Estamos en un estado de catástrofe, en nuestro país y en el mundo.

EL FLAGELO DE LA DESIGUALDAD

Por Fernanda Vallejos

 

La crisis sanitaria y la crisis económica que tendrá, también, dimensiones excepcionales en todo el mundo, plantean al Estado la necesidad de respuestas extraordinarias. Sin embargo, eso conlleva la necesidad de recursos extraordinarios para financiarlas.

Por Fernanda Vallejos

BAE Negocios

05/04/2020

La crisis sanitaria y la crisis económica que tendrá, también, dimensiones excepcionales en todo el mundo, plantean al Estado la necesidad de respuestas extraordinarias.

Sin embargo, eso conlleva la necesidad de recursos extraordinarios para financiarlas.

Los intereses de algunos colisionan con las exigencias de cuidar la vida y la salud de los argentinos y de las argentinas, y de implementar, como ya lo están haciendo los países desarrollados, fuertes políticas expansivas para contener una potencial depresión de la economía.

Estamos en un estado de catástrofe, en nuestro país y en el mundo.

¿Es razonable que los acreedores exijan a los países endeudados, en general, y a los periféricos y con deudas insostenibles, en particular, que sigan pagando la deuda como si estuviéramos en una situación normal?

¿Acaso la realidad no es en sí misma una razón de fuerza mayor para interrumpir inmediatamente los pagos de las deudas soberanas y liberar esos recursos para cuidar a las personas en lugar de seguir engordando los bolsillos del capital financiero?

El año pasado, Argentina destinó el 15,23% del gasto total a pagar intereses netos, contra apenas el 3,15% a salud.

¿Es razonable seguir haciéndolo mientras el gobierno nacional, provincias y municipios, se esfuerzan en atender las múltiples emergencias que padece nuestro pueblo?

Hay U$S 12 trillones en empresas offshore, dedicadas a la fuga y la evasión.

La fuga argentina asciende a U$S 500.000 millones.

¿Es razonable que las instituciones internacionales extiendan líneas de crédito para enfrentar al coronavirus, cuando los recursos genuinos están allí?

¿Acaso no es un momento oportuno para una verdadera cooperación internacional que termine con esa atrofia que significan, para el desenvolvimiento de la economía de los países, las guaridas fiscales?

Argentina se ubica 3era en el ranking mundial de evasión.

El Instituto de Investigaciones para el desarrollo de la universidad de Naciones Unidas estimó que el Estado argentino pierde, por la evasión de las mayores empresas y de los argentinos más ricos, unos U$S 20.000 millones.

¿No es el momento de exigirles a quienes tienen mayor capacidad que contribuyan con el país de cuyos recursos naturales, trabajo, instituciones se sirven para amasar sus fortunas que dolarizan, endeudándonos, y fugan, evadiendo al fisco y provocando el déficit fiscal q critican?

Consideremos la excepcionalidad del momento, para reaccionar de manera diferente a como lo hemos venido haciendo.

Tomemos la oportunidad que nos plantea la crisis.

Y, si el mundo ya no volverá a ser el mismo, arremetamos con coraje para que el que resurja sea mejor que el actual.

No nos privemos de contar con las instituciones para evitar que ocurra el flagelo de la desigualdad, mientras 12 trillones de dólares se mantienen fuera del circuito productivo que podría dar comida, trabajo y salud a millones de seres humanos que sufren privaciones evitables.

Tenemos una oportunidad para hacer política y trasformar una realidad que ha degradado nuestra casa común y nuestra calidad de vida.

Somos muchos y muchas los que estamos empeñados en ese desafío.

Si muchos más se suman, seremos invencibles.

Y, sobre todo, seremos más felices.

Mi columna de hoy BAE 👇🏻