Un zonzo es un argentino de buena fe que se compró el guion de sus verdugos.

LA REBELIÓN DE LOS ZONZOS

Por Fernando Maurente

Estas líneas están escritas con la convicción de aportar al Campo Patriótico, desde el socialismo sanmartiniano de la Izquierda Nacional, un boceto que sirva para la discusión y actualización del pensamiento-acción jauretcheano, y que he definido sin ruborizarme y sin apelar a la falsa modestia como Revolución Desazonzadora.

Por Fernando Maurente

NAC&POP

07/04/2014

La virtualidad, otro campo de batalla

El eclipse del siglo XX y el comienzo del vigoroso siglo XXI nos sorprende con otro tipo de revolución: la tecnológica.

Los Medios Electrónicos irrumpen sin permiso en la Historia de la Humanidad sumándose a los gráficos y audiovisuales.

En menos de una década del nuevo milenio, desplazan a los otros Medios que aceptan esa hegemonía comunicacional.

Aparecen millones de sitios web, diarios electrónicos, canales web, etc.

La TV y la radio no intentan competir con el nuevo amo sino que incorporan la nueva tecnología, se subordinan a ella.

Con la aparición de las redes sociales, la comunicación se diversifica y democratiza.

Aparece un nuevo campo inexplorado para el Movimiento Nacional, facebook y twitter. que vinculan al instante y sin ningún costo al planeta entero.

La virtualidad, es otro campo de batalla que aún no ha sido aprovechado en sus reales posibilidades y dimensiones por los Movimientos Nacionales del mundo periférico.

Cuesta entender que los revolucionarios de todas las latitudes y de todos los tiempos, utilizaron la tecnología de última generación para llevar adelante sus revoluciones.

Los jacobinos de la Revolución de Mayo fundan La Gaceta.

Bolívar que lleva en sus campañas, una imprenta a lomo de burro y solía decir que “el periodismo es la artillería del pensamiento”.

Lenin en la atrasada Rusia de los zares incorpora a la prensa gráfica (a fines del siglo XIX) como el eje de su acción política y Trotsky utiliza el teléfono para avanzar sobre el Palacio de Invierno y enviar sus mensajes a un Kerenski quebrado por una revolución anunciada.

El silencio de Yrigoyen fue una forma comunicacional que no ha sido estudiada.

La radio fue el Medio revolucionariamente utilizado por el coronel Perón desde donde preparó el 17 de Octubre con su recordado discurso del día 10.

La TV fue el instrumento comunicacional por excelencia de Raúl Alfonsín.

Para el Movimiento Nacional en su conjunto y la Izquierda Nacional en su seno, se nos aparece esta revolución tecnológica, la virtualidad, como un desafío para llevar adelante la Revolución Nacional , sin soslayar los otros multimedios.

Revolución y contrarrevolución, una cuestión bicentenaria

La pueblada del 19 y 20 de diciembre de 2001 significó en la práctica la ruptura con medio siglo de dictadura neoliberal y con los primeros veinte años de democracia colonial.

El 25 de Mayo de 2003 se instala en la Casa Rosada un nuevo gobierno que es la expresión institucional de esa rebelión.

Aparece una nueva experiencia política, el mejor gobierno desde el peronismo, que el campo popular identificó como el kirchnerismo.

El término “revolución y contrarrevolución”, más que término una categoría política, que en general se asocia con uno de las obras de Jorge Abelardo Ramos, fue utilizado por vez primera por don Vicente López y Planes en carta a San Martin para describir el régimen rivadaviano.

La dialéctica marxista la incorpora como categoría para definir la Revolución Nacional irresuelta bicentenariamente.

Las restauraciones oligárquicas fueron posibles en estos dos siglos porque esa contradicción no ha sido superada dialécticamente por gobierno popular alguno: ni el yrigoyenismo, ni el peronismo, ni hoy el kirchnerismo ha resuelto la cuestión y entonces la vuelta del campo antinacional se nos presenta como un fantasma que golpea la puerta de la Historia de manera recurrente e inexorable.

Dejo, pues planteada la pregunta fundamental que solo la Historia del presente, o sea la política, nos podrá responder.

¿Podrá el kirchnerismo resolver de una vez y para siempre el tema de la restauración oligárquica?

Y se nos presenta la imagen histórica del entonces presidente Perón, elegido dos años antes con el 64 por ciento de los votos, firmando la renuncia frente a la contrarrevolución del 55 y transformándose en “el tirano prófugo” por casi dos décadas.

El aparato semicolonial.

A diferencia de las colonias donde existe un ejército de ocupación que habla el idioma del opresor extranjero, no ocurre lo mismo en el mundo semicolonial periférico dentro del cual nos encontramos.

No existe en una semicolonia un ejército que hable otro idioma.

Existe una gran dificultad para el pueblo en discernir dónde está y quién es el enemigo, especialmente en sus capas medias que en el siglo XIX y parte del XX usufructuaron de la renta agraria.

Este, el enemigo, habla nuestro propio idioma dice tener nuestra propia nacionalidad, el mismo pasado y los mismos símbolos que nos identifican como república independiente.

El ejército de ocupación es en una semicolonia el aparato cultural de dominación y reproducción de esa dominación.

Qué Hacer, por dónde empezar

Así como Lenin había planteado que el socialismo penetra en el tejido social del obrero oprimido desde afuera, los intelectuales revolucionarios deben operar desde afuera del sistema ideológico totalizador, que somete al pueblo y las distintas clases sociales subordinadas, a través de un sistema totalizador de ideas.

La Revolución Desazonzadora que es una operación de desaprendizaje-aprendizaje debe ser prolongada y continuada, única forma que el zonzo pase a ser desazonzado.

Ese sistema fantasma de dominación se asienta en primer lugar, en el caso de nuestra realidad, en el monopolio del medio de producción hegemónico: la Pampa Húmeda y desde allí se arma un sistema totalizador ideológico que se asienta en varias patas:

  • a) el sistema de educación sistemática y asistemática
  • b) el sistema jurídico (que garantiza que las leyes y los códigos y quienes lo aplican favorezcan y garantice el funcionamiento de la estructura productiva oligárquico)
  • c) El sistema de partidos, la Unión Democrática Permanente como sistema de que las cosas cambien para que nada cambie, con sus derechas, centros e izquierdas. Lo que Néstor Kirchner llamó “la máquina de impedir” . Cuando el Movimiento Nacional no ocupa el poder político la partidocracia opera como “oficialismo” y “oposición” . Son variantes de una misma ignominia al decir de Don Hipólito.
  • d) Los multimedios de comunicación, ayer prensa oligárquica o prensa canalla. Hoy, con la tecnología del siglo XXI falsifican la historia al instante y en cadena.
  • e) Y por último la Historia falsificada e inentendible como garantía, no de obturar el pasado, sino el presente.

Lograr que las nuevas generaciones abandonen el estudio del principal instrumento de dominación la Historia porque la falsificación hace inentendible el objeto de estudio y los acontecimientos someten al lector a la tortura de la memoria sin sentido.

El Pensamiento Nacional, la Izquierda Nacional.

El pensamiento nacional empieza a construirse o reconstituirse como sistema totalizador enfrentado al liberal-mitrismo totalizador a partir de la Década Infame.

Contribuyen en su construcción hombres provenientes del nacionalismo católico, el nacionalismo popular que evoluciona hacia el nacionalismo revolucionario y los hombres del marxismo bolivariano que conforman en 1945 la Corriente de la Izquierda Nacional: Liborio Justo, Abelardo Ramos, Alfredo Terzaga, Aurelio Narvaja, los hermanos Perelman.

Son estos hombres de la Izquierda Nacional quienes dieron vuelta la concepción marxista que bajaba de los barcos y la adaptaron a nuestra realidad.

Es una operación intelectual que avanza en el sentido de la Revolución Desazonzadora utilizando como instrumento el revisionismo histórico que planteará un verdadero aporte al pensamiento nacional desde las categorías marxistas

Todo x dos pesos, el librecambio del siglo XX.

La burguesía comercial es una de las clases que compone la oligarquía.

Son los comerciantes, la clase parasitariamente intermediaria y apátrida del sistema productivo semicolonial .

Le da lo mismo vender productos nacionales o extranjeros.

En la Década de los noventa a la doctrina del libre cambio decimonónico se le llamó TODO X DOS PESOS.

Esta actualización doctrinaria llevada a la praxis y dejó en la calle a millones de trabajadores del área privada y estatal de la economía.

Fue la vulgarización ideológica del pensamiento oligárquico y la aceptación en el seno del campo popular de la hegemonía del bloque antinacional.

Fue la popularización de las recetas librecambistas.

No es incendiando Barrio Norte como vamos a destruir a la oligarquía sino contando cómo hicieron sus fortunas.

Es el fundamento práctico de la Revolución Desazonzadora, explicar cómo estos sectores dominantes construyeron el sustento material de dominación.

Contar cómo construyeron sus fortunas.

Es pues , la Historia Revisionista del Socialismo Científico la que nos proveerá esa explicación totalizadora.

Así nuestra militancia popular difundirá y elevará a la conciencia popular quiénes fueron sus jefes políticos: Rivadavia, Saavedra, Mitre, Sarmiento.

“La pandilla del barranco” amasó su fortuna con el contrabando.

Es ésta la matriz ideológica de nuestras clases fundantes y oligárquicas, la gente decente.

Eso explica porque en doscientos años trabajaron, militaron, para tener una República sin Estado.

Es el contrabandista a quien le molesta el Estado.

Cornelio Saavedra era un comerciante, vendedor de telas y al mismo tiempo jefe del poderoso batallón de patricios.

Rivadavia y Mitre fueron sus mejores exponentes políticos del contrabando .

La burguesía comercial se alió luego de la caída de Rosas con los estancieros saladeristas de la provincia de Buenos Aires y del Litoral que traicionaron a su jefe político, Juan Manuel de Rosas para hacer negocios con los ingleses.

Estas dos clases sociales en su alianza post Caseros configuraron la oligarquía de la Argentina.

No, la oligarquía argentina.

La revolución de los Zonzos

El núcleo duro del Movimiento Nacional siguen siendo , desde mi punto de vista, los quince millones de trabajadores.

Es la clase trabajadora sigue siendo, a pesar de los golpes y el retroceso sufrido en este medio siglo de contrarrevolución permanente, el sujeto histórico de la Revolución Nacional.

La clase obrera en el mundo periférico y semicolonial ha sido un factor cualitativo más que numérico.

En nuestro país, sin embargo, emerge en los 40 (en un proceso de industrialización sustitutivo), una poderosa clase obrera, hasta hoy, base de sustentación del Movimiento Nacional.

Ernesto Laclau, militante de la Izquierda Nacional en los 60, filósofo y musa inspiradora del kirchnerismo, nos remonta sin decirlo, a la experiencia alfonsinista.

Experiencia en la cual las clases medias soñaban con ser la columna vertebral del Movimiento Nacional.

El kirchnerismo, ha desempolvado una burguesía “nacional” que solo existe en los sueños imaginarios de los teóricos del “capitalismo serio”

La experiencia histórica ha demostrado que no hay Revolución Nacional sin alianza plebeya: las clases medias radicalizadas y la vanguardia de la clase obrera.

El cordobazo en el siglo pasado y la insurrección popular de diciembre de 2001 nos muestra en la calle que esa alianza. no solo es posible sino necesaria para consumar la Revolución Nacional y Social.

Alianza plebeya y Rebelión de los Zonzos

La Izquierda Nacional ha puesto a Lenin patas para arriba.

En la revolución bolchevique se asentó sobre la alianza estratégica del proletariado minoritario y la el campesinado mayoritario.

Las tesis del Socialismo de la Izquierda Nacional del año 1964, presentadas en Villa Allende, Córdoba, por Jorge Enea Spilimbergo, modifican para la Argentina la alianza estratégica de la Revolución Nacional.

La teoría de la alianza plebeya actualiza y adapta el pensamiento-acción del marxismo en nuestro país.

La izquierda liberal repite de manera a-crítica la fórmula de la revolución bolchevique en un país que se parece poco y nada a la Rusia del de fines del siglo XIX y principios del XX o sea la alianza obrero-campesina.

Ese es el problema de la izquierda cipaya, que adoptó sin adaptar el sistema de ideas del marxismo.

Las ideas ni siquiera pasaron por la aduana. Lenin hizo la Revolución porque no copió a nadie.

Y nosotros vamos a hacer la Revolución sin copiar a nadie, estudiando y modificando nuestra propia realidad.

Ahora esa alianza estructural-operativa (clases medias-proletariado) de nuestra Revolución Nacional no se puede realizar sino es acompañada por la superestructura cultural o sea la lucha por el pensamiento.

El combate por la idea.

La REVOLUCION significa asumir en profundidad las enseñanzas de Arturo Jauretche.

Los cambios en la superestructura, nos recuerda Marx, son más lentos que los estructurales.

La lucha por el pensamiento es una guerra popular prolongada.

Es la más árida y compleja de las batallas, pero es el único camino que nos conduce al Segundo Ayacucho. .

Algunas franjas de las clases medias se han nacionalizado a medias.

Y una de las causas tiene que ver con que el Movimiento Nacional ha carecido de una política hacia ellas.

Más bien las ha rechazado.

De la misma manera que planteaba Lenín que el pensamiento marxista entraba desde afuera a la clase obrera, el planteo es que la pequeña burguesía necesita del núcleo revolucionario que la introduzca en el PENSAMIENTO NACIONAL.

Esa ha sido la gran tarea de la Izquierda Nacional: izquierdizar nacionalistas y nacionalizar izquierdistas.

Explicar convenciendo.

Convencer explicando.

Si los zonzos son los argentinos de buena fe que compran el guion de sus verdugos, es fundamental que esta definición le demos un marco conceptual filosófico-político.

No sirve descalificar a los zonzos como “tilingos” y “cacerolos”.

Y por qué no sirve?.

Porque vivimos aún en una semicolonia donde el ejército de ocupación no solo son los Multimedios de Comunicación sino el aparato cultural y la educación sistemática oficial en todos sus niveles.

Apelar a estas descalificaciones tiene que ver con una contrarrevolución moralizante pero no con la Revolución Nacional.

Los Medio-Zonzos

Entonces no queda otro camino que subir el edificio de doscientos pisos sin ascensor.

Hay que explicar a esos argentinos, no descalificarlos.

Aquellos que los descalifican e impiden que ingresen desde el bloque antinacional al campo de la Revolución, son los MEDIO-ZONZOS.

Son los conversos recientes, que terminan siendo más papistas que el papa.

En ese sentido los MEDIO-ZONZOS operan desde el campo nacional y son el reaseguro de que el pensamiento antinacional se transforme en crónico en los zonzos.

Los MEDIO ZONZOS son aquellos nacionalizados a medias que continúan con sus prejuicios hilvanados en el campo antinacional desde una matriz ideológica liberal de izquierda.

Siguen siendo liberales aunque hayan cruzado objetivamente el charco hacia el campo nacional.

El YO TAMBIEN FUI ZONZO no opera en estos sectores que siguen dividiendo la realidad en derecha-centro-izquierda.

El antecedente histórico de los MEDIO ZONZOS fueron aquellos que el coronel Perón tipificaba como “los piantavotos de Felipe II”.

El nacionalismo oligárquico que terminó en la vereda de enfrente del Movimiento Nacional en 1955 y 1976.

En la Revolución Desazonzadora la lucha se da también dentro del campo nacional con estos sectores que expulsan a aquellos potenciales argentinos pasibles y posibles de ser desazonzados.

Es con la formación histórico-política-doctrinaria hacia adentro del campo nacional es que lograremos, por un lado neutralizar la acción corrosiva de estos sectores, garantizaremos los cuadros para la Revolución Desazonzadora que polítcamente se traduce en el encapsulamiento del núcleo duro de la contrarrevolución. Aislarlo de las clases populares.

Mariano Moreno-Jauretche-Fidel-Chávez, un hilo conductor

Conceptualmente la Revolución Desazonzadora no solo se nutre de las categorías jauretcheanas de: zonzo, des azonzado y pícaro.

Estas categorías jauretcheanas no son estáticas sino dinámicas y buscan resolver para el campo patriótico una relación de fuerzas favorables que permita avanzar en el proceso de Revolución Nacional.

No habrá triunfo final si no avanzamos en la aplicación sistemática de la Revolución Desazonzadora. Los triunfos serán como hasta ahora, parciales.

En ese sentido el Plan de Operaciones de Mariano Moreno es un antecedente operativo de las categorías jauretcheanas.

Escribía Moreno en su Plan que había tres tipos de individuos:

  • A) “los adictos al sistema que se defiende.”
  • B) “Los enemigos declarados y conocidos.”
  • C) Y ubicaba una franja intermedia: “los verdaderos egoístas”, los que no se comprometen.

Ahora bien, de la misma manera que las categorías jauretcheanas son dinámicas y buscan modificar la relación de fuerzas con la operación desazonzadora, el secretario de la Junta Revolucionaria de Buenos Aires, decía que a estos sectores “neutrales” había que sumarlos al campo de la Revolución.

Allí es donde se entroncan en la concepción de Revolución Desazonzadora la concepción moreniana-jauretcheana.

Fidel Castro y el comandante Chávez entran en este esquema, en este hilo conductor moreniano-jauretcheano.

El comandante Chávez tenía una matriz ideológica, en su concepción política de sumar cada vez más venezolanos al proyecto bolivariano, porque según él no alcanzaba el 60 por ciento para lograr modificar estructuras de la dependencia.

Los triunfos para Chávez no eran puntos de llegada inamovibles sino puntos de partida.

Y dónde entra Fidel en este esquema moreniano-jauretcheano-chavista.

Recordemos en 2010 cuando Chávez pierde una consulta por menos de un punto.

Fidel le escribe a Chávez recomendándole entender que aquellos que no lo habían votado no eran oligarcas.

“No son todos oligarcas” fue la recomendación de Fidel a un Chávez que comprendió en su profundidad el mensaje de su maestro.

Porqué las semicolonias se transformarán en colonias.

Definimos una semicolonia como aquel país que tiene independencia formal (sus símbolos patrios, instituciones democráticas, etc) y dependencia económica.

Ya definimos que en las semicolonias no hay un ejército de ocupación como en las colonias.

Las semicolonias son las propias oligarquías nativas las guardias pretorianas que cuidan de los intereses de las naciones imperialistas.

En las semicolonias del siglo XIX y XX este sistema pudo funcionar porque las economías de la metrópolis-semicolonias eran complementarias.

Es el caso de Gran Bretaña-Argentina.

En el caso de la relación EEUU-Argentina las economías no son complementarias sino competitivas.

Entonces no hay intercambio.

Así ocurre entre EEUU y el resto de las naciones del mundo.

La relación es metrópolis-colonia.

En consecuencia eso explica de porqué USA necesita ocupar militarmente los países subordinados y establecer bases militares en todo el mundo.

No hay negocios complementarios sino directamente saqueo. EEUU tiene para ofrecer el ALCA que es directamente un saqueo.

No hay socios menores.

Las oligarquías locales pasan de ser socias menores a ser gerentes de los intereses imperialistas.

Por eso nos encaminamos hacia una confrontación militar con el imperio porque su negocio no es el intercambio sino el saqueo, en consecuencia, es imposible la existencia de semicolonias.

En el caso de Argentina, fue para Gran Bretaña una colonia muy especial.

Permitió que la oligarquía y una base social de sectores medios disfrutaran de la renta agraria producida por el sistema.

Por eso fue posible armar un sistema político donde los partidos políticos fueran la superestructura cultural del sistema estructural de dominación.

El mitrismo del siglo XXI.

Bartolomé Mitre falsificó nuestro pasado, eliminó pruebas fundamentales que nos hubieran permitido conocer muchas cosas y básicamente comprender el hoy.

Perdió increiblemente la copia que el Dr. Madero le mandó del Plan de Operaciones de Mariano Moreno. Mitre sigue vigente hoy y no solo a través de La Nación.

Fíjense un detalle los Multimedios Audiovisuales y gráficos tergiversan y mienten en cadena las 24 horas.

O sea que la Historia de Ayer ya es falsa.

Mitre está más vivo que nunca

La Educación, principal arma del sistema capitalista mitrista.

La Educación tiene dos formas de ser transmitida: LA SISTEMÁTICA (Educación pre escolar, primara, secundaria, universitaria, post universitaria, terciaria) dirigida tanto a civiles como a militares. y LA ASISTEMÁTICA que es la que se difunde sin programa pero es sistemática como la anterior.

Y es la que se difunde a través de los Medios o Multimedios de comunicación.

La primera tiene por objetivo preservar el poder de las clases dominantes locales.

La segunda, la ASISTEMATICA, responde básicamente a las formas culturales del imperialismo.

Por eso se dirigen a un público que cree ser “a político” y desdeña la política como instrumento de resolución de conflictos.

La Educación Asistemática, que reproducen los multimedios de comunicación ligados al imperialismo, no busca, como la educación sistemática, deformar a través de la tergiversación del conocimiento histórico.

El imperialismo, no busca tergiversar el pasado para formar cuadros subordinados, sino directamente eliminar toda tipo de transmisión del conocimiento, busca crear analfabetos sin identidad subordinados a los medios azonzadores.

En ese sentido en algún punto la línea sarmientina-mitrista entra en colisión con el sistema imperialista.

Los dueños del agua y la canilla.

En el análisis marxista la superestructura (educación, medios de comunicación, aparato judicial, la historia y los partidos políticos) tiene la función de preservar y realimentar el sistema de opresión oligárquica o sea preservar la estructura productiva.

Fábricas y campos.

Por eso la oligarquía acepta a regañadientes alquilar por unos años la casa de Balcarce 50.

Pero diez años de kirchnerismo son demasiados.

Ha vencido el contrato y los inquilinos se han transformados en viles ocupas.

Sus negocios a futuro con China alientan el postkirchnerismo-sojero.

La oligarquía vernácula no está dispuesta a perder un centímetro de la Pampa Húmeda intelectual, que enmohece el cerebro de las clases subordinadas o sea la Educación.

Por eso puso el grito en el cielo cuando un decreto presidencial creó el Instituto Dorrego, (no importa que esté en manos de ex menemistas) el peligro subsiste aunque nos acerquemos a mitad de camino en la verdad histórica.

La oligarquía está en las sombras pero con todas las luces prendidas para defender el monopolio de la principal fábrica de alimentos del mundo.

Desde el poder económico extorsionan a los gobiernos emergidos de la voluntad popular.

En algún momento de la Historia pasada y futura esa extorsión ha pasado del campo económico-financiero al político.

Eso no es improbable y la Revolución Desazonzadora lo tiene en cuenta.

Pensar lo peor no es pensar mal, sino es pensar estratégicamente.

Son los dueños del agua del cuerpo social, que es el 80 por ciento del poder.

Y de la canilla extorsionadora.

No puede haber improvisación en la batalla por el pensamiento

En mis trabajos de historia preparo los libros teniendo como parte de la bibliografía los manuales secundarios.

Algunos dirán como bajás el nivel.

En realidad estoy elevándome a la conciencia de mis compatriotas.

No bajo línea.

Subo línea.

Usar las recetas del enemigo con otro guiso ideológico no es bajar el nivel sino establecer una comunicación con los oprimidos azonzados.

Para que haya comunicación entre el autor y el lector, entre el emisor y el receptor, entre el desazonzado y el zonzo hay que partir de campos de experiencia común.

La Revolución Desazonzadora deberá operar sobre los manuales de formación secundaria, básicamente.

Sobre los Manuales de Historia con la misma estructura pero con distinto contenido para que los lectores encuentren un campo que se acerque a su experiencia comunicacional.

En ese sentido, mis libros tienen la forma, la estructura, de los manuales de Historia.

Pero el contenido responde al revisionismo de la Izquierda Nacional y la aplicación de las enseñanzas del legado jauretcheano.

¿Y por qué los manuales?

Porque es en la Educación Sistemática donde se configura la matriz del zonzo, es donde entra al inconsciente el sistema totalizador desde que los niños ingresan al jardín de Infantes y se les enseña que la bandera de Caseros es la bandera belgraniana.

Ese fue el mensaje subliminal en la batalla de la 125.

La oligarquía tomó como imagen inconsciente las banderas argentinas en sus movilizaciones.

Esa imagen operó sobre vastos sectores medios.

Donde estaban los colores celestes y blancos estaba la Patria.

El kirchnerismo, en consecuencia, era la antipatria y la hegemonía de Buenos Aires sobre el resto del país.

Hasta tomaron la contradicción del revisionismo para hacer contrarrevolución.

En ese sistema totalizador Mitre y Vicente Fidel López se dividieron la tarea.

Mitre se dirigió y operó sobre aquellos intelectuales interesados en la Historia.

En cambio Vicente Fidel López se dirigió hacia la educación. Ambos, a pesar de sus diferencias insustanciales, moldearon el pensamiento de millones de argentinos durante dos siglos.

La cuestión para el historicismo mitrista es que no se conozca el pasado, porque la cuestión que se cambie revolucionariamente el HOY
.
Para la Revolución Desazonzadora no se puede modificar lo que no se entiende.

Entender el pasado es tener las armas intelectuales para modificar el presente.

En ese sentido es que proponemos partir de Jauretche para llegar a Jauretche.

La Revolución Desazonzadora tiene una razón, tal razón como aquella frase de Hipólito Yrigoyen que en su intransigencia ante el planteo del presidente Saénz Peña de pasarse al campo oligárquico le contestó:

“El fundamento de nuestra existencia son ustedes”.

El fundamento de la existencia Revolución Desazonzadora es la Contrarrevolución Azonzadora.

FAM/