Gurú de la extrema derecha, Steve Bannon busca su Bolsonaro local en el peronismo.

UN ENEMIGO DEL PAPA FRANCISCO Y DE LATINOAMERICA DESEMBARCA EN LA ARGENTINA

Por Aldo Duzdevich

Stephen Kevin «Steve» Bannon es un ejecutivo de medios estadounidense, estratega político, ex banquero de inversiones en la compañía Goldman Sachas y ex presidente ejecutivo del portal Breitbart News. Financia a grupos de extrema derecha que son Anti-musulmanes y PRO-ISRAEL como el Frente Nacional de Marine Le Pen de Francia, la Liga del Norte de Mateo Salvi de Italia, VOX de Santiago Abascal de España y la Fidesz de Víctor Orban de Hungría.*

 

 

Por Aldo Duzdevich

NAC&POP

13/06/220

 

STEVE BANNON

Gurú de la extrema derecha, busca su Bolsonaro local en el peronismo.

Usa las redes para fomentar y divulgar conspiraciones demenciales, como las que dicen que las vacunas y la OMS buscan la reducción de la humanidad, los que dicen que el G5 produce coronavirus o los que dicen que Soros, Gates, Rockefeller o Bilderberger tratan de imponer un nuevo orden mundial contra Trump y el capitalismo.

Financia a grupos de extrema derecha que son Anti-musulmanes y PRO-ISRAEL como el Frente Nacional de Marine Le Pen de Francia, la Liga del Norte de Mateo Salvi de Italia, VOX de Santiago Abascal de España y la Fidesz de Víctor Orban de Hungría.*

La primera vez que escuche hablar de Steve Bannon fue en Roma.

Su nombre aparecía como el de un poderoso operador detrás del líder derechista italiano Matteo Salvini, un duro crítico del Papa Francisco.

Al investigar la reacción ante la pandemia por parte de Boris Johnson, Jair Bolsonaro y Donald Trump, con su secuela de teorías conspirativas, volvió el nombre de Steve Bannon en el rol que más le gusta: manipulador de opinión a través de las redes.

Quién es.

Stephen Kevin «Steve» Bannon es un ejecutivo de medios estadounidense, estratega político, ex banquero de inversiones en la compañía Goldman Sachas y ex presidente ejecutivo del portal Breitbart News.

Se desempeñó como jefe de campaña de Trump y luego como estratega jefe de la Casa Blanca hasta el 18 de agosto 2017, cuando por desavenencias con Trump fue despedido.

Después de dejar la Casa Blanca, Bannon ha hecho campaña y ayudado a varios movimientos políticos europeos de derecha y extrema derecha.

Estos incluyen el Frente Nacional de Francia, la Fidesz de Hungría, la Liga del Norte de Italia y VOX de España, entre otros.

En nuestro vecino Brasil participó como estratega de la campaña electoral de Jair Bolsonaro.

Fundó en Bruselas la agrupación The Movement una especie de internacional de extrema derecha con Trump, Bolsonaro, Salvini y Orbán de referentes.

Dentro de la administración Trump fue un fuerte opositor al acuerdo climático de París y persuadió con éxito a Trump para que lo abandonara.

Fue también el principal promotor de sus políticas anti-inmigratorias.

Es el principal inversor de la consultora de datos Cambridge Analytica, que accedió a los datos de 50 millones de usuarios de Facebook para influir su voto en favor de Donald Trump.

Se define a sí mismo como populista nacionalista, anti-elites globalistas, pero un fundamentalista defensor del libre mercado y el capitalismo.

Es Anti inmigración, anti-hispano y anti-musulmán.

Es también Anti políticas de género, anti aborto y anti LGBT. Firme defensor de la «guerra económica» contra China.

Su enemigo virtual preferido es George Soros por el apoyo que brinda a políticas que Bannon llama “marxismo cultural”.

Básicamente es un gran estratega de la comunicación moderna.

Aunque reniega del complejo de Silicon Valley, es un especialista en utilizar internet para la acción política.

Ha descubierto el poder de las fake news y las maneja como nadie para influir en campañas políticas.

Sabe jugar con los temores de la gente para ofrecer recetas mágicas.

Lo importante es decirle a los electores lo que quieren oír. Reforzar sus ideas.

Crear un enemigo que sirva de amalgama. 

Lo suyo son los datos alternativos, la pos-verdad y la propaganda. “Estado profundo”, “globalismo”, “elites”, Soros, Bill Gates, OMS, 5G, son sus términos y tips preferidos.

Donde aparecen estas combinaciones de palabras, detrás de ellas está Bannon.

Enemigo público del Papa Francisco.

“El Papa Francisco es el enemigo. Vaya y atáquelo frontalmente”, fue la sugerencia de Steve Bannon al líder de la Liga del Norte italiana Matteo Salvini en una reunión en Washington, en 2016.

El contenido de la reunión fue revelado por el periódico británico The Guardian en abril del 2019.

Salvini recogió el guante y se mostró muy crítico hacia Francisco, en especial, por sus llamados a abrirles las puertas a los inmigrantes que se ahogan en el Mediterráneo. Incluso se ha mostrado con una remera con la inscripción: «Benedicto NO es mi Papa», en línea con los católicos de derecha que dicen desconocer a Francisco como Papa porque es un infiltrado comunista.

«Podés ir por Europa y el populismo se está propagando y el Papa está simplemente muy equivocado», dijo Bannon en una entrevista con NBC.

La confrontación de Bannon con Francisco tiene varios frentes.

En Estados Unidos alentó y financió la corriente de oposición al Papa liderada por algunos cardenales de extrema derecha como Raymond Burke y el arzobispo Carlo María Viganó quien en una carta pidió la renuncia del Papa.

Justamente Viganó en estos días publicó otra carta, esta vez de encendido apoyo a Donald Trump ante “el ataque que recibe de los hijos de las tinieblas y las “élites del estado profundo”.

Burke es, por su parte, un mentor del Tea Party, la extrema derecha estadounidense, vinculada a su vez a multinacionales de la energía y asociaciones anti inmigrantes

Para Burke existe una Iglesia y una anti-Iglesia, esta última representada por el Papa actual, al que acusa de ser «herético» .

En una entrevista del diario El País en marzo del 2019, consultado por su relación con Burke y el grupo de cardenales anti-Francisco, Bannon respondió: “Conozco a esos chicos, y sé que están decepcionados con el Papa Francisco, que continúa mintiendo cuando dice que el mayor problema del mundo es el nacionalismo y el populismo.

En cambio, no dice nada sobre los pedófilos, los homosexuales o el partido comunista.

En política internacional no es infalible, y lo que está haciendo es horrible”.

La última batalla que se libra hoy es por la cesión en alquiler de un antiguo monasterio medieval a 110 kilómetros de Roma , alquilado a nombre del Dignitatits Humanae Institute (DHI), por un testaferro de Bannon para poner su “escuela de gladiadores”, una suerte de «universidad o colegio del populismo» en el corazón de Europa.

América del Sur y los Bolsonaro

En agosto de 2018 cuando Jair Bolsonaro todavía medía en las encuestas el 17%, los diarios anunciaban que el entonces estratega de Trump, Steve Bannon, se sumaba a su campaña.

El diputado Eduardo Bolsonaro, reveló a O Globo: «Bannon se puso a disposición para ayudar.

El apoyo es con una sugerencia de internet, de repente un análisis, o interpretar datos, esas cosas».

No casualmente las fake news fueron la herramienta principal de campaña de Bolsonaro.

Y estos días la Corte Suprema brasileña ha iniciado una investigación sobre su origen, ordenando 29 allanamientos.

Entre los investigados están el ex diputado federal Roberto Jefferson, el empresario Luciano Hang y los blogueros Allan dos Santos y Winston Lima, todos ellos aliados del presidente.

Bolsonaro, que enfoca su lucha contra la “ideología de género” y el “marxismo cultural” ha puesto de ministro de Economía a Paulo Guedes (un “Chicago Boy”) de formación neoliberal.

Obviamente que el “proteccionismo económico” anti-globalista que pregona Bannon es a favor de los Estados Unidos, no a favor de los países de economías dependientes como los países sudamericanos.

El discurso de Bannon comienza a instalarse en la región.

Se produce al mismo tiempo que Estados Unidos renueva su interés por su “patio trasero”, donde ve que su rival China está ingresando a paso firme.

Convocada por Eduardo Bolsonaro, el 8 de diciembre del 2018 se realizó en Foz de Iguazú la primera Cumbre Conservadora de las Américas, que reunió a varios representantes de la derecha y la extrema derecha de la región, con la intención de crear la filial de “The Movement” de Bannon.

Hasta donde se publicó no hubo representantes argentinos en tan magna reunión.

Argentina: anticuarentena.

Hasta hoy el único contacto público de Steve Bannon con la política argentina ha sido a través de Cynthia Hotton, la malograda candidata a vice de Juan José Gómez Centurión, quien se reunió con Bannon, foto de por medio, en Washington, en julio de 2019.

Pero, en tiempos de pandemia, las fake news al estilo Bannon han ganado muchísimo espacio en las redes.

Las promueven algunas usinas y granjas de ultraderecha que libran sus imaginarias batallas contra el “poder oculto” o NOM (nuevo orden mundial), las “elites”, la OMS que es “un instrumento” del poder oculto y difunde una pandemia “que no existe”, Bill Gates, que nos va a inocular un chip y así controlará nuestra mente vía el 5G (“casualmente” una batalla tecnológica que China le está ganando a Estados Unidos, incluso en Brasil).

Todavía no tenemos el representante argentino de Bannon, pero sí su discurso muy instalado en las redes.

Y no es casualidad.

Estamos observando el despliegue armamentístico de Bannon que busca su Bolsonaro argentino.

Que, sin ninguna duda, deberá tener un perfil de origen peronista.

Ya hay varios anotados de ese lado, haciendo campaña por Trump.

Hasta algunos “loquitos sueltos” posaron en el obelisco con un cartel “Soros o Perón”.

Pero cuidado, Bolsonaro también era un “loquito suelto” y allí lo tenemos de presidente del país más grande de América del Sur.

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  • Aldo Duzdevich. Autor del libro “Salvados por Francisco” y del libro “La lealtad. Los Montoneros que se quedaron con Perón”