“Historia: Entrenamiento en el pasado para poder pensar y actuar en el cambio" (Ignacio Lewkowicz) actual”.

MAURICIO PRELOOKER. EL APORTE DE SU PENSAMIENTO A LA POS PANDEMIA.

Por Walter Romero*

Las consignas plasmadas por Ignacio y Agustín constituyen el marco y la razón de intentar recopilar y sintetizar una parte pequeña del monumental pensamiento de Mauricio Prelooker; con centro en su profético desarrollo referido a que, al término del cuarto ciclo de Kondratieff (¿por qué no el 2020?), fenecía el capitalismo. En la FOTO, Walter Romero y Walter Moore en el homenaje a Mauricio Prelooker de La Oesterheld)

Por Walter Romero

NAC&POP

08/05/2020

“Historia: Entrenamiento en el pasado para poder pensar y actuar en el cambio»
Ignacio Lewkowicz-“entre las instituciones y la destitución”-Conferencia-Hospital Posadas-2002
“El conocimiento del pasado es fundamental para comprendernos, pero los conflictos se resuelven en la creación y hacia adelante”.
Agustín De La Riega- Identidad y Universalidad-Edición póstuma-Editorial Docencia- 1987

1 – Introducción.

Las consignas plasmadas por Ignacio y Agustín constituyen el marco y la razón de intentar recopilar y sintetizar una parte pequeña del monumental pensamiento de Mauricio; con centro en su profético desarrollo referido a que, al término del cuarto ciclo de Kondratieff (¿por qué no el 2020?), fenecía el capitalismo.

Cuestión que “no debería preocuparnos mucho” dado que, de los 15.000 años de historia de la humanidad, solo 200 habían transcurrido asentados en los paradigmas vigentes en su nacimiento (1790) con los comienzos de la “revolución industrial”.

Por lo cual proponía, optimista: “Ya nos acostumbraremos a vivir sin él”.

Para avanzar en una primera visión de cómo pensaba Prelooker diremos que, la obligación de dar respuesta a las necesidades de un mundo de 7.000 millones de habitantes donde lo financiero había reemplazado para siempre a la economía real, de la cual (paradojalmente) lo financiero se nutre; constituía en su cosmovisión el espacio justo para el surgimiento de un imprescindible “Polo Comunitario”; concepto originario de lo que hoy conocemos como “Economía Popular”.

No tiene desperdicio, al respecto, esta forma en que “pintaba” la situación: “Al igual que la araña, que pica a su presa caída en su tela con un veneno que la inmoviliza sin matarla, para prolongar su banquete durante varios días sobre un organismo moribundo, pero aún vivo, los grupos financieros mantienen su víctima en vida, al mismo tiempo que le quitan posibilidad de reaccionar con eficacia”

Nos enseñaba, además, que esta dictadura financiera global, tornaba imprescindible la creación, por parte de los Pueblos, de monedas locales, solo aptas para los intercambios y transacciones imprescindibles en una economía, pero imposibilitadas de contribuir a la especulación y la usura.

Agrego, afirmando el agotamiento de los paradigmas, la recomendación de J.M Keynes en el prefacio de su célebre “Teoría general de la ocupación el interés y el dinero”:

“Es sorprendente el número de tonterías que se pueden creer, temporalmente, si se aísla uno demasiado tiempo del pensamiento de los demás, sobre todo en Economía”.

“La dificultad reside, no en las ideas nuevas, sino en rehuir las viejas que entran rondando hasta los últimos pliegues del entendimiento de quienes se han educado en ellas, como la mayoría de nosotros”.

2- Aporte, a la comprensión, que hago desde lo simbólico:

Aunque implique Adelantar, solo en parte, la conclusión; es muy ilustrativo recurrir a la antigua formula de la producción de bienes y servicios que estudiábamos, hace muchos años, los economistas:
Y= f (K, W, t)
Donde Y es el ingreso total de quien produce; f implica función; K es capital a invertir en la producción; W es el trabajo (la “mano de obra” a emplear) y t (minúscula) la tecnología, la cual estaba en minúscula pues era la variable menos significativa de la función.

De la proporción y utilización de estas tres últimas (factores de la producción se les decía) surgirán los productos y su cuantía a comercializar en los mercados nacionales y/o globales; donde, fruto de las transacciones, se fijarían los precios.

Y, leemos en la página 136 de “Economía del Desastre”

1: “No existe ninguna posibilidad de poner en marcha un quinto ciclo.

La Revolución Informática lo impide, quitando el empleo a quienes lo tienen y excluyendo a un número creciente de aspirantes a un empleo” (es decir “W” tiende a cero).

“La Revolución Financiera completa esta tarea excluyente operando desde el ángulo opuesto quitando su capital de trabajo y de inversión a los capitalistas” (es decir “K” tiende acero).

Y= f{(K=0), (W=0), t}

Si “K” y “W” son cero (0) solo queda la tecnología como necesaria para la producción (y con costo marginal tendiente a cero 2 ).

Ciertamente: se puede producir, con una altísima productividad, pero no habrá consumidores por extinción del empleo y no habrá ni inversión ni capital de trabajo, no habrá empresarios; pues los poseedores de los 10 PBI del mundo en instrumentos financieros3 no corren riesgos y van a lo seguro: la especulación y la usura (dejando morir a la presa de la araña).

Una sociedad de consumo sin consumidores y un empresariado sin acceso al capital y carentes de ingresos presagiaban, en líneas generales, lo que hoy es evidente: Lo que transitamos,en el 2020, ya no es Capitalismo; su ciclo histórico, con el cuarto de Kondratieff, ha concluido. ¿Y entonces?

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1 “Economía del desastre”- Mauricio Prelooker- Grupo editorial del encuentro-1996-Buenos Aires.
2
“La sociedad del costo marginal cero”-Jeremy Rifkin- Paidos-2014-Buenos Aires.
3
“La gran mutación”- Oscar Ugarteche – Ediciones UNAM-2013-Mexico DF.

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3- Debiéramos desarrollar, ahora, el concepto sobre ¿Qué es un “Ciclo de Kondratieff”4?

De “Kondratieff-Schumpeter” debiéramos decir.

En las abscisas está el tiempo y en las ordenadas, a grandes rasgos, el PBI mundial; de los llamados “Cuatro ciclos de Kondratieff” (la inexistencia del supuesto quinto es, justamente, materia central de esta
exposición).

Dice al respecto Mauricio5 : “El sistema capitalista se caracterizó, desde sus mismos orígenes, por ciclos económicos de ascenso y descenso de la actividad productiva, comercial y financiera. A principios de los años 20 el economista y estadígrafo ruso Nikolái, Dimitrievich Kondratieff descubrió un ciclo largo, que
dura un poco más de medio siglo marcado claramente por etapas sucesivas de auge y de crisis”. “Estos ciclos son movimientos ondulatorios prolongados, durante los cuales se suceden y repiten, con notable regularidad, tramos de expansión y de contracción de las actividades económicas.

El gran economista austriaco Joseph Schumpeter6 distinguió cuatro fases en estas fluctuaciones:
depresión, recuperación, prosperidad y crisis”.

“Los estudios de Schumpeter, Imbert, Mandel y otros economistas demostraron que las fases de ascenso y descenso de estos ciclos- que se suelen designar con las letras A y B- se han sucedido ocho veces, una detrás de la otra, desde la Revolución Francesa hasta ahora.

Es evidente que semejante reiteración a escala mundial de acontecimientos de tanta importancia nada
puede tener de fortuito. Con toda evidencia, estamos frente a una regularidad histórica, a una ley de extraordinaria trascendencia, propia de la “lógica<Interna” de este sistema”.

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4 Nikolái Dimitrievich Kondratieff- Economista Ruso- 1892-1938-Descubridor de los ciclos largos de la
economía.
5 Mauricio Prelooker, Obra citada.
6 Joseph Schumpeter- “Historia del análisis económico”-Ediciones Ariel-1971-Barcelona.

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Luego Prelooker con datos de la “Enciclopedia Británica” (cuestión que  resaltaba, asignándoles suma veracidad) precisaba cuando y en que circunstancia, dichos ciclos se evidenciaron:

Primer Ciclo: se lanza entre 1790 y 1800(A); Tiene su culmen entre 1810 y 1817; luego de lo cual crisis y depresión (B) y se completa entre 1844 y 1851.

La “revolución industrial” en UK cuando el descubrimiento de Papin: la máquina de vapor, donde el carbón, bueno y barato en las islas, producía el calor que hacia ebullecer el agua y mover un pistón; significó el reemplazo de las técnicas anteriores y el lanzamiento del primer ciclo.

La alta productividad resultante y las flotas que permitieron el comercio a escala global (a veces, como
en Obligado, apoyado por los cañones) fueron los factores del auge, coincidente con Waterloo en su culminación.

Y, a partir de allí, por superproducción y exceso de oferta la declinación del ciclo y su caída.

Segundo Ciclo: Se lanza entre 1844 y1851 (A); tiene su culmen entre 1870 y 1875; luego de lo cual crisis y depresión (B) y se completa entre 1890 y 1898.

Siderurgia y boom ferroviario fueron los artífices, claves, del lanzamiento y la aparición en el tablero productivo y comercial del ecúmene de Alemania, USA, Japón y algunos pocos más; respondiendo a la expansión del mercado capitalista.

Ahora sí, los capitales que se habían “guardado” en la fase descendente del ciclo anterior, invirtieron en el sistema resultante de aprovechar la “locomotora”, inventada por Robert Stephenson en 1826.

Los países de Europa no integrados plenamente al capitalismo rampante (la mayoría), no participaron de esta bonanza y, buena parte de su población, inició la migración a “hacer la América”; lo que fortaleció a nuestro continente por adquirir trabajadores y consumo, pero inició, con origen en la Europa continental, la fase descendente del segundo ciclo.

Y, Un dato que reaparece (Las oportunidades y fortalezas de las etapas “descendentes”):

“Durante la fase depresiva de este ciclo, entre 1875 y fines del XIX, la investigación científica y tecnológica se intensificó.

El ingeniero, el médico y el químico ocuparon el centro del escenario desplazando al intelectual con
formación humanista.

En esa época aparecieron el motor a explosión, las aplicaciones de la electrotecnia y los grandes descubrimientos de la química orgánica, especialmente en Alemania.

Todos ellos no hicieron ricos a sus inventores y descubridores sino a los sagaces empresarios que los introdujeron en los procesos productivos durante el tercer ciclo que despuntaba”.

Tercer Ciclo: Se lanza entre 1890 y 1898 (A); tiene su culmen entre 1914 y 1920; luego de lo cual crisis y depresión(B) y se completa entre 1940 y 1948.

A la electricidad, la química y la ingeniería aplicada, creaciones incubadas en la etapa anterior, se le adjudica el lanzamiento del tercer Kondratieff (hay quienes le agregan un progenitor más: la naciente industria del armamento para la guerra). Ciclo que atraviesa dos guerras y casi 200 millones de muertos; difícil, sin dudas de sintetizar.

Nuevamente es Prelooker quien aporta una “pintura” que lo define: “El tercer ciclo se había iniciado, a comienzos del siglo XX, con una etapa de un extraordinario refinamiento burgués, conocida bajo un nombre atrayente y sugestivo “la belle epoque”.

Según lo afirman sus cronistas, entre los cuales se encuentra el incomparable Marcel Proust, fue un momento dorado de la historia que suscita todavía hoy la admiración de algunos nostálgicos.

Por desgracia duró muy poco, pues la primera guerra mundial (1914-1918) la barrió sin contemplaciones al desván de los recuerdos lejanos”.

“¿Qué había ocurrido? Algo muy simple: Con el tercer ciclo de Kondratieff, el sistema había alcanzado su plena madurez.

Ya no quedaba nada para distribuir: De ahí en mas no se podía hacer otra cosa que distribuirlo todo de una manera diferente.

La única alternativa real, en tal caso, consistía en que algunos arrebataran lo que tenían otros.

Con todo, eso no era tan simple, pues los principales países disponían de poderosos ejércitos permanentes, con millones de hombres bajo las armas, arsenales inmensos y fuertes industrias de
armamentos.

Había, además, técnicos y hombres de ciencia deshumanizados y dispuestos a contribuir sin el menor problema de conciencia a la masacre.

En otros términos, ya no se trataba de vivir y dejar vivir, como en los hermosos tiempos de antaño, cuando los mercados alcanzaban para todos.

Para que algunos pudieran sobrevivir y prosperar, muchos otros debían morir.

La filosofía del Leviatán se había impuesto en toda la línea”.

El concepto de Schumpeter de la “Destrucción creativa” imprescindible (para el), en las fases descendentes para el lanzamiento del siguiente ciclo adquirió, en el caso del tercero, carácter de tragedia.

El tercer ciclo concluye con Yalta y da paso al cuarto; el cual nos resulta muy conocido (y sufrido).

Cuarto Ciclo: Se lanza entre 1945 y1948 (A); tiene su culmen entre 1972 y 1975; luego de lo cual crisis y depresión (B) y su completitud no fue consignada por Prelooker que fallece en el 2001.

El motor a explosión alimentado por combustibles fósiles (pero, sobre todo, la industria petroquímica resultante) sumado al “Plan Marshal” fueron la “innovación creativa” presente en su lanzamiento y la “destrucción creativa” ya había sido realizada, lamentablemente, por la segunda guerra mundial.

Mucho se podría decir de este cuarto ciclo, pero nos iríamos del objeto del trabajo; por lo cual solo destacaremos algunos aspectos esenciales: En coincidencia con Ugarteche7, Prelooker también considera el tramo 72-76 como el del culmen del ciclo sostenido por el motor a explosión y los
combustibles fósiles y el comienzo de la depresión originada por la caída de rentabilidad de casi todo el sistema productivo global y el nacimiento del “financierismo” apalancado por las tecnologías de la información, que permitía una muy superior rentabilidad al capital si este era invertido en la especulación y la usura.

Para los argentinos esto es claramente verificable pues aquí el nuevo sistema, a partir de marzo del 76, se impuso con feroz represión y practicas genocidas de vidas y destrucción de empresas; pero, en realidad fue un proceso coincidente a nivel global, aunque implementado de muy distintas maneras.

Siguiendo con las “pinturas” que pueden explicarlo todo; la entonces Presidenta de la Argentina; María Estela Martínez de Perón manifestaba, en los días anteriores a su secuestro, “Vienen a tirar las chimeneas”.

El fin del cuarto ciclo, tiene un icono: el de las torres gemelas y una clara verificación en el colapso de Lehman Brothers en septiembre del 20088 y la onda expansiva que atenta contra la burbuja de instrumentos finanieros en cuya ayuda salen muchos de los Gobiernos de los Estados Nacionales de las
Potencias; “demasiado grandes para quebrar” fue la excusa.

El “financierismo”, además de succionar las economías reales, ahora, para no morir, también
“chantajea” y succiona los Estados Nacionales.

Tal vez la pandemia del Covid-19 resulte, para los historiadores del futuro, el icono final resultante del cambio civilizatorio por derrumbe del Capitalismo.

4 – Pues bien; no hay quinto ciclo, no hay capitalismo; pero la humanidad continúa. ¿Y entonces?

El Sistema Capitalista completa, al decir del autor que venimos siguiendo, en los albores del siglo XXI, su ciclo al igual que cualquier Hombre o Mujer del planeta: Concepción, Nacimiento, Niñez, Adolescencia, Plenitud, Envejecimiento, Muerte.

Pero, así como los espacios entre ciclos tenían tramos “grises” de entre 4 y 10 años ¿cómo no va ser de una mayor amplitud el final de una época?, con todos los elementos de un cambio civilizatorio.

Bueno, precisamente, en ese interregno, en esa bisagra de la historia del Hombre y La Mujer sobre la Tierra, donde lo que muere todavía pervive y lo que nace está en gestación; hoy, mayo de 2020, estamos.

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7 Oscar Ugarteche, Obra citada
8 Oscar Ugarteche, Obra citada
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Y, en este espacio, en este “Duc in altum” (remar mar adentro) según proponía Juan Pablo II, de feliz memoria, en el 2001, 9 ; vuelve a ser imprescindible respondernos la célebre pregunta de V.I. Lenin en 1902: ¿Qué hacer?

Otra vez Mauricio Prelooker nos ilumina con su preclaro pensamiento:

Sobre la imagen de dos triángulos en cuyos vértices inferiores estaban siempre el llamado “polo estatal” y el “polo privado” exponía que, durante la vigencia del capitalismo, en el vértice superior del primer triangulo se situaba, históricamente, el “polo financiero” de modo que el triángulo fuera autoportante
en lo productivo y lo comercial del conjunto de la economía.

El divorcio y crecimiento autónomo del polo financiero lo hizo irse (Cual burbuja) del sistema, al cual ya parecía no necesitar (lo que era una verdad a medias); y es allí donde Mauricio ubica en el vértice superior, para esta etapa de transición, al naciente “Polo Comunitario”; cuya evolución conceptual, diría
quien suscribe forzando apenas los términos, deriva en la Economía Popular.

Y, abunda: “El Polo Comunitario, al que otros autores prefieren llamar Economía Solidaria, recogerá y recuperará en su seno a la mayor parte de la gente abandonada por el sistema, a la cual éste no puede dar trabajo, comida, alojamiento vida”.

“Para los millones y millones de personas que ya no encuentran lugar alguno en este mundo, en las condiciones creadas por la economía de mercado, y que se niegan a morir, el Polo Comunitario representa, además, una forma práctica y factible de negociar su supervivencia con el Polo Privado y el Polo Estatal”.

“Novo Millennio Ineunte” Carta Apostólica de Juan Pablo II-enero 2001- Ciudad del Vaticano.

“Estos últimos ya están muy debilitados por la salvaje agresión de los grupos financieros transnacionales, los cuales, a su vez, le harían un guiño de asentimiento a una solución que alejaría, por el momento, la amenaza siempre presente de una crisis política y social de gran envergadura, en la cual no serían de ninguna manera los ganadores.

Y lo saben. Lo cual hace posible que aflojen, un poco, los cordones de su bolsa.”

Concluyendo al respecto: “Por otra parte, al Polo Comunitario no le hace falta mucho para arrancar.

En la Economía actual, tanto el sector público como el privado disponen, ampliamente, de los mínimos recursos necesarios para ponerlo en marcha”.

Escrito en el 96, podemos dar fe de lo mucho que se ha avanzado, en nuestra patria, al respecto.5 –

Consolidado el “Polo Comunitario”. ¿qué pasará con el Privado y el Estatal?; dado que ambos son “rehenes” del poder global de la “para nacional de las finanzas”.

Para aportar al respecto debiéramos ir mucho más atrás e introducirnos en la definición clásica de las tres condiciones que debe satisfacer el Dinero, para ser tal:

-Unidad de Cuenta. Todas las transacciones, en el mercado que fuere, tienen un mismo patrón de medición que se expresa en unidades monetarias.

-Instrumento de pago. Toda deuda puede ser cancelada por la cantidad de dinero pautada.

-Depósito de Valor. Tiene valor, en sí mismo, por lo que representa; no por lo que cuesta producirlo (un contra asiento en el Banco Central que lo emitió).

En esta última condición, depósito de valor, está la “madre del borrego” pues lo que ha ocurrido en el ciclo descendente del cuarto Krondatrief es que hubo quienes se dedicaron, exclusivamente, a producir y atesorar dinero, a expensas de la economía real (los instrumentos financieros, equivalentes a 10 PBI del
mundo, se expresan en Dólares, Euros, Pesos, Rublos u otras monedas, hasta electrónicas).

Es allí donde Prelooker se pregunta, como antes lo había hecho Silvio Gesell10, ¿porque no desacoplar las transacciones de las economías nacionales de los dictados del polo financiero global y de las divisas extranjeras?

Creando, a esos efectos monedas locales solo aptas para el comercio interior.

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10 “Keynes y Gesell ¿Nuevo paradigma?”- Carlos Fernández Louge- Errepar-2015- Buenos Aires.

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¿Qué sería lo dañoso de un auto préstamo nacional, fronteras adentro, en una segunda moneda solo transaccional?

Es tan simple la pregunta y tan obvia la situación que resulta increíble el poco avance al respecto, y, más aun, en Argentina donde tuvimos el muy exitoso antecedente del “Patacón”. ¿la misma “negación” que mantiene vigente la ley de entidades financieras de 1976?, posiblemente.

Nuestro conocimiento, particular, de la historia reciente nos dice que sí; en una ocasión la prédica de Prelooker fue escuchada por el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, tiempo antes de la crisis del 2001 y, de allí, nació la Letra de Tesorería de la Provincia que tuvo el pregnante nombre de “Patacón”.
Que efectivamente desacopló la economía provincial de la “dictadura monetaria” que implicaba la “Convertibilidad” e inició el proceso de salida de la Crisis.

Y, coadyuvó, a un posterior ciclo ascendente particular de Argentina sobre el cual ya volvemos.

6 – ¿Como cabalgar la transición?

Nos decía el Presidente Perón en una conferencia realizada en el Teatro San Martin en 1974

11 : “No crea el Hombre que construye la historia” “Debe, eso sí, construir la montura para cabalgarla”.

Entonces para concluir estas reflexiones intentaré ver el aporte de Prelooker y la Historia Argentina, reciente, que estimo pueden ayudarnos a cabalgar la transición entre el capitalismo que fenece y el mundo poliédrico (al decir del Papa Francisco) que nace.

Y, en lo local, hasta que plasmemos, los tres “polos” (Privado, Estatal y Comunitario), un modelo de desarrollo sustentable, con el trabajo en el centro, y orientación a la producción.

Es imprescindible agregar el hecho, por todas y todos conocido, que Argentina vivió un “autóctono” ciclo, reducido, de Kondratieff; una particularidad más de este bendito país.

Tuvo origen en la implosión del 2001, culminación en 2011 y notable caída en el 19; en cuya fase ascendente se intentó, con seriedad y ahínco, plasmar un modelo de inclusión creciente, integración y consumo; que no resultó sustentable, pero que nos da muchísimos elementos para mejorar el
intento a partir de esa experiencia.

7 – ¿Con que contamos? ¿Que hay en la “mochila de los náufragos”, transcurrida la pandemia?

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11 Discurso en el Centro Cultural San Martín-Presidente Juan Domingo Perón-19-04-74-Revista Hechos e ideas- Números 1 y 2 Cuarta época 2.016- Buenos Aires.

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-La clara conciencia del fin de época y la inutilidad de los paradigmas económicos que, hasta hoy, tuvieron cierta vigencia;

-El intento muy serio de construcción de un modelo de desarrollo, virtuoso, de hace pocos años12;
-la visión de grandes pensadores nuestros, que podríamos sintetizar, simbólicamente, en el aporte de Mauricio Prelooker; a quienes debemos conocer, estudiar y “aplicar”. Ignorarlos es atarnos las manos al momento de concebir salidas.
-El muy vasto aporte del Papa Bergoglio; de quien resaltamos dos conceptos, claves: La economía de hoy, mata; y el ultimo: El mundo no es, estructuralmente, pobre pues su PBI per cápita es de U$S 12.000; es decir el problema es la distribución.

Constituye lo anterior un bagaje nada despreciable al momento de “construir la montura” para que la historia florezca en una patria libre donde habite un pueblo feliz, en hermandad con los restantes pueblos latinoamericanos y aportando al resto del mundo, poliédrico, su experiencia liberadora.

WR/

*Economista- Docente UNDAV