Aparecieron noticias relativas a los préstamos entregados durante la gestión Cambiemos a distintas empresas. Entre ellas figuraba Vicentín,...

APUNTES PARA LA NACIONALIZACIÓN DE VICENTÍN

La empresa VICENTIN que entre sus valores sostiene la voluntad de establecer “relaciones leales basadas en el Respeto Mutuo” y que “se conduce con Integridad, siendo coherentes, transparentes, y honestos en todas nuestras propuestas”, recibió préstamos con una situación financiera y patrimonial, notablemente comprometida.

 

IEFE

| Mar 25, 2020 |

Informe Nº 187/ Marzo 2020

ESTUDIO 3.

Apuntes para la nacionalización de Vicentín

Introducción

En las últimas semanas, al poco tiempo de asumido el nuevo gobierno y de la mano de la nueva gestión en el Banco de la Nación Argentina, aparecieron noticias relativas a los préstamos entregados durante la gestión Cambiemos a distintas empresas. Entre ellas figuraba Vicentín, una firma productora y comercializadora de granos de más de 90 años de existencia. La empresa que entre sus valores sostiene la voluntad de establecer “relaciones leales basadas en el Respeto Mutuo” y que “se conduce con Integridad, siendo coherentes, transparentes, y honestos en todas nuestras propuestas”1, recibió préstamos con una situación financiera y patrimonial notablemente comprometida.

La noticia se amplificó rápidamente porque los préstamos hacia la empresa equivalen al 20% del patrimonio del Banco, y desde luego, ante la imposibilidad de repago comprometen el normal funcionamiento de la Institución. Sin ir más lejos, a principios del mes de febrero, la empresa Gagliardo Agrícola Ganadera, una de las tantas acreedoras, presentó el primer pedido de quiebra contra la agroexportadora que entró en cesación de pagos el 4 diciembre pasado.

Además, la cesación de pagos de Vicentín ha traído reacciones en cadena, no sólo dentro de las empresas del grupo, sino en las firmas vinculadas. Un primer ejemplo se vincula con la Algodonera Avellaneda -otras de las empresas del grupo-, que acaba de anticipar

1Página Web Vicentín S.A.I.C., https://www.vicentin.com.ar/index.php/quienes-somos. Consultado el 14 de febrero de 2020.

vacaciones a 500 trabajadores, además de los 800 empleados licenciados desde diciembre en la propia firma. Segundo, Guardati-Torti SA, principal firma de corretaje de granos vinculada al grupo recibió una inhibición general de su patrimonio.

Lo mencionado hasta aquí indica a las claras la gravedad de la situación. Ahora bien,

¿qué pasaría si lo que es hoy una situación comprometedora para el grupo empresario, empresas vinculadas y los trabajadores y trabajadoras empleados, fuera una oportunidad para el Estado? ¿Qué sucedería si ante la magnitud del pasivo que acarrea la empresa con el Banco Nación y otros bancos públicos, se pensara en concretar la estatización de la empresa, en un sector clave de la economía argentina?

En segunda sección repasamos quien es Vicentín, la relevancia para el sector y para el conjunto de la economía nacional. Luego, en la tercera sección, presentamos las condiciones que imponen la necesidad de pensar en la existencia de una empresa pública comercializadora de granos. Para finalizar, invitamos a pensar la situación de crisis económica y social actual (involucrando allí la deuda de la empresa con el sector público), como una oportunidad.

II.   Vicentín

El Grupo económico Vicentín contiene un conjunto de empresas que se desempeñan en varios sectores del agro y su encadenamiento industrial: cereales y oleaginosas; demontadora, hilandería y tejeduría (algodón); Biodiesel; Feedlot y producción de Miel. La primera de ellas se vinculó con el proceso de producción del algodón y derivados como el aceite en torno a los años 20 del siglo pasado en el norte de Santa Fe. De allí en adelante se fue diversificando hasta encontrarse en las ramas mencionadas.

En diciembre pasado la empresa entró en cesación de pagos cuando no pudo hacer frente a deudas con proveedores por US$ 350 millones y postergó esos pagos. Se calcula que el monto total de deudas ronda los 1350 millones de dólares, donde los 1000 millones restantes corresponden a los bancos. A su vez, al interior del conglomerado de entidades financieras, se conoció que el Banco Nación es el principal acreedor con $18.000 millones (cerca del 30% respecto a la deuda bancaria y más del 20% del total), seguido por el Provincia con $1.600 millones.

Las propuestas de Vicentín a los acreedores aun no convencen. La primera de ellas consistió en mantener la deuda dolarizada sin quita, con un pago inicial del 20% del crédito, y el 80% restante al final del octavo año desde la homologación, entre otros puntos. En la

segunda se ofrece cancelar los créditos con los clientes comerciales con un único pago, al contado, equivalente al 50% del importe. En la fase actual, la empresa ha defaulteado un fideicomiso financiero y ha anunciado que se ve imposibilitada de cumplir con un embarque de mercaderías previsto para el 29 de febrero2.

Para completar la caracterización debemos tomar en cuenta la facturación de la empresa, que ascendió en el año 2018 a 118 mil millones de pesos, casi un 40% más que su deuda total. Además, si se toma en cuenta el endeudamiento en el mercado financiero doméstico, representa el 20% de la facturación de 2018, y la que corresponde al Banco Nación, sólo el 15% de su facturación. En este sentido, la etapa macrista podría decirse que fue favorable: mientras que en el año 2015 ocupaba el puesto 19 de las empresas de mayor facturación, en el 2018 ascendió al 6º lugar. A su vez, dentro del grupo de cerealeras, avanzó del cuarto al primer lugar durante el mismo período. Sintéticamente, el balance de la situación de Vicentín a fines de 2018 termina de presentar un panorama auspicioso para la empresa: un patrimonio neto positivo ya que sus activos son casi un 50% superior a sus pasivos3.

Pero entonces, como puede justificarse la tesitura de “stress financiero” que lleva a Vicentín a cortar los pagos. Al menos desde la versión oficial, el problema aparecería al incorporar al análisis las monedas en las que se encuentran los activos y pasivos, ya que según el balance hubo un mayor incremento de los pasivos en moneda extranjera respecto de los activos. El 90% de los pasivos estaría nominado en dólares, mientras que sólo el 25% de los activos lo está.

Desde luego, resulta extraña la imputación de monedas que realiza la empresa dado que, según ella misma declara, el 90% de sus ventas se destina al exterior y en el rubro bienes de cambio (donde se registra la mercadería no vendida en el período del balance), sólo el 5% se encuentra imputado en moneda extranjera4.

Para terminar la caracterización, en el conjunto de negocios vinculados con la producción y venta de granos, con sus derivados en aceites y harina, Vicentín se ubicó en el 6º lugar, según las toneladas embarcadas, en el 2018 (Cuadro 1).

2 “Vicentín defaulteó un fideicomiso financiero”, BAE Negocios, 5 de marzo de 2020.

3 “El paso a paso del negociado de Vicentin con el Banco Nación”, Tiempo Argentino, 26 de enero.

4 Algo así como que, alterando completamente la colocación habitual de sus productos, se fuera a vender apenas el 5% de los bienes en el mercado externo y el restante 95% en el mercado local.

Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario. Año 2019.

  • ¿Por qué avanzar en la estatización de la empresa?

El debate actual acerca de las políticas públicas vinculadas con el comercio exterior de granos es una constante en nuestro país, aunque muchas veces no supera las paredes de algún instituto de investigación o no logra salir del texto de una gacetilla de una organización del campo popular. No hace falta repasar aquí el enorme debate que se dio en torno a las retenciones, en particular cuando dicha política disparó el llamado “conflicto con el campo”.

A partir de la primera década del siglo se dio un escenario atípico con constante crecimiento del precio de los commodities que, entre otras cosas, generó rentas extraordinarias provenientes del sector primario y relajó los problemas de falta de divisas de nuestros países. Las retenciones fueron el instrumento de captación de parte de dichas rentas, al igual que lo son en la actualidad.

Necesariamente, una discusión acerca de la necesidad de avanzar en la estatización de la empresa Vicentín requiere partir de las diferencias con el actual instrumento de política pública que el Estado destina a la captación de rentas, aunque dicha política exceda por mucho dicho objetivo.

III.I.  Retenciones, necesarias pero no suficientes.

El cobro de derechos de exportación para el sector agropecuario principalmente, fue una de las políticas económicas más debatidas por la sociedad a mediados del 2008, en el marco de una coyuntura sustancialmente más favorable que la de nuestros días. No es objeto del presente texto dedicarse a este debate por lo que vamos a recuperar las conclusiones de Sbatella & Barrera (2011), presentes en el libro de ensayos en honor a Marcelo Diamand. Dichos autores señalan tres motivos por las que las retenciones son insuficientes. Primero, mientras que los precios de los commodities, los términos de intercambio, o las necesidades de gasto varían permanentemente, las implicancias en términos de conflicto social atentan contra la posibilidad de ajustar alícuotas buscando la maximización de la competitividad de la producción nacional. Segundo, el eslabón de la comercialización concentra los actores más poderosos de la cadena y, por lo tanto, donde se establece el precio e influye sobre la rentabilidad individual de los productores y la competitividad de las etapas de procesamiento posteriores. Las retenciones no alteran las relaciones de poder existentes. Tercero, en una coyuntura muy favorable para el sector industrial (2002–2010), la balanza comercial de bienes industriales, y en especial, de los bienes intensivos en capital, fue cada vez más deficitaria. Es decir, los autores señalaron que no se apreciaron modificaciones significativas en la estructura productiva, lo cual implicó una industrialización dependiente -aún más que antes-, de insumos y equipos producidos en el resto del mundo.

A las razones mencionadas es posible incorporar más, en este caso relativa a los artilugios en términos de elusión. Según el investigador Sergio Arelovich, las compañías multinacionales extranjeras del complejo oleaginoso se venden a sí mismas la mayor parte de la facturación, sino el 100%. La ventaja se vincula con la opacidad del comercio internacional, con mercancías que circulan dentro de la misma firma. Así, la verosimilitud de lo que se declara está cuestionada, en especial en relación con los precios de las transacciones, conocido como precios de transferencia. Cuando Vicentín Argentina le vende a Vicentín Uruguay, ¿lo hace por un precio cercano al del mercado internacional? “Es una maquinaria para hacer ganancias no declaradas, de utilidades por izquierda, no necesariamente evadiendo sino eludiendo parte de las normas”, dice el investigador5.

III.II.  Las experiencias regionales.

En primero lugar, vale la pena preguntarse por las decisiones que han tomado en situaciones semejantes nuestros países vecinos. Las experiencias regionales, en particular las

5 “Cómo funciona la compleja operatoria con la que muchas grandes agroexportadoras evitan el pago de impuestos en el país”, Infobae, 2 de marzo de 2020.

de Bolivia, Chile y Venezuela, nos muestran cómo el Estado tiene injerencia directa en la venta de la principal mercancía del país. Probablemente, el caso del cobre chileno sea el más conocido, no sólo por ser el más antiguo de los mencionados, sino porque el país trasandino suele ser ejemplo de quienes abogan por recetas de política económica conservadoras6. Desde la década del ochenta del siglo pasado, el Estado maneja los ingresos provenientes del cobre con un fondo contracíclico. El Fondo de Estabilización del Cobre busca que la política macroeconómica del país no siga los vaivenes del precio de aquel bien. En diciembre de 2010, con precios un 412% superior a los de enero de 20017, el gobierno chileno constituyó dos “fondos soberanos”: el Fondo de Estabilización Económica y Social y el Fondo de Reserva de Pensiones. Sólo durante el año 2007 y 2008, estos fondos reflejaron un ahorro de 22.000 millones de dólares (De Gregorio, 2009).

Una trayectoria diferente ha seguido el Estado Plurinacional de Bolivia y la República Bolivariana de Venezuela. En ellos, la principal mercancía de exportación, gas y petróleo respectivamente, se encontraba en manos privadas hasta comienzos del siglo XXI. En mayo de 2006, el gobierno boliviano decide la nacionalización del gas y la reestructuración del esquema de regalías. Hasta aquel momento, los ingresos por hidrocarburos no superaban el 13% del PBI, con un visible deterioro entre el año 2001 y 2004, cuando el valor toca el piso de 5.6%. Sin embargo, a partir de la nacionalización, el porcentaje se recupera notablemente llegando a superar el 20%.

El proceso venezolano presenta la misma dirección. Luego de la recuperación del control estatal de Petróleos de Venezuela (PDVSA), el gobierno pasa a captar la renta y se convierte en un pilar clave del modelo de gestión. Esencialmente, a partir de 2006, se evidencia una percepción de la renta que supera el 45% de los ingresos totales del gobierno (mientras que a principios de la década no llegaban al 30%).

III.III.   La parte del león: concentración empresaria en la comercialización de granos.

El caso de la Argentina está lejos de las menciones anteriores. La apropiación de renta del principal commodity que vende el país es sustancialmente más baja (y se realiza mediante retenciones con los problemas antes señalados). Durante el año 2019, según datos de

6 Habrá que ver qué sucede en adelante, luego de las constantes manifestaciones ocurridas desde octubre del año pasado, cuando el gobierno de Piñera decidió incrementar la tarifa del sistema público de transporte de Santiago. 7 Precio de la Bolsa de Metales de Londres informado por la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco).

Fundación Mediterránea, el total recaudado fue de 328 mil millones de pesos, lo que equivale al 1.5% del producto bruto interno estimado. Aún así, durante estos días, el aumento de 3 puntos porcentuales a las retenciones de soja (de 30 a 33%) ha generado revuelo entre las patronales del sector. Es decir, con una baja apropiación de rentas por parte del Estado, aún así el conflicto es elevado.

De todos modos, cuando se habla de las rentas del sector, vale la pena decir que no es en todos los eslabones de la cadena donde se obtienen importantes ganancias sino, especialmente, en la comercialización. Tal como señalan Lavarello y Godstein (2010) para el caso del trigo –el cual no difiere sustancialmente del conjunto de los granos-, la competitividad de las múltiples calidades y usos industriales se encuentra condicionada por la elevada concentración, la preeminencia de relaciones mercantiles y la atomización de productores. En esas condiciones, la comercialización constituye el núcleo dominante de la cadena, desde allí se  establecerá  el  precio  y,  por  ende,  se  influirá  tanto  en  la  rentabilidad individual de los productores como en la competitividad de las etapas posteriores destinadas al procesamiento.

Por tanto, vale la pena aquí señalar cuál es la estructura de ventas al exterior de los principales granos de nuestro país, lo que incluye soja, maíz, girasol y trigo candeal. En primer lugar hay que decir que la concentración es notable y que el marcado está dominado desde hace décadas por las 4 empresas denominadas como “ABCD”: Archer Daniels Midland (ADM), Bunge, Cargill y Louis Dreyfus. Estas empresas controlan los eslabones claves de la cadena: el financiamiento, la provisión de insumos y la asistencia técnica, y finalmente, la comercialización de la producción (compra de grano, almacenamiento, industrialización, exportación y ventas en el mercado interno). En términos de la magnitud de la exportación, controlan la venta del 55% del total, este valor se mantiene tanto para el año 2008, como para 10 años después.

La novedad que aparece en estos años es que aparece COFCO. Sin duda, la principal novedad de la década en el mercado de exportación de granos sucede en 2014, cuando aparece la empresa estatal China National Cereals, Oils and Foodstuffs Corporation (COFCO), la que compró el 51% de Nidera (1.200 millones de dólares) y de Noble Agri (1.500 millones de dólares) (Wilkinson, Wesz Junior y Lopane, 2015). Luego, en 2015, COFCO compra el 49% restante de Noble Agri (750 millones de dólares) y pasa a controlar el 13% de las ventas al exterior, ubicándose en el tercer lugar en 2018, por encima de Dreyfus y Bunge (Gráfico 1).

Gráfico 1: Principales firmas exportadoras de granos (soja, maíz, girasol y trigo candeal).

Años 2008 y 2018.

A.C.A.

5%

NIDERA

10%

NOBLE ARG. S.A. 10%

TOEPFER

11%

2008

OTRAS

10%

DREYFUS

11%

CARGILL

19%

BUNGE ARGENTINA 14%

A.D.M. ARGENTINA 12%

Oleaginosa Moreno

3% AGD

5%

A.C.A.

8% DREYFUS

10%

2018

OTRAS 16%

BUNGE ARGENTINA 11%

A.D.M. AGRO (Inc. TOEPFER) 19%

COFCO (NOBLE Y NIDERA) 13%

CARGILL 15%

Fuente: Elaboración propia en base a datos de Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca y y Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina.

La entrada de COFCO al mercado de granos, no tiene como objetivo el de producir o procesa los granos, sino funcionar como una empresa mercantil (Oliveira, 2015, citado en (da Rocha & Bielschowsky, 2018). La intención señalada por el propio presidente de la compañía es la de emular a las empresas ABCD quienes obtienen las cosechas de agricultores locales y proporcionan servicios e infraestructura (da Rocha & Bielschowsky, 2018).

IV.   La crisis como oportunidad

La situación actual en términos de escasez de divisas, problemas con el pago de la deuda y hasta las dificultades para tener una política publica de control de precios, hacen necesario pensar en nuevas herramientas. Una opción posible, a nuestro entender es la nacionalización de la empresa Vicentín. Los motivos para hacerlo son de variada índole.

En primer lugar, la captura de rentas del sector agropecuario vinculadas al principal commodity que vende la Argentina han sido muy bajas. Al respecto pusimos el ejemplo de que el monto por retenciones del año anterior ascendió a tan sólo el 15% del PBI. Sin embargo, el conflicto por algunos pocos puntos de aumento del impuesto, conlleva un elevado nivel de conflicto, como supo pasar en el 2008 y como estamos comenzando a ver por estos días.

En segundo lugar, no es sólo el volumen de rentas lo que debe tenerse en cuenta sino su localización. La política pública debe considerar la enorme concentración y el poder que detentan las 8 empresas transnacionales que comercializan casi el 90% del total exportado.

Allí se encuentra el núcleo dominante de la cadena, que condiciona la rentabilidad de resto de los actores e impone los precios en un rubro sensible como el alimenticio.

En tercer lugar, el escenario latinoamericano con estructuras productivas semejantes a la nuestra, nos muestra esquemas de intervención directa del Estado a través de Entes/Empresas que administran el comercio exterior. Esta característica no es exclusiva de procesos políticos que pudiesen considerarse “radicales” sino que también se encuentra presente en Chile, país que ha seguido las recetas de política económica más conservadoras de la región.

En cuarto lugar, los valores de lo que significa la compra de una empresa comercializadora, no nos son extraños. El ejemplo de la constitución de COFCO y las transacciones efectuadas en la absorción de Noble y Nydera (un total de 3.450 millones de dólares), si bien son enormes, no parecen ser un impedimento. La oportunidad surge cuando Vicentín tiene una deuda con el Banco Nación de la República Argentina calificada con categoría 4 por este último, es decir, que tiene alta probabilidad de incobrabilidad. El monto adeudado asciende a 300 millones de dólares. Pera además, se debe pensar que si se mantienen los pagos de la deuda, sólo en abril el gobierno deberá desembolsar U$ 3.300 millones con privados y organismos. Es decir, un monto semejante al utilizado en la absorción de Noble y Nydera, empresas que no tenían ni remotamente el nivel de pasivos de Vicentín.

En este escenario, y ante la necesidad de capturar una mayor parte de la renta y al mismo tiempo regular un mercado altamente concentrado, entendemos que se debe avanzar hacia esquemas de intervención con capacidad de incidir sobre la definición de precios y márgenes de ganancia. Seguir la propuesta de constitución de una empresa estatal que dispute el ejercicio oligopólico de la tierra, favorecería procesos de planificación de mediano y largo plazo, mientras que limitaría la variabilidad de los ingresos de los productores y el abuso de poder de los actores concentrados de la cadena, apropiándose de primera mano de parte de la renta generada por el sector. Desde ya, no desconocemos que una decisión pública de esta magnitud requiere de la generación de una masa crítica capaz de avalarlo y llevarlo adelante. Habrá que trabajar, de manera urgente, en dicho sentido.

V.   Referencias Bibliográficas

Da Rocha, F. F., & Bielschowsky, R. (2018). La búsqueda de China de recursos naturales en América Latina. Revista CEPAL.

De Gregorio, J. (2009). El crecimiento en Chile y el cobre. Conmemoración CESCO, 25, 12.

Lavarello P. y Godstein E. (2010). “Diferenciación de trigo según calidad: la necesidad de una Agencia Nacional de Comercialización de Trigo”, en Realidad Económica Nº252, IADE, Buenos Aires, pág. 56 a 78.

Sbatella, J. & Barrera, F. (2011). Regulación del comercio exterior y apropiación de rentas. Pasado y presente de la medida. En Ensayos en honor a Marcelo Diamand. Las raíces del nuevo modelo de desarrollo argentino (pp. 203-218). Miño y Dávila / CONICET / UNM.

Wilkinson, J., V. J. Wesz Junior y A. R. M. Lopane (2015), “Brazil, the Southern Cone, and China: the agribusiness connection”, BRICS Initiative for Critical Agrarian Studies (BICAS) Working Paper, N° 16.