Las últimas noticias acerca de que el Fondo Blackrock maneja prácticamente la Reserva Federal da cuenta de la magnitud de la privatización del poder mundial.

ACUARELA

Por Miguel Ángel De Renzis

Blackrock es el principal accionista del Banco Galicia, es el segundo inversor en el Banco Macro, el segundo inversor en el Banco Santander, el tercer inversor en el Supervielle, posee acciones de YPF, de Edenor, de Telecom, de Transportadora de Gas del Sur, de la Central Puerto Nuevo, de Pampa Energía, de Irsa, de Loma Negra, entre otras.

 

 

Por Miguel Ángel De Renzis

31/08/2020

 

Jorge Cesarsky Goloinstein nació en Buenos Aires en 1927, en un hogar judío, pese a lo cual él lucía un crucifijo, se declaraba nacionalista, militante de la Alianza Libertadora Nacionalista, y enemigo declarado de José Lopez Rega.

Alternó su vida entre nuestro país y España. Vinculado a los servicios de inteligencia, se identificaba con el peronismo y se declaraba católico y anticomunista.

Cierto día me ofreció una reunión con el embajador de la URSS. No pude más que sonreírme y le pregunté si era en serio. Me dijo que sí, y que si quería, la hacíamos.

Dyúkarev Semyon Petrovich fue el embajador ruso entre 1972, final del gobierno de Lanusse, y 1978, durante la última dictadura de Videla.
Tanto Lanusse como Viola, como los militares del Proceso, tuvieron aceitadas relaciones con la Unión Soviética.

Cierto día de junio se hizo la reunión en la embajada. Después de hablar de la política errónea del partido comunista argentino en su vinculación con Perón, y de varias cosas de la política internacional, una pregunta que le formulé le molestó.

“Señor embajador, con qué moneda comercializan ustedes en el mundo…?
Respuesta: “Con el dólar, por supuesto”, a lo que le repregunté si no creía que al usar la moneda de su enemigo iban a terminar perdiendo la discusión.

Después de eso, la entrevista duró unos tres minutos más, y se dio por finalizada. Había dado en el clavo sin querer.

El final del comunismo en Rusia era un problema de tiempo.

Después de la segunda guerra el dólar reemplazó a la libra esterlina como moneda universal. La diferencia es que la libra estaba respaldada por el oro y el dólar es un papelito pintado de verde sin respaldo de ninguna especie, que emite la Reserva Federal, una gran imprenta que manejan doce bancos norteamericanos. Pero la novedad es la privatización de la economía mundial en manos de las corporaciones en las que los fondos de inversión juegan su batalla definitoria.

Las últimas noticias acerca de que el Fondo Blackrock maneja prácticamente la Reserva Federal da cuenta de la magnitud de la privatización del poder mundial.

Laurence Fink conocido como Larry, y Robert Kapito aparecen como rostros visibles del fondo judeo-norteamericano más poderoso. Blackrock administra más de 7 billones de dólares y es 14 veces el PBI de la Argentina.
Supera incluso al PBI de Francia y Alemania juntas.

Este es uno de los que se sientan y negocian la deuda externa Argentina.
El dólar cuya circulación mundial es incalculable, se instaló de tal forma que las sociedades están convencidas que esa moneda vale más que cualquier otra, aunque no sea cierto.

El poder mundial de las corporaciones privadas, cuando lo necesitan, usa a los estados y a sus ejércitos. Así, la guerra pasa a ser otra etapa de la política por otros medios. Y toda guerra se maneja con objetivos económicos. A tal punto las cosas son así que en plena Unión Soviética, cuando los rusos invaden Afganistán, el entonces presidente yanqui Jimmy Carter decreta el boicot cerealero.

En agosto de 1977 la dictadura de Videla firma un acuerdo comercial con la Unión Soviética y Argentina le envía los cereales que los rusos necesitaban para alimentarse. Por eso, en la Sexta Conferencia de Países no Alineados, realizada en 1979 en La Habana, Fidel Alejandro Castro Ruz, conocido como Fidel Castro, invita a Videla a la Conferencia.

Luego de consultarlo con la Junta, mandan al Subsecretario de Relaciones Exteriores.

Por ese entonces, el partido comunista argentino, al igual que todos los partidos comunistas del mundo pro soviético, cubren a la dictadura genocida, porque Moscú hacia negocios en dólares por trigo, con la Argentina.

Por eso, el acuerdo alcanzado con los acreedores y con los fondos de la usura, pone en riesgo el futuro porque las corporaciones privadas y los fondos de inversión hace rato que montados en nuestras devaluaciones, se han quedado con el manejo de empresas argentinas.

Blackrock es el principal accionista del Banco Galicia, es el segundo inversor en el Banco Macro, el segundo inversor en el Banco Santander, el tercer inversor en el Supervielle, posee acciones de YPF, de Edenor, de Telecom, de Transportadora de Gas del Sur, de la Central Puerto Nuevo, de Pampa Energía, de Irsa, de Loma Negra, entre otras.

El presidente “reposera”, Mauricio Macri, se reunió dos veces con Larry Fink. Después de esas reuniones, la J.P.Morgan, que es la que marca el riesgo país, congeló los calificativos para no perjudicar el negocio del Fondo Blackrock, que también es dueño de la J.P.Morgan.

La influencia de este fondo de inversión en la Reserva Federal y sobre el tesoro norteamericano hizo que Macri consiguiera el préstamo más grande de la historia del Fondo Monetario, que lo timbearon entre sus amigos.

Aquel día en que al embajador ruso le dijimos que ellos comercializaban con la moneda del enemigo, nunca imaginamos que después del 1 a 1 de Domingo Felipe Cavallo, donde le sacamos cinco ceros al peso, hoy íbamos a estar permitiendo que en el mercado negro la gente pague 130 de los nuestros por 1 de los verdes.

 

…”Domina la moneda y dominarás al mundo…”

Una acuarela para terminar agosto.