El Gobierno de Macri y la represión de Patricia Bullrich ofrecían $1 millón de recompensa para atraparlo como si fuera "El Hombre Nuclear"

SEBASTIAN ROMERO, EL MUCHACHO DEL «MORTERO» ¿ES UN DELINCUENTE O ES UN COMPAÑERO MILITANTE?

Por Martín García

No lo pudieron agarrar enseguida y se les fue al Uruguay. Se volvieron locos de ira. Ahí se lo pasaron a Interpol como si fuera un delincuente, un narcotraficante, un “lavador” de dinero o un empresario “corrupto”, un ladrón de guante blanco, como si fuera Gustavo Arribas, NicolásCaputo o Angelo Calcaterra.

Por Martín García
NAC&POP
25/06/2020

Lo “demonizaron” porque fue un símbolo de la resistencia al despojo engañoso de los jubilados con la “Ley de reparación histórica” de Macri y sus secuaces.

Hubo ése día como otros de Macri una represión organizada durante toda la jornada

La foto original del compañero con el “mortero” es una foto “parcial” dejando sin retratar a mujeres militantes protegiéndose

Las piedras que muchos militantes tomaron para tirar estaban “plantadas” allí para que las tiraran y justificar así la represión violenta.

Los compañeros que protestaban por la Ley de falsa reparación a los jubilados destinada a ”justificar” el blanqueo de tanto dinero “lavado” por los ladrones de “guante blanco” lavado estaban en la plaza del Congreso.

Los manifestantes en defensa de los jubilados no destruyeron vía pública

Posiblemente les dejaron las piedras para que las usen y fotografiarlos mostrando su “barbarie”

Yo estuve allí.

Acompañamos con Gabriel Mariotto a la diputada Nilda Garré que tenía que llegar al Congreso, para que no fuera sola en ése marco de ciudad en guerra.

Nos refugiamos en el Instituto “Patria” cuadno un grupo de policías, como si fuera un chiste atacaron a un jubilado que estaba en la puerta de la institución sin hacer nada.

El hombre de la fuerza de seguridad se acercó caminando a él.

Esta persona estaba apoyada contra la pared, bien vestido, tranquilo, asustado.

Lo atacaron con gas pimienta en la cara, en la vista.

El hombre enseguida se refugió en el “Patria” y todos los que ya estábamos dentro subimos aceleradamente al primer piso porque la nube tóxica que le habían echado al jubilado inundaba todo el edificio.

Lo neurálgico de ése día –como hubo y había habido otros, fué “la represión”, el agotamiento de horas, el peligro para las mujeres militantes y la impotencia de saber lo que estaba pasando dentro del “Congreso”

El clima, que se mantuvo tenso desde las 8 de la mañana, comenzó a enrarecerse cuando un grupo de efectivos de seguridad que custodiaban el ingreso a la Cámara de Diputados se enfrentó con los diputados peronistas.

Minutos después, militantes de partidos de izquierda que se oponen a la sanción de la ley impulsada por el Gobierno empezaron a enfrentarse con la autoridad policial.

Se cruzaron palos, botellas con los gases lacrimógenos y las balas de goma.

Los efectivos avanzaron con carros hidrantes hasta lograr una paz transitoria después de algunas piñas.

La CGT, la CTA, Partidos de izquierda, las Madres de Plaza de Mayo, el peronismo y diversas agrupaciones sociales habían convocado a movilizarse esa tarde al Congreso.

«Espero que todos los ciudadanos argentinos que estén en contra de la ley vengan al Congreso», había pedido temprano Agustín Rossi, presidente del bloque FpV-PJ, actual Ministro de Defensa de la Nación.

 

Como consecuencia de los incidentes, el diputado del FpV Matías Rodríguez recibió un fuerte golpe en la cabeza.

 

 

 

Mayra Mendoza, actual intendenta de Quilmes, por entonces diputada por el FpV, denunció que le arrojaron gas pimienta en la cara.

Es lo que hacían como si tiraran espuma con el pomo en Carnaval, por diversión.

 

 

Cuando se calmó la situación en la calle, los incidentes se trasladaron al interior de la Cámara de Diputados: legisladores del oficialismo y de la oposición se enfrentaron por el quórum de la sesión especial y levantaron la sesión.

 

 

En ese instante se reanudaron los enfrentamientos en la calle.

Nuevamente las fuerzas de seguridad, comenzaron a tirar con gases lacrimógenos y balas de gomas para dispersar a los militantes de las distintas agrupaciones que arrojaban palos y piedras que alguien había dejado allí, curiosamente, “para la foto”.

La otra foto fué la que intenta criminalizar y condenar a Sebastian Romero, que no es peronista pero es un compañero.

Todos los que enfrentan a los saqueadores del país, a los «vendepatrias», a los que asesinan compañeros tirando bombas sobre el pueblo desde los aviones o secuestrando, torturando o violando compañeras, robándoles los hijos y tirándolas vivas desde los aviones al mar, todos los que luchan contra ellos, contra los autores intelectuales de estos hechos también y especialmente, son compañeros.

Después comenzó la cacería de Sebastián Romero.

Tenían que apresarlo porque así como había terminado siendo un símbolo de la militancia política que defendía a los jubilados y enfrentaba esa sucia Ley,mentirosa del macrismo contra los intereses de los más grandes, se necesitaba un castigo ejemplificador que había de tenerlo al compañero del mortero como “chivo expiatorio”.

Buscado por la Justicia, el Ministerio de Seguridad de Macri ofrecía un millón de pesos de recompensa para poder encontrarlo.

Así salía publicado en el Boletín Oficial, con la resolución 416/2018:»Ofrécese, como recompensa, dentro del territorio de la República Argentina, la suma de PESOS UN MILLÓN ($1.000.000.-), destinada a aquellas personas que, sin haber intervenido en el hecho delictual, brinden datos útiles que sirvan para dar con la aprehensión de Sebastián Rodrigo ROMERO».

Sebastián se convirtió en el hombre del millón como “El Hombre Nuclear”

Como se les escapó de las manos y se fue al Uruguay le pasaron desde el bunker de Patricia Bullrich, enojados, los datos y la tarea de traerlo a Interpol, como en una serie de Netflix.

Finalmente Romero fue capturado en un campo en la zona de la ciudad de Chuy en Uruguay, en el partido de Rocha, en el marco de una investigación del área de Interpol de la Policía uruguaya en colaboración con sus pares argentinos de la Policía Federal.

La orden de detención librada por el juez federal Sergio Torres, a cargo de la causa judicial abierta era por “intimidación pública y resistencia a la autoridad” en el marco de las protestas.

La defensa había presentado un recurso de apelación en primera y segunda instancia, ambos rechazados,

Luego, la Cámara de Casación Penal declaró inadmisible el recurso por el que se había intentado impugnar el fallo previo de la Cámara Federal porteña.

Esa era la Justicia del macrismo.

No se debe mantener esa mentalidad ahora que volvió la Democracia del pueblo.

La Democracia neoliberal necesita de la represión porque perjudica la vida de los ciudadanos.

Roba al Pueblo y estafa al Estado.

El pueblo volvió a conquistar el gobierno del Estado por lo que las cosas tienen que cambiar.

Cosas como esta.

Se debe pedir la eximición de prisión inmediata del compañero .

Todo político o Ceo que endeude al país, estafe al pueblo desde el gobierno, robe el dinero y lo esconda en los paraisos fiscales para hacerse más rico provocando el cierre de las fábricas, las PyMEs de todo tipo, empujando a los trabajadores a la desocupación, sometiendo económicamente a la clase pasiva, dejando a la gente en la pobreza y la miseria, debe ir  la cárcel, porque es un delincuente.

Todo militante que lucha en la calle por los derechos de los trabajadores es un compañero.

A los ladrones de guante blanco ¿los van a ir a buscar con Interpol?

A los compañeros que salieron a la calle para evitar que el gobierno de Macri estafara y le robara a los jubilados y pensionados, se los defiende.

Sea del palo que sea.

MG

PD: Lo que usaba Sebastián es lo que usan muchos hinchas en las canchas de fútbol para disparar cañitas voladoras, a los sumo, bengalas…¡Ma que mortero! ¡Tomatela!

PD2: Me acota Juan Rozz:-«los «buscapiés»  serán misiles tierra-tierra?»