La recuperación de la identidad cultural nacional es prioritaria en la lucha por afianzar el gobierno popular

LA CUARTA BANDERA PERONISTA: LA CULTURA NACIONAL

Por Jorge Rachid

La catarata informativa mediática, la permanente incitación al odio, el ataque continuo a las políticas nacionales desde el minuto uno del gobierno nacional y popular, intentan afianzar un espacio simbólico en el conjunto del pueblo argentino, antinacional, claudicante, colonialista, sumiso de concepción cipaya, atada a los intereses imperiales.

 

 

Por Jorge Rachid

La catarata informativa mediática, la permanente incitación al odio, el ataque continuo a las políticas nacionales desde el minuto uno del gobierno nacional y popular, intentan afianzar un espacio simbólico en el conjunto del pueblo argentino, antinacional, claudicante, colonialista, sumiso de concepción cipaya, atada a los intereses imperiales.

Pero no es novedoso en la historia argentina, se repite desde mediados del siglo XlX, con la batalla de Caseros y la derrota del campo nacional, del interior profundo, de la cultura nacional arrasada por los íconos de la modernidad iluminista.

Ese punto de inflexión instala la imagen de Urquiza, Sarmiento, Mitre y Roca como la modernidad, como la victoria de la “civilización” frente a la “barbarie”, como describió hace poco Francisco: civilización todo lo que viene de afuera, barbarie quienes aquí estamos.

Esa misma concepción diluye el compromiso de Patria Grande Latinoamericana, que habían construido nuestros Padres Fundadores: San Martín, Artigas y Bolívar que soñaron un mundo americano sin fronteras interiores.

Esa idea fue reconstruida 200 años después por el UNASUR de Chávez, Néstor y Lula que recreó la conciencia nacional de los pueblos.

Pero Urquiza con su traición máxima de ser el jefe del ejército nacional en guerra con Brasil, que entra con las tropas de ese país para derrotar a Rosas, junto a Mitre y Sarmiento, es la expresión canalla de la historia.

Pero es quien la escribe junto a Roca que termina el trabajo de la “modernidad genocida”, eliminando los pueblo indígenas y entregando las tierras a los prohombres que aún siguen detentando su posesión, siendo la oligarquía cipaya de siempre.

Para dar la lucha por las ideas en el campo cultural, que afiancen para siempre el patriotismo y los valores del movimiento nacional y popular en nuestro país y en la Patria Grande, debemos derrotar a Mitre, al que escribió la historia, ocultando hechos, como lo hace ahora desde su Tribuna de Doctrina, el diario La Nación, pero que además pudo gestar por generaciones de argentinos, enseñanza sistemática, en las escuelas del odio de clases, estigmatizar los caudillos populares, fundir en bronce a San Martín para que no sea humano y no genere en los estudiantes la humildad, el heroísmo, la valentía y las verdades, del Padre de la Patria.

Ese Mitre eurocéntrico no sólo de pensamiento, sino de acción lacaya al Imperio Inglés de entonces, llevó a la muerte a miles de compatriotas en la guerra contra el Paraguay, de la Triple Infamia auspiciada por los ingleses para evitar la consolidación de ese país, como el polo industrial y de competencia en que se estaba convirtiendo.

Había que eliminarlo como hoy lo hace EEUU con Bolivia o Venezuela y si es posible con tropas de sus propios vecinos.

Más fragmentación, más control, más coloniaje.

De ahí a la disolución del UNASUR, la creación del grupo de Lima para atacar Venezuela y ahora reconocer el gobierno golpista de Bolivia.

Entonces la llamada confrontación cultural no es sólo contra el neoliberalismo, es para reinstalar la concepción de Patria que nos identifica, desde antes de serlo, porque los santiagueños eran tales desde el 1500, los cordobeses, riojanos, tucumanos y otros existían como pueblos y como culturas, como así también los pueblos indígenas con miles de años de historia.

Esa síntesis de pensamiento es la síntesis americana, criolla, profunda, morena que atraviesa todo el continente, que nos identifica y nos da pertenencia, no sólo material sino, especialmente cultural, identitaria, que construye el pensamiento desde lo biocéntrico, es decir los seres humanos y la naturaleza como prioridades del mundo a cuidar.

Por eso somos los enemigos a destruir por el materialismo capitalista financiero salvaje y brutal que hoy domina la escena mundial.

El peronismo que da respuestas a la problemática del hombre, que está escrito, que reivindica al Perón filosófico, hoy es un canto de vida, ante tanto análisis macro económico que todo intenta explicarlo, pero no puede justificar la desolación, la muerte y la exclusión social que han producido los procesos neoliberales, que han arrasado soberanías nacionales en aras de la Globalización y la Modernidad.

En el mundo globalizado como está, el colonialismo debería ser  impensable e intolerable, tanto en la dependencia instrumental tecnológica como económica, como en la de los valores culturales de los pueblos, subsumidos a la invasión sin pausas, de criterios dominantes que llevan al consumismo, la diáspora social, el egoísmo, destruyendo los lazos solidarios de la Comunidad Organizada, objetivo final de esa ofensiva.

Entonces afianzar el gobierno nacional como oficialistas que somos, pero con pensamiento crítico que nos hace militantes, pero sin darle elementos al enemigo para atacarnos, merece que la llamada batalla cultural sea el eje cotidiano de la lucha política, desde el llano con el pueblo en los lugares que nos son hostiles y desde el gobierno cambiando los ejes curriculares de todos los niveles de enseñanza.

Para que Felipe Vallese, el Chacho Peñaloza, Facundo, Artigas, Monteagudo, Castelli, Juana Azurduy, Machaca Guemes, Juana Mora, Martina Silva, Eva Perón y tantos otros y otras patriotas, no queden tapados por el odio de clase y colonial de los Mitre y compañía.

Sin vencer en lo cultural, no habrá un destino de pueblo para nuestra Patria, mucho menos soberanía política, independencia económica ni justicia social.

Menos aún Tercera Posición ni Patria Grande, que pueda afianzarse en el tiempo con un Modelo Argentino para un Proyecto Nacional, en lo estratégico, imposibles si el enemigo sigue dominando nuestra historia.

 

Jorge Rachid

PRIMERO LA PATRIA

www.lapatriaestaprimero.org

CABA, 17 de enero de 2020