"Con un estado inmunológico deprimido por la desnutrición, cualquier microorganismo les provoca una enfermedad que termina siendo grave",

MURIÓ OTRO BEBE EN SALTA POR DESNUTRICIÓN

Por María Ayuso

Un chico de un año y seis meses falleció ayer con un cuadro de sepsis y bajo peso en el hospital de Santa Victoria Este, una de las zonas más críticas. Según confirmaron desde el Ministerio de Salud de Salta, el niño era de la comunidad La Curvita e ingresó al hospital con fiebre y convulsiones a la 1.50 del martes, donde tuvo un paro cardiorespiratorio. Ya van ocho (8) niños este año.

 

Por María Ayuso

 LA NACION

Crédito: Santiago Filipuzzi
 
 25/03/020 

Dos meses después de que el gobierno de Salta declarara la emergencia sociosanitaria en tres departamentos de la provincia tras la muerte de varios niñas y niñas por desnutrición , el hambre sigue sin dar tregua.

Ayer, un chico de un año y seis meses falleció con un cuadro de sepsis y bajo peso en el hospital de Santa Victoria Este, una de las zonas más críticas.

En el marco de la cuarentena que atraviesa el país ante la pandemia del coronavirus, referentes comunitarios alertan sobre el riesgo de que estos casos «vuelvan a quedar en olvido».

Según confirmaron desde el Ministerio de Salud de Salta, el niño era de la comunidad La Curvita e ingresó al hospital con fiebre y convulsiones a la 1.50 del martes, donde tuvo un paro cardiorespiratorio.

Aunque le hicieron maniobras de resucitación, falleció a las 3.30.

Organizaciones que trabajan en territorio, indicaron a este medio que el niño pertenecía a la etnia chorote.

Por otro lado, fuentes oficiales sumaron que el 23 de agosto había tenido una internación por gastroenteritis «con una evolución favorable» y que no había regresado a control hasta que ingresó al hospital ayer, en estado crítico.

El 5 y 12 de marzo, aseguraron, había sido controlado por un agente sanitario en su comunidad.

El secretario de salud, Antonio de Los Ríos, confirmó que «e l chico llegó en la madrugada con un cuadro muy avanzando de fiebre y convulsiones» y se lamentó por lo sucedido .

También hizo hincapié en que «en la zona hay un trabajo enorme de organizaciones, provincia y Nación, y nos duele mucho que nos haya pasado, veníamos de muchas semanas recuperando chiquitos y trabajando fuerte.

Fue un golpe duro que tuvimos.

Son familias de alto riesgo y muchas veces no podemos llegar a tiempo».

Con respecto a las acciones iniciadas tras la declaración de la emergencia sociosanitaria en enero, el funcionario aseguró que, en el marco de la cuarentena, continúan según lo previsto.

«Hay un equipo nuevo de la provincia trabajando en la zona, está la Cruz Roja, sigue el Ejercito, está Unicef. Se mantiene el trabajo en terreno.

Hay una decisión política de hacerlo y lo vamos a seguir haciendo hasta el día que dejemos la función publica: no vamos a descuidar la zona», subrayó de Los Ríos.

Sin embargo, fuentes vinculadas al hospital de Santa Victoria y referentes de las comunidades indicaron que la situación continúa siendo crítica, y que se agravó en el marco de la pandemia.

«Las ambulancias y los equipos médicos que habían sido puestos a disposición del hospital cuando se declaró la emergencia en enero, ahora se destinaron a atender la pandemia del COVID-19 y Santa Victoria quedó con una sola ambulancia de nuevo.

El hospital está atendiendo con guardias y bajó mucho la energía que se había empezado a volcar», sostuvo una fuente que pidió que su identidad fuese resguarda.

Una emergencia crónica

Elisabeth Ferrer es médica, desde 1985 trabaja junto a comunidades de Salta y en diciembre se jubiló como docente de la universidad de esa provincia.

» Me preocupa mucho que la situación actual que atravesamos por el COVID-19 tape otras cosas.

El gobierno declaró la emergencia sociosanitaria a fines de enero con los primeros casos de muertes por desnutrición, por 180 días y con la posibilidad de extenderse por 90 días, pero no se han efectivizado muchas de las acciones», sostuvo la médica.

Y agregó: «Las comunidades están recibiendo los bolsones de alimentos, que a veces no llegan por la lluvia, pero lo que más nos preocupa sigue siendo la falta de agua potable».

En cuanto al caso que se dio a conocer el día de ayer, Ferrer enfatizó: «La muerte de otro chico por sepsis y bajo peso muestra que las medidas que se fueron tomando son insuficientes y que hay que apurar más las cosas.

Las comunidades ya están aisladas de por sí y ahora con el COVID-19 quedan más aisladas todavía».

La especialista subraya que el bajo peso pone a los chicos en una situación de riesgo permanente, porque les pone en jaque «su respuesta inmunológica» .

«Aunque un niño no esté con un déficit nutricional que implique una internación inmediata, eso no significa que no esté mucho más vulnerable que otro con peso normal y que no requiera cuidados, seguimiento y visitas continuas.

Menos viviendo en una situación donde las condiciones de saneamiento no son las básicas», resumió Ferrer.

Según un reciente estudio coordinado por Ferrer y realizado por un grupo de profesionales de la Universidad de Salta -producto de la beca Salud Investiga Abraam Sonis, otorgada por el Ministerio de Salud de la Nación-, las tasas de mortalidad en menores de cinco años de la zona de Santa Victoria Este (31.94 cada 1000 nacidos vivos) triplican las de la Nación y las de la provincia.

Por otro lado, la de mortalidad infantil (muertes en menores de un año) las duplican.

«La falta de hierro, calcio, proteínas y nutrientes esenciales va ocasionando un deterioro de la salud en todas las edades, pero los niños, al ser los más vulnerables, son lo que fallecen en mayor proporción.

Con un estado inmunológico deprimido por la desnutrición, cualquier microorganismo les provoca una enfermedad que en ellos termina siendo grave», concluyó Ferrer.

Otros 3 niños wichis murieron en los últimos 3 días en la comunidad aborigen, cerca de Santa Victoria Este, en la provincia de Salta, la zona más crítica, castigada por la falta de agua, de trabajo y de alimentos.

Aquí suman ya 12 los fallecidos por esta causa.

Un niño es de la comunidad Santa María, a 20 kilómetros de Santa Victoria, mientras que los otros son de la comunidad Vertiente Chica, a 30 kilómetros al sur de Santa Victoria Este, en el departamento Rivadavia, a unos 500 kilómetros de la capital salteña.

Clarín recorrió el lugar hace unos 40 días, para reflejar el abandono y el exterminio lento a que están siendo sometidos los wichis, como ellos mismos lo denominan.

Tenían 1 año y 6 meses, 1 año y 3 meses y 5 años las víctimas.

La agenda feminista, con la perspectiva de género de Mariana Iglesias.

A pesar de que en esta provincia, hace más de un mes se dictó la emergencia socio sanitaria, la ayuda aquí «no ha llegado», señala el diputado Ramón Villa a Clarín.

«Estaban sin alimentos, llevaron bolsones a otros lugares, pero a ese lugar nada.

Los tres murieron por desnutrición y falta de atención.

El papá del chico dice que no tenían la visita del agente sanitario», agregó el legislador.

La dramática situación de los wichis

«El primer chico que muere hace tres días, es de Santa María, a 20 km de Santa Victoria, tenía 1 año y 6 meses.

El segundo es el nenito de Vertiente Chica, de 1 año y tres meses (familia Pastor): estaba en su casa porque nunca habían ido a verlo los agentes sanitarios.

Recién ayer fueron a ver por qué falleció ahí.

No había tenido asistencia médica y la hermanita estaba muy delicada», agregó Villa.

El propio Villa se comunicó las autoridades del Ministerio de Salud para que fueran a atenderla a la niña de 5 años que estaba agonizando en su domicilio.

«Cuando llegaron a la casa para llevarla al hospital de Santa Victoria Este, falleció.

«Su padre me dijo que estaban sin alimentos».

En Salta: ya son ocho las víctimas fatales por desnutrición

Se trata de una nena de un año y once meses, que falleció tras enfrentar paralelamente una infección respiratoria

La Cruz Roja trabaja en la zona llevando agua potable y alimentos.

A pesar de los trabajos que llevan a cabo la Cruz Roja y las autoridades nacionales y provinciales para combatir la desnutrición en el norte de Salta, una niña wichi de apenas un año y once meses murió este viernes como consecuencia de esta problemática, además de enfrentar también una infección respiratoria.

De esta manera, la menor se convirtió en la octava víctima fatal de este pueblo originario en lo que va del año, en el marco de la emergencia socio sanitaria que se decretó en esta región.

La niña, que vivía en el paraje conocido como Santa María, falleció en el hospital de la localidad de Santa Victoria Este, donde fue internada por las autoridades de la provincia luego de haber sido detectada como un caso de riesgo durante un mapeo que se realizó sobre el territorio.

La pequeña, que pesaba 7,270 kilogramos y pertenecía a una comunidad wichi, presentaba un cuadro de desnutrición leve, además de una infección respiratoria, por lo que la trasladaron de urgencia al mencionado centro de salud, que se encuentra a 510 kilómetros al norte de la capital provincial.

En una primera instancia, la paciente reaccionó bien a la medicación, pero este viernes se complicó su situación e hizo un paro cardiorrespiratorio del que los profesionales médicos no pudieron sacarla, según detallaron los voceros a la agencia de noticias Télam.

El ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, visitó recientemente la zona para interiorizarse en la problemática.

De esta manera, ascienden a ocho los niños que murieron desnutridos y deshidratados en lo que va del año, en el norte salteño, por lo que fue declarada la emergencia sociosanitaria en los departamentos de Rivadavia, San Marín y Orán.

En este marco, la Cruz Roja Argentina anunció que brindará más de 2 millones de litros de agua potable en dos meses a las comunidades de wichis y otros pueblos indígenas del norte de Salta a través de la instalación de un gran campamento humanitario del que participarán más de 400 personas durante 12 meses.

Se trata de un plan de acción con objetivos a corto, mediano y largo plazo para una zona donde, según un relevamiento realizado en el marco del plan Acción Humanitaria Salta 2020, el 75 por ciento de las poblaciones originarias de esta provincia no accede a fuentes de agua segura para su consumo.

“Este año Cruz Roja cumple 140 años de historia en Argentina y, a lo mejor, esta operación es la de mayor impacto humanitario por las posibilidades que va a tener de permitir frenar cuestiones asociadas al agua, deshidratación aguda y desnutrición profunda”, dijo Diego Tipping, presidente de la organización en una conferencia de prensa.

Recientemente, el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, visitó la zona para supervisar los trabajos de asistencia que están llevando adelante la autoridades nacionales en conjunto con las provinciales.

Acompañado por el gobernador local, Gustavo Sáenz, el funcionario recorrió la localidad de Alto de la Sierra, a 70 kilómetros del municipio Santa Victoria Este, donde se reunió con los caciques del lugar.

“Todo eso está empezando a dar resultado, si bien la situación sigue siendo muy crítica”, destacó Arroyo tras la actividad.

Además, indicó que “más allá de la emergencia, los caciques pidieron por cuestiones estructurales, como pozos de aguas y proyectos productivos”.

NAC&POP:  El peronismo, a través de las certezas de Evita, es uno de los pocos movimientos que efectivamente creen en la igualdad. En Salta -como en otros lugares del país- aún los gobiernos que tienen que ver con la base justicialista, terminan haciendo un «pastiche» que mantiene sin tocar a los grupos privilegiados y-a pesar de esfuerzos de muchos por resolver los problemas de las comunidades indígenas- no logran instalar la iguadad de derechos mínimos a favor de los más necesitados y marginados. Ni hablar de los gobiernos neoliberales, o simplemente de «elite». MARTIN GARCIA / NAC&POP / garciacmartin@gmail.com