“El que se queda en su casa, está salvando vidas”, dijo el presidente de la Nación, Alberto Fernández.

“NADIE SE SALVA SOLO” (UNIDAD, SOLIDARIDAD Y PARTICIPACIÓN COLECTIVA EN TIEMPOS DE PANDEMIA.)

Por el Consejo Directivo Nacional de SADOP

A nivel mundial vivimos un tiempo inédito como consecuencia de la pandemia del COVID-19, presente en todos los países, sin distinciones ni diferenciaciones de ninguna índole.Estamos comenzando abril y son días de cobro de salarios, los que deben ser abonados por los empleadores del sector de gestión privada, respetando el cuarto día hábil como fecha de cobro y la percepción del monto íntegro del salario, en un solo pago.

Por el Consejo Directivo de

SADOP

08/04/2020

Las respuestas ensayadas por los gobiernos muestran claramente dos maneras de afrontar este momento histórico: el modo neoliberal, capaz de sacrificar seres humanos con la finalidad de sostener el funcionamiento de la máquina capitalista sin alteraciones o un modelo donde la protección de la salud de la población como política de Estado se convierte en el eje central de todas las acciones de gobierno.

Nuestro país ha tomado como punto de partida esta última posición y ha avanzado claramente en la superación de la falsa dicotomía “economía vs. salud”, dado que todas las decisiones se han adoptado buscando proteger en simultáneo ambos aspectos de esta ecuación, poniéndolas al servicio del conjunto de la población, en el tiempo adecuado.

Hoy tenemos un Estado presente, que desarrolla políticas activas optimizando los recursos existentes, ejerciendo un rol articulador de decisiones únicas en todo el territorio nacional y en permanente diálogo e interacción con los diferentes actores sociales.

Asimismo, nuestro Pueblo, se organiza en redes de cooperación horizontal y adquiere un alto protagonismo, haciendo del aislamiento social obligatorio un ejercicio responsable de ciudadanía, utilizando una herramienta colectiva de cuidado, imprescindible para la prevención. “El que se queda en su casa, está salvando vidas”, dijo en reiteradas ocasiones el presidente de la Nación, Alberto Fernández.

En este período de excepción, el Gobierno nacional ha defendido firmemente tres ejes esenciales de la política de Estado: la centralidad de la salud pública, la protección integral del trabajo y la continuidad del proceso de enseñanza aprendizaje de manera no presencial, atento a que la Educación es ante todo un bien social y por lo tanto un derecho humano individual y colectivo, que debe ser garantizado.

En este contexto, cabe destacar la recuperación de la Paritaria Nacional Docente y la reincorporación de SADOP a ese espacio, ya que nos permite, junto al resto de los sindicatos docentes, participar activamente en todas las mesas de diálogo donde se debaten las principales acciones de política pública educativa impulsadas por el Ministerio de Educación y el Consejo Federal.

En estas horas de incertidumbre consideramos imprescindible volver a las fuentes y reafirmarnos en nuestros valores permanentes: para SADOP el proceso de trabajo docente es productor de saber pedagógico y tiene dos dimensiones centrales: es un proceso y es colectivo.

En la escuela, en tanto lugar de trabajo, el hecho pedagógico es esencialmente presencial; es la pedagogía de la cercanía, del diálogo, de la construcción desde las diferencias, de un encuentro único e irrepetible que sucede día a día entre los y las docentes y las/os alumnas/os.

Está claro que hoy la pandemia nos impone fuertes cambios de carácter transitorio y por eso debemos poner en valor a la actividad docente y expresar nuestro profundo reconocimiento a todas y todos los maestros y profesores que han asumido el papel de construir continuidad pedagógica sin presencialidad.

Un acontecimiento inesperado invadió y detuvo la cotidianidad escolar, el sistema educativo tuvo que salir a responder, a actuar, a seguir sosteniendo la trasmisión y construcción de conocimiento y, a su vez, sostener, contener y cuidar a nuestros/as niños/as y jóvenes, haciendo un aporte esencial para garantizar la pulsión vital en nuestro entramado comunitario.

Las y los docentes siguen desarrollando las actividades educativas en sus casas y en cuanto trabajadores deben tener garantizados sus derechos laborales y sociales.

En nuestra organización respaldamos todas las medidas de protección integral adoptadas por el Gobierno Nacional en materia de salud, educación y trabajo, reafirmamos la plena vigencia de los derechos laborales y comprometemos toda nuestra acción sindical en la defensa de la estabilidad laboral, el pago del salario y las condiciones y medio ambiente de trabajo – CyMAT- de nuestras y nuestros docentes.

Vamos a realizar todos los esfuerzos que hagan falta para luchar contra el despido y la pérdida de fuentes laborales, vamos a exigir y controlar que los salarios se abonen en tiempo y forma y de manera íntegra y vamos a atender las condiciones de trabajo y la salud de nuestras compañeras y compañeros que se ven profundamente alterados en esta nueva realidad.

Por eso, militaremos activamente para que ningún docente pierda su trabajo en estas duras y excepcionales circunstancias, poniendo el acento muy especialmente en aquellos sectores donde la precarización, el trabajo a destajo y las formas de contratación no laborales, ya eran flagelos contra los que veníamos peleando.

Estamos comenzando abril y son días de cobro de salarios, los que deben ser abonados por los empleadores del sector de gestión privada, respetando el cuarto día hábil como fecha de cobro y la percepción del monto íntegro del salario, en un solo pago.

En este punto cabe reconocer la importancia de todo el andamiaje jurídico que el Gobierno ha construido para proteger al trabajo en todas sus formas y se expresa claramente en las diferentes normas de emergencia que han sido dictadas y refieren a:

1) la tutela de la remuneración de los trabajadores afectados (artículo 8 del Decreto 297/2020 y Resolución 279/2020 del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación);

2) la estabilidad en el empleo por sesenta días, con la consiguiente prohibición de despidos y suspensiones unilaterales a partir del 31/3/2020 (Decreto 329/2020) y

3) la asistencia financiera a las empresas empleadoras para el pago de remuneraciones y contribuciones de la Seguridad Social (Decreto 332/2020).

Puntualmente el decreto de Necesidad y Urgencia 329/2020 se propone “tutelar en forma directa a los trabajadores y a las trabajadoras”, asegurándoles que “esta situación de emergencia no les hará perder sus puestos de trabajo, ya que el desempleo conlleva a la marginalidad de la población” y genera un instrumento de tutela amplio y novedoso: “De transgredirse la prohibición de despedir o suspender, la consecuencia es la nulidad de las mismas”.

Esto lisa y llanamente significa que de producirse despidos desde el 31/3/2020 y hasta el 31/5/2020, los mismos no producirán efecto alguno, manteniéndose vigentes las relaciones laborales existentes y sus condiciones, previas a dichos actos prohibidos.

A la par de la defensa del puesto de trabajo y las remuneraciones es necesario detenernos en el análisis de los profundos cambios que se han introducido en las CyMAT docentes: la jornada de trabajo habitual se encuentra alterada, se está trabajando con el acento puesto en las tareas más allá de las horas que insuman, que de hecho se han flexibilizado, las viviendas familiares son ahora los espacios físicos donde se trabaja y se vive al mismo tiempo, el espacio público no virtual ha quedado desierto, la sobreexposición a las redes y la intensificación de las tareas de cuidado son moneda corriente, máxime en un colectivo donde más del 80% son mujeres.

A esto debemos agregar los contenidos, el uso de las TICS y los efectos del aislamiento obligatorio que se comparten con el resto de los ciudadanos.

Todos estos cambios deben ser escuchados y atendidos, por eso a partir del 2/4/2020 hemos puesto en manos de nuestros/as compañeros/as docentes la encuesta nacional “CONTANOS PARA CUIDARTE”, generado un instrumento de acción sindical para abrir una escucha atenta y contribuir a que aflore la autonomía de las voces afectadas, del pensamiento y de la acción, de las redes interpersonales y los saberes cotidianos.

En estos días, nosotros pensamos que se hace muy necesario entender que cualquier estrategia individual no es la salida, por eso frente a las ansiedades que nos afectan y nos pertenecen a todos, nos toca crear lazos y tender puentes para poder soportarlas: se trata de «sostener», «contener», «inventar», «imaginar» más allá de lo perdido, recrear algo en ausencia, transformar lo conocido y relacionar los saberes con un presente que los necesita.

Habitar la crisis para no volver simplemente a la normalidad, profundizando el carácter dialógico y liberador de nuestra propuesta pedagógica, que por naturaleza propia es política y está basada en los principios y valores de la educación popular, en la que seguimos las líneas trazadas por nuestro maestro Paulo Freire.

Dado que estamos convencidos que estos son tiempos de acción y nos sentimos profundamente comprometidos con el pueblo y con la Patria, ensayamos nuestras respuestas desde nuestros valores humanos y sindicales, que nos impulsan a construir más y más acción colectiva organizada para superar esto juntos/as y enfrentar las lógicas del capitalismo salvaje enarbolando las banderas de lucha permanente de nuestro movimiento obrero organizado.

Debemos ser capaces de leer los signos de los tiempos y, en este presente no elegido, animarnos a pensar nuevos consensos que nos permitan construir una sociedad más unida y solidaria, asumiendo de nuestra parte el desafío de aportar a un necesario y profundo debate acerca del Proyecto de Nación en el cual se desarrolle un proyecto educativo que nos contenga a todas y todos.

Sigamos militando y enseñando, comprometidos en la esperanza.