Como dice la Constitución Nacional, la deuda externa tiene que ser debatida por el congreso.Y eso nunca pasó.

ALBERTO RODRÍGUEZ SAÁ, LA DEUDA EXTERNA “ODIOSA” Y EL RECHAZO A CEDER SOBERANÍA A LOS TRIBUNALES DE NUEVA YORK.

Por Ernesto Gaidolfi 

En dialogo con el programa Intratables en América TV el Gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, reflexionó sobre la economía mundial y la deuda externa. “La deuda externa contraída por Argentina es “odiosa”, afirmó Rodriguez Saa y concluyó “no se puede ceder la soberanía a un tribunal extranjero en Nueva York”.

Por Ernesto Gaidolfi

MUGICA Revista

-PANEL: ¿Cómo está viendo la situación?

-ARS: Después de la Pandemia nada va a ser igual, porque ya nada es igual. Hay que aplicar una economía de reconstrucción.

Esto es igual o peor que la segunda guerra mundial ¿cómo se sale de esta crisis en este contexto mundial y con el nuevo rol que tiene que tener el estado?

Se hace con una política de reconstrucción.

El primer paso es que haya una economía planificada, fundamental para salir de una economía cerrada en medio de una crisis mundial.

-PANEL: ¿Cómo cree que deberíamos encarar la negociación de la deuda externa?

-ARS: No firmé el documento que avala la negociación de la deuda externa porque desde muy joven mantengo una posición al respecto.

Siempre afirmé que primero tiene que ser legítima; posible de pagar, no puede ser odiosa, tiene que haber sido contraída con préstamos que ayudaron al país y al pueblo argentino, no se tiene que contraer con dictaduras y, por sobre todo, no se tiene que usar para pagar déficit.

Si contrajiste una gran deuda externa y con esa plata no se hizo ni una alcantarilla

¿Cómo es esa deuda? ¿Existe? ¿A quién le debes? ¿Por qué le debes?

Todo eso es un componente que hace que impugne esa deuda y la considere odiosa.

Hay doctrinas del derecho internacional que avalan el planteo que se realiza cuando te prestaron una cantidad exorbitante de dinero y el pueblo no obtuvo ningún beneficio.

Por eso no firmé la solicitada de apoyo a la negociación, porque la deuda externa es odiosa.

Tampoco me gustó el tiempo que se manejó, porque la economía del mundo está en una enorme crisis.

Nunca estuvo tan débil el mundo financiero.

Entonces, salir apresuradamente a fijar una posición me parece que no es bueno.

En segundo lugar está el problema de los tribunales extranjeros.

La deuda externa se llama también “deuda soberana”; entonces no se puede ceder la soberanía a un tribunal extranjero como lo ha hecho la Argentina, porque así dependemos de los tribunales de Nueva York.

Y tenemos experiencia en lo que eso significa.

La Argentina tiene que denunciar el tribunal de Nueva York y decir “nosotros no tenemos más nada que ver”.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación se tiene que hacer cargo de las cuestiones relativas a la deuda externa.

-PANEL: ¿Acordamos o caemos en default?

-ARS: No lo sé. Ni siquiera conozco los papeles de las propuestas ¿alguien los conoce?

-PANEL: Fue un senador de San Luis el que declaró el default en el año 2002…

-ARS: No, fue el Presidente de la Nación, no un Senador. No nos dejemos arrastrar por lo que dicen que dicen que dicen.

Primero, fue elegido por los mecanismos republicanos como establece la Constitución Nacional.

Y dijo así “mandamos la deuda externa al congreso, para que establezca qué se debe y qué no se debe.

Se suspende entretanto el pago de la deuda”.

Como dice la Constitución Nacional, la deuda externa tiene que ser debatida por el congreso.

La Argentina tiene una debilidad enorme que nunca fue saldada.

La Constitución Nacional dice que la deuda interior tiene que ser arreglada por el congreso.

Y eso nunca pasó.

Nunca lo hemos visto y, por un tiempo, nunca se va a ver.