La idea es desarrollar un código de conducta obligatorio para que las plataformas digitales compartan sus ingresos por publicidad con los medios de prensa del país.

AUSTRALIA IMPULSA OBLIGAR A REDES COMO GOOGLE O FACEBOOK A COMPARTIR INGRESOS POR PUBLICIDAD CON LOS MEDIOS LOCALES

La decisión de Australia no es aislada, recientemente, en Francia, el organismo de competencia adoptó una decisión similar pero que, por el momento, solo se aplica a Google, a partir de una demanda presentada por gremios de editores y la agencia AFP. El Tesorero de Australia, Josh Frydenberg (FOTO)  lo impulsa ante la caída de ingresos publicitarios de los medios tradicionales por la pandemia de COVID-19.

OBSERVACOM

24/04/2020

Frente a la caída de ingresos publicitarios de los medios tradicionales por la pandemia de COVID-19, el Tesorero de Australia, Josh Frydenberg, pidió a la Comisión de Competencia y Consumo de Australia (ACCC, por sus siglas en inglés) que desarrolle un código de conducta obligatorio para que las plataformas digitales, como Facebook y Google, compartan sus ingresos por publicidad con los medios de prensa del país.

“Esto ayudará a crear un campo de juego equilibrado”, dijo Frydenberg según The Guardian.

El borrador del código estaría listo para fines de julio con la idea de ponerlo en práctica lo antes posible.

La decisión de diseñar el código de conducta ya formaba parte de las 23 recomendaciones que presentó la ACCC el año pasado sobre regulación de plataformas digitales, elaborado como resultado de una consulta pública iniciada en 2017.

Si bien estaba previsto que esa propuesta estuviera lista en noviembre de 2020, las negociaciones entre plataformas y los editores se vieron obstaculizadas por la imposibilidad de llegar a acuerdos en forma voluntaria.

Pero ahora, con la crisis sanitaria que llevó a muchos periódicos a dejar de imprimir sus ediciones y a reducir salarios o despedir periodistas por la pérdida de ingresos, el gobierno aceleró el pedido a la ACCC.

De acuerdo con The Guardian, este código obligatorio tendría los mismos elementos que se propusieron para el código voluntario: la premisa de negociación de buena fe sobre cómo las plataformas pagarán a los medios de información por el uso de contenidos, avisar a los medios de comunicación ante de los cambios de algoritmos que afectarían la clasificación del contenido, favorecer el contenido original de las noticias en los resultados de la página de búsqueda y compartir datos con las compañías de medios.

Además de estos elementos, se incluirían sanciones y mecanismos vinculantes de resolución de disputas para las negociaciones entre las plataformas digitales y las empresas de noticias.

También el código definiría el contenido de noticias que estaría cubierto por el código y el tipo de servicios que abarcará, más allá de la búsqueda de Google y las plataformas principales de Facebook, como Instagram y Twitter.

La decisión de Australia no es aislada, recientemente, en Francia, el organismo de competencia adoptó una decisión similar pero que, por el momento, solo se aplica a Google, a partir de una demanda presentada por gremios de editores y la agencia AFP.

AUSTRALIA: PRESENTAN INFORME CON 23 RECOMENDACIONES PARA LA REGULACIÓN DE PLATAFORMAS DIGITALES

OBSERVACOM
16 agosto, 2019

La Comisión del Consumidor y de Competencia (ACCC, por sus siglas en inglés) de Australia presentó su informe final sobre regulación de plataformas digitales, realizado a partir de una consulta iniciada en 2017.

El documento brinda 23 recomendaciones que incluyen medidas de promoción de competencia, acciones vinculadas al negocio de los medios y al consumo de noticias, fortalecimiento del consumidor, protección de la privacidad y creación de una agencia especializada para controlar el accionar de las plataformas, entre otras.

El informe se centra en el estudio de impacto de los buscadores, redes sociales y agregadores de contenidos (todos ellos considerados plataformas digitales) en la competencia en los mercados de medios y publicidad.

Una gran parte del trabajo se focalizó en Google y Facebook y se identificó que estas plataformas actúan como “gatekeepers y tienen la habilidad de influir y potencialmente ingresar en múltiples mercados que dependen de la atracción de consumidores en línea”.

“La habilidad de determinar el contenido y la prominencia del material mostrado a los consumidores y el poder de establecer términos y condiciones de acceso a sus servicios, provee a Google y Facebook de oportunidades para dar ventaja a sus propios negocios asociados.

La cantidad significativa de datos que estas plataformas colectan, incluyendo la de negocios rivales, no puede ser fácilmente replicada, lo que les provee una ventaja competitiva”, señala el documento.

Durante el período de consulta, la ACCC había identificado efectos adversos a partir del poder de dominio de estas plataformas.

El informe señala que el poder de mercado de Google y Facebook ha distorsionado la competencia en los mercados de publicidad y medios, así como en otros mercados.

También señala la opacidad del mercado de la publicidad digital y que los consumidores no están adecuadamente informados sobre los datos que se colectan y los usos que se hacen de ellos.

En relación a las noticias, el documento señala que los creadores de contenido confían en las plataformas digitales pero enfrentan dificultades para monetizar sus contenidos.

Por su parte, la sociedad ha sentido el impacto de la desinformación, que como consecuencia generó desconfianza en las noticias.

Teniendo en cuenta estos aspectos, las recomendaciones apuntan a cambios a la normativa de fusiones para que las grandes plataformas tengan que enviar una notificación de adquisición previa a la ACCC antes de realizar cualquier transacción, entre otros aspectos.

También se recomiendan cambios en los browsers predeterminados de buscadores e Internet, así como se plantea la necesidad de “investigación proactiva, monitoreo y capacidad de aplicación sobre distintos temas en mercados en los que operan las plataformas digitales”.

Otra de las recomendaciones establece que se deben contemplar procesos para implementar un marco regulatorio armonizado para medios que usan dichas plataformas.

“Se debe desarrollar e implementar un nuevo marco regulatorio neutral de plataformas para garantizar una efectiva y consistente supervisión regulatoria de todas las entidades involucradas en la producción o distribución de contenidos en Australia, incluyendo medios, editores, radiodifusores y plataformas digitales”, indica el documento.

Esta normativa combinaría mecanismos de auto y co-regulación.

En relación a las reglas de contenidos, propone un esquema nacional uniforme para clasificar o restringir el acceso a contenidos que sean consistentes para los distintos formatos de distribución, así como un sistema de restricciones a la publicidad entre todas las plataformas de distribución (incluyendo canales online y offline).

La séptima recomendación apunta a que las grandes plataformas provean códigos de conducta a la Autoridad de Medios y Comunicación de Australia (ACMA) que contengan detalles sobre la relación entre plataformas digitales y medios.

Si las plataformas no cumplieran con ese requisito en un lapso de nueve meses, ACMA estará habilitada a desarrollar un estándar para gobernar dicha relación.

Además se refiere a la definición de un código de conducta por parte de ACMA para la retirada de contenidos en plataformas digitales para contribuir con la aplicación del derecho de autor.

Otras recomendaciones apuntan a la creación de subsidios y fuentes de financiamiento para radiodifusores públicos, así como becas para el desarrollo de periodismo local e impuestos para promover el apoyo al periodismo.

Las recomendaciones también contemplan mecanismos para mejorar la alfabetización digital en las comunidades y escuelas.

También se alude a incrementar los esfuerzos por parte de las plataformas digitales para implementar sistemas de señalización de credibilidad, que serían monitoreados por un regulador independiente como ACMA, es decir, se trata de un mecanismo de co-regulación por el cual el regulador tiene capacidad de monitorear iniciativas voluntarias de las plataformas.

Además, se recomienda que las plataformas digitales con más de un millón de usuarios activos mensuales en Australia deberán desarrollar un código de conducta para manejar los reclamos sobre desinformación.

Ese código debe quedar registrado y ser aplicado por un regulador independiente.

Otra serie de propuestas remiten al fortalecimiento de protecciones y reformas amplias a la Ley de Privacidad y a la Ley de Competencia y del Consumidor.

Respecto de esta última, se plantea la prohibición de ciertas prácticas comerciales desleales (sin definir cuáles aún), entre otras cuestiones.

De acuerdo con el informe, las plataformas digitales con más de un millón de usuarios activos por mes deberán cumplir con requisitos de resolución interna de disputas que serán establecidos por ACMA para que apliquen las plataformas.

Por último, se sugiere el establecimiento de un ombudsman para resolver quejas y disputas con los proveedores de plataformas digitales.

GOOGLE DEBERÁ PAGAR A MEDIOS Y AGENCIAS DE PRENSA DE FRANCIA POR USAR SUS CONTENIDOS EN LOS SERVICIOS DE LA PLATAFORMA

OBSERVACOM

14 abril, 2020

Google deberá pagar a los medios de comunicación por usar sus contenidos en los servicios de noticias de la plataforma, de acuerdo con la decisión de la Autoridad de Competencia de Francia a partir de una demanda presentada por gremios de editores y la agencia AFP.

La plataforma tiene tres meses para negociar “de buena fe” con los editores y agencias de noticias la remuneración que recibirán.

La medida se aplicará en retroactivo a octubre de 2019.

La agencia determinó además que Google deberá presentar reportes mensuales sobre cómo está cumpliendo con la decisión.

La autoridad antimonopolio consideró que las prácticas de Google constituyeron un abuso de posición dominante en el mercado general de servicios de búsqueda “imponiendo condiciones injustas de mercado entre editores y agencias de noticias”, señala el comunicado.

Además, el regulador consideró que dichas prácticas causaron “daños serios e inmediatos al sector de la prensa, mientras la situación económica de los editores y agencias de noticias es frágil y la ley, por el contrario, apunta a mejorar las condiciones de remuneración que derivan del contenido producido por los periodistas”.

La autoridad de competencia señaló que Google representa entre el 26% y el 90% del tráfico que es redirigido a los sitios de noticias.

“Este tráfico es muy importante y crucial para los editores y agencias de noticias que no pueden hacer frente a la pérdida de participación de sus lectores digitales debido a sus dificultades económicas”, sostuvo la agencia.

“Bajo estas condiciones, los editores y agencias de noticias están en una situación en la que no tienen otrFinanciamientoa alternativa que cumplir con la política de Google sin contraparte financiera.

De hecho, la amenaza de limitar el alcance en la plataforma es sinónimo para cada editor de disminución del tráfico y, por ende, de sus ingresos…

Es por esta razón por la que los editores se ven obligados a aceptar las condiciones que son más desfavorables para ellos”, indicó la agencia.

La decisión de la Autoridad “roza la propia política del algoritmo de Google”, dice el investigador argentino Martín Becerra en su nota publicada en LetraP, en la medida que se obliga a Google a sostener principio de neutralidad en el modo de clasificar, indexar y presentar el contenido de los editores y agencias y mostrar los extractos de contenidos de acuerdo al formato elegido por estos.

De este modo se cambian los términos adoptados de modo unilateral por parte de la plataforma como respuesta a la entrada en vigencia de la Directiva Europea de Copyright en Francia.

Google había anunciado que dejaría de mostrar las vistas previas de noticias en su buscador, a menos que los editores renuncien a su derecho a compensación.

Esta situación es la que la agencia antimonopolio consideró “desleal”.

“Este caso muestra que la regulación en el sector de comunicaciones no tiene por qué ser un mero adorno, sino que tiene efectos materiales; tampoco tiene por qué recortar derechos o libertades, sino que puede ampliarlos o consolidarlos; y que no tiene por qué ser anacrónica, sino que puede proyectar nuevos horizontes”, concluye Becerra.