Las ramificaciones del espionaje ilegal macrista no se detienen. Surgen hallazgos diarios.

LA AFI MACRISTA HIZO ESPIONAJE ILEGAL EN LAS ELECCIONES DE 2017

Por Ari Lijalad y Franco Mizrahi

El juez federal Alejo Ramos Padilla (FOTO) reveló un nuevo entramado de inteligencia clandestina que involucra a la exSIDE. Infiltraciones y seguimientos a opositores.

Por Franco Mizrahi y Ari Lijalad

El Destape

24/09/2020

Este jueves se conoció que la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) al mando de Gustavo Arribas y Silvia Majdalani montó bases en la provincia Buenos Aires para hacer espionaje político, sobre todo, en el marco de la campaña electoral de 2017.

Constan operativos en actos de CFK, infiltraciones en movimientos sociales y tareas de inteligencia sobre el Frente de Izquierda y otras organizaciones políticas, sociales y gremiales.

El juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla, reveló todo este entramado a partir de profundizar en un legajo que involucraba a un alto directivo de la AFI en el D’Alessiogate.

“Se hallaron documentos e informes de inteligencia que dan cuenta de la utilización de las denominadas ‘BASES AMBA’ de la Agencia Federal de Inteligencia para llevar adelante espionaje político”, escribió Ramos Padilla en una resolución de 342 páginas.

“En efecto, de una simple lectura de los documentos relevados se desprende que, durante el año 2017, las delegaciones AMBA recopilaron, produjeron, analizaron y distribuyeron información de tipo político vinculada a las elecciones de medio término que se desarrollaban en la provincia de Buenos Aires”, agregó.

De acuerdo a la pesquisa, la AFI macrista expandió de 3 a 9 sus bases de operaciones en la provincia de Buenos Aires y desde allí realizó el “monitoreo de las actividades de campaña electoral de los partidos políticos opositores, en los diferentes distritos de la provincia de Buenos Aires, con miras a las elecciones desarrolladas en el año 2017”.

Se trata de los comicios legislativos en los que participó Cristina Fernández de Kirchner como candidata a senadora.

Espionaje ilegal

Espionaje: indagatoria para Arribas y Majdalani por las elecciones 2017

El jefe del proyecto AMBA –que funcionó de manera oficial entre abril y diciembre de 2017- fue Pablo Pinamonti, quien había sido indagado en el marco del D’Alessiogate.

Al profundizar sobre su rol, Ramos Padilla solicitó información a la intervención de la agencia de inteligencia y se encontró con todo este entramado ilegal.

“Se pudo observar que las actividades de inteligencia desplegadas por las bases dependientes de Pablo Pinamonti, se enfocaron en obtener información personal de los ciudadanos que convocaban a actividades proselitistas, la identidad de las personas que asistían a dichos eventos, los vehículos en los que se trasladaban y los perfiles de redes sociales desde los que se convocaban a estas actividades o actos políticos”, describió el magistrado.

Y apuntó directamente contra la jefatura de la exSIDE: “Resulta lógico deducir la existencia de órdenes generales y programáticas directas recibidas desde la superioridad para coordinar estas tareas de inteligencia con objetivos electorales”.

Es más: “Se produjeron informes de inteligencia dirigidos en forma directa a la Subdirección de la Agencia en los que se informaban, con una periodicidad diaria, las actividades de campaña que se desarrollaban en los diferentes distritos electorales del Gran Buenos Aires”.

La subdirectora de la agencia era Majdalani.

Ramos Padilla también resaltó que la “duración del Proyecto AMBA coincidió precisamente con aquel en que se desarrollaron la campaña electoral y las elecciones de medio término del año 2017”.

Un dato que a la luz de los documentos que ahora se hicieron públicos no parece una coincidencia azarosa.

Por ejemplo, “se destaca una serie de informes que comienzan en agosto de 2017, en las semanas previas a las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), y atraviesan toda la campaña, hasta las elecciones generales de octubre de ese año”.

“Teniendo en cuenta estos objetivos de reunión de información de interés político–electoral, no resulta casual que a la estructura histórica de la AFI en el territorio bonaerense (Bases La Plata, Mar del Plata y Bahía Blanca) se le sumaran hacia finales de 2016 y comienzos de 2017, las seis BASES AMBA, dispuestas estratégicamente a lo largo del territorio más densamente poblado del país y que representa el 38% de la masa electoral nacional”, consideró el juez.

Esas bases se desplegaron por: Morón (Base Haedo), San Martín, Quilmes, Pilar, La Matanza y Ezeiza.

Esta última estuvo a cargo del imputado Ricardo Bogoliuk, procesado en el marco del D’Alessiogate.

Era el jefe del espía ilegal Marcelo D’Alessio, quien también operaba por la zona de Ezeiza.

La excusa que entonces dio el macrismo fue que se instalaban para combatir delitos federales complejos como el narcotráfico.

Lo mismo dijo Pinamonti en su indagatoria pero “se ha podido constatar que, como consecuencia de esas labores de inteligencia criminal puestas de resalto por Pinamonti, únicamente se formalizaron escasas causas penales en el Poder Judicial, las que en su mayoría no arribaron a resultados positivos y fueron archivadas y en las que, además, la Agencia Federal de Inteligencia realizó limitados aportes durante las investigaciones”.

“Si bien para el discurso público se crearon para investigar delitos federales complejos como el narcotráfico o la trata de personas, como veremos, en la práctica se utilizaron casi exclusivamente para realizar espionaje interno de tipo político”, indicó Ramos Padilla, quien no dudó en hacer un paralelismo entre esta estructura de la AFI, que contó con expolicías bonaerenses, y la DIPPBA.

AL/FM/