“El sentido de todo Progreso Humano es lograr que las personas tengan lo que necesitan para estar sanas y felices, librándolas de todo aquello que se lo impida. Lo demás es ilusión.”

ECODEMOCRACIA: EL MODELO POST-CAPITALISTA DE WALTER MOORE

La Comunidad EcoDemocrática está concebida una «comunidad de amparo», que usa plenamente el potencial de los medios de producción post-industriales para generar la riqueza y distribuirla inmediata y equitativamente. En esto se diferencia drásticamente de la sociedad industrial, que es una «sociedad del desamparo» armada un enfoque materialista de la vida, que acopla los hombres a las necesidades de las máquinas y de la acumulación y concentración de recursos.


Por Walter A. Moore *

Edicion Especial de la

NAC&POP

11/07/2020

2. “El sentido de todo Progreso Humano es lograr que las personas tengan lo que necesitan para estar sanas y felices, librándolas de todo aquello que se lo impida. Lo demás es ilusión.” 3
3. Comentarios diez años después de la primera edición
A partir de las ideas centrales descriptas en el texto original, mi trabajo consistió en perfeccionar el modelo para lo cual se incorporó el mecanismo de decisión y organización política propio del modelo demoliberal, consistente en la formación de partidos políticos y la organización de las principales funciones del Estado en tres Poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial, que dejan fuera del control eleccionario a asuntos de vital importancia para cualquier sociedad, tales como el manejo del dinero y de las comunicaciones, y genera burocracias en todos los estamentos de la organización social.

El modelo de la EcoDemocracia requiere:
• Desmercantilizar,
• Desbancarizar
• Desburocratizar

Para lograrlo es necesario sustituir el sistema piramidal de toma de decisiones por el sistema propio de la Sociedad Post-industrial, basado en Redes y Nodos, o sea disponer los mecanismos políticos que conformen a la Sociedad Redial que sustituyan a los mecanismo demoliberales.

El sistema del Tetraedro del Poder, destinado a sustituir a las Pirámides decisorias de la sociedad antigua (o sea anterior al siglo 21), se describe en detalle en esta versión del libro EcoDemocracia.

También la idea esbozada en el texto original de la Ciudad Productiva, fue evolucionando en estos diez años, hasta transformase en el Nodo de Microciudades Autosuficientes, que también se describen con mayor detalle en esta versión.

Por último, se ha incluido en esta versión las bases de política internacional desarrolladas extensivamente en el libro “La Cuarta Guerra Mundial – El Imperio Global contra el Tercer Mundo”, y los criterios de Guerra Asimétrica.

La Guerra Asimétrica es el sistema de defensa ante la invasión imperialista, aplicable para asegurar la soberanía política, la independencia económica, la justicia social y la protección ambiental, tanto en las distintas regiones de cada país como en el continente, marcando las diferencias existentes entre los principios que rigen el accionar de la Globalización y los que requiere la nueva estructura Continentalista, paso previo para llegar a la Era de paz, prosperidad y concordia mundial denominada Universalismo. (*)

4. PRÓLOGO:

Hay épocas en el transcurso de la historia humana en que el valor del espíritu parece oscurecido por la fuerza de lo material, de lo cotidiano.

Son los «tiempos de necesidad» a que alude Heidegger cuando se preguntaba ¿Para qué ser poeta?.

El poeta es para él aquel que conserva la motivación, en su alma, una chispa de lo divino, de lo trascendente, de lo que está más allá.

Es también, aunque parezca lo contrario, el osado, «el que arriesga», el que gracias a su intuición superior ofrece a los demás nuevos espacios vitales que recorrer, el que actúa de vanguardia, abriendo nuevos territorios a los demás, a los que dudan en emerger de la pesantez, de la necesidad, el que propone nuevas utopías.

Nosotros, que predicamos una postura política y social basada en la solidaridad, que pensamos que el socialcristianismo, más que un dogma cerrado hecho aquí y ahora para siempre, es una propuesta de vida que tiende al progreso integral de la persona humana, una de cuyas fuentes es la realización en el seno de la vida social, valoramos en su justa medida el valor de la utopía.

Utopía no es una elucubración fantasiosa, fruto de la elaboración febril de un misántropo frío: para nosotros es la proyección racional del futuro de un proyecto que aspira al desarrollo y ascenso de la raza humana.

Es un punto de referencia al que invitamos acceder, señalando, y aquí está lo principal, los medios idóneos y prácticos, hallándonos preparados a ajustar permanentemente ese objetivo ideal a lo que la necesidad nos va señalando.

No hay entonces una verdadera utopía cerrada y definitiva: es una isla lejana a la que posiblemente nunca lleguemos, pero que guía nuestra brújula para, en el camino, hallar quizás nuevos continentes desconocidos, pero ricos y fecundos.

La obra de Walter Moore que ahora presentamos, dentro del plan de actividades de nuestra institución, responde a estas características.

Es un aporte de un estudioso de la vida social y económica, que se apoya para su análisis en un seguro dominio la ciencia y la sabiduría, en la tecnología más moderna y en la más profunda y antigua convicción del destino trascendente del hombre sobre la tierra.

Une en un concepto feliz la mejor de las organizaciones políticas posibles, la democracia, con lo que implica hoy de participación, solidaridad y reconocimiento de los derechos humanos, con preocupación por el ecosistema, en el que el hombre asienta su quehacer y al que, además, pertenece, con sus especiales características corporales y espirituales.

No es éste un proyecto final, como dijimos, es un objetivo y un rumbo, W. Moore es un hacedor y un pensador: para él, pensamiento y acción son indisolubles y se expresan en lo que llamamos compromiso.

Ese compromiso que también informa nuestro accionar y que se expresa en vocación de servicio.

Estamos seguros que el lector hallará en este texto nuevos acicates para su propio análisis y obrar.
Dr. Carlos Trabulsi Presidente del Centro de Estudios de Integración Solidaria (CEIS). 5

5. PRIMERA PARTE

¿Qué es la EcoDemocracia? 6

6. Capítulo 1: ¿Una Democracia para el 3er. Milenio?

1.: La democracia de nuestro tiempo
2.: El fin de la escasez.
3.: Política, sistema productivo y economía
4.: La democracia multidimensional.
4.1. : La idea de una democracia vital.
4.2. : La idea de una democracia integral.
5. : Comunidad y nueva democracia.
6. : Democracia y medio ambiente.
7. : Raíces americanas de la EcoDemocracia.
8.: Características esenciales de la Integración americana.
9.: La política holística. 7

7. 1. LA DEMOCRACIA DE NUESTRO TIEMPO.

La EcoDemocracia es una propuesta para adecuar la idea de democracia a la nueva Era Post-industrial.

La democracia ha probado ser la forma de gobierno más eficaz, o sea la organización política que brinda mayores posibilidades de mejorar la calidad de vida de las personas.

Sin embargo, hay una democracia para cada tiempo. La democracia de la polis griega no es la misma que se instaura en la revolución francesa o norteamericana.

La primera es la democracia posible en una civilización agrícola, donde la creación de riqueza es generada por el trabajo esclavo y sostenida por ciudadanos-guerreros.

El segundo modelo de democracia, el de la división en tres poderes, fue instalado para sustituir el poder absoluto de las monarquías, a fines del 1.7001, en un momento en que las sociedades agrarias (y su más avanzada expresión política, las monarquías nacionales) cedían ante las nuevas fuerzas productivas del comercio.

Pero hace dos siglos la cosa pública era realmente más sencilla, la cantidad de gente a gobernar menor, la complejidad de la producción era baja, el tiempo transcurría más lentamente y el deterioro ambiental era solo un problema de salud pública.

En ese momento la idea de la democracia representativa, es decir ejercida a través de representantes relativamente próximos a la gente, era un paso enorme para los derechos individuales ante la arbitrariedad aristocrática.

Eso era hace dos siglos.

Hoy, en pleno proceso post-industrial, la democracia representativa aparece como un sistema elemental.

A pesar de las constantes enmiendas y retoques, es evidente que la estructura política no funciona.

Los crecientes problemas de la vida en las grandes ciudades, la educación inadecuada para el mundo en que ingresamos, la volatilidad de los recursos que cada uno necesita para asegurar su subsistencia, la corrupción generalizada, el creciente desamparo de la gente ante la violencia, los problemas de salud, de vivienda, de injusticia, no obtienen respuestas satisfactorias de políticos se han convertido en «profesionales».

Estos se comportan como miembros de una corporación, que, en el mejor de los casos, defiende sus intereses corporativos y luego, en algunos raros casos, los intereses de sus representados.

La política es ahora una profesión cuyo éxito se mide por la capacidad para ganar elecciones, y de quedarse con el «premio gordo» de manejar una oficina gubernamental, en la que entran además del candidato elegido, una enorme cantidad de personas de su confianza, que manejan mucho poder y a las que nadie eligió.

Por otra parte, no existe la posibilidad de que los candidatos políticos puedan cambiar algo ante la inamovible oposición de las burocracias estatales, los frenéticos empujones de los lobbys, sindicatos y grupos de presión de todo tipo, además de la retorcida manipulación de los medios masivos de comunicación.

Todo confluye para mantener esta organización política congelada y decadente, que contrasta con el vigor de las nuevas fuerzas productivas.

La sociedad sigue incrementando su capacidad de creación de riqueza, genera nuevos recursos para mejorar la calidad de nuestra vida y descubre nuevas formas para aumentar el potencial de expresión individual.

Todo eso está allí, al alcance de la mano, pero las organizaciones políticas no lo pueden usar.

Se lo impiden, además de las trabas objetivas ya descriptas, el modelo mental de hace dos siglos que, necesariamente deben sostener los que logran el control de estos aparatos políticos, apoyados por los poderes del pasado. La política no puede cumplir su función porque las reglas de juego con las que debe operar fueron diseñadas para otro tipo de juego.

Un juego que fue imaginado hace dos siglos.

Ahora nos encontramos frente a las exigencias de la sociedad post-industrial, esta y la sociedad industrial son tan diferentes entre sí como las tribus de cazadores y recolectores lo fueron de las civilizaciones agrarias asentadas en ciudades y feudos.

Los rasgos fundamentales del post-industrialismo pueden comprenderse hoy con la claridad con que suelen verse las cosas en su inicio; cuando las nuevas fuerzas emergentes están ya diferenciadas, pero aún juntas, manifestándose como partes diferentes de un mismo proceso.

Las grandes crisis de la humanidad de hoy no se deben a una insuficiencia de recursos, sino a una pobre organización, incapaz de distribuir recursos sobreabundantes. 1

La transformación ideológica comienza en América, si bien el aparato cultural europeo se atribuyó los méritos.

La Revolución Americana transcurrió en 1776, quince años antes de la Revolución Francesa, y a diferencia de esta última, fue más profunda, menos cruenta y no permitió nunca que la monarquía retomara el poder.

Aunque no son sólo los políticos los que no funcionan, si no toda la estructura política existente. 82

EL FIN DE LA ESCASEZ.

El final teórico de «la escasez» también significa el final teórico de los factores que posibilitaron que la economía condicione a todas las otras actividades sociales.

El comportamiento económico no es una variable intrínseca a la organización social.

Existen sociedades que, como la sociedad tribal, pueden designarse como sociedades pre-económicas. Cada tribu era autosuficiente.

No necesitaba de ningún intercambio para su subsistencia.

Tampoco existía acumulación de bienes ni manejo político de la escasez.

O sea que no existía el manejo económico de los recursos, no existía “la economía”.

La era económica comienza con el desarrollo de la agricultura y la consecuente acumulación de excedentes canjeables.

La evolución de los procesos de trueque lleva a usar algunos materiales como moneda.

La invención de la escritura aparece como una consecuencia de la necesidad de registrar los intercambios, primero anotando cantidades en tabletas de arcilla húmeda y luego poniendo signos diferentes para identificar los distintos objetos acumulados.

De allí surgió comercio, que significó una verdadera mutación para la humanidad.

Después de interminables milenios de nómade vida tribal, el hombre pudo asegurar su supervivencia más allá de los avatares naturales y asentarse en un lugar.

Ahora estamos en las puertas de un cambio de similar magnitud.

Una sociedad basada en el conocimiento puede ser considerada como una sociedad post-económica donde los factores determinantes de la vida social no pasarán por la distribución de las cosas, sino por valores y privilegios más sutiles.

La designación de post-económico para el proceso en ciernes, busca enfatizar el cambio de valores dominantes en la cultura post-industrial.

No quiere decir que la actividad económica desaparecerá, sino que no será la actividad dominante.

Puede pensarse que, en la sociedad post-industrial, el rol de la economía será semejante al de la agricultura en la sociedad industrial, una actividad necesaria, pero no hegemónica.

Observando las cosas desde otro punto de vista, comprenderemos que las nuevas formas productivas permiten concebir un mundo en el cual la sumisión del hombre no será más una condición necesaria para la supervivencia colectiva, puesto que la producción mecánica (física e intelectual) estará básicamente a cargo de máquinas automáticas y robots.

Esta nueva inserción de la humanidad en el proceso productivo es la que define prioridades políticas completamente distintas a las instituidas en la era económica.

En la sociedad capitalista (o económica) la distribución de los bienes es el problema central de toda organización social.

La sociedad industrial, a la que podemos considerar la última etapa de la era económica, organizó las disputas por el control de la distribución de los bienes (y del poder emergente de este control) mediante las distintas ideologías.

En la Era Post-capitalista que nace, esta disputa no es una incógnita política central (como lo prueba la obsolescencia de las ideologías) y sí lo son los problemas políticos y sociales irresolubles planteados por el cambio del sistema productivo, tales como:

* La desocupación ha sustituido a la migración del campo a las ciudades, un proceso propio de la industrialización. *

La depredación ambiental, y no la disputa entre capitalistas y proletarios, preocupa a vanguardia ideológica. *

La derecha nacionalista ha abandonado la vieja batalla para preservar las fronteras, desplegando técnicas de seducción para captar capitales y tecnología multinacional. *

La lucha por popularizar los sistemas educativos, se ha convertido en una mirada estupefacta ante la impotencia de los sistemas existentes. *

Las grandes potencias no tienen propuestas políticas globales, fuera de conservar el status quo. *

Las religiones sustituyen a las ideologías como aglutinantes políticos. *

Los medios de comunicación transforman en política local lo que sucede al otro lado del mundo. *

La miseria atroz de lejanas comunidades se convierte en miseria moral de toda la humanidad. *

Las minorías se hacen cada vez más conscientes de su identidad, y buscan un lugar propio dentro de la sociedad, con independencia de las opiniones de las mayorías. 3.

POLÍTICA, SISTEMA PRODUCTIVO Y ECONOMÍA 9

9. Esta multidimensionalidad de la sociedad post-industrial está sostenida por el “boom” del conocimiento.

Ese es el recurso fundamental del post-industrialismo.

Y el conocimiento no puede considerarse un nuevo recurso de la economía, sino que una sociedad basada en el conocimiento considera a la economía como una variable más a controlar.

Una sociedad basada en el conocimiento no puede comprenderse con la visión materialista, propia del economicismo, que caracteriza a la «sociedad industrial».

La designación sociedad industrial es abarcativa de todas las poblaciones «modernas», cualquiera sea el régimen político de su gobierno.

No existe una diferencia estructural entre un país industrializado con un gobierno liberal, socialista, comunista, fascista, populista o monárquico. La estructura productiva sigue siendo igual, cualquiera sea el régimen político que gobierne.

Y es esa estructura productiva la que determina y regula todas las relaciones sociales y establece las principales pautas culturales.

Estas pautas son muy distintas a las de una estructura productiva agrícola o a las que consiguen su sustento sobre la base de la recolección de frutas, o de la caza y la pesca, como en el caso de las sociedades tribales2 .

La sociedad agrícola y la sociedad industrial tienen en común que se rigen por leyes económicas.

En las sociedades tribales no existen esas leyes, a menos que estén contaminadas por las otras culturas.

En una sociedad basada en el conocimiento y el uso intensivo de la información, las variables económicas dejan de estar fuera de control.

La producción material deja de ser azarosa, se puede reducir significativamente el margen de maniobra para la especulación, la corrupción y otras formas de abuso social.

La tendencia a la concentración de la producción de bienes y servicios, no se da solamente por los motivos económicos ampliamente difundidos, sino porque los usuarios no desean elegir entre miles de productos diferentes, prefieren confiar en unas pocas marcas.

La confiabilidad de las marcas sustituye, en el imaginario de los consumidores, la tranquilidad que en otra época sintió por los servicios que garantizaba el Estado.

Dicho en otras palabras, las empresas han sustituido al Estado en la garantía de calidad social de la producción.

No importa quien fabrique algo, sino la garantía que implica que ese algo tenga una marca determinada.

El auge de los procesos de concesión de franquicias y derechos al uso de las marcas, se debe a que estas se han convertido en garantías de bien público, sustituyendo una función que asumieron los gobiernos al ingresar los países en la sociedad industrial.

Este es sólo uno de los procesos que muestran cómo las empresas han sido las instituciones que más han evolucionado en la sociedad industrial y hoy van ganando la disputa por los espacios de poder que sostienen con los organismos gubernamentales y las organizaciones civiles.

Este éxito se debe a la necesidad que todas las empresas tienen de mantenerse cotidianamente al tanto de los acontecimientos para poder evolucionar o sobrevivir.

Esto no ha sucedido en las instituciones gubernamentales en general, ni tampoco en la mayor parte de los grandes sistemas civiles (sistema político, educativo, urbano. etc.) todavía muy aferrados a patrones del pasado3 .

Esta morosidad les ha ocasionado una creciente pérdida de poder dentro de la sociedad.

Lo que sucede con las encuestas pre-electorales es un buen ejemplo de este cambio.

Las encuestas son un procedimiento característico del marketing.

Las empresas las emplean para tomar decisiones sobre servicios o productos que aún no se encuentran en el mercado, o que no funcionan como sus directivos suponían que debía hacerlo.

El crecimiento del prestigio intelectual de las funciones empresariales hizo que este sistema fue extrapolado al campo político.

En poco tiempo logró tanta eficiencia que, en muchos casos, las elecciones parecen necesarias solamente para verificar la exactitud de las encuestas.

Este tipo de conocimiento predictivo de los fenómenos sociales, como la mayor parte de los nuevos medios, puede ser utilizado como un recurso democrático o autocrático.

Eso depende de quién esté al mando.

Es así como, ante la evolución de la estructura productiva, aparecen dos horizontes posibles para el futuro post-industrial: * 1.

El autoritarismo corporativo, que se presenta ahora como la concentración de las decisiones en un sistema formado por grandes corporaciones conducidas por una elite burocrática, basada en objetivos puramente económicos.

Esta opción dejaría a toda la sociedad en manos de un pequeño grupo de personas, con destreza para moverse ante los cambios de humor de los ciudadanos, ahora devenidos en meros consumidores.

La población quedaría sin ningún mecanismo de control político y a merced de un sistema de manipulación de las ideas, opiniones, deseos y objetivos 2

Si bien en una misma nación pueden coexistir los tres tipos de sociedades. 3

En las sociedades agrícolas e industriales, la riqueza es generada por la acción casi mecánica de la producción agraria o fabril.

Eso no sucede en la sociedad industrial tardía, donde la riqueza es generada mediante actividades muy dinámicas, tales como la provisión de servicios, el incremento de las capacidades de los medios de comunicación, o las estrategias de marketing.

Todo esto no funciona mecánicamente, es decir de manera uniforme después de ser instalado, sino dinámicamente, es decir mediante cambios continuos que requieren una constante acción correctiva. 10

10. de la gente cada vez más depurado, cuyo objetivo final es sólo agrandar el patrimonio de las corporaciones, con total indiferencia ante las desventuras sociales. *

2. La profundización de los mecanismos democráticos es otra alternativa. Esto significa que las personas decidirán tomar en sus manos su propio destino. O sea que la política encontrará la forma de ocupar de nuevo el centro de la escena en la vida social. Pero esto no es posible con las estructuras políticas tradicionales, ya que estas no tienen el consenso social, la capacitación, ni la organización necesaria para conseguir y conservar este lugar. 4.

LA DEMOCRACIA MULTIDIMENSIONAL.

La EcoDemocracia está concebida para dar soluciones dentro de este nuevo contexto del post-industrialismo.

Está pensada como un sistema de gobierno adecuado a las características centrales de la nueva sociedad.

Retoma la esencia filosófica del Gobierno del Pueblo, adecuándola a esta nueva realidad.

Para esto emplea dos grandes ideas-fuerza: la idea de una democracia vital y la idea de una democracia integral. 4.1.

LA IDEA DE UNA DEMOCRACIA VITAL

El prefijo «eco» en la palabra EcoDemocracia, se refiere a esta idea de una democracia vital.

Con la acepción actual del concepto «Eco» se busca sintetizar el nombre de una forma de gobierno que tenga como objetivo primordial la preservación y expansión de la vida en el sentido más vasto del término.

La nueva democracia requiere entonces: *

FACILITAR LA EXPANSIÓN DE LA VIDA HUMANA.

En su duración en el tiempo y en la excelencia de vida para todos. *

Preservar la vida de los otros seres con quienes compartimos el suelo, el agua y el aire de nuestro planeta, manteniendo la integridad del funcionamiento de toda la biosfera terrestre4 .

Para que estos propósitos puedan convertirse en hechos sociales, necesitan un sistema de normas cuya esencia sea congruente con las leyes naturales por las cuales se rige la vida misma.

Y estas leyes humanas deben, necesariamente, subordinarse e integrarse con las leyes de la naturaleza.

Esta es la única manera de restablecer el equilibrio entre humanidad y naturaleza que se encuentra tan gravemente amenazado. 4.2.

LA IDEA DE UNA DEMOCRACIA INTEGRAL.

El concepto de EcoDemocracia también se refiere a una democracia integral, que abarca las ideas de totalidad, integridad e integración. *

La democracia totalizadora alude a su capacidad para abarcar todos los aspectos de la sociedad, no solamente aquellos que supuestamente son «responsabilidad del Gobierno». *

La democracia integral se refiere también al manejo de una cotidianeidad política.

En una cotidianeidad donde los intereses personales se encuentren conscientemente imbricados con los de la comunidad.

Así, atender los asuntos públicos, no debe ser otra cosa que atender una parte de los propios asuntos.

Una democracia integral, es una democracia decente, justa y honorable.

Es aquella que considera a sus miembros como una parte irremplazable de su comunidad.

Lo que le sucede a un miembro de la comunidad, de alguna manera afecta a toda la comunidad.

Todos deben sentirse co-responsables de lo que les pasa a sus conciudadanos. *

Una comunidad democrática íntegra se debe, ante todo, a las personas que la integran.

Es «lo mismo» que las personas que la componen. *

Y una democracia integrada es aquella en la cual realmente gobiernan los ciudadanos de manera directa, a diferencia de la democracia representativa (en la que se supone que gobiernan «a través» de sus representantes). *

Para lograr una democracia participativa, es necesario que los intereses personales coincidan con los de la comunidad.

Y para que sea así debemos instalarnos en la realidad de los problemas comunitarios desde la infancia.

De esta manera puede lograrse que cada ciudadano participe en los asuntos públicos con la misma pasión que siente por su equipo deportivo favorito y el mismo interés que presta a una empresa de la que es socio.

La condición para que esto suceda es que cada persona asuma una parte real de poder dentro de su comunidad, y también su correlato de responsabilidad.

Para hacerlo posible es necesario dividir el poder, ahora concentrado en los gobiernos nacionales, en pequeñas unidades autónomas.

Estas tienen que ser controladas por ciudadanos entrenados desde la infancia en el manejo de los bienes comunes. 5. Comunidad y Nueva Democracia 4

Se designa como biosfera terrestre al conjunto de los sistemas bioclimáticos que están en el planeta. 11

11. Usamos el término «comunidad» para referirnos a una forma particular de organización humana.

Está constituida por un grupo de personas que tienen valores comunes, comparten un lugar geográfico definido y sostienen una organización que opera un conjunto de reglas para el funcionamiento del grupo.

Para este grupo es fundamental el sentimiento de pertenencia voluntaria. Una pertenencia elegida por libre albedrío y no como una fatalidad.

El sentimiento de pertenencia voluntaria a una comunidad puede comprenderse comparándolo con el que muchas personas sienten cuando adhieren emocionalmente a una empresa o institución.

Pero, en este caso, puede ser mucho más fuerte, más intenso y más cabal, porque los lazos de solidaridad dentro de una comunidad pueden ser mucho más profundos y complejos.

Una comunidad realmente integrada asegura tanto la existencia económica como la existencia social.

Y, si funciona adecuadamente, impulsa a cada uno de sus miembros hacia la autorrealización personal.

Atender los asuntos comunes de una comunidad nos lleva hacia una solidaridad emocional como la que sienten los camaradas durante las luchas armadas, los militantes políticos o los fieles de una misma religión.

Por ese motivo el contacto personal entre funcionarios y ciudadanos es esencial para el funcionamiento de la democracia.

Así se incrementa la responsabilidad de las personas con poder.

Cuando estos deben tomar decisiones que afectan a la vida de los otros, tienen que tomar en cuenta la inevitable la relación «cara a cara» que vendrá como consecuencia de esas decisiones.

Esta necesidad de contacto personal entre todos los miembros de una comunidad restringe el número de personas que pueden integrar una unidad política de democracia directa.

Según estudios realizados sobre las posibilidades de interacción5 , existe un acceso fácil a cualquier funcionario en un grupo formado por un máximo de 10.000 personas, siempre que el ordenamiento jerárquico sea suficientemente laxo.

También se considera que la cantidad mínima de personas necesaria para resolver todas las funciones y la necesidad de interacción de una comunidad autosuficiente es de alrededor de 5.000.

O sea que la cantidad óptima de personas que integren una comunidad debe variar entre un mínimo de 5.000 y un máximo de 10.000 habitantes.

Por otra parte, un hábitat para 10.000 personas puede ser soportado por casi cualquier ecosistema, a menos que este fuera de una extrema fragilidad.

Una población de este tamaño ocupa un territorio restringido, controlable por sus habitantes.

Una caminata permite a cualquier ciudadano reconocer el estado de la infraestructura, de los espacios comunes, del cuidado que tienen los vecinos en sus propias viviendas.

El hábitat para una comunidad de 10.000 personas tiene «escala humana» y hace de la solidaridad un hecho imprescindible, cotidiano.

Los elementos negativos de una comunidad pequeña son el extremo control que puede ejercerse sobre la vida de sus miembros.

Esta presión social puede llevar a muchas personas a conductas sobreadaptadas, o al rechazo compulsivo de los que no acepten las pautas mayoritarias.

Por eso es necesario crear las reglas que hagan surgir los anticuerpos necesarios para oponerse a presiones arbitrarias de algunos grupos.

El individuo es el sujeto de la sociedad post-industrial y todo debe disponerse para facilitar su expansión y crecimiento personal.

Las actividades que interfieran con esto deben ser desalentadas e impedidas. La delación, la fiscalización persecutoria, los «chismes» sobre la vida privada y los prejuicios y juicios personales de todo tipo, son conductas antisociales y deben excluirse conscientemente en la programación cultural de las nuevas comunidades.

Como todo organismo vivo, cada comunidad puede crecer hasta llegar a su estado pleno.

Si su población o su territorio crece por encima de esos límites, comienza a perder identidad.

Para seguir creciendo y conservar elementos de su propia identidad, debe proceder como cualquier organismo vivo: usar su capacidad para reproducirse.

La manera de hacerlo es formar una nueva comunidad en la cual se aplique la experiencia acumulada en la(s), «comunidad madre».

De esta manera las comunidades pueden renovarse constantemente a sí mismas.

Cada generación puede dejar su propia impronta sin demoler lo que hicieron las generaciones anteriores y las personas pueden envejecer junto a los lugares queridos de su vida y mantenerse cerca «culturalmente» de sus sucesores.

La comunidad original tenderá naturalmente a mantener las tradiciones por los partidarios a conservar todo sin cambios.

Y los renovadores pueden llevar su impulso innovador hasta las últimas consecuencias en las comunidades nuevas.

Estas pueden desarrollarse sin las restricciones que impone el pasado congelado en un trazado urbano, una infraestructura más o menos obsoleta o unos hábitos de vida que ya no se comparten.

6. DEMOCRACIA Y MEDIO AMBIENTE.

5 Ver bibliografía. Ch. Alexander obra citada. 12

12. Roma construyó un vasto imperio unificado controlado desde una ciudad.

Así el centro del Imperio garantizaba su abastecimiento continuo y un alto standard de vida gracias a los recursos extraídos de las provincias dominadas6 .

La necesidad de asegurar la provisión de cultivos a la metrópoli a pesar de los avatares climáticos, dio lugar a esta hipótesis del «Imperio de expansión ilimitada».

Fue la conclusión inteligente de un mundo cuya supervivencia dependía de una «agricultura sometida a la lluvia».

Cuanto más grande era el Imperio, más posibilidades existían que en algún lugar del mismo lloviera.

Esto era lo real, lo que estaba en la base misma de toda la construcción imperial.

Pero esta base real implicaba una sumisión del hombre al capricho del clima, a una Naturaleza que consideraba mucho más indómita que a los hombres.

Así es que Roma avanzó por «su» línea del menor esfuerzo: controlar a los hombres para así controlar su territorio.

En realidad eludió el problema.

La practicidad y el homocentrismo romano no podían admitir el temor ante las fuerzas de la naturaleza.

La idea judeo-greco-romana de que el hombre era el rey de la creación, el delegado de él (o los) Dios (es) en la Tierra le permitía «sentirse dueño» de la Naturaleza.

El hombre europeo invoca su origen divino para diferenciarse de la Naturaleza.

Desde esa posición elabora filosóficamente su oposición a la Naturaleza y con ese recurso discursivo elude reconocer el origen divino de todo lo viviente.

Declara: «esta tierra es mía», y procede para hacer que esa declaración se convierta en una realidad.

Pone un vallado, marca una frontera y anuncia: «todo lo que hay dentro de él es mío».

Toma posesión de la naturaleza porque nadie se lo impide.

Y empieza a tratar a todo lo viviente como si fueran objetos inanimados7 .

Es en ello donde se centra la cultura europea, que se convierte así en una «cultura del objeto», o sea una cultura que concentra y organiza su energía para la posesión de objetos.

Y la Naturaleza es transformada en un objeto más.

O sea, la des-naturaliza y des-sacraliza.

Pero la naturaleza siempre encuentra la ocasión para hacernos sentir su poder. La noche límpida y estrellada nos muestra un universo que está más allá de nuestra comprensión.

El mar, las tormentas, los volcanes, las montañas nos confrontan con nuestra fragilidad como seres vivos.

La oscuridad de la noche y el misterio de la muerte biológica nos hace sentirnos inermes y temerosos.

El hombre europeo encuentra un remedio para su temor en ese simulacro de apropiarse de la Naturaleza.

Y comete el error de creer que ese simulacro puede cambiar las leyes naturales.

Para probarse a sí mismo que está en lo cierto se rodea de un mundo cada vez más artificial, repleto de objetos conocidos, comprensibles y manipulables.

Pero fuera de ese entorno se acrecienta su miedo a la Naturaleza.

Y eso refuerza sus impulsos destructivos hacia la causante de su pavor, y luego de miles de generaciones con esta conducta, ya se convierte en un valor genético, que se traslada a sus descendientes en forma de creencias y valores.

Esto explica por qué vastos sectores de la población siguen actuando sobre la base de esos parámetros hostiles frente a la Naturaleza, a pesar de disponer de la información que demuestra que lo racional es lo contrario.

Así se prolonga hasta nuestros días la cultura romana que está en la base de esas creencias ancestrales.

El Imperio Romano duró más de 1.200 años y luego sus valores fueron transmitidos por su Iglesia durante quince siglos más.

No es una tarea sencilla desprenderse de ellos.

Estas creencias instalan en Occidente la idea de que es posible una expansión material ilimitada.

Idea que presupone que se dispone de un mundo ilimitado y de una Naturaleza que puede ser utilizada con total impunidad.

Pero la capacidad de la naturaleza para auto-restaurarse quedó superada por la cantidad y variedad de elementos destructivos incorporados por la actividad humana.

La difusión en el ámbito planetario de los productos de la industria, ha puesto en crisis esa hipótesis de la relación Hombre-Naturaleza.

La Naturaleza sigue existiendo con total indiferencia a la ideología humana. Lo viviente tiene sus propias leyes: se adecua hasta donde puede al trato que el hombre le da, y cuando no puede adecuarse, colapsa y mata a otros seres vivos viven en ella.

La ignorancia de estas leyes instaló la actual tendencia al colapso del funcionamiento de la biosfera, en la cual el Derrumbe es posible, aún sin la amenaza de un desastre nuclear.

Para cambiar la dirección que llevamos hacia la hecatombe no solo deben ponerse de acuerdo las naciones, sino todos los continentes.

No queda otra alternativa que unirse para defender el único planeta en el que existe la vida, al menos tal como nosotros la conocemos8 . 6

Todos los Imperios posteriores siguieron el mismo modelo, Castilla, París, Londres, Tokio, Moscú, Nueva York. 7

Los indios y los esclavos en general no fueron considerados personas, sino meros «objetos naturales» que ingresaban en el sistema de transacciones como cualquier otro objeto. 8

Hasta ahora no se han encontrado indicios de que exista vida, tal como nosotros la conocemos, en ninguno de los Planetas del Sistema 13

13. 7. Raíces americanas de la EcoDemocracia.

La decadencia americana, en especial de la de América Latina, trasciende la degradación económica, la corrupción política y la descomposición de las instituciones, estableciéndose como una crisis de la cultura dominante.

Es una crisis que afecta a todo el sistema de valores tradicionales e instala una perplejidad paralizante.

Nada verdaderamente nuevo puede encararse decididamente hasta tanto esta crisis de valores esenciales no se resuelva, porque las contradicciones son tan profundas que malgastan la energía que se necesita para dar el gran salto hacia el futuro.

América necesita restablecer raíces firmes con el pasado para resistir los fuertes vientos de cambio de la historia contemporánea.

Necesitamos encontrarnos con el fundamento de nuestro “ser americano”, con los cimientos de nuestra propia cultura continental.

Tenemos que alejarnos de las imposiciones que la dominación europea nos impuso en el pasado, para desarrollar lo que tenemos en común ahora los habitantes de todo el Continente Americano.

Encontrarnos con estas fuentes culturales es integrar en una nueva síntesis la sabiduría indígena, europea y africana, amalgamadas en este paisaje único de América.

Para lograrlo es necesario una reconciliación profunda.

Una reconciliación que permita superar rencores multiseculares a las generaciones que vendrán.

Una aproximación capaz de hacer que los descendientes de indios y africanos olviden y perdonen las salvajes afrentas recibidas por sus antepasados de los invasores europeos.

Y que los europeos también estén dispuestos a ceder muchos espacios que han ocupado en forma excluyente desde su llegada.

La América profunda.

La cultura europea nos ha dejado muchas soluciones técnicas para lo material.

Esto permitió superar la maldición de la escasez y abrió el camino a la nueva era post-industrial.

Su ocaso, después de la derrota que sufrieron en la Segunda Guerra Mundial, allanó el camino para que América asumiera el liderazgo de la Nueva Cultura.

Esta Nueva Cultura recién está dando sus primeros frutos.

Crecerá en la medida en que se perfeccione la amalgama (de genes y sabiduría) de la gente que llegó de tres continentes: los «ab-orígenes» americanos, de ya lejana ascendencia asiática, los africanos arrastrados por la fuerza a este continente y los criollos descendientes de europeos.

Estas tres razas han tenido casi medio milenio para integrarse, y recién ahora está empezando a emerger la combinación de sus sabidurías.

Y esto sucede en el preciso momento en que la humanidad necesita encontrar un nuevo rumbo.

América tiene como cimientos culturales las ancestrales tradiciones ecológicas y comunitarias de las culturas indígenas americanas; la capacidad de expandirse al mundo, propia del talento material de la cultura euro-americana y el ritmo vital aportado por la cultura afro-americana.

La nueva cultura de América une el dominio de la producción material, con la conciencia de los límites de la naturaleza y antiguas tradiciones para transitar el ilimitado mundo del espíritu.

Sus asentadas raíces, tan diferentes entre sí, posibilitan una comprensión de la esencia íntima del hombre, integrando sus diferencias ancestrales.

Comprensión que es vital para generar una nueva armonía de la raza humana.

Significa aceptar que la cultura indoamericana es la clave capaz de vincular el pasado con el futuro de América.

También implica aceptar que la cultura de los ancestros africanos forma una parte legítima nuestro acervo común.

Cuando esto suceda, veremos que la distancia que hoy separa a los americanos de los europeos es al menos tan grande como la que tenemos con los actuales africanos y asiáticos.

Ya somos más americanos que indios, europeos o africanos.

Y esto debe reconocerse estableciendo un sistema político y una organización de la comunidad que reúna los tres estilos de vida.

La nueva democracia debe incorporar las formas participativas e individualistas propias de las tradiciones de la democracia europea, al mismo tiempo que se inserta dentro una actividad comunitaria de profunda raíz indoamericana, y fomenta la capacidad de disfrutar de la vida propia del ser africano.

La nueva democracia requiere que las decisiones políticas básicas se concentren en una escala espacial y demográfica que permita la participación política real (y no meramente formal).

Debemos sustituir a un Estado cada vez más inservible por la autogestión participativa.

Es la única manera de eliminar simultáneamente la inoperancia intrínseca de las burocracias estatales y corporativas y los sistemas de impunidad cristalizados a través del manejo del «contrato social».

Para la nueva democracia, la comunidad se convierte así en la institución-fundamento, tanto en lo social y como en lo político.

La ética de la comunidad sustituye las funciones establecidas en las sociedades contractuales sobre la base de la competencia, el desarraigo, la irresponsabilidad y la doble moral para lo público y lo privado.

Solar., ni en otros planetas del Universo, a pesar de que las probabilidades estadísticas sueñan con lo contrario. 14

14. La nueva democracia necesita cambiar la punición por la reparación como sistema de justicia.

Y priorizar la acción colaborativa como motor social básico, sustituyendo al papel excluyente del actual deseo de lucro.

Es también vital fomentar la pertenencia a un grupo humano y a un lugar físico.

Para lograrlo se necesita desdibujar los límites entre lo público y lo privado, límites que sirven ahora para incrementar la impunidad.

La nueva democracia retoma el concepto de la política como motor principal del bienestar integral, para lo cual necesitamos dar forma a estructuras políticas y sociales que permitan recuperar el placer de vivir y conseguir la libertad individual.

Tarea imposible en las sociedades uniformizadas por la concentración del poder político, económico e informativo.

Debemos impulsar el desarrollo de la espiritualidad, como principal antídoto contra una cultura que hace del confort el único horizonte de vidas vacías.

La EcoDemocracia propone un modelo que no sólo es un nuevo enfoque ético-práctico de la política, sino una verdadera transformación estética del «arte de la política». 8.

Características esenciales de la integración cultural americana.

Todas las culturas se estructuran a través de un lenguaje, un sistema de pensamiento, una manera de ver el mundo y un conjunto de costumbres, creencias y conocimientos, desarrollados en un entorno bioclimático específico.

América es el único Continente que se despliega de un Polo a otro, dando lugar a todas las alternativas bioclimáticas que existen en el Planeta.

Aquí llegan los hombres en forma tardía9 , pero disponen de tiempo suficiente (cinco siglos) como para integrarse, étnica y culturalmente en un lento proceso de digestión social: La vocación comunitaria que caracterizó las sociedades indígenas de América, con la exaltación del individuo propia de los europeos, la alegría vital que distingue a los pueblos africanos y la sensualidad que caracteriza las naciones árabes.

La capacidad analógica y multidimensional de los lenguajes originales de América, puede complementarse con el habla y la escritura lógica y modular de los idiomas europeos, y con la capacidad evocativa de la tradición oral de origen africano.

La verdad necesaria para tratar los problemas que nos plantea el hecho mismo de vivir puede ser establecida mediante el pensamiento indígena americano, que equipara lo verdadero con lo que nos produce felicidad.

Este criterio puede ser completado con la manera de establecer la verdad elegida por el pensamiento europeo, basado en la congruencia lógica (un tipo de pensamiento que es particularmente apto para resolver los problemas que requieren un tratamiento racional) y a todo esto, puede sumarse la conciencia del mundo inmaterial que impregna el pensamiento africano.

La nueva cultura busca integrar otra forma de la verdad, la contenida en el criterio tribal del tabú.

Esta manera de comprender el mundo nos indica el camino para relacionarnos constructivamente con la naturaleza.

El tabú establece el criterio de respetar lo que no comprendemos como una forma más del saber, como una forma más de aproximarnos a la verdad, dejando que lo que no entendemos “sea”, tenga su propia realidad sin nuestra interferencia.

Esta nueva articulación entre el saber cósmico y predictivo indígena, el saber intelectual y la potencia instrumental europea y el saber con alegría vital propio de los africanos, será cada vez más necesario en un mundo en que los problemas a resolver son cada vez más complejos y sutiles.

Esto constituye un nuevo sistema de alternativas, capaz de sentar nuevas bases para la felicidad futura del hombre.

Por otra parte, estas tres formas del saber están estructuradas sobre la base de tres tipos diferentes de energía vital.

La alegría en el cuerpo propia del hombre africano, que disfruta del puro vivir, puede combinarse con la fuerza mental típica del voluntarismo europeo y la energía cósmica que se entrenaron en captar los indígenas americanos.

La diferenciación de estas formas vitales y culturales coinciden con lo que los psicólogos han definido como los “tres seres” que conviven en cada persona, el Ser Básico, que se ocupa de mantenernos vivos en el mundo, el Ser Consciente, responsable de conducir nuestras acciones y el Ser Superior, que representa la actividad espiritual de cada persona.

Este Nuevo Hombre Americano, un recién nacido en la escala temporal de la evolución de las especies, llega al mundo con un riquísimo patrimonio genético y cultural, como si un designio Superior lo hubiera reservado para contribuir a la superviviencia de una Humanidad amenazada por ella misma.

Este Continente, por su apertura y generosidad, constantemente recibe a nuevas poblaciones que traen su aporte, logra así un estímulo permanente para su creatividad, su potencia genética y su producción cultural.

Dentro de este panorama, es Iberoamérica la que presenta el panorama más auspicioso, porque a diferencia del Subcontinente angloamericano, en este medio milenio ha logrado, en base a dos grandes vertientes de sincretismo religioso, integrar las creencias indígenas, africanas y cristianas.

Si a eso sumamos el idioma común y la aspiración de sus 9

Según los antropólogos, las poblaciones procedentes de Asia ingresan a América por tierra, aprovechando la unión de los dos continentes en el extremo norte (Estrecho de Bering) o por vía marítima, atravesando el Pacífico, en una fecha que oscila entre los 40.000 y los 20.000 años atrás.

Si consideramos que el Hombre tiene una historia de alrededor de 500.000 años de vida en los otros continentes, este es un ingreso tardío.

Los europeos y africanos llegan muchísimo después, con sus formas genéticas y culturales también definidas. 15

15. próceres y sus pueblos de integrarse en un gran estado sudamericano, el camino de la integración que se abre es mucho más profundo que el interés económico que impulsó la creación de la Unión Europea.

Pero para que esta Nueva Cultura, y esta integración política rinda estos frutos es necesario que sea complementada por una estructura organizativa de la sociedad capaz de integrar este potencial con las formas productivas post-industriales, que abrirán las «Puertas de Oro» vaticinadas para una nueva forma de estar en el mundo.

En tal propósito se inspira la propuesta de la EcoDemocracia.

9. La política holística.

Las nuevas formas productivas requieren nuevas formas de hacer política, de dar respuestas eficaces en el vertiginoso proceso de cambio en curso.

Política holística es un modo de hacer política que integra las distintas dimensiones de las relaciones humanas.

Considera la complejidad de requerimientos personales y colectivos, y es capaz de dar una respuesta adecuada a cada uno de ellos.

Logra equilibrios dinámicos entre los requerimientos productivos y los ambientales, entre las demandas materiales y las necesidades emocionales y espirituales.

Una propuesta holística es la que genera estructuras políticas capaces de sostener y fomentar el desarrollo de todas las actividades mencionadas, simultáneamente y sin conflictos.

Y una acción política holística es aquella que, en un solo acto, es capaz de resolver todos los problemas implicados.

La política holística no es el «arte de lo posible», sino el arte de hacer posible lo necesario. Lo necesario en lo social, lo económico, lo humano, lo ambiental, lo estético, lo legal, etc.

Es una política que tiende naturalmente hacia la excelencia, y requiere el uso de recursos capaces de obtenerla.

Un político holístico es un “artista social”, alguien que procura lograr una armonía muldimensional en el funcionamiento social.

Nada de lo que se encuentra en su esfera de influencia permanece igual. Todo mejora, todo prospera, todo es más libre y natural.

Una acción política holística mejora globalmente la situación.

La actividad política holística se basa en la eficaz participación de los ciudadanos en los asuntos públicos, sustituyendo la impotencia social de los «operadores políticos» actuales.

Esta redistribución entre toda la población, tanto del poder como de la responsabilidad, permite desarrollar una verdadera democracia participativa.

Su eficacia social se basa en su «acción capilar».

Si cada ciudadano logra hacer algo para mejorar el contexto total, se instala en la sociedad el mismo mecanismo mediante el cual la sangre lleva oxígeno a cada célula del organismo.

Es un modo consistente de insertar las decisiones políticas en toda la trama del tejido social.

Pero para lograr este tipo de eficacia, es necesario un conocimiento real, detallado y cotidiano de los problemas a resolver.

Esta es una tarea que todos los ciudadanos deben realizar en forma tan sistemática como la que hoy se destina al trabajo en un empleo, y debe ser mejor remunerada aún.

Para que todo el sistema sea orgánicamente eficiente es necesario que actúe en comunidades integradas por un número relativamente pequeño de personas.

Además es necesario que se encuentren bien organizadas las tareas y disponibles los recursos para llevarlas a cabo.

Entre los poderosos nuevos recursos que brinda la sociedad post-industrial están las redes de comunicaciones computarizadas conectadas mediante satélites, diferentes frecuencias radioeléctricas y tendidos de cables y fibras ópticas.

Estas redes pueden transmitir voz, imágenes y datos en combinaciones cada día más complejas, que integran a las redes telefónicas de cable, inalámbricas (teléfonos celulares) y satelitales con sistemas similares que transmiten todas las variantes de televisión (abierta, codificada, por cable, satelital doméstica, etc.) y con las redes de computadoras tales como Internet.

Esta última merece un comentario especial, pues se trata del primer medio de comunicación totalmente democrático, pues Internet no tiene dueño, no es una marca, es solo un nombre que designa un sistema de comunicación entre computadoras.

Esta comunicación se hace a través de las redes telefónicas y todos los usuarios que se acoplan a Internet son iguales, un estudiante y una gigantesca corporación tienen las mismas posibilidades en esta red.

A través de Internet se puede enviar y recibir datos, imágenes (fijas, televisivas, virtuales, etc.) y voz y sonido.

También se pueden hacer todo tipo de transacciones comerciales y financieras, y cuando se terminen de normalizar los protocolos y sistemas de seguridad se podrá votar y controlar cualquier gestión pública a través de ella.

El potencial de desarrollo de Internet apenas se vislumbra, pues combina la potencia de procesamiento de la computadora con la conectividad de los teléfonos y el atractivo de la televisión, a lo que se debe agregar el casi inexplorado mundo de 16

16. LA REALIDAD VIRTUAL.

Todo esto disponible para que cualquier persona la use en su casa o escritorio, o instale una red similar (Intranet, Extranet y otras que surjan en el futuro) uniendo cualquier organización o actividad.

Estas redes independientes pueden formar un “sistema comicial permanente”, capaz de evaluar cada medida que tome cualquier funcionario, también pueden sustituir rápidamente a los bancos, eliminando esa lacra que son los intereses, sustituir a los supermercados y tiendas de venta por catálogo, convirtiéndolas en depósitos robotizados.

Esto representa el principio de una profunda transformación que abarca no solo a organizaciones financieras y comerciales, sino que incluye a organizaciones gubernamentales, educativas, deportivas y muchas otras, repercutiendo en las formas de vida urbana.

La red de medios integrados brinda un potencial para el teletrabajo que hace de las oficinas y establecimientos educativos actuales solo centros de reunión social.

Con una computadora portátil con capacidades multimedia y un teléfono celular se puede llevar la oficina o el aula a cualquier lugar del mundo.

Con seguridad, muy pronto veremos aparecer las cabinas públicas de Internet, como una simbiosis de los cajeros automáticos con las cabinas telefónicas y las máquinas de video juego.

Estos recursos, por su enorme potencia, pueden generar un cambio social fulmíneo.

La propuesta EcoDemocrática ha sido pensada como un instrumento para guiar estos cambios mediante una concepción política global y humanística. 17

17. CAPÍTULO 2:

ECODEMOCRACIA Y VIDA COMUNITARIA.

1. : EcoDemocracia y vida cotidiana.

1.1. : Imágenes de la vida cotidiana en una comunidad post-industrial.
1.2. : La comunidad de amparo de la EcoDemocracia.
1.3. : El nuevo tiempo social.
1.4. : Sobre el entorno físico de una nueva comunidad.
2. : Obtención de los recursos dentro de la comunidad.
2.1. :Recursos para la supervivencia: La línea de la vida.
2.2. : Recursos para la expresión: La sociedad creativa.
2.3. : Recursos para el intercambio.
3. : Participación y entrenamiento político en la EcoDemocracia.
3.1. : Edad y participación política.
3.2. : Asunción de responsabilidades y disfrute del poder.
3.3. : El servicio civil obligatorio.
3.3.1. : Los funcionarios de la comunidad.
3.3.2. : Operación des-burocratizada de las instituciones.
4.. Tareas, remuneraciones y productividad global
5. : Un nuevo mecanismo de acción Política EL TETRAEDRO DEL PODER
5.1. : Cuatro Poderes reales versus tres Poderes ilusorios
5..2.: Democracia Directa en acción permanente
5.3.: Funcionamiento sectorial y territorial del Tetraedro del Poder
5.4.: Las Asambleas Comunitarias 18

18. 1. ECODEMOCRACIA Y VIDA COTIDIANA.

1.1. Imágenes de la vida cotidiana en una comunidad post-industrial. La vida cotidiana en una comunidad que emplee a fondo los recursos que brinda el post-industrialismo será completamente distinta de las que conocimos en cualquier otro tiempo o lugar.

Sus habitantes podrán comunicarse instantáneamente con cualquier lugar del planeta para producir, abastecerse, informarse, relacionarse con otros, etc. mediante voz, imagen y datos.

Las consecuencias sociales de esta capacidad instantánea de comunicación plena son difíciles de imaginar.

Es previsible que este incremento de la capacidad de interacción social a distancia modifique profundamente hábitos e instituciones10 .

El desarrollo de estos medios de comunicación, unidos a las tecnologías que vinculen los deseos de los consumidores con las capacidades para producir lo que los satisfaga, generará productos cada vez más especializados.

Se incrementará tanto la variedad11 de demanda de los consumidores que la oferta se parecerá a los «productos a medida», como los encargados en otras épocas a los artesanos12 .

El trabajo mecánico ( físico o mental) estará cada día más confiado a sistemas automáticos13 o robotizados.

El medio ambiente en una comunidad de este tipo cada día estará menos contaminado.

O sea que el control del ruido, los de los residuos, la contaminación del aire o del agua, la depredación de las especies naturales o vegetales no requerirá otra cosa que un sistema de control rutinario.

La pobreza es un mal negocio para las comunidades. Una persona pobre no sólo no consume, sino que no usa su potencial para la creación de riqueza.

Al transcurrir su vida en un estado de carencia, no pueden capacitarse para ingresar en el área del trabajo simbólico y, en el mejor de los casos, se mantendrá en el sector de servicios personales.

Y en el peor de los casos caerá en la marginación.

Y la marginación, aunque sea de unos pocos, genera peligro e inseguridad para toda la comunidad en el plano físico y vergüenza colectiva en el plano espiritual.

O sea que la marginación de unos pocos atenta contra la excelencia de vida de todos.

La riqueza hoy se genera con las creaciones simbólicas.

Estas son las que posibilitan incorporar todo tipo de tecnología para sustituir las funciones mecánicas.

Gracias a eso se generan grandes excedentes de bienes y de tiempo.

Estos excedentes, a su vez, permiten mayor dedicación a las actividades simbólicas y creativas, con lo cual se incrementa constantemente la productividad.

La relación con los lugares en que se vive tendrá una nueva dimensión.

La actual división entre vida privada y trabajo tiende a disolverse gracias a la informatización de la producción simbólica.

La casa-estudio, propia de algunos privilegiados del período industrial será la forma normal de habitación.

Será posible desarrollar en la propia vivienda gran parte de las actividades productivas, o bien llevarse la tarea dondequiera que sea14 .

La nueva maquinaria de poco tamaño destinada a la producción física no sólo requiere una participación cada vez menor de las personas, sino que se adaptan a las series cortas15 que reclaman cada vez más mercados.

La “cultura del ser” sustituirá a las actuales “culturas del tener o del hacer”.

El énfasis de las relaciones interpersonales no estará puesto en lo que la gente hace o tiene (buscando un nexo a través del trabajo o de compartir recursos materiales), como en la Sociedad Industrial, sino en lo que la gente es, o sea buscando vínculos a través de la manera de vivir la vida.

En consecuencia el centro de la actividad social no estará dentro del sistema de tensiones que hoy son los lugares de trabajo u ostentación, sino en el estimulante ámbito de los nuevos centros de reunión con intenciones lúdicas 16 , las actividades destinadas al crecimiento personal, o a la comprensión de la naturaleza, al desarrollo de tareas espirituales o bien a la mejora del propio vecindario.

La vida comenzará a tomar un nuevo sentido.

Y tanto lo específicamente humano como lo trascendente ocuparán el lugar central que ahora tiene el trabajo y la afinidad en el consumo.

10 Un ejemplo actual es el de los ciudadanos que prefieren denunciar los conflictos con las entidades con poder a la comunidad en su conjunto (a través de los medios masivos de comunicación) y luego, secundariamente por los poderes establecidos (justicia, etc.).

11 Se considera más efectivo el castigo social que la punición legal.

En la jerga de marketing se llama sectorización del mercado al recorte de un grupo de consumidores con características comunes.

12 Es previsible la emergencia de un nuevo sector productivo: El de los artesanos post-industriales.

Estos generan productos o servicios a medida para las personas que los requieran, utilizando alta tecnología.

Dos ejemplos actuales son los que desarrollan software a pedido y los diseñadores de gráfica con animación computada para los canales de televisión.

13 Tomemos el sistema de los cajeros automáticos. Si el sistema se aplica socialmente, el dinero desaparece como elemento material.

Se convierte en pura información sobre lo que cada persona consigue con su actividad y puede disponer para gastar.

Si a esto le sumamos la implementación del dinero electrónico (tarjetas que se recargan a cambio de efectivo depositado en algún lado) el sistema ya se instala muy cerca de la supresión del dinero, y con ello la transformación en una Sociedad Post-Económica.

14 Las computadoras portátiles y los teléfonos celulares combinados ya lo permiten.

15 Un ejemplo de esto lo constituyen las impresoras color para miles de ejemplares que pueden ubicarse en un recinto pequeño y ser operadas por una sola persona, brindando resultados semejantes a los de las grandes imprentas.

16 Centros lúdicos, se refieren a lugares donde se juega, en el sentido infantil de juego y no el sentido de los juegos por dinero o por mera competencia.

El deporte ocupará un lugar cada vez más importante, dado que en la actividad deportiva lo único que cuenta es lo que una persona o equipo “es”, física, intelectual y espiritualmente. 19

19. 1.2. La comunidad de amparo.

La Comunidad EcoDemocrática está concebida una «comunidad de amparo», que usa plenamente el potencial de los medios de producción post-industriales para generar la riqueza y distribuirla inmediata y equitativamente.

En esto se diferencia drásticamente de la sociedad industrial, que es una «sociedad del desamparo» armada un enfoque materialista de la vida, que acopla los hombres a las necesidades de las máquinas y de la acumulación y concentración de recursos.

Una sociedad que acciona para que todo sea una competencia, o sea una lucha, en la que unos pocos ganan alguna vez y casi todos pierden o se limitan a sobrevivir la mayor parte de su tiempo.
«Amparo» es protección del grupo dentro de la libertad individual para elegir.

El amparo es tal si permite a cada uno ser y estar como quiera.

Amparar es brindar una identidad, dar reconocimiento por parte de la Comunidad, posibilitar el crecimiento de raíces para sostener el máximo desarrollo personal.

Se diferencia del «desamparo» industrialista, pues este deja a los individuos en la «cultura del anonimato» de la gran ciudad. Anonimato que requiere de una constante ostentación de «Famosos» para compensar con esas ficciones de los medios a “las grandes masas” por el vacío y la insatisfacción de sus vidas reales.

Pero el anonimato de la gran ciudad también es el un gran incentivo para la corrupción17 , la delincuencia y el desenfreno de la hostilidad y la desconfianza debido a que todos somos más o menos desconocidos.

Las nuevas comunidades, armadas sobre la base de grupos afines, con la posibilidad de cerrarse y controlar el acceso de extraños, permiten una vida mucho más libre a sus miembros.

Los libra del miedo y la preocupación por su vida, por la seguridad de los niños o de sus propias cosas. 1.3.

EL NUEVO TIEMPO SOCIAL.

La organización del tiempo en la vida cotidiana también variará substancialmente.

En la sociedad post-industrial no se requiere la sincronización de actividades propia de la línea de montaje industrial, donde son procesados de igual manera los panes y los alumnos, los automóviles y los enfermos, los desperdicios y los jubilados, las latas de cerveza y los clientes de las prostitutas.

En la Sociedad Industrial el criterio es: mucha cantidad de pocas cosas.

En la sociedad post-industrial será necesario generar poca cantidad de muchas cosas diferentes. Y lo mismo sucederá con la forma en que cada uno utilizará el tiempo.

De la uniforme artificialidad impuesta por la sociedad industrial 18 se pasará al uso diferenciado y personalizado del tiempo.

Las gigantes congestiones de transporte en las «horas pico», y el desaprovechamiento de costosas instalaciones turísticas durante las tres cuartas partes del año, debido a la «sincronía de las actividades productivas», propias del industrialismo, serán solamente muestras de las irracionalidades del pasado. 1.4.

EL ENTORNO FÍSICO DE UNA NUEVA COMUNIDAD.

La organización del espacio urbano en una nueva comunidad también diferirá notablemente de la propuesta por la sociedad industrial.

En esta todo está dispuesto para el desencuentro.

Los edificios de viviendas no han sido concebidos para facilitar la interacción de las personas sino para aislarlas en departamentos estancos.

Las calles, un tradicional lugar de encuentro entre las personas, han sido invadidas por las máquinas que sirven para trasladarlas, y se han convertido en lugares peligrosos, utilizables solamente durante algunas horas, y de donde conviene salir lo más pronto posible, no sólo por el temor a la agresión física, sino por el peligro del tránsito, por la contaminación del aire19 (el ruido muchas veces hasta impide conversar), por la carencia de lugares acogedores donde permanecer, etc.

El espacio urbano de la nueva comunidad EcoDemocrática ha sido concebido como un lugar para la gente, no para las cosas.

El criterio urbanístico que se debe utilizar en el diseño de todas las nuevas comunidades ha sido cabalmente desarrollado por Christopher Alexander y otros en su libro «A Pattern Languaje» (Un Lenguaje de Patrones) en el cual, con 253 «patterns» diferentes, crea un verdadero lenguaje que cualquiera puede usar para la construcción del entorno humano.

La combinación de estos patrones posibilita millones de soluciones diferentes20 .

17 En el más raro de los casos, en el cual el corrupto es descubierto, el anonimato le permite sortear la sanción social de sus actos.

18 Esto llega al extremo que se cambia la hora durante los meses de invierno o verano, para ajustarla a condiciones económicas como un menor consumo de energía eléctrica.

Los ciclos solares regulan nuestro reloj biológico y esa práctica no contribuye a su mejor funcionamiento.

19 Los componente más tóxicos se acumulan en la parte inferior de la calle, justo donde respiran los chiquitos.

20 Los «patterns», explica Alexander, describen problemas que se plantean una y otra vez en nuestro entorno y luego explica el núcleo de la solución a este problema de manera que cualquiera pueda utilizar esa solución un millón de veces sin necesidad de repetirla nunca exactamente».

Estos 253 «patterns» están clasificados de acuerdo a la universalidad que sus autores dan a su aplicación: ** Implican una aplicación universal ineludible; *

Implica que ese patrón puede ser una buena aproximación a una invariante y los que no llevan ningún asterisco muestran las dudas de los autores sobre la posibilidad de invariancia de dicho patrón.

O sea que un pattern puede ser profundizado hasta comprender la verdadera esencia de un problema que tiene una resolución en el espacio.

Este libro de Alexander (en realidad son dos libros, porque «El lenguaje…» complementa el libro teórico sobre «El modo intemporal de construir”).

Es una invitación a 20

20. Algunas de las características propuestas, aplicables a la creación de nuevas comunidades, son las siguientes:

* Todas las comunidades deben tener una frontera definida por un elemento físico (arboleda, seto, camino, vía, arroyo, etc.).

Las entradas a cada comunidad deben ser marcadas con portales.

Los medios de transporte dentro de cada comunidad serán los que sus miembros decidan, pero distintos de los sistemas de transportes zonales o regionales, que comunican comunidades diferentes entre sí.

El tránsito vehicular debe ser restringido de acuerdo al diseño de las vías de tránsito, jerarquizadas por la densidad requerida en cada sector y sin atravesar ningún vecindario.

* En los lugares de convergencia de dos o más barrios deben ubicarse las instalaciones que sirven a ese conjunto (teatros, cines, salones de baile, etc.).

Todas las calles deben estar arboladas y todas las veredas deben tener elementos que protejan a los peatones de la lluvia en todo su recorrido.

* Cada comunidad urbana, tendrá jurisdicción sobre un sector de campo existente en su misma zona.

Ese sector será destinado a actividades productivas, recreativas y/o de preservación.

En ellas tendrán derecho a construir viviendas e instalaciones que no alteren el paisaje y vivirán bajo las reglas que establecieron para su propia comunidad, porque este sector es parte de la misma. 2.

Obtención de los recursos para la comunidad. Como cualquier organismo vivo, una comunidad subsistirá en la medida que sea capaz de realizar un conjunto de intercambios con su medio ambiente exterior.

Este «metabolismo comunitario» tiene dos aspectos: Uno biológico que vincula las funciones biológicas de los seres humanos y su parafernalia técnica con el ecosistema natural.

El otro de carácter cultural, mediante el cual las personas intercambian mensajes y objetos.

Estos pueden diferenciarse sobre la base de su destino en: Recursos para la Supervivencia,

Recursos para la Expresión y Recursos para el Intercambio.

21. RECURSOS PARA LA SUPERVIVENCIA: LA «LÍNEA DE LA VIDA», O “LÍNEA VITAL”.

Ningún miembro de las nuevas comunidades puede quedar por debajo de la «Línea de la Vida», o sea no disponer de los recursos básicos para su supervivencia biológica, social y espiritual.

La EcoDemocracia tiene como objetivo fundamental, brindar a todas las personas libertad y amparo.

Y para ello debe asegurar la supervivencia.

Para implementar el logro de estos objetivos se establecen Siete Pilares, que constituyen los fundamentos políticos destinados a satisfacer necesidades sociales indispensables.

La EcoDemocracia brinda ese derecho por el mismo hecho de estar vivo.

Como contraparte cada ciudadano tiene la obligación de aportar sus servicios en forma gratuita para mantener funcionando a las Comunidades.

2.2. Recursos para la expresión: La sociedad creativa.

La vida de las personas no se agota en la supervivencia.

Requiere dejar su huella en el mundo, requiere ser reconocida, individualizada, expresar su capacidad creadora.

Para hacer esto, muchas veces son necesarios recursos diferentes de los que aseguran la supervivencia.

Para obtener estos recursos, los “recursos para la expresión”, también se necesita el apoyo de la comunidad.

Un actor necesita un teatro o un set televisivo, un escritor publicar un libro o un autor de obras interactivas requiere una parafernalia informática, un inventor, un taller, y un corredor de autos su coche…

Y una Comunidad será más rica cuantas más formas de expresión manifiesten sus miembros.

La expresión, unida a la excelencia es la forma más eficaz de creación de riqueza.

Cualquier comunidad sabia, dedicará gran cantidad de recursos a fomentar los talentos expresivos de sus miembros y les facilitará los medios necesarios para que ellos experimenten y se expresen.

Es justo también que los beneficios que cada individuo obtenga por la aceptación social de su expresión personal sean, en parte, compartidos con los otros miembros de la comunidad que contribuyó a su desarrollo.

2.3. Recursos para el intercambio.

Ninguna comunidad puede ser completamente autónoma.

Lo que es óptimo para el “sistema metabólico comunitario”, no es necesario ni conveniente para el desarrollo cultural de las personas.

La vida se enriquece y perfeccionan en la medida en que se desarrollan intercambios con otras personas, con otras actividades y enfoques distintos. meditar profundamente sobre nuestro entorno, y sobre la forma en que transcurre nuestra vida en este mundo. 21

21. Como cada nueva comunidad es en sí mismo un ente autónomo, con las atribuciones propias de un país soberano, puede realizar los intercambios que quiera con quién lo desee.

Comprar, vender, intercambiar cualquier tipo de producto, servicio o información con otras personas ubicadas en cualquier lugar del planeta.

Y la comunidad le dará los medios necesarios para que lo haga porque la prosperidad y calidad de vida de cada comunidad variará de acuerdo al resultado que obtenga de estos intercambios. 3.

PARTICIPACIÓN Y ENTRENAMIENTO POLÍTICO EN LA ECODEMOCRACIA.

El entrenamiento político de las personas comienza en su más temprana infancia, aunque no se lo denomine así.

Es entrenamiento político la enseñanza que recibimos sobre a quien debemos respetar y a quién no.

Sobre lo que debemos hacer y dejar de hacer.

Como debemos proceder en determinadas circunstancias, etc.

También es entrenamiento político el que recibimos para tocar o no tocar a otros.

La forma en que debemos o no debemos alimentarnos, asearnos, tratar a otras personas de acuerdo a su sexo, edad o raza.

Es entrenamiento político el conjunto de opciones que nos dan para educarnos, casarnos, trabajar y divertirnos.

Todo esto nos lleva a que se acepten ciertos valores como esenciales y se descarten otros.

Para que se adopten ciertas actitudes «correctas» y se rechacen otras como inapropiadas.

Estos roles y valores, que se aceptan en la primera infancia, son los que nos acompañarán con fuerza a lo largo de nuestra vida.

Nadie nace sirviente ni amo, triunfador o fracasado, sádico o magnánimo.

Pero todos pueden ser entrenados para serlo según el trato que le den sus padres, sus familiares y personas próximas, sus vecinos y educadores.

O bien por la agresión que reciba de la comunidad y por la forma como perciba que esta funciona.

Todo esto puede denominarse como «entrenamiento político integral».

Los valores son parte de la cultura de cada comunidad, pero esa cultura es fuertemente inducida por los que manejan el poder.

Los hechos cotidianos son convertidos en hechos políticos cuando se persigue una finalidad política determinada.

La nueva democracia debe asumir explícitamente la responsabilidad sobre este proceso de entrenamiento de las personas para la convivencia comunitaria.

Debe asumir también que esta participación es un proceso político indisoluble del hecho mismo de vivir.

Una persona comienza a hacerse dueño de su propio destino, o a enajenarlo, a partir de su nacimiento.

Un bebé sano, querido, correctamente alimentado y aseado, y adecuadamente estimulado, brinda toda la información sobre lo que necesita en cada momento.

Los que asumen el compromiso de criarlo tienen la obligación de reconocer los signos y calmar las diversas «hambres» que tiene un bebé.

Todo lo que haga con él, de allí en más, es entrenamiento cultural.

O sea, una combinación indivisible de entrenamiento político (como se maneja el poder), entrenamiento intelectual, entrenamiento emocional y entrenamiento físico.

Este entrenamiento cultural se recibe fundamentalmente a través de hechos.

Son los hechos los que entrenan, las palabras solamente lo hacen cuando respaldan o explican hechos.

3.1. EDAD Y PARTICIPACIÓN POLÍTICA.

La nueva democracia debe lograr que cada persona sea dueña de su propio destino y debe organizarse para que todos realmente disfruten de las mismas oportunidades, tanto para hacer como para no hacer.

La organización social debe armarse para que nadie sea llevado a vivir como no lo desea.

Nada atenta más contra la armonía social y la plenitud de la vida que una sensación de permanente insatisfacción que genera el sentir que uno no es responsable ni partícipe del funcionamiento político de su comunidad.

La nueva democracia tiene que establecer las reglas de juego para que todos participen en la decisión sobre los destinos de su comunidad a lo largo de toda su vida.

Y esta participación es necesariamente diferente en las distintas etapas de la vida.

Cada una requiere y posibilita un tipo diferente de participación y de responsabilidad.

Durante la infancia se tiene el derecho a obtener el mejor entrenamiento cultural disponible y la obligación de obedecer a sus padres y encargados de su educación.

Durante la juventud todas las personas tienen derecho a elegir libremente su destino y explorar las posibilidades que le brinda el futuro.

También deben estar libres para buscar su capacitación y experiencia de vida con la mayor libertad.

Como contraparte, tiene que entrenarse y participar en las actividades que se le requieran para el mejor funcionamiento de la comunidad.

La adultez es la edad productiva por excelencia, donde todos los derechos y obligaciones se deben ejercer con la mayor plenitud.

La ancianidad da el derecho a disfrutar de todos beneficios por los aportes que haya hecho a la comunidad durante su actividad previa.

Los ancianos tienen el derecho a seguir participando en la vida comunitaria de acuerdo a sus deseos y posibilidades.

Su responsabilidad consiste en brindar su experiencia a las generaciones más jóvenes.

3.2. RITOS COMUNITARIOS. 22

22. Todos los rituales tienen la finalidad de ayudar al espíritu humano a hacer más llevadero su estar en el mundo.

Las ceremonias nos permiten comprender que tenemos en común todos los seres humanos y como nos afectan las leyes de la naturaleza y del cosmos.

Si bien cada comunidad y cada grupo de actividades tiende a desarrollar sus propias ceremonias, existen algunas ceremonias que toda comunidad necesita.

Traen paz a sus miembros y orden a las costumbres, refuerzan los vínculos y ayudan a superar los distintos procesos y pruebas a los que la vida nos somete.

Las principales ceremonias son aquellas que:

* Marcan el paso del tiempo en la vida

* Festejan las Uniones y Logros.

* Elaboran las Pérdidas.

3.2. ASUNCIÓN DE RESPONSABILIDADES Y DISFRUTE DEL PODER.

3.2.1. El servicio civil obligatorio

El Servicio Civil Obligatorio tiene múltiples funciones.

Por una parte está destinado a capacitar a cada ciudadano en las actividades de gobierno de la comunidad, y por otra a sustituir a las burocracias políticas actuales.

En esto estriba el verdadero cambio entre las democracias «representativas» del demoliberalismo, y la nueva democracia «participativa».

El Servicio Civil también tiene el objetivo de crear una verdadera igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos eliminando las ventajas comparativas que tienen las personas que han estado desde su infancia en contacto con las esferas de decisión.

El doble discurso de la declamada «igualdad de oportunidades» es desmentido en los hechos por el entrenamiento para el manejo del poder que tienen los hijos o personas vinculadas al círculo de los poderosos.

Estos constituyen una nueva elite, que conserva algunas características de la herencia aristocrática combinada con las posibilidades de acceso propias de la sociedad industrial.

El Servicio Civil tendrá dos etapas, una primera, formativa y otra de servicio.

La primera servirá para que todos los ciudadanos obtengan su capacitación en el manejo del poder.

La segunda les dará la oportunidad de manejar distintos resortes de poder real varias veces en su vida.

El Servicio se desarrollará en distintas etapas a lo largo de toda la vida de los ciudadanos.

Será tan largo como lo es el ejercicio de sus propios derechos.

Durante la Etapa Formativa del Servicio Civil (de los 7 a los 21 años), todos los ciudadanos deberán reconocer la actividad de las instituciones gubernamentales que guían y controlan el funcionamiento de los Sistemas Esenciales.

También deberán reconocer la actividad de las organizaciones civiles y privadas como conjunto, entender su lógica.

Será una capacitación de carácter general suficiente para desempeñar exitosamente cualquier cargo con un entrenamiento específico adicional.

La Etapa de Servicio se desarrolla en forma esporádica durante toda la vida.

Durante estos períodos en el Servicio Civil las personas pueden realizar al servicio de la comunidad el mismo tipo de actividad que en su vida privada.

Todos los organismos de gobierno deberían ser operados por un máximo de un funcionario de carrera por cada dos miembros del Servicio Civil Obligatorio de su misma jerarquía.

Con lo cual la dotación total de gobierno de todos los poderes estaría siempre compuesta por un tercio de funcionarios y dos tercios de miembros del Servicio Civil.

El tiempo de prestación del Servicio Civil Obligatorio se ajustará de acuerdo a la disponibilidad de personas y la necesidad de actividades de cada comunidad, con la única condición de que todos participen en tiempo y circunstancias equivalentes.

3.2.2. Des-burocratizar las instituciones

La nueva democracia tiene tres grandes enemigos: la corrupción, el autoritarismo y la burocracia.

Las nuevas comunidades EcoDemocráticas, están diseñadas para eliminar a los dos primeros, pero la burocracia es un enemigo más ubicuo.

Sin embargo existen una serie de principios y procedimientos que desaniman y eliminan el comportamiento burocrático, tales como:

1. Control de los resultados.

Cada institución y cada persona dentro de cada institución, pueden tener explícitamente definidos los resultados que se esperan que cumpla mediante parámetros objetivos y verificables, utilizando sistemas de control de esos resultados.

Tanto los objetivos como los resultados esperados deben estar disponibles en las redes públicas, en forma sencilla y comprensible a todos los miembros de la Comunidad.

Los responsables de ejercer estos controles deben ser delegados confiables de los beneficiarios actuales o potenciales de esos resultados. 23

23. 2. Tareas y plazos explícitos. Los cargos y puestos en cualquier institución deberán ser claramente definidos en tareas y plazos.

Estos deben ser de conocimiento público.

Beneficios para los funcionarios acordes con los servicios prestados a la comunidad.

Los méritos y gratificaciones de cualquier miembro de la institución deben establecerse en función de las consecuencias beneficiosas para la comunidad de sus actividades.

En sentido contrario, cualquier acción u omisión que tuviese consecuencias dañinas para la comunidad debe ser directamente asumida con recursos propios.

3. Cantidad de personal de acuerdo a los resultados sociales. Los incrementos en la cantidad de personal de cualquier institución deberán ajustarse en función de los mayores o mejores resultados que cada institución logre dentro de la comunidad.

4. Cargos por concursos públicos de ingreso abierto.

Esta norma debe aplicarse a cualquier institución (gubernamental, privada, civil, etc.)

Las condiciones necesarias para presentarse y los criterios con los cuales se calificará deben ser claros y públicos.

Los participantes y aspirantes deben rendir sus pruebas en forma pública.

3.2.3. Cambiar la conciencia de los ciudadanos. La oposición popular al desarrollo de la nueva democracia estará centrado en los grupos de personas que padecen distintos tipos de sociopatías, entendiendo por esto, aquellas conductas personales que repercuten en el ámbito de la sociedad con efectos destructivos tanto para aquellos que las ejecutan, como para las personas que los rodean.

Existe una extensa gama de sociopatías, pero podemos identificar algunas que son particularmente difíciles de erradicar, porque la cultura mercantilista dominante tiende a exponerlos como paradigmas deseables.

El grupo que mayor resistencia opondrá al cambio el de los “Adoradores del dinero”, para los cuales “dinero = felicidad”.

Como se trata de una sociopatía ya descripta en el Antiguo Testamento, que identificaba a los adoradores del Becerro de Oro, a los que padecen esta enfermedad social podemos denominarlos como “Becerristas” o “Becerros”.

Para ellos, todos los valores humanos, estéticos, espirituales, culturales son medidos en base al dinero que estos valores pueden representar, para ellos la gente vale únicamente por lo que tiene21 .
Otro grupo de sociópatas lo constituyen las personas que no pueden comprometerse emocional o espiritualmente con ninguna causa o persona, (generalmente sustituyen el compromiso por la identificación trivial con personas o instituciones con las cuales no tienen el menor trato personal, tales como marcas, famosos, equipos deportivos, etc.).

Todas las relaciones con otros, con su trabajo, con su estar en el mundo en general, caen bajo el frío análisis lógico de la conveniencia

. A los que padecen esta patología social, la sabiduría popular los designó como “Aparatos”.

Parece un buen nombre, dado que para este tipo de personalidad, toda las actividades pueden encenderse o apagarse con el mismo compromiso emocional con que se enciende o apaga un artefacto eléctrico.

Una versión atemperada de esta sociopatía la integran los “prescindentes políticos”, eternos quejosos por el mal funcionamiento social, pero que no hacen absolutamente nada por modificar algo que salga de su esfera estrictamente individual y/o familiar, con lo cual le dejan el espacio libre para el manejo de los asuntos públicos a cualquier oportunista que ve allí la posibilidad de obtener ganancias personales, y que luego de encaramado en los lugares de poder, se agarrará a él con la desesperada tenacidad de los burócratas.

Cuando alguna de las dos sociopatías mencionadas en primer término se apodera de una persona con vocación de liderazgo, y apoyada en la cultura dominante, logra éxitos en su desempeño social, estas generalmente, escalan a un nivel sociopático más alto, ingresando en una categoría que podemos designar como la de los “Sedientos”: Sed de poder, sed de riquezas, sed de disponibilidad de placeres.

Esta conducta aparece como claramente anómala porque esta sed no se aplaca con aquellos bienes que provocan bienestar personal, sino que este tipo de sociópata sigue acumulando, generalmente para disponer de medios para someter a otras personas a sus caprichos, o a sus “ideas”.

Tiranos, dictadores, patrones de todo tipo, gerentes o jefecitos suelen hacer padecer las consecuencias de este mal a quienes lo acompañan en la vida.

Los «prescindentes políticos» tienen, en general, un gran futuro como fríos burócratas.

La gran resistencia al cambio que generan estas personas ocasionará graves problemas políticos, porque una resistencia irracional puede generar también reacciones irracionales en los que sintieron la imperiosa necesidad de cambiar.

Superar estos escollos, sin entrar en conductas agresivas y destructivas propias del pasado, será una de las tareas difíciles que le espera a los que se vuelquen a conducir el cambio hacia el futuro promisorio que tenemos ante nosotros. 4.

Tareas, remuneraciones y productividad global. La Supervivencia Asegurada y el criterio instalado por los conceptos de Calidad Total, en la cual cada persona que forma parte de un emprendimiento está asociada al mismo, recibiendo beneficios de acuerdo a sus aportes, producirán una profunda transformación en la conformación de los contratos de tareas y la productividad general de bienes y servicios.

Siguiendo la tendencia actual, el dinamismo y la versatilidad del sistema productivo serán cada vez mayores.

No existirán 21

En algunos países, como Inglaterra, esta ideología se legalizó durante un tiempo, dando derechos como ciudadanos únicamente a aquellos que eran propietarios de bienes inmuebles. 24

24. motivos para sostener costos operativos ni personal innecesario, sin por eso producir trastornos personales y sociales.

La persona que ya no aporta en un emprendimiento puede seguir su tarea en su casa, incorporarse al servicio civil si no quiere perder una inserción institucional, usar fondos previstos para investigar y desarrollar cosas nuevas apoyado en su propia comunidad, y si no logra hacer nada de eso, su exclusión del sistema productivo puede ser un inconveniente para sostener un standard de vida alto, pero no será una catástrofe social o familiar como lo es actualmente para alguien que queda fuera del mercado de trabajo.

La racionalización de la producción, la enorme disminución del aparato burocrático, privado y estatal y la desaparición de los “agujeros negros” de la corrupción y las ganancias exageradas, dejarán una enorme cantidad de recursos impositivos para ser distribuidos en mejorar las condiciones comunitarias.

La “Distribución del Poder” permite que la mayor parte de los recursos económicos provenientes de los impuestos sean utilizados directamente por las comunidades y no por inaccesibles poderes municipales, provinciales, nacionales o internacionales, que cada vez dan menos a sus “representados” y más a sus bolsillos, o a los de los que los corrompen.

Puede acordarse dejar una parte de esta carga impositiva, (nunca mayor a una quinta parte) para subsidiar a las organizaciones coordinadoras de actividades comunes o a establecer “Fondos de Equilibrio” para aquellas comunidades o regiones atrasadas en su desarrollo. 25

25. SEGUNDA PARTE

La política en la Era Post-industrial 26

26. Decadencia no significa en todas las circunstancias algo malo.

El aumento y la disminución llegan a su tiempo.

Lo que importa aquí es entender el tiempo y no tratar de cubrir la pobreza con vacías pretensiones.

Si un tiempo de pocos recursos produce una verdad interna, uno no debe sentirse avergonzado de la simplicidad.

Ya que, precisamente, es la simplicidad lo que se necesita para proveer la fortaleza interior para realizar mayores empresas.

En estas circunstancias, uno debe destacar el poder de la actitud interna, a fin de compensar lo que falta externamente.

Entonces, la potencia del contenido resarce la simplicidad de la forma.

Yi Ching, Libro de las Mutaciones Hexagrama 40: Decadencia (Sun)“ 27

27. CAPÍTULO 3:

La Era Post-industrial

1.: Marco macropolítico de la Era Post-industrial.

2.: Procesos característicos de la Era Post-industrial.

3.: Las nuevas necesidades sociales. 28

28. 1. MARCO MACRO POLÍTICO DE LA ERA POST-INDUSTRIAL.

Este trabajo pretende mostrar un conjunto de nuevas ideas que permitan imaginar un futuro.

Un futuro que trascienda las penitencias y solemnidades propias del aislamiento y la sumisión de la sociedad industrial para dar paso al desarrollo de personas alegres y seguras que el nuevo sistema productivo posibilita.

La idea política de la EcoDemocracia está destinada a lograr organización social adecuada a las extraordinarias posibilidades de la Era Post-industrial.

Esta comienza después de la victoria norteamericana en la Segunda Guerra Mundial.

Al final de este desastre, el mundo presencia una transformación equiparable a la que se inició hace 10.000 años, con la invención de la Agricultura.

Con la Agricultura aparece la Civilización y con esta lo que hoy conocemos como Economía, una disciplina que busca organizar el uso de los excedentes, proceso desconocido por las sociedades tribales.

La disputa por quien se queda con esos excedentes es lo que constituyó el Capitalismo.

Varios milenios después, 500 años atrás, el desarrollo de la imprenta también desató una transformación que abarcó a toda la Humanidad.

Este invento dio origen a la sociedad industrial.

Gracias a la imprenta, y a todo lo que esta posibilitó en los siglos siguientes, Europa logró la hegemonía económica y cultural sobre el resto de la Humanidad, hasta su derrota en la Segunda Guerra Mundial por los norteamericanos y rusos.

Así perdió el control político sobre otras naciones 22 y terminó su dominación cultural y económica, aunque logró guardar las apariencias durante décadas.

Sin embargo, en poco tiempo los triunfadores impusieron su manera de entender el mundo.

La modalidad de producción centrada en los objetos, característica de la industria europea, fue superada por la modalidad de producción centrada en la gente, propia de la sociedad de mercado norteamericana.

Su prestigio intelectual, basado en el pensamiento racionalista, fue suplantado por el pragmatismo de la cultura norteamericana, que se impuso por su mayor eficacia social.

Estrujados entre los Imperios Soviético y Norteamericano, se quebrantó la vitalidad y el dinamismo de los europeos, que optaron por refugiarse en su pasado.

Su población y su espíritu envejecieron, la curiosidad y la seguridad en sus propias fuerzas declinaron y se desvaneció el impulso hacia la aventura y la dominación.

También perdieron la superioridad demográfica que, a principios de siglo, había llevado más de doscientos millones de europeos fuera de sus fronteras.

En esto se reflejó la profundidad de la derrota, dado que la potencia demográfica es un verdadero motor de la historia.

La demografía refleja la potencia vital de un pueblo, más que cualquier construcción cultural.

Fue la potencia poblacional la que posibilitó que los europeos controlaran durante más de cuatro siglos todo el continente americano y durante décadas casi todo el planeta.

El ocaso de Europa comienza después de su «auto-genocidio» en la Segunda Guerra Mundial.

Tal vez esto no fue más que una manifestación de “mea culpa” por las grandes matanzas que ellos cometieron antes contra las personas de otros continentes, en especial el Gran Genocidio Americano.

Después de cinco siglos, América queda dueña de Europa, pero no destruye a su población ni la domina.

Recoge los pedazos que ellos dejaron de sus naciones, ayuda a reconstruirlas y luego les da una nueva lección de vida a sus crueles ancestros: Gana un nuevo tipo de guerra.

Una guerra incruenta en la que triunfan porque supieron aprovechar mejor las características creativas de su gente.

En la Guerra Fría se confrontan, limitados por el “Equilibrio del Terror” el Estilo Mortal Europeo con el Estilo Vital Americano, y el amor a la vida vence al temor a la muerte.

2. Procesos que caracterizan a la nueva era post-industrial.

El eclipse espiritual de Europa marca un nuevo punto de inflexión en la evolución humana.

Se inicia un tiempo caracterizado por la multidimensionalidad y la aceleración de los cambios.

Comienzan las veloces transformaciones productivas, culturales y éticas, designadas como post-industrialismo.

La nueva era post-industrial puede describirse como un conjunto sinérgico de procesos, entre los cuales podemos distinguir los siguientes:

A. El conocimiento se ha convertido en la condición suficiente de cualquier actividad productiva.

En el período agrario, el que poseía la tierra disponía del factor suficiente.

Si tenía la tierra podía conseguir todo lo demás.

En el período industrial temprano, el comerciante que tuviese la fábrica podía conseguir todo lo demás.

En el período industrial tardío, la condición suficiente era disponer de activos financieros, con ellos se conseguían fábricas y tierras.

22 A partir de 1945, en menos de veinte años la mitad de la humanidad se independizó de las potencias coloniales europeas. 29

29. Y ahora, como en el período tribal, el que tiene los conocimientos necesarios en la selva de los negocios, consigue las tierras, las fábricas y el capital financiero.

La tecnología también es cada vez más una cuestión de conocimientos y no de equipamiento.

Y estos conocimientos se expanden en proporción geométrica gracias al desarrollo, prácticamente irrestricto, de la interactividad.

B. La inviabilidad del actual modelo de crecimiento económico.

El modelo de crecimiento económico vigente considera deseable para todos los países las formas organizativas de los países industrializados.

Esto resulta insostenible porque, en el muy hipotético caso de que se lograra «industrializar» a todo el mundo, la biosfera terrestre no lo soportaría.

Además la ética planetaria no admite ya el resultado del actual sistema de las «dos humanidades»: la del despilfarro de los países ricos y la de la desesperación de los países pobres.

C. Los Cambios esenciales en las principales modalidades productivas, caracterizados por:

# La invención de sistemas de procesamiento extra-cerebral de la información.

Su creación posibilitó usar a la informática como herramienta de aplicación universal, impulsó la producción robotizada y potencia todos los servicios y las formas de comunicación.

# El desarrollo sistemático de la capacidad de gestión (management)
# La atención económica centrada en los deseos de las personas (marketing, diseño, etc.).
# El auge de los servicios como eje de la economía.
# Las microtecnologías y la ingeniería genética,
# Los numerosos desarrollos en el campo de las comunicaciones: la omnipresencia televisiva, las vías satelitales, la expansión de medios inalámbricos y las fibras ópticas, las redes de televisión y los nuevos usos y tecnologías de los sistemas telefónicos, las nuevas formas editoriales (videos, compact-disc, multimedia), los entretenimientos electrónicos, y cada año se agregan cambios importantes.
D. Un incremento constante de la productividad y el desempleo. Estas variantes permitieron un enorme incremento de la productividad.

Esta mayor productividad, al mismo tiempo que posibilita una creciente diversificación de la oferta, instala una tendencia a la disminución del trabajo humano mecánico, tanto físico como intelectual.

La lógica de este proceso de racionalización del sistema productivo llevó a la concentración en grandes empresas, con capacidad financiera para sustituir al personal por máquinas y ampliar sus ventas al mismo tiempo.

Los beneficios de la mayor productividad se distribuyeron en parte entre los que tienen empleo, y se les quitaron ingresos a los que no lo tienen con lo cual se agrandaron las brechas sociales entre los que están dentro del sistema y los que se marginan de él, generando el explosivo proceso de exclusión social actual, con sus secuelas de inseguridad y violencia urbana.

La lógica intrínseca del proceso de maximización de los beneficios y mantenimiento de las tasas de crecimiento de productividad (las empresas tienen solo dos alternativas, crecer o decrecer, y al decrecer aumenta su riesgo de quedar fuera del circuito económico) hacen que constantemente busquen “nichos” de mercado más pequeños, que a su vez “racionalizan”, despidiendo empleados, reduciendo sus sueldos y disminuyendo las prestaciones sociales de los mismos, dada la altísima oferta existente de trabajadores y aprovechando el desprestigio de los sindicatos.

La profundización de este procedimiento de pseudo-racionalización no tiene destino porque, en su necesidad de expansión, las empresas no solo expulsan personal, sino que se quedan con las organizaciones del estado, eliminando así también a gran parte de personal superfluo, que cae en la marginalidad también.

O sea, se fagocitan a sus propios potenciales consumidores, su destino final parece ser empresas sin clientes, o lo que es lo mismo: empresas quebradas.

Por ese motivo, la expansión económica neoliberal no es una forma de crecimiento vital, sino letal.

Porque genera un crecimiento que se expande como el cáncer, comiendo el organismo social que las sostiene vivas.

La lógica intrínseca de ese proceso lo convierte en irresoluble, por lo tanto, el sistema avanza hacia el colapso, o sea hacia un desorden incontenible de protestas pasivas o activas de los ciudadanos, ya desposeídos de toda identificación con el modelo político dominante.

O sea que aún desde la óptica del sistema económico dominante, una vez que los grandes centros financieros terminen esta succión “al detalle” de los recursos acumulados en décadas anteriores por los estados y los mismos trabajadores, estarán obligados a buscar la forma de que la mayor parte de la gente, tenga recursos que les permitan consumir, 30

WM/

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(+) Walter A. Moore Buenos Aires, 22 de enero de 2008 4

© 1987, 1990, 1994, 1995, 1997, 2008 by Walter A. Moore ISBN: 987-96986 ©2008 EXP.DNDA 638.283