La película de Jeff Orlowski puso en la mira a la red social de Mark Zuckerberg.

EL DILEMA DE LAS REDES SOCIALES

El dilema de las redes sociales se convirtió en un éxito de Netflix al denunciar el funcionamiento adictivo y políticamente peligroso de las diferentes redes. Una de las plataformas aludidas, Facebook, respondió con un documento en el cual se propone refutar siete de los argumentos utilizados en la película documental. Otro punto polémico acerca de su funcionamiento, desnudado por sus propios programadores, es la incidencia de las redes en las elecciones.

 

 

Página 12/ SOCIEDAD

02 de octubre de 2020

Imagen: AFP

El dilema de las redes sociales se convirtió en un éxito de Netflix al denunciar el funcionamiento adictivo y políticamente peligroso de las diferentes redes. Una de las plataformas aludidas, Facebook, respondió con un documento en el cual se propone refutar siete de los argumentos utilizados en la película documental.

La red social fundada por Mark Zuckerberg sostiene que el documental dirigido por Jeff Orlowski «cae en el sensacionalismo», ya que ofrece «una visión distorsionada de cómo las redes sociales funcionan como chivo expiatorio de problemas complejos en la sociedad». Conviene recordar que «El dilema» está construido alrededor de los testimonios de importantes ex empleados y ejecutivos de las principales redes, entre ellas Facebook.

La adicción de las redes

El documento sostiene que Facebook no genera adicción y que «se construyó el producto para crear valor». En tal sentido, sostiene que en 2018 se decidió no darle cabida a videos viralizados en el feed y que por eso se cambió el ranking. En consecuencia, afirma, bajó el consumo de la red social. «No es lo que haríamos si quisiéramos un mayor consumo», sostiene la plataforma.

El usuario es el producto

En segundo lugar, niega la idea de que el usuario sea el productoEl dilema de las redes sociales subraya que la gratuidad del servicio implica que los usuarios son el producto. La empresa aseguró que la publicidad es la que financia el sitio y eso garantiza la gratuidad. «Este modelo permite que pequeños negociantes y emprendedores crezcan y compitan para conseguir más clientes». Facebook afirma que no comparte información de los usuarios y que estos pueden remover los avisos si así lo desean.

El misterio del algoritmo

El tercer punto en cuestión es el algoritmo. Facebook dice que no está «loco» y que permite que la plataforma sea «relevante y útil». De hecho, remarcó, que Netflix también usa algoritmo «para saber a quién le puede interesar El dilema de las redes sociales y le ofrece verla». Y añadió que «usamos el algoritmo para mostrar contenido que puede ser relevante para las personas, ya sean posteos de sus amigos o avisos».

La privacidad

En cuarto lugar, la empresa dice que «hacemos esfuerzos para mejorar la privacidad» de la gente y sostiene que «hicimos grandes cambios el último año» y «le dimos control a la gente sobre cómo manejar su información».

Además, afirma que «tenemos a miles de personas trabajando en proyectos sobre privacidad». El documento añade que «al contrario de lo que dice la película tenemos políticas que prohíben que nos envíen información sobre la gente como números de seguro social». También dice que «tomamos medidas para prevenir el uso de información sensible en nuestro sistema» y que la empresa hizo un llamado público a que haya regulaciones.

La polarización

Respecto de la acusación de fomentar la polarización, la empresa asegura que toma medidas para evitar que haya contenidos que lleven a eso. «La verdad es que el populismo y la polarización existen desde antes de Facebook y otras plataformas». Agrega que «la mayoría del contenido que se ve en Facebook no lleva a la polarización», y que ese tipo de contenidos «son una minoría y no representan la mayoría de las historias» que se ven en la red. Asimismo, dice que redujo la cantidad de contenido de tipo.

Las elecciones

Otro punto polémico acerca de su funcionamiento, desnudado por sus propios programadores, es la incidencia de las redes en las elecciones. Facebook reconoce que «hubo errores en 2016» en el proceso electoral norteamericano y remarca que «desde entonces hubo esfuerzos para que no haya gente que use Facebook con la idea de interferir en las elecciones».

La empresa dice que eliminó más de 100 mil piezas en Facebook e Instagram que eran violatorias de los principios de no interferencia en asuntos políticos. Reivindicó la creación de Ads Library en 2018, que hace visibles todos los avisos en la red social y valoró el esfuerzo por impulsar a la gente a votar y evitar que la plataforma sea usada «para proclamar una victoria prematura o para deslegitimar al vencedor desconociendo resultados oficiales».

La desinformación o fake news

Finalmente, la compañía con sede en California se refiere a la desinformación. Facebook manifiesta que «luchamos contra las fake news e impulsamos que haya grupos  que sirvan para chequear datos», y agrega que «es falso que nos beneficiamos de informaciones falsas y que las permitamos».

Afirmó, además, que tiene una red de 70 grupos dedicados al chequeo y que las noticias etiquetadas como falsas se denuncian en el News Feed. «La desinformación tiene un gran potencial para llevar a la violencia», sostiene la empresa, que dice combatirla, incluso en lo referido al coronavirus.

«No queremos discursos de odio en nuestra plataforma y luchamos para removerlos, pese a lo que dice la película». Así, afirman, haber sacado 22 millones de piezas en el segundo trimestre de este año, lo cual «representa un 94 por ciento del material denunciado» por los usuarios.

«Sabemos que nuestro sistema no es perfecto y no vamos a permitir que se desparramen discursos de odio en la red», concluyen.