El periodista Pablo Duggan y Pablo Llonto cuentan como el fiscal Nisman encubrió una desaparición forzada en democracia. Video.

PABLO DUGGAN DENUNCIO PUBLICAMENTE A NISMAN DE ACOSO SEXUAL Y ENCUBRIMIENTO DE DESAPARICIONES

Duggan coincide con que la denuncia de acoso sexual contra Nisman, como otras informaciones que daban cuenta de evasión impositiva, cuentas bancarias en el exterior y su condición de asiduo contratante de prostitución, se disimularon en los grandes medios para encubrirlo y exhibir una figura heroica, con el fin de perjudicar a la ex presidenta de la Nación. Video.

REVOLUCION POPULAR

25/01/2020

NISMAN ENCUBRIO DESAPARICIONES POR LA TABLADA

Duggan tira un archivazo contra Alberto Nisman de como encubrió desapariciones en democracia.

El periodista y Pablo Llonto cuentan como el fiscal Nisman encubrió una desaparición forzada en democracia

NISMAN ACOSO CON BAJEZAS A UNA MUJER DURANTE 8 AÑOS

El autor del libro “Quién mató a Nisman” explicó que el fallecido fiscal había sido denunciado en los años ‘90 por una joven abogada.

Todo fue probado, hasta con grabación de llamadas que el funcionario judicial le hacía a la víctima.

Pero no hubo condena porque aún no existían leyes contra el acoso sexual.

Por Marcelo Pascuccio
elpascu@yahoo.com.ar

El abogado y periodista Pablo Duggan, autor del libro “¿Quién mató a Nisman?”, afirma que la denuncia por acoso sexual que existió en contra del fiscal fallecido en 2015, hoy no se hubiera podido disimular.

Recuerda que, en la década de los ‘90, Alberto Nisman “acosó, hostigó y amenazó para amedrentar” a una mujer durante ocho años, y los hechos fueron probados judicialmente pero no hubo condena porque aún no existía la legislación actual contra ese tipo de delitos.

Durante la investigación para su libro, Duggan accedió a la causa judicial respectiva y parte de su contenido está volcado en la obra literaria.

Con conocimiento de esa información, el periodista explica que tras la muerte del fiscal todo eso fue ocultado para mostrarlo como un “héroe” porque había denunciado a Cristina Kirchner, pero afirma que “él no era ningún héroe” sino “un personaje deleznable”.

Duggan coincide con que la denuncia de acoso sexual contra Nisman, como otras informaciones que daban cuenta de evasión impositiva, cuentas bancarias en el exterior y su condición de asiduo contratante de prostitución, se disimularon en los grandes medios para encubrirlo y exhibir una figura heroica, con el fin de perjudicar a la ex presidenta de la Nación.

“La única protagonista de la causa Nisman es Cristina”, dice con ironía para explicar hacia dónde fue desviada la investigación de la muerte del fiscal.

Pero “sacá a Cristina de la causa y todos hubieran coincidido, ya fuera Clarín, La Nación o Canal 13, en que Nisman se mató”, sostiene el abogado y también profesional del periodismo.

La causa por acoso sexual fue radicada en los años ‘90 por una entonces joven abogada, con quien Duggan se entrevistó cuando investigaba para su libro.

Destaca que las pruebas de lo denunciado por la víctima “son contundentes porque hay grabaciones telefónicas en donde Nisman hostigaba y amenaza permanentemente” a la mujer.

Agrega incluso que las llamadas por teléfono eran tan procaces y repugnantes que cuando un juez y un político fueron a presionar al fiscal Gabriel Cavallo para que frenara la investigación contra Nisman, luego de escuchar un minuto de las grabaciones, se pararon y se fueron diciendo que eso “era un asco”.

“Nisman no pudo ser condenado porque en ese momento no había leyes sobre hostigamiento y acoso sexual”, lamentó Duggan.

En diálogo con el programa “Viento Sur”, que se emite los sábados por 16 radios de las provincias de Neuquén y Río Negro, el periodista afirmó que ya nadie habla del caso Nisman porque son muy contundentes las pruebas que demuestran que se suicidó.

Respecto de la acusación que el funcionario judicial encargado de investigar el ataque terrorista contra la AMIA lanzó pocos días antes de morir contra la entonces presidenta y su canciller Héctor Timerman, entre otros, Duggan considera que tenía dos las intenciones: evitar que lo echaran de la fiscalía, y lograr que Israel presentara a Irán como culpable del atentado, para que el país islámico no pudiera firmar un acuerdo con Estados Unidos.