernández) a Evo Morales y a Rafael Correa en Ecuador es material, el acuerdo con China es super material y esos definen alianzas de otro tipo”, diferenció, en un esfuerzo para llevarle tranquilidad a la militancia.

En concreto, D’Elía se refería al inminente anuncio de un acuerdo con Xi Jinping para que Argentina participe en la ruta de la seda. Y al respaldo que el gobierno nacional les está dando a los candidatos que representan a los ex presidentes de Bolivia y de Ecuador.

“Les pido que nos saquemos el balde de la cabeza y veamos toda la cancha: además de lo de China, se están sosteniendo peleas en la región que son buenas de cara a futuro porque si recuperamos Ecuador y Bolivia, más México, Argentina y Cuba, es otro el contexto”, se ilusionó el referente K.

“Alberto Fernández hoy apoya decididamente al grupo político de Rafael Correa en Ecuador, es indispensable que ese espacio gane las elecciones. Y (Jeanine) Áñez -presidenta de Bolivia- acaba de acusar a nuestro presidente de apoyar a Evo Morales e inmiscuirse en las elecciones. Es importante que ellos (sus espacios) ganen para recuperar espacio en la región”, remarcó.

En el tramo final de su editorial, D’Elía insistió con la necesidad de ser prudentes: “Sé que es difícil y para mí es mas fácil batir el parche de la desunión y troskearla en el mal sentido, maximizando el conflicto, pero no quiero hacer eso sino hablar con responsabilidad. Si nos dividimos, vienen ellos con el Plan Cóndor 2.0 para llenar América Latina de miseria en nombre de la libertad”.