“O se está al servicio del país en contra de la deuda externa, o se está al servicio de la deuda externa contra el país”. (Alejandro Olmos.)

EL IMPERATIVO POPULAR DE AUDITAR LA ODIOSA DEUDA EXTERNA

Por Jorge Falcone (FOTO)

La sostenibilidad de la deuda pública no puede basarse en la aplicación de políticas de saqueo, contaminación, exclusión y pérdida de derechos laborales y sociales (…) Con este espíritu, nos autoconvocamos e invitamos a todo el pueblo a construir una inmediata campaña activa en cada rincón de nuestro país.


Por Jorge Falcone
La Gomera de David
01/02/2020

Como se ha explicado en numerosas ocasiones, el sojuzgamiento del mundo periférico que en las Sociedades del Disciplinamiento se ejercía mediante la represión y la censura, bajo las actuales Sociedades del Control lo hace recurriendo al lawfare, las fake news, y – fundamentalmente – a las abultadas deudas que acumula el Sur Global.

Hace poco, con el propósito de facilitar el dimensionamiento de los 33.000 millones de dólares que adeuda nuestro país, periodistas de La Nación establecieron la equivalencia de dicha suma con 275.000 departamentos de tres ambientes, o 228 millones de AUH (vale decir, un quinquenio de cobertura), o 148 millones de jubilaciones mínimas, o la compra de 8 petroleras de la magnitud de YPF, u 8 años de subsidio a la energía y 7 al transporte.

En su última columna de 2019, Eduardo Lucita (Economistas de Izquierda) nos recordaba que tanto el presidente Alberto Fernández como el ministro de Economía Martín Guzmán han dicho sin ambigüedades que “El país está en un virtual default”.

“Así como está, la deuda no puede pagarse”.

“Para pagarla la economía tiene que crecer”.

Naturalmente, sacar al país de la recesión y “encender la economía” es imposible si paralelamente se desea afrontar los vencimientos.

En ese caso, la perspectiva de crecimiento sería nula y la recesión se mantendría por varios años más.

Un indicador fundamental es la “Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva en la Emergencia Económica” vigente.

Cabe señalar que incluye transferencias de recursos a los más desposeídos – AUH y jubilaciones mínimas – que se complementan con la Tarjeta Alimentaria y líneas de crédito sumamente blandas.

No obstante, el mayor aporte lo hacen los jubilados de haberes medios y el agro, en tanto reduce retenciones a mineras y petroleras y no afecta a los bancos.

El problema aparecerá en el primer semestre de este año, ya que de los 65.000 millones de dólares que vencen en su transcurso, 45.400 se concentran en los primeros seis meses.

Si se discrimina lo referente a deuda intra-estado (renovación automática) de lo que involucra a organismos de crédito internacionales (refinanciable), lo que resta con el sector privado equivale a unos 19.400 millones.

Dado que las reservas de libre disponibilidad son insuficientes para cubrirlos, el país entraría en default en mayo del corriente.

Aunque la postergación de los pagos más que a una convicción responda a una necesidad, tal medida legitima la deuda sin cuestionarla, ya que, según razona el oficialismo, fue contraída por un gobierno democrático, aunque no es dicho carácter lo que la puede legitimar sino el fin y la administración de esos fondos.

La clave del asunto reside en que el FMI ignoró sus propios estatutos concediendo un préstamo conteste de que tal deuda era impagable, y autorizando después la venta de dólares de dicho empréstito para controlar el tipo de cambio, algo categóricamente prohibido por sus reglas.

Además el préstamo, lejos de fortalecer la economía, aumentó su fragilidad y sus propios desequilibrios.

Investigarla, por ende, constituye un propósito por demás justo.

Es a la luz de estas consideraciones que nuestra deuda bien puede entrar en la categoría de “odiosa”, aplicable cuando la misma no se ha contraído en favor del país ni de sus habitantes.

Si los pagos se suspendieran por dos o tres años estaríamos ante una inmejorable oportunidad para invertir ese tiempo en realizar una auditoría por medio de una comisión independiente, constituida por representantes parlamentarios, referentes locales e internacionales y abierta a la opinión pública, con el objetivo de discriminar la parte ilegítima y odiosa de la deuda.

Ante tal posibilidad vale la pena tener en cuenta que la doctrina de la deuda odiosa hace caso omiso del carácter del régimen que la contrae, sea este democrático o faccioso.

A principio del año en curso se plegaron a esta inquietud el Comité para la Abolición de las Deudas Ilegítimas (CADTM) y la Asociación por una Tasa a las Transacciones Financieras Especulativas de Ayuda al Ciudadano (ATTAC), señalando su preocupación por el comienzo de una apurada negociación de la Deuda Pública argentina.

Dijo:-“Es ampliamente reconocido que la imposición de intereses particulares, la improvisación y/o el ocultamiento en este tipo de negociaciones conllevan enormes costos económicos y sociales”.

Simultáneamente, el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, la Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora Nora Cortiñas, y la coordinadora de la red tricontinental Jubileo Sur Beverly Keene, promovieron un pronunciamiento en favor de auditar la deuda en cuestión, cuyo texto expresa – entre otros conceptos – que “Un tercio de la población de nuestro país, incluyendo a la mayoría de nuestres pibes y mayores, sobrevive hoy en condiciones desesperantes de pobreza, empleo precario o inexistente, conviven en ambientes contaminados y faltos de servicios públicos.

La crisis social recae fuertemente sobre las espaldas de las mujeres y disidencias como consecuencia de un ajuste que también es violencia patriarcal.

Este retroceso en nuestros derechos humanos ha sido particularmente notorio en el marco de la acumulación récord de deuda pública de estos últimos años, más aún después del acuerdo con el FMI, ambos de cuestionada legitimidad y legalidad (…)

La sostenibilidad de la deuda pública no puede basarse en la aplicación de políticas de saqueo, contaminación, exclusión y pérdida de derechos laborales y sociales (…)

Con este espíritu, nos autoconvocamos e invitamos a todo el pueblo a construir una inmediata campaña activa en cada rincón de nuestro país”.

Dicha iniciativa viene siendo acompañada por numerosos gremios y organizaciones sociales, y tomó estado público con una conferencia de prensa frente al Congreso de la Nación, circunstancia en la que – entre otr@s oradores/as – la imprescindible Norita, madre de todas las batallas, recordó que en su discurso de asunción el jefe del Ejecutivo Nacional pidió al pueblo que, en caso de extraviar el rumbo, le exigiera rectificarlo.

Hubo consenso entre lxs presentes acerca de que el tratamiento de la deuda odiosa es uno de los temas que exige urgente revisión.

Ante dicha iniciativa, el historiador y especialista en derecho internacional Alejandro Olmos Gaona señaló que “la deuda con el FMI no es ilegal, porque se han cumplido todos los pasos pertinentes que fijan las normas respectivas.
Discutir la legitimidad es otra cosa (…)

Respecto a las negociaciones poco transparentes, todavía no las hay.

Sobre la auditoria, es algo que venimos pidiendo hace mucho, y hay que insistir”.

Por su parte, numerosas agrupaciones de la izquierda extra parlamentaria (Encuentro Socialista Antiimperialista, Tendencia Guevarista, Resistencia para la Liberación, MTR 12 de Abril, MTR Histórico, MTL Rebelde, PCT, Convocatoria Segunda Independencia) se sumaron a la demanda con sus propios argumentos y bajo la consigna “La única deuda es con el pueblo”.

Quienes aceptan pasivamente tan pesado yugo deberían revisar profundamente la matriz productiva vigente de acumulación por desposesión, que fomenta el extractivismo y el agronegocio descontrolados, y lleva a que especialistas en la materia como el Ing. Geólogo Guillermo Vergara le recuerde a nuestro presidente, por ejemplo, que Argentina es el principal productor de Escandio (Sc), mineral valuado en dos millones de dólares el kg., y denuncie que el mismo es sacado de contrabando desde el Puerto de San Lorenzo por Minera La Alumbrera, acompañado de otros numerosos minerales de gran valor, para que el Ejecutivo proceda de acuerdo a derecho.

Es hora pues de que el pueblo todo tome cartas en el asunto, y decida si nos resignaremos a ser una colonia más del Norte Global, o aquella Patria independiente soñada por tantas mujeres y hombres que derramaron su sangre generosa desde las Guerras de Independencia hasta nuestros días.-