La llegada a River hizo a Vernazza infalible en el 51. Goleador del torneo con 22 goles. Diez de penal, aunque ejecutó doce ese año. Sus remates violentísimos lo hicieron famoso.

EN LOS AÑOS CINCUENTA, RIVER PLATE GANO 5 TITULOS

Por Jose Luis Ponsico

En los´50 River ganó 5 titulos, aunque en seis torneos malogró quince penales. Los que le pegaron con un fierro, Santiago Vernazza, perfil derecho, llegó de Platense, 250 mil pesos del verano´51 y convirtió 71 goles. Hasta su transferencia a Italia, adquirido por el club Palermo -luego jugó en el Milan- a partir de enero del 57.

 

Por José Luis Ponsico

Libre Expresión

03/03/2020

Los que le pegaron con un fierro, Santiago Vernazza, perfil derecho, llegó de Platense, 250 mil pesos del verano´51 y convirtió 71 goles.

Hasta su transferencia a Italia, adquirido por el club Palermo -luego jugó en el Milan- a partir de enero del 57.

Con perfil izquierdo, Roberto Zárate, el «Mono», 1955-60. Hizo 61 goles. Entre ambos, convirtieron 30 de penal.

Los máximos.

Zárate del «semillero».

Platense se llevó en canje por Vernazza pases de Juan Carlos Muñoz, puntero derecho de «La Máquina», junto al ubicuo Juan José «Pichón» Negri y Oscar Coll, hermano de Roberto, el «Muñeco».

Después del uruguayo Wálter Gómez, récord Vernazza

El mayor de los Coll destacado en inferiores con Amadeo Carrizo, Alfredo Di Stéfano, Néstor Rossi y Antonio Báez.

Una Cuarta (1944) que quedó en el recuerdo.

Todos fueron grandes figuras.

Roberto Coll en Chile.

La llegada a River hizo a Vernazza infalible en el 51.

Goleador del torneo con 22 goles.

Diez de penal, aunque ejecutó doce ese año.

Sus remates violentísimos lo hicieron famoso.

En uno de ellos la pelota al pecho del arquero de Rosario Central.

Cayó tendido con la redonda dentro del arco.

Por entonces, Vernazza apodado «Comefierro» en River.

El arquero de marras tenía 30 años Roberto Quatrocchi, nacido en Tres Arroyos, titular en el equipo de Arroyito.

El «balazo» de Vernazza lo tomó bien parado.

La violencia del disparo lo mandó adentro del arco con la pelota

A poco falló ante Segundo Díaz, el «Oso» de Chacarita. Grandote.

Una de las curiosidades de Díaz: entre el 51 y 52 le patearon diez penales y apenas sufrió un gol. River no pudo con el «funebrero» varias veces.

Al «wing» ex «Calamar» «Comefierro» Vernazza por su furibundo remate.

Sin embargo entre el 52 y 55 malogró varios.

En todo el ciclo de River convirtió 22 penales.

Varios contra rivales en distintos «clásicos».

A Boca, Independiente y San Lorenzo.

El último al final, en el 56.

La tarde que lo amargó el «Oso» Díaz -cinco atajados y cuatro desviados en su arco;: récord por entonces- también falló uno de los goleadores del siglo.

Esa vez el eterno Angel Labruna contra Chacarita, desvió otro penal.

Al año Díaz atajó uno más.

Angelito dejó de patearlos

Al cabo, pasaron 70 años de la mala experiencia riverplatense: dos penales malogrados en el mismo partido.

Años´50.

En la serie empezó fallando un genio, de gambeta, freno, desborde y malabarismo, raya izquierda: Félix Loustau.

Contra Racing no pudo con Antonio Rodríguez

Hace tres meses en el Monumental contra San Lorenzo -fallaron Rafael Borré, gran atajada de Sebastián Torrico- zurdazo bajo, parecía inatajable del colombiano «Juanfer» Quintero.

Dió en el palo pasó por atrás del arquero y no fue gol.

Insólito.

En el´52 River no pudo con Chacarita.

En el 2019 tampoco, dos penales contra San Lorenzo.

Ahora, 2020, Copa Libertadores, otros dos fallidos.

El uruguayo Nicolás de la Cruz y el zurdo Ignacio «Nacho» Fernández.

Ambos habían malogrado penales el año pasado.

River campeón del 52, tuvo goleador a Eliseo Prado.

Contra Estudiantes en La Plata, un par de fechas antes de la finalización, el «millonario» tuvo dos penales.

Con árbitros ingleses.

Ambos convertidos por Prado que estudiaba Odontología.

Ganó River en La Plata, dos a cero

Entre 1951 y 52, Herminio Antonio González, inmortal «Pierino», figura en Boca, anotó los penales del «xeneize».

Uno de los recordados sirvió para derrotar a Independiente 3 a 2.

En el 54 los ejecutó José «Pepino» Borello.

En el 59 «Pierino» otra vez eximio ejecutante.

En el 53 Vernazza había rematado desviado otro penal.

Entonces decidió no patearlo contra Boca en el Monumental.

River estaba ganando 2 a 1, goles de Félix Loustau y Angel Labruna.

Para Boca, Elio Rubén Montaño, pintoresco personaje politizado: asumió ser peronista en el 55

Promediaba el segundo tiempo, penal para River que dominaba el juego según crónicas de la época.

Esa tarde, 19 de julio´53, también recordada por la presencia del Presidente de la Nación, Juan Domingo Perón en el palco.

Con brazalete negro por luto («Evita»)

De pronto, José María «Pepe» Minella grita que lo dejen al Flaco (Oscar Hernán) Mantegari.

El ex 4 de Atlanta, buena técnica, en las prácticas los metía.

El remate a media altura, a la derecha, anunciado.

Atajado por Julio Musimessi que adivinó.

No fue fuerte.

Renació Boca.

El manotazo del arquero de la selección nacional -compartía la titularidad con Amadeo Carrizo, antes de Rogelio Domínguez- hizo dar la pelota palo derecho y en vez de poner el clásico 3 a 1, dejó abierto el trámite.

Al rato Boca lo empató.

Una corrida del puntero derecho Juan Carlos Navarro.

Quiso enviar centro, según el cálculo de Amadeo.

La pelota tomó efecto e ingreso por el segundo palo.

Boca a los 40 se ponía 2 a 2.

Un «regalo» para el periodismo de la época

Con River adelantado llegó una pelota para Roberto Rolando, su apellido, delantero «xeneize». que llegó de Independiente.

«Mano a mano» en duelo con Alfredo Pérez.

El célebre «Gallego» ex Rosario Central, que pasó de «5» a «2» en el 52, Central de «galera y bastón».

Esa tarde, burlado.

Ganó Rolando, al año siguiente pasó a Estudiantes de La Plata.

Más tarde figura en Colombia donde convirtió 23 goles en un torneo.

Encaró al área.

Salió Amadeo, el atacante alcanzó con la punta a desviar la redonda.

Carrizo eludido y Rolando ingresó al arco con pelota

Para el «Créase o no de Ripley».

Ganó Boca 3 a 2 avanzando muy poco.

River igual resultó campeón cuatro meses más tarde.

La clave: el penal malogrado por Oscar Hernán Mantegari

Gran campaña de Vélez que terminó subcampeón.

En el 54 Enrique Omar Sívori, 19 años, lo pidió contra Platense.

Ganó River uno a cero, de penal.

El «Cabezón» no era titular.

Suplente de Labruna y también de Prado.

El caso de Ignacio «Nacho» Scocco, ahora.

El ex Newell´s convirtió todos desde el 2017.

Mucho antes, Félix Loustau había malogrado un penal contra Racing, en los duelos de los años 49, 50 y 51.

Se lo atajó Antonio Rodríguez, arquero de la selección nacional.

En el 51 por el peronismo, electo concejal en Vicente López.

Sin antecedentes hasta ahí

En el 55 probó el «Mono» Roberto Zárate peleaba el puesto de puntero izquierdo con el genial «Chaplín» Félix Loustau, que ya andaba por los 33 años.

Zárate reconocido por su fuerte remate de izquierda.

Zurdazo bajo contra Independiente, pegó en el palo derecho de Julio Abraham. 0 a 0.

Un tiempo más tarde River caía en el Parque Independencia ante «Nuls» hubo penal cuando el partido estaba 2 a 1 para el local.

En el registro aparece Federico Vairo, Ex Rosario Central, clavando un derechazo, penal, en Rosario contra «Ñuls», en el 55.

El encuentro 2 a 2.

Algo pasó que Prado y Vairo no volvieron a patear.

Enrique Omar Sívori tampoco.

Un eximio ejecutante había llegado por aquel tiempo: el ex 8 de Bánfield, José María Sánchez.

Suplente de Prado en el 56.

Sería decisivo.

En el 56, partido caliente contra San Lorenzo en el «Viejo Gasómetro».

En River faltaron por lesiones y suspensiones, jugadores clave.

Uno de ellos, Néstor «Pipo» Rossi. El «5» de la selección.

Tampoco estuvieron Sívori, Prado, Vairo ni Vernazza.

Partidazo.

San Lorenzo ganando siempre. 1-0, 2-1, 3-2.

El 9 de River, figura en su equipo, Norberto Menéndez, 19 años, autor de dos goles.

Faltando cuatro minutos, la sabiduría de Labruna … originó el empate.

Una pelota larga que la fue a buscar con Federico Pizarro, éste yendo al cruce.

En «El Gráfico» la foto demuestra que Angelito toma del brazo al recio defensor de San Lorenzo, ex Chacarita Jrs.

La crónica adjudica al eterno goleador, picardía.

Brazo agarrando y pierna derecha cruzando a la pierna izquierda del defensor.

Volaron los dos.

Revolcón y el árbitro inglés «compró»

Faltando pocas fechas para terminar el torneo del 56.

Pudo ser noviembre.

Patear ese  penal equivalía a correr con una mochila de 20 kilos en la espalda.

Allá fue el «Gallego» José María Sánchez, «8» suplente de Prado.

Jugador de clase y gran pegada.

Titular inamovible en el gran Bánfield del 51, el 8 talentoso del Taladro

Sánchez que jugó los últimos cinco o seis partidos e hizo goles decisivos -en cancha de Lanús, bombazo de 25 metros, tarde inolvidable; 3 a 1 River, en el primer tiempo «bailado» por el equipo granate- la clavó en el arco de San Lorenzo.

Derechazo inatajable

El 3 a 3 dejó a River en la punta en un final apasionante.

Pugnaban Lanús y Racing.

Con ocho en la selección.

Corría 1956: Domínguez, Dellacha, Balay, Corbatta, Maschio, por Racing.

El «Nene» Guidi, Nazionale, Cejas, lesionado; Dante Lugo,antes Nicolás Daponte, por Lanús.

En el 56 imagen equivalente al momento actual.

Serie fallida. Otra vez Chacarita, frente al «Oso» Díaz.

Mantenía récord: 1952-53 de diez penales y apenas le convirtieron uno.

Atajó cuatro, desviados cinco.

Tres de ellos, contra River distintos partidos.

En 1956, el «Mono» Zárate clavó el zurdazo.

Uno a uno en San Martín.

Ese año Zárate convirtió a Boca, 2-1 en el Monumental.

A José Castro, ex Ñuls, que reemplazó a Julio Musimessi, .

Ganaba Chacarita gol del «Inglés» Roberto Leonardo Brookes, la gloria del 57, Sudamericano de Lima.

La imagen patética: cuando va el zurdazo de Zárate, a lo lejos dos jugadores de River no quieren mirar.

Uno de ellos, pudo ser el «Ñato» Gilberto Sola. El «6».

El corolario de todo el resumen.

En aquella época de River multicampeón malograron Angel Labruna, Santiago Vernazza, Félix Loustau, Oscar Mantegari, Roberto Zárate.

Con nivel de selección.

También Julio Nuín, Héctor De Bourgoing, Norberto Menénez, Ermindo Onega

Hoy,»el récord» negativo ubica a Gonzalo «Pity» Martínez, Lucas Pratto, Nicolás De la Cruz, Ignacio «Nacho» Fernández, Rafael Borré, otro colombiano, Juan Fernando Quintero, Matías Suárez.

Antes, el uruguayo Rodrigo Mora, Jonatan Maidana y hasta Enzo Pérez en Qatar

River tuvo (tiene) especialista ahora «funcionario» e ídolo por siempre: Enzo Francéscoli.

Hubo célebres que también malograron: Norberto Menéndez, 1960 -contra Boca atajado por Antonio Roma, adelantado, en «La Bombonera»- y Ermindo Onega, abril del 66. Ganó River

Francéscoli llegó de Wanderers lleno de ilusiones en 1983, le costó adaptarse.

A partir del 84 y hasta la venta a Francia en el 86, ejecutó con certeza diez penales.

Con amistosos.

La cifra la incrementó cuando volvió en el 94.

Estiman 25 aciertos del «crack» uruguayo.

Hoy, Ignacio Scocco.

Carrera corta -Enzo se alejaba un poco más que «Nacho»- y llegan
mirando al arquero.

Remates colocados, algunos fuertes.

Otros no tantos. Todos van adentro

Cuando volvió Francéscoli en el 94 tenía 33 años la estadística se multiplicó.

Se puede decir que en los dos ciclos, Enzo ejecutó eficazmente 25 penales en River hasta la definición, semifinales de Copa Libertadores´96

Se lo atajó un joven Ignacio «Nacho» Gonzaléz.

Curiosamente, gran ejecutor de penales en Racing en tres temporadas.

Esa noche en e Monumental, Francéscoli convirtió con 35 años uno de sus mejores goles.

Exceptuando la «chilena» en Mar del Plata, «Estadio Mundialista» contra Polonia, verano´86, contra Racing cambió de pierna cerca del área, tras pausa, adelantado al «1» de Racing la puso con maestría, de zurda, por encima.

Un golazo.

El trámite lo expuso a Javier Castrilli que expulsó a Gallardo antes de los 25 minutos por una infracción, sin mala intención, al «Colorado» Carlos Mac Allister.

En una disputa el «Muñeco» quiso hacerle «un sombrero» y pegó sin querer con el botín cerca de la cara

No estaba amonestado.

Además, Gallardo incapaz de faltas desleales, sancionado por el «Sheriff» Castrilli -dos años más tarde «borrado» de la AFA- lo rajó y condicionó a River
que no pudo pasar.

Racing tenía gran equipo. Tiempos de Marcelo Delgado, el «Mago» Rubén Capria, el «Bichi» Esteban Fuertes, adelante.

La «Academia» llegó a ser finalista.

Dirigida por Alfio «Coco» Basile.

Siempre los penales fueron un «karma»para River.

La pregunta del millón: si Gallardo le pide a Francéscoli que vaya a las prácticas y los oriente en una serie de diez penales.

Se supone que todos le pegan bien.

No todos miran al arquero antes de ejecutar.

Un tema psicológico y de astucia.

Se dice es más psicológico que de potencia o precisión.

El genial Oreste Corbatta que pasó los 60 penales entre Racing, selección, Boca e Independiente de Medellín, Colombia lo hacía con maestría.

Lo mismo Carlos Babington y Rafael Albrecht. Especialistas.

Corbatta caminaba despacio, mirando al arquero, pié abierto.

A veces la cruzaba. No siempre.

Otras, la ponía a la izquierda del arquero.Julio Cozzi y Antonio Roma lo amargaron entre el´58 y´59.

Contra Independiente y Ferro, respectivamente

El recuerdo lleva a tres atajados 1955-59.

El «1» René Quitral, suplente del histórico Misael Escutti, arquero de Chile, en «La Bombonera»: Argentina 4 Chile 0. invierno del 57.

Eliminatoria para ir al Mundial de Suecia 58

Esa tarde, Corbatta tuvo desquite.

La famosa «apilada» dejando a Quitral en el piso, tras amagarle tres veces.

En la acción que llegó a la revista «Life», EE.UU. el 7 de Racing, eludió dos veces a dos defensores chilenos

De ida y de vuelta, pasaron de largo, Manuel Astorga «3» y Julio Salazar «5», según registros fotográficos.

Otros penales atajados a Corbatta, torneo de AFA. el gran Julio Cozzi de regreso de Colombia, cuando firmó para Independiente, en el 56.

Ganó Racing, igual.

En la gran campaña de Ferro del 59, 17 partidos sin perder, estadio de Caballito, último minuto,estando uno a uno -Racing pugnando con San Lorenzo el primer puesto- Antonio Roma, 26 años, adivinó la intención.

Volando, palo derecho.

Corbatta no pudo.

No es una ciencia.

Tampoco un arte.

Es un remate desde doce pasos, once metros, que no siempre va adentro.

Siete metros con 40 por dos metros y medio.

Un arquero inmóvil. pero no es tan sencillo.

Al menos para River.

Antes y ahora

JLP/

(*) Columnista de La Señal Medios, Libre Expresión, Nac&Pop y Mundo Amateur