Podes ver y escuchar el conmovedor mensaje de Marcelo Bielsa al Padre Julian Zinni

EL PADRE JULIAN ZINI ESTA VIVITO Y COLEANDO EN TODA SU MAJESTAD DE POETA

El reconocimiento del Senado Nacional en 2005 coincidió con el lanzamiento de “El árbol de nuestra identidad” y “Nuestro canto”, de Editora Patria Grande. En una entrevista habló de todo, de su vida, de la dictadura militar y de su faceta artística. Hizo un nuevo tema acerca de la pandemia. Anda coqueteando con ir al Comando Celestial mientras está vivito y coleando. ¿Un mate Padre?

Padre Julián Zini

P: -Su producción literaria parece ser la suma de vivencias. ¿Es así?

JZ:-Los libros son el trabajo nuestro de todos los días, de encontrarse con amigos, en especial con jóvenes que te piden tal o cual poema, y vos no sabés cómo darles una copia.

Entonces, con los amigos tuvimos la oportunidad de publicar estos libros muy rápido.

Creo que si un poema emocionó a alguien, tiene derecho a tenerlo.

Por suerte hay gente que, en este caso, multiplica y comunica con este servicio de la edición de un libro.

Para mí es cumplir con un pasado, una tarea que ya hice.

Por ejemplo “El árbol de nuestra identidad” reúne 30 ó 40 charlas que con gente amiga dimos para catequistas, maestros, docentes, jóvenes, encuentros diocesanos, como síntesis de la cultura; y cuando podemos lo hacemos con música, o sea que lo ilustramos con una canción.

Y este libro pone una canción vieja con una nueva, para decir, de alguna forma, que hemos asumido en nuestra tarea literaria lo que ya otros artistas hicieron hace 50 años.

CONMOVEDOR MENSAJE DE MARCELO BIELSA AL PADRE JULIAN ZINI

P:-Hace un tiempo visitó Ciudad del Este. ¿Cómo fue la experiencia?

JZ:-Actuamos en el Festival de la Triple Frontera; y las imágenes más claras son simbólicas y complementarias: la de Ciudad del Este con su realidad de far west posmoderno, y último fruto dramático y grotesco de este sistema de mercado, basado en la competencia y el dinero.

Ciudad del Este está mostrando lo que produce el imperio, pero allí cerquita la madre naturaleza, el Dios de la vida, nos pone un símbolo hermoso y sobrecogedor que nos trasciende, como es la Garganta del Diablo, en las Cataratas.

Que se traga toda el agua que viene de todos los lados, que no tiene fronteras, porque las fronteras se arman alrededor, son las fronteras las que dividen, mientras que el agua une.

Esta experiencia me marcó mucho y decidirá muchas de las cosas que diga en el futuro, porque en Ciudad del Este salíamos a la puerta del hotel donde parábamos y en la vereda de enfrente había negocios en los que, en cada puerta, había un señor con una ametralladora Itaka, incluso en los negocios más sencillos.

Parecía como si fuese un juego para niños.

Pero eran reales.

P:-En el homenaje dijo que había sido largo el camino pero que, finalmente, habían llegado. ¿A qué se refería?

JZ:-Durante el homenaje comentábamos con algunos amigos que hay distancias que van horizontalmente, y nosotros, en tres días, estuvimos en el interior y la capital de Corrientes, en Misiones, en Puerto Iguazú, en Brasil y en Ciudad del Este, por el Festival de la Triple Frontera, y en 24 horas estuvimos en Buenos Aires.

Esas son distancias horizontales, que se cuentan en kilómetros.

Pero hay una distancia en la cultura que no es ir de un pueblo a otro, de una comunidad a otra, sino que es de abajo hacia arriba, que tiene que ver con el pueblo y el poder, y eso no tiene tiempo para nosotros.

Entonces, la distancia entre los que están abajo y los que están arriba, a veces tarda y a veces llega muy pronto.

P:-¿Cómo reciben los argentinos que hable de la “triste guerra” por la Guerra de la Triple Alianza?

JZ:_La obra es un poema épico.

En un principio tenía ocho estrofas, era una forma de presentarnos… terminó teniendo 36, porque la gente nos decía: diga tal cosa, no deje afuera esto…la misma memoria colectiva nos fue llevando.

También hemos hurgado en el legado de la Tía Nerea, una mujer autodictada que fue una guía para el descubrimiento de nuestras raíces misioneras guaraníes.

Con el poema yo puse como un esqueleto.

Fue como decirle a la gente: nosotros hicimos este caminito, ahora vayan ustedes y hagan el suyo, porque hay cosas lindas para descubrir.

Así, fuimos anotando, y salieron las estrofas. Lo nuestro era una experiencia de recuperar la memoria y contarles a otros cómo desenterrar nuestros pies, y poder pararnos.

P:-Usted habla siempre en plural.

JZ:-¿Se refiere a la gente?

Hablo en plural, primero porque soy cristiano, y segundo porque quiero heredar ese patrimonio guaranítico de lo comunitario, que para mí es fundamental, es lo alternativo en el mundo.

Juan Pablo II fue profeta cuando dijo que el desafío de la Iglesia en el tercer milenio es mostrarle al mundo su esencia, que es la comunión, la comunidad.

Yo aprendí a ser cura por la gente que me enseñó a convivir, lo que aún no he logrado del todo porque tenemos metida una formación individualista terrible que es clerical, pero en las Comunidades Eclesiásticas de Base (en la década del 70) aprendí que cada uno es importante para el proyecto de Jesús de convivir y compartir.

P:-¿Cómo comenzó a investigar los orígenes del chamamé?

JZ:-Nosotros íbamos al campo con los músicos, o a la academia de baile de la Tía Nerea, que llegó a actuar en el Festival de Cosquín.

Esa experiencia nos enseñó a aprender de nuestro pueblo sobre los orígenes del chamamé, que saltó desde Europa a las misiones, donde los jesuitas lo usaron par evangelizar.

En la década del 70 había un teniente coronel santiagueño, Américo Daer, que vio nuestro trabajo.

Era el tiempo bravo, porque a mí me estudiaban todo el rato: lo que decía, lo que hacía.

Este hombre, muy nacionalista, cuando vio nuestro trabajo dijo: ustedes tienen que poner todo esto por escrito.

Nosotros le contestamos que para completar la información necesitábamos recorrer todos los pueblitos de nuestra provincia.

Y entonces el coronel nos puso a disposición un Unimog del ejército.

P:-¿O sea que nació de un trabajo antropológico?

JZ:-Nació de buscar por qué somos así.

Esa es la respuesta más sencilla.

De preguntarnos por qué hacemos cosas que nadie nos enseñó.

P:-¿Cuál es el objetivo de la difusión de sus libros?

Nuestros libros comienzan contando nuestra búsqueda de esa respuesta que todo el pueblo tiene: de por qué somos así, de por qué se ríen de nosotros o nos imitan, por qué nos distinguen todavía a los correntinos por las danzas, ó por qué hubo ritmos que, viniendo del otro lado del río Paraná, no cruzaron al Litoral.

Esa pregunta, por qué no cruzaron la zamba, la cueca o los ritmos del Noroeste, ya la respondió Don Carlos Vega, un estudioso de la música argentina.

No pudieron cruzar porque esta región guaranítica tiene la experiencia misionera de 150 años, y el guaraní logra zafarse de algunas experiencias coloniales, por lo que pudo vivir en paz en sus pueblos aunque fueron permanentemente incendiados, amenazados, atropellados por los paulistas, por culpa de ese mismo sistema que aún hoy viene perdurando.

El guaraní de nuestra región se caracterizó siempre por abrir las puertas de su casa y de su alma al extranjero.

P:-¿Usted cómo se define, a partir de esa mixtura de razas?

JZ:-Yo siempre me defino como correntino de las misiones, porque nací en esa región, donde por debajo somos de la vieja Corrientes, de las Misiones, con 150 años de catequesis hecha con música, con arte, que nos dio un patrimonio que se quiso tapar, destruir.

En la provincia de Misiones se hicieron los pueblos sobre las misiones jesuíticas, para olvidar y destruir.

Por eso fue tan importante para nosotros el chamamé en ese lugar del Senado donde nos homenajearon, que es también nuestra patria.

P:-¿Cuándo descubrió sus inclinaciones literarias o musicales?

JZ:_Desde los trece años hago versos, y tuve la suerte de tener en el Seminario un profesor que decían que había sido violinista en el Colón antes de hacerse cura, quien nos fue abriendo el camino de la literatura.

P:-¿Hay punto de encuentro entre la religiosidad y la cultura popular?

JZ:_Claro, lo que pasa que el seminario podaba, con su forma de ser, todo lo que traíamos de nuestra casa.

Por lo visto no pudieron podar todo, porque a mí la misma Iglesia, desde el Concilio Vaticano II, me hace valorar la forma de religiosidad de mis padres y de mi gente, que vivió el catolicismo popular.

P:-¿Encontró el punto en sus obras?

JZ:_Sí, fue una sola cosa.

Yo descubro en mi sacerdocio cómo trabajar la cultura de nuestro pueblo, que hay cosas sencillas que se pueden decir, especialmente en el interior del país, que tiene un corazón cultural que es su religiosidad y en su religiosidad tiene otro corazón que es la Virgen y los Santos.

El religioso perseguido y amenazado

Julián Zini nació el 29 de septiembre de 1939 en Paraje Centinela, Ituzaingó, Corrientes, y lo bautizaron en el cercano pueblo de San José, provincia de Misiones.

En la década del 70, Zini fue miembro de las Comunidades Eclesiásticas de Base de Corrientes, y sus superiores le recomendaron que abandonara el país, ante el peligro que corría.

Pero la gente, sus fieles, le impidieron marcharse.

Z:-“En aquellos años fuimos prohibidos.

No salían nuestras ediciones.

En Buenos Aires estaba nuestro amigo Virgilio Expósito, que quería hacer algo con lo nuevo que nosotros hacíamos, y no pudo.

Gracias a Dios no estuve preso.

«Me querían obligar a irme del país pero me quedé”, contó el sacerdote.

Al tiempo que comentó que la gente lo obligó a quedarse.

“El día en que mi obispo iba a decidir que me fuera porque la cosa estaba cada día peor y quería que me fuera de Corrientes, como había ocurrido antes con dos sacerdotes, Camossi Barrios y Jorge Torres, de las Ligas Agrarias, recibí dos cartas de la gente.

Una decía ‘si el pastor desaparece el rebaño se dispersa, como nos enseñó Jesús’.

La otra me recordaba: ‘Usted que siempre estuvo con nosotros y vio lo que hacemos en la chacra, sabe que a la chacra hay que cuidarla todos los días, y si usted se va esto va a quedar desierto’”, señaló.

Además confesó que con esas cartas fue a ver al obispo y que se las leyó.

De este modo “quedé en manos de la Virgen y de la gente”.

Sus temas se hicieron muy populares en todo el país a mediados de los ’80, especialmente a partir de la producción discográfica de grupos chamameceros renovadores como Los de Imaguaré y Reencuentro, como en la actualidad con el grupo Neike Chamigo.

De su producción pueden destacarse los chamamés Avío del alma y Memoria de la sangre, con Julio Cáceres; Camba Caridá, con Edgar Romero Maciel; La tierra no tiene dueño, con Mario Velázquez; Soy lo que soy, con Blas Martínez Riera; Tapera de mis recuerdos, con Joaquín Sheridan; Guitarra chamamesera, Soy, con Nicolás A. Niz: Como mi gente, con Oscar Mambrín; La Valija, Soy Región, Chamamesero, Atardeciendo, Herencia, La jaula, Amarillo, el rasguido doble María de Itatí, con Mario Boffil; Provinciano desterrado, Niña del Ñangapirí, Viejo peón, María de los lapachos, Junio y tu Adiós, con Ricardo Gómez; Nuestro Canto, Pimpollo, Confesión, con Mateo Villalba, entre muchos otros, como los más destacados.

El poema Pimpollo alcanzó gran difusión en los últimos años recitado por Omar Cerasuolo desde Radio Nacional Buenos Aires, cuyo primer intérprete fue el músico rosarino Toto Semhan.

Es autor y compositor de los chamamés Compadre, qué tiene el vino, Qué triste y qué lindo, Antonio Gil, Cambá Violín, Tierra prometida, y del rasguido doble Mi niño chiquito, entre otros.

Julián Zini, quinto de siete hermanos, hijo de Leoncio Gerónimo y Celia Gallardo, vivió su infancia en Paraje Cambaí, en Monte Caseros, Corrientes, a orillas del Río Miriñay, antiguo puesto de las Reducciones Jesuíticas.

Realizó estudios de Filosofía y Teología en el Seminario Menor en la ciudad de Corrientes, y los completó en el Seminario Mayor de La Plata, Buenos Aires.

Ordenado sacerdote en 1963 por Alberto Devoto, primer obispo de Goya, fue consecutivamente cura párroco en las ciudades de Mercedes, Curuzú Cuatiá y Goya, Corrientes.

En 1967 formó parte del Movimiento de Sacerdotes del Tercer Mundo junto a Miguel Ramondetti, Osvaldo Catena, Domingo Bresci, Luis Farinello, entre otros.

Actualmente es Vicario episcopal para la Cultura del Obispado de Goya, con destino en la parroquia San José Obrero, de la misma ciudad.

En los últimos años realiza giras artísticas por los pueblos del interior de las provincias de Corrientes, Chaco, Formosa, Misiones, Santa Fe y Entre Ríos, dando charlas y recitales tendientes a crear conciencia respecto a la preservación patrimonial y defensa de las riquezas naturales de la región.

Aquí, su prédica acerca de la importancia del Acuífero guaraní, de las aguas del Yberá, de los ríos Paraná y Uruguay, es acompañada por diversos artistas populares como Teresa Parodi, Antonio Tarragó Ros, León Gieco, María Ofelia, entre muchos más.

León Gieco y Antonio Tarragó Ros le dedicaron el conocido schottis Paí Julián, grabado en el disco De Ushuaia a la Quiaca.

Desde 2002 anima encuentros artísticos junto a Mamerto Menapace y Luis Landriscina, algunos de ellos a beneficio de la Fundación Favaloro (Reconquista, Santa Fe, 2003; Teatro Ópera, Buenos Aires, 2004; Cosquín, Festival Nacional de Folklore, 2005 y 2006).

En septiembre de 2005 recibió un tributo a su trayectoria en el Salón Azul del Senado de la Nación, en homenaje a su labor en el campo de la cultura popular, junto al investigador y músico Pocho Roch.

Obras publicadas:
Ñande Roga, La Pura y limpia Mamá Ama de Itatí, Ñande Rekó (Ediciones Camino Real, de Milcíades Aguilar, Corrientes).

Camino al Chamamé (Camino Real), La Cruz Gil (Camino Real) y Memoria de la Sangre (Ediciones del Paiubre, 1983; Editora Patria Grande, Buenos Aires, 2006) en colaboración con Julio Cáceres, Páiz, Avellanal y otros.

Nuestro Canto: antología de poemas. (Editora Patria Grande, Buenos Aires, 2005).

El Árbol de nuestra Identidad (Editora Patria Grande, Buenos Aires, 2005).

Avío del alma. (Editora Patria Grande, Buenos Aires, 2006).

Memoria de la Sangre. Tomo I (Editora Patria Grande, Buenos Aires, 2006).

CHAMAMÉ. Un modo de ser (Editora Patria Grande, Buenos Aires, 2007).

Memoria de la Sangre. Tomo II (Editora Patria Grande, Buenos Aires, 2008).

Discografía:

María Itatí. Cassette

Signo de esperanza. Cassette

Dios con nosotros. Feliz Navidad. Compacto

Algo lindo está naciendo. Compacto

Neike Chamigo. Compacto

Soy Región (junto al grupo Neike Chamigo). Compacto

Avío del alma (junto al grupo Neike Chamigo). Compacto

Así cuenta, canta y reza nuestro pueblo (junto a Luis Landriscina, Mamerto Menapace y el grupo Neike Chamigo. Teatro Ópera, julio de 2004). Compacto doble

Iglesia y Comunión . Compacto

JULIÁN ZINI CONTINÚA SU TRATAMIENTO AMBULATORIO

El Territorio

04/08/2020

El sacerdote y cantautor chamamesero Julián Zini finalmente fue dado de alta el fin de semana luego de atravesar una internación como consecuencia de una afección oncológica por la que debió ser asistido en la ciudad de Corrientes, según detallaron medios de dicha localidad.

Luego de dos semanas, Zini recibió un alta médica transitoria y fue habilitado a permanecer con tratamiento ambulatorio en un domicilio cercano al centro asistencial, informó al sitio web El Litoral el director ejecutivo del Hospital Vidal, Horacio Sotelo.

“El paciente tuvo una mejora sustancial y evolucionó con medicación administrada por vía oral, con lo cual se pudo otorgar el alta”, explicó el profesional.

Zini permanece ahora en la casa de un familiar que reside en cercanías del centro de salud, donde continúa la evolución “de muy buen ánimo”, indicó Sotelo.

Además de mantener en vilo a todos sus seguidores de la región, en un sentido mensaje incluso el técnico argentino Marcelo Bielsa le deseó una pronta recuperación al padre Julián.

“Estoy acá en Inglaterra y quería mandarle un mensaje para transmitirle toda la energía y toda la fuerza que sentimos los que admiramos su obra”, comenzó el video grabado por el actual DT del Leeds United.

En ese material, Bielsa indicó que “es justo que usted reciba en forma de devolución lo que nos ha dado a todos los que nos hemos emocionado con sus letras y con toda su arte. Yo sé que el pueblo chamamesero tiene una infinidad de cosas que agradecerle”, y agregó: “He escuchado algunas letras suyas conmovedoras”.

En tanto el propio sacerdote, horas antes de conocerse su alta, difundió un audio con un recitado de su autoría bautizado ‘Chaque’, en el que remarca el tiempo que se está viviendo por la pandemia y la necesidad de ser solidario.

“Quién iba a decir, chamigo/ que algo así podría pasar/Quién inventó esta pandemia/ y su triste mortandad//¿La madre naturaleza/ o la misma humanidad?/Pensalo, pensalo y no tengas miedo/que es la peor enfermedad/Sí, señor, me quedo en casa/para cuidarme y cuidar a los míos/y al que pase la misma necesidad/No hay mal que por bien no venga/dice un antiguo refrán,/necesito reaprender un poco de humanidad”,

Así arranca la letra.

Julián Zini está vivito y coleando, coqueteando con ir al Comando Celestial.