Seis años de un hito trascendental en las relaciones entre Argentina y China

ARGENTINA /CHINA A SEIS AÑOS DE LA ASOCIACION ESTRATEGICA

Por Nicolás Canosa (FOTO)

Hace seis años la entonces presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, junto a su par de la República Popular China, Xi Jinping, firmaban la Asociación Estratégica Integral.

Por Nicolás Canosa

NAC&POP

20/07/2020

El 18 de julio de 2014 se profundizó el camino que Néstor Kirchner había trazado con Hu Jintao en 2004, al comenzar la Asociación Estratégica.

En este informe especial de OCIPEx trabajaremos en dos aspectos que consideramos pueden fortalecer los lazos entre ambos países, apuntando a la cooperación internacional basada en el modelo “ganar-ganar” y el diálogo cultural entre los pueblos.

Contamos con aportes sustanciales de dos miembros de nuestro observatorio que están comprometidos en pensar la relación desde una perspectiva de política exterior soberana y que, como valor agregado, tienen la experiencia de haber realizado sus estudios de posgrado en el país milenario.

Por otra parte, a modo de interludio entre cada artículo, compartiremos fragmentos de las entrevistas de Instagram que el OCIPEx ha realizado en el marco del programa “Agenda 2020”, realizadas a personas dedicadas a las relaciones con China desde los ámbitos académicos, empresariales y políticos: Gustavo Girado, Gerardo Ferreyra y
María del Carmen Alarcón, respectivamente.

El artículo inicial de Matías Lioni (Lic. en Economía –UBA- y Mg. en administración de negocios internacionales por la Universidad Normal de Beijing) aborda la génesis y desarrollo de un proyecto trascendental que se ha constituido como un pilar de la política exterior china: la Nueva Ruta de la Seda.

Su análisis afronta los principales aspectos de las inversiones chinas en el exterior mediante esta iniciativa y destaca las posibilidades concretas que se abren para nuestro país en caso de firmar el Memorándum de ingreso y como podría favorecer en términos de financiamiento para proyectos de infraestructura que contribuyan al desarrollo nacional.

Por su parte, Martin Rozengardt (Lic. en sociología –UBA- y Mg. en estudios chinos de la Universidad de Shanghái) trabaja una dimensión poco explorada que viene consolidándose en los últimos años: el rol de las unidades subnacionales como elementos de la relación bilateral.

El autor estima que este asunto va a tener cada vez más importancia en la política
exterior china.

En ese marco, analiza como los “hermanamientos” que propicia China entre gobiernos municipales y provinciales, sirven para encontrar puntos de complementariedad económica, política y cultural.

Sobre el contexto internacional y la imagen china en América Latina y el Caribe

Estamos presenciando una modificación en la balanza de poder, una disputa por el liderazgo geopolítico en las distintas regiones del mundo y un desplazamiento gradual hacia una mayor influencia de la región euroasiática.

Esto abre oportunidades, desafíos y amenazas para la región latinoamericana.

Los desafíos y oportunidades de esta crisis mundial y disputa entre bloques serán solo aprovechables si partimos de una política exterior soberana, con una planificación estratégica y minuciosa respecto a las dos principales potencias emergentes, China y la Federación Rusa, con las cuales habría que retomar y profundizar las alianzas estratégicas integrales.

También, hacia los países emergentes, por ejemplo, India, Indonesia, Vietnam, entre otros. Respecto al BRICS, en el anterior informe abordamos el tema en su especificidad (verlo acá) y sostuvimos que sería una apuesta considerable para una inserción geopolítica soberana.

La imagen china en ALyC oscila principalmente entre la representación de una amenaza, lo cual provoca desconfianza, y el desconocimiento, a mi consideración, por la construcción eurocéntrica y occidental de nuestra educación en todos los niveles y de los principales medios de comunicación.

En la etapa reciente, como resultado del mayor protagonismo de la RPCH en la región y sus políticas culturales, también comienza a construirse el espacio para pensar a China como una oportunidad para el desarrollo y la construcción de un mundo multipolar.

En el Foro CELAC China, considerado por el Documento sobre la Política de China Hacia América Latina y el Caribe (2016) como la “plataforma principal para la cooperación en conjunto”, Xi Jinping planteó: “Vincular estrechamente nuestro desarrollo con el de los numerosos países en vías de desarrollo, con vistas a aunar esfuerzos por construir un nuevo tipo de relaciones internacionales que tenga como núcleo la cooperación y la ganancia compartida” (2016).

En este marco apareció la propuesta de incorporar a ALyC en la propuesta de la Nueva Ruta de la Seda, que constituye el principal desafío estratégico para desarrollar una relación bajo el concepto del “ganar- ganar” y el mutuo beneficio.

Por otro lado, el centro de gravedad de la disputa geopolítica mundial, cuyo núcleo es la disputa entre Estados Unidos y China, se ha acentuado notablemente en los últimos meses.

Con la pandemia del COVID 19, Donald Trump acusó a China de manera directa y diseminó, mediante supuestas fuentes de inteligencia, que el virus fue creado en un
laboratorio de Wuhan.

De esa manera, reforzó la ofensiva y la creación de ese imaginario que coloca a China como una amenaza al mundo en su conjunto.

En el marco de una crisis sanitaria sin precedentes en su país, junto a protestas contra el racismo y la represión policial por el asesinato de George Floyd, Trump evadió el asunto y brindo un discurso muy fuerte contra China, en el cual anunció su salida de la Organización Mundial de la Salud (OMS):

“China robó nuestros empleos, se llevó nuestras fábricas, robó nuestra propiedad intelectual y violó sus compromisos con la Organización Mundial de Comercio (…) si siempre se salieron con la suya fue porque anteriores políticos y presidentes se lo permitieron (…)

China] actuó de mala fe, encubrió el virus de Wuhan y permitió que se expandiera en el mundo con la complicidad de la OMS causando incalculables muertes y destrucción (…)

Tenemos que responder no sólo por EE.UU. sino en nombre del mundo” y ordenó “eliminar las excepciones que dan a Hong Kong un trato especial” (Vanguardia, 2020).

Sobre las oportunidades económicas que se abren

El contexto internacional actual, junto al reordenamiento geopolítico y geoeconómico posterior a la pandemia, también puede abrir oportunidades favorables para el vínculo con China en general y en el campo económico-comercial en particular.

A saber, consideramos tres factores que pueden traer aparejada una posibilidad para el ingreso al mercado de chino de productos y bienes argentinos.

1) Las pujas comerciales entre China y EEUU, con la suba de aranceles por parte de EEUU a China, sobre productos que Argentina produce.

2) Por otro lado, aunque siempre es preciso tener en cuenta que China piensa la relación Estado-Estado con mirada de mediano y largo plazo, la tensa relación diplomática con Brasil puede favorecer a una estrategia política para ingresar al mercado chino con alimentos y bienes con valor agregado.

3) Las tensiones comerciales entre Australia y China, en el marco de acusaciones o sospechas de autoridades australianas sobre el origen del COVID 19, donde el país asiático dispuso suspender la entrada de carne de cuatro frigoríficos del país de Oceanía (Revista Chacra, 2020), ante lo cual el embajador de la RPCH en ese país “advirtió sobre un posible boicot de consumidores chinos contra productos y servicios australianos si Canberra insistía en impulsar una investigación internacional” (The Diplomat, 2020).

En efecto, podría producirse un desvío de comercio beneficioso para Argentina, particularmente en el sector agroindustrial, ya que estos países tienen una canasta de exportación hacia el mercado chino muy similar a la nuestra.
Sobre la pandemia, la cooperación…internacional basado en la cooperación, la armonía y las relaciones “ganar-ganar”, nos acercaremos a ese objetivo.

Por otro lado, en cuanto al rol del Estado, es factible que podamos jaquear la “larga marcha” de ideas contra la intervención del Estado en la economía y a favor del libre
mercado, hegemónica en universidades, medios masivos de comunicación y think tanks, que exaltan una cosmovisión individualista, contraria a la organización colectiva y a la solidaridad social.

Son disputas de poder que debemos mirar estratégicamente, más que basados en el deseo o la ideología.

Teniendo en cuenta el mensaje ante la Asamblea Legislativa del presidente Alberto Fernández (1/3/2020), en el cual ratificó la intención de avanzar en la Asociación Estratégica Integral, consideramos que los distintos actores sociales, políticos, académicos, empresariales, sindicales, entre otros, debemos establecer una coordinación efectiva para que el desafío que esto implica pueda ser aprovechado en beneficio de los intereses nacionales, la creación de empleo y el mejoramiento de la
infraestructura nacional, apuntando al fortalecimiento de las economías regionales, la justicia social y un desarrollo efectivo del federalismo.

En síntesis, lo que es indispensable es el desenvolvimiento de una política exterior soberana, lo cual requiere:

• Visión estratégica a mediano y largo plazo;

• Análisis minucioso de los factores relevantes y dinámicos de la geopolítica mundial y regional;

• Reconocimiento de las relaciones de fuerzas y capacidad para administrar el conjunto de las presiones que ejercen otros actores en contra de una/s política/s en marcha, con coherencia y determinación al proyecto de justicia social que se busca construir desde el gobierno del Estado;

• Coraje y audacia para la plena defensa del interés nacional, nuestra dignidad y soberanía;

• Tener como objetivo máximo la justicia social.

• Amor a la Patria y al pueblo.

 

NC/