La nota de Clarín sobre Graciana pertenece a un género que prospera: el de las notas sin firma.

LA EDITORIAL DE CLARIN CONTRA GRACIANA PEÑAFORT

Por Rafael Bielsa

Saben que Graciana fue “procuradora ante la Corte Suprema”, y lo cuentan. Ella demostró ante la Corte que Clarín no defiende la libertad de prensa sino su rentabilidad. Eso Clarín lo calla. Quien se mete con Graciana Peñafort , se mete con todo lo que queda de noble, de inteligente y de valiente en esta Patria.


Rafael Bielsa, Pedro Peretti, Graciana Peñafort y Martín Sivak durante la presentación de «Lawfare, guerra judicial-mediática

Por Rafael Bielsa
NAC&POP
11/01/2020

Graciana Peñafort es directora de legales del Senado.

Rapidez comparable con la del Poder Judicial: la sucesión del latifundista Julio Pinasco lleva 56 años de trámite, y Graciana desempeña funciones desde comienzos de diciembre de 2019.

Oscar Wilde pensaba que una máscara dice más que una cara.

En realidad, ambas dicen cosas diferentes: la máscara, lo que se quiere hacer creer; la cara, las razones por las que se usa una máscara.

La nota pertenece a un género que prospera: el de las piezas sin firma.

Debe tomársela como un editorial.

La otra posibilidad –un gesto de solidaridad sindical de los periodistas con colegas en penurias– debe descartarse.

En Clarín, el sindicalismo interno se extinguió.

“Abogada tuitera”, es como se la define de antipasto.

¿Quien firma como “periodista tuitero”?

En adelante, debería hacerlo.

Alejandro Rúa es un excelente profesional, además de estar vinculado con el CELS.

Ah: la palabra “antigüedad” lleva diéresis sobre la “u”.

La sesuda nota afirma que Graciana ”se ofreció” como abogada al ex “jardinero” Ricardo Barreiro.

Es mucho pedir, pero “le ofreció ser”, no es lo mismo que “ofrecerse como”.

Es la distancia que existe entre una persona solidaria y un “carancho” patibulario.

¡El idioma!

Nunca conocí a alguien como Graciana, que se excediera en sus deberes profesionales hasta límites insalubres.

Jamás midió horas ni lecturas: sólo defender los intereses que le confiaron.

¿Graciana “ñoqui”?

Si viene de gastronomía, mejor “cordero sacrificial”.

La máscara es despectiva; algo dice.

La cara está crispada; eso dice.

Sabe que Graciana fue “procuradora ante la Corte Suprema”, y lo cuenta.

También demostró ante la Corte que Clarín no defiende la libertad de prensa sino su rentabilidad.

Eso lo calla.

Quien se mete con Graciana Peñafort , se mete con todo lo que queda de noble, de inteligente y de valiente en esta Patria.

Error garrafal sería no comprender que tal injusticia sólo llevará a que más compatriotas sintamos la necesidad de combatirla.

RB/

*Actual Embajador argentino ante